miércoles, 25 de diciembre de 2019

El mensaje

Durante las entrañables fiestas, soportamos la impudicia con la misma naturalidad que comemos langostinos. Asistimos impertérritos a muestras de la más absoluta indecencia.
Con el paso del tiempo hemos adquirido una gruesa costra de inalterable desdén que nos aísla de aquello que nos resulta difícil de modificar.
Ver la pantomima real de simulada preocupación por los problemas que afectan a sus vasallos resulta enternecedor.
La andanada de tópicos soltados por la regia majestad borbónica durante la comedia televisada este año 2019 de la era cristiana, ha sido fiel al vodevil esperado.
Una institución - tan caduca como innecesaria - se cuela en nuestras cenas para demostrarnos una vez más su completa inutilidad.
No es del todo cierto que la monarquía no sirva para nada, sucede que -para los mortales comunes - es irrelevante y solo es útil para sus propios intereses y los de su estirpe.
Ese crisol de culturas al que denominamos España sufre los avatares de una esperpéntica situación política.
Con la nueva estructura de representación parlamentaria que las nuevas corrientes han propiciado nace una tenue esperanza para abrir un proceso constituyente.
Los partidos mayoritarios, otrora dependientes de partidos de ámbito nacionalista, se ven ahora abocados a atender las aspiraciones de grupos regionales, autonómicos o provinciales.
Si a esa situación se suman las corrientes ideológicas distanciadas del "oficialismo bipartidista", el resultado es un Congreso variopinto que necesita de grandes dosis de consenso político.
Al tiempo que se acrecientan las dificultades de convivencia entre los entes públicos, se obvian las cuestiones que  atañen a las clases trabajadoras. Aunque en la actualidad haya que andarse con cuidado para  llamar trabajador a un cualificado. Sea asalariado o no.
En la piel de toro no gusta ser clase trabajadora, son preferidas otras denominaciones de más relevancia y enjundia. No les importa que para sentirse de otra categoría tengan que sufrir atropellos y vejaciones. La humillación es llevadera si va acompañada de alguna migaja de diferenciación de la plebe ¡Para los "apesebrados" es tan insoportable ser plebe!
El preparado monarca que nos reina y del cual somos vasallos, o sea que nos avasalla, ha vuelto a leer de corrido y sin trabucarse todo un discurso navideño. Una de sus dificilísimas obligaciones. Otra de ellas - la de mayor importancia - la ejecutó al dejar resuelta la continuación dinástica.
Como digno sucesor de una inacabada situación post-dictadura, Felipe VI se ajusta al papel que le corresponde: el de engendro mediador entre los partidarios de un Estado moderno y los nostálgicos defensores del absolutismo de su  bisabuelo.
Estos últimos encontraron consuelo durante la brutal dictadura del "apadrinador" de su padre.
Franco dejó una herencia envenenada en forma de monarquía. Seguimos disfrutando del regalo sin quitar el envoltorio del paquete.
Para acabar el proceso democratizador que en su día fue iniciado, es imprescindible retomar sin ambigüedades el proceso constituyente. Las Constituciones son leyes vivas
adaptables y modificables en función de la necesidad.
¿Por qué tanto temor a la apertura del debate que dé solución a los problemas que nos aquejan?
El modelo de Estado, la cuestión territorial, la ley electoral o la Jefatura del Estado  son temas candentes que están en el punto de mira ¿Nos daremos una oportunidad de solucionarlo? O por el contrario ¿Seguiremos atados a una convivencia lastrada por transmisiones del pasado?
Los Borbònes hispánicos adolecen del menor atisbo de modernidad para venderse como defensores de las esencias democráticas.
Adolfo Suárez no osó preguntar a la población sabiendo que perdería el regio referéndum.
Los demás Presidentes no se han atrevido a plantear la elección entre Monarquía o República por temor al resultado.
Se reconozca o no, ese y no otro es el verdadero freno a la apertura de cambios sustanciales en este país.
La figura del rey es el baluarte real donde se anclan los privilegios ancestrales que disfrutan los caciques, defienden los sables nostálgicos, justifican los políticos acomodados y santifican los obispos mantenidos.
Todos ellos son brazos ejecutores de un sistema monárquico que de poco nos sirve y para nada aprovecha.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Pestilencias periodísticas


Aun cuando nos resulte difícil de aceptar la situación vamos a intentar no exagerar ¿Es posible que la tónica general sea la falta de sensibilidad ante una barbaridad de semejante calibre?
En realidad solo unos cuantos zoquetes anclados en posturas superadas por la sociedad han sido los partícipes de las movilizaciones.
Aunque nos resulte insoportable tampoco podemos olvidar que a día de hoy sigue habiendo muchos “gérmenes patógenos” transitando ocultos en la caspa que permanece bajo el barniz de las costumbres casi democráticas.
Los mismos que han decidido ser portadores de la carpetovetónica esencia hispánica, se han puesto la boina paleta para lanzarse a reivindicar el salvajismo. 
La movilización ha sido provocada por una sentencia judicial que no entienden. Intentan convencerse y convencernos de que la violación a una niña no fue para tanto.
Esgrimen el consentimiento de la niña y torticeramente ignoran que no tiene ningún valor el hecho de que una menor de 16 años consienta relaciones con un adulto. La relación sexual en sí misma es un delito: o delito de abuso o de agresión sexual.
Todo el rebaño defensor de los agresores piensa que no puede ser tan grave el hecho.  Para los energúmenos mesetarios movilizados, no tiene mayor relevancia que tres hombres mayores de edad se valgan de su superioridad física, la situación intimidatoria y la indefensión para abusar de una niña.
A pesar de ser muy simple se niegan a entender la sentencia judicial y la perciben como un ataque a sus formas ancestrales de tratar a una mujer. En esta ocasión no acatan las decisiones judiciales ¡No les viene bien!
Es curioso ver cómo son capaces de variar de opinión en función de quienes son los artífices del delito. Si los condenados hubieran sido pertenecientes a cualquiera de las nacionalidades o etnias que conviven con nosotros, las manifestaciones serían para pedir cadena perpetua con castración incluida. Como son unos chicos “blanquitos” y socialmente “autóctonos” y además populares futbolistas,  la víctima pasa a ser la culpable.
En fechas recientes se desató una furibunda campaña en los medios de “desinformación”. La finalidad fue soliviantar los ánimos en búsqueda de condenas ejemplares y ejemplarizantes contra los violadores y especímenes similares. Por lo visto esta premisa es válida siempre y cuando los implicados en los delitos no pertenezcan al colectivo de patriotas ibéricos.
La dureza de las leyes es la consigna de las formaciones políticas que fundamentan su existir en el aumento de la crispación, en la violencia verbal no exenta de posibilidades de pasar a la violencia física, personajes que mezclan patriotismo con despotismo para ir contra los que discrepan de sus ideas y creencias.
Algunos periodistas carentes de ética han empezado a orquestar una vergonzosa campaña que persigue varios objetivos:
En primer lugar desprestigiar los órganos de Justicia como garantes de la defensa de los derechos y libertades individuales. Sobre todo los derechos de las mujeres.
Otra finalidad buscada es el ataque directo contra cualquier persona que discrepe del pensamiento único que pretenden imponer.
Aunque – en este caso - el objetivo principal que persiguen es intentar desprestigiar las declaraciones y la denuncia de una menor. Es muy importante recordar que la víctima tenía menos de 16 años en la fecha de la agresión. 
Para ello no reparan en ningún tipo de acción que sirva a unos infames intereses. Tampoco les importa gran cosa falsear la verdad u ocultar algunos datos de vital relevancia, el caso es lograr que unos pocos analfabetos estructurales piquen el anzuelo y salgan en grupo gritando consignas prediseñadas.
Cuando una pandilla de bestias se manifiesta contra la condena judicial de los “pobrecitos muchachos” de Aranda de Duero, lo hace dirigida por los tertulianos de esos programas televisivos que sobreviven vendiendo la intimidad de las personas.
Culpabilizan a la víctima preguntándose ¿Qué hacía una niña en un piso con cuatro hombres adultos? cuando la pregunta debería ser ¿Qué hacían los hombres adultos de edades de 19, 22 y 24 años  con una menor de 15 años? Seguramente enseñar a la cría a jugar al parchís.
Todos son estratagemas de los opinadores y plumillas para dictaminar que la niña es una fresca incorregible a la que le va la marcha. Sin embargo los pobres muchachos son unos mártires seducidos por la guarrilla.
El mismo proceso de siempre: la mujer ¡Culpable!
En este caso se piensa que 38 años de condena son muchos y no, no son tantos. Son 14 por agresión sexual a una menor más 12 por colaborar con un agresor mas 12 por ayudar a otro más, eso es lo que suma 38.
Cada uno de ellos ha sido condenado por tres delitos. Uno como actor principal – agresión sexual – y otros 2 delitos por cooperación necesaria con sus compañeros para ayudarles a agredir a la niña.
Para dar una vuelta de tuerca más en el proceso de descredito de la violada están saliendo a la luz pública unos videos y audios alegando que no fueron tenidos en cuenta en el proceso judicial.
Una falsedad propagada por mamarrachos sin escrúpulos dedicados al periodismo. Este es un clavo ardiendo al que se agarran los “ejemplares muchachitos” y esgrime la gentuza defensora de los violadores condenados.
Empieza a ser una norma de uso frecuente el trato que la chusma periodística da a los casos de violencia contra las mujeres, primero niegan que exista la violencia, a continuación la disculpan restándole importancia para acabar de forma sistemática culpando a las víctimas que sufren las violaciones. Los mejores perfumes no logran camuflar tanta pestilencia.

martes, 3 de diciembre de 2019

La tierra es plana


Tuvo que ser una mujer la que pusiera en su sitio a un cafre estructural.
Nadia Otmani,  víctima doble de la violencia machista, intentó sin éxito alguno que un descerebrado con aroma a naftalina reconsiderara su postura. Naturalmente no lo consiguió, lo único que logró fue la atención y comprensión de una gran mayoría social. No es poco.
Cuando la humanidad no era más que un grupo de animalitos reunidos para sobrevivir, la tierra era una gran desconocida. Por supuesto, no faltaron los que se dieron cuenta de que el desconocimiento del entorno en que vivían les proporcionaba una excelente oportunidad para someter a los humanos a los caprichos de algunos avispados.
Hoy muchos idiotas dirían que eran los más preparados. Se estaban dando los primeros pasos para que hubiera reyes y nobles, también era el germen para que nacieran opresores y oprimidos. Capitalismo en estado puro.
Hubo muchos antepasados nuestros que soportaban mal una vida de sometimiento. Antes que aguantar los caprichos de otro, por muy rey o faraón que fuera, preferían la muerte. Para cerrar esa puerta apareció un nuevo actor en escena: los enlaces con el más allá, es decir los sacerdotes.
La ausencia de respuestas ante lo desconocido hizo que la religión sobrepasara a la filosofía antes de que la ciencia pusiera algo de orden. Al no encontrar explicación para fenómenos cotidianos, resultó más fácil atribuir a fuerzas sobrenaturales la procedencia de los hechos desconocidos que explicar los acontecimientos.
A los negadores les resultaba más sencillo oponerse a los avances que acomodar sus dogmas a los nuevos hallazgos. Así mantenían sus privilegios apoyados por las armas y la fuerza de los poderosos. La resistencia que han encontrado los avances científicos es por todos conocida, en la actualidad siguen poniendo trabas a diversas áreas de investigación en nombre de una moral única. Paradójicamente las pruebas con productos no contrastados que realizan las farmacéuticas no merecen tipo alguno de reprobación. El dinero de la industria del medicamento es muy goloso.
La investigación y el desarrollo científico fueron los motivos por los que quemaron, torturaron, lapidaron, ahorcaron y sacrificaron a cientos de miles de seres humanos. Unos anónimos y otros relevantes pero todos ellos víctimas de la insaciable codicia de los prelados y de sus protectores.
Lamentablemente nada ha cambiado. Desde la fétida ignorancia de perversos alucinados se siguen negando hechos reales o sucesos científicos de sobra probados. Los caciques de la humanidad temen que sea cuestionada su forma de vida por las corrientes defensoras de la vida. Ya sea la vida de la tierra o la de las mujeres.
Los cavernícolas de hoy siguen defendiendo sus guaridas al igual que lo hicieron en el principio de los tiempos. Todo sigue igual, los mismos reyes, similares caciques, brujos, chamanes y sacerdotes. Dioses de verdad (el dinero y el poder) y de mentira (los instalados en el más allá) siguen condicionando la vida de las personas, sobre todo de las femeninas que continúan siendo escandalosamente maltratadas por su condición de mujeres.
En la sociedad actual encontramos a los mismos personajes y con idénticos comportamientos. Niegan la violencia del hombre sobre la mujer aun cuando las mujeres - por el hecho de ser mujer- sean las que sufren la violencia de forma inaceptable.
Para defender el “maltrato” judicial que dicen que padecen los varones, se agarran a un ridículo 0.18% de denuncias falsas.
En estos días se está llevando a cabo la conferencia sobre el cambio climático y los reaccionarios atribuyen a influencias de una izquierda radical la puesta en escena del problema que afecta a la propia subsistencia de la humanidad.
La caterva de bestias sigue negando la violencia machista y la emergencia climática. Les importa un bledo la vida, solo están interesados en su propio interés. Son negadores de cualquier asunto que les impida enriquecerse rápidamente y de la forma más obscena aunque sea a costa de la vida de las mujeres y del futuro.
Sudan copiosamente cuando una mujer en silla de ruedas les pide que la miren a los ojos. No pueden hacerlo, su cobarde comportamiento les delata.
Valientes de pandereta y banderita, machotes impostados que se han acercado al abrevadero del Estado escondiendo con grandilocuentes palabras una escalofriante y malvada ignorancia aderezada de peligroso e irracional fanatismo.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Carnet vinculante


Se siguen publicando sondeos sobre las intenciones de voto para la cita electoral del 10N.
En los datos que nos están haciendo llegar hay cosas destacables: el estancamiento del PSOE, la recuperación del PP, el batacazo de Ciudadanos, el auge de la extrema derecha y el notable aguante de Podemos a pesar de Errejón. Por mucho que lo ha intentando Ferreras no ha podido evitar que el “nietecito” pase de champán de marca a gaseosa “esbafada”.
Para evitar que el estancamiento se convierta en descenso, Pedro Sánchez dice que el PSOE mirará a la izquierda ¡A buenas horas! Desde la izquierda NO se mira a la izquierda ¡Se está! Cuando se mira a la izquierda es porque se está en la derecha o bastante escorado hacia ella.
Si los pronósticos se cumplen, tenemos que empezar a desterrar la leyenda de que  el votante nunca se equivoca. Es mejor que esta aseveración sea falsa. Si no ¿Cómo se justifican los votos que reciben partidos que prometen cercenar derechos civiles consolidados y ampliamente  utilizados por sus propios votantes?
La explicación la encontramos en la falta de compromiso al poner la papeleta en la urna.
¿Qué impulsa a las mujeres a depositar su confianza en candidatos con talantes machistas, a los homosexuales a votar a formaciones impregnadas de  homofobia o a los pensionistas a dar su confianza a aquellos  que congelan las pensiones y recortan prestaciones en sanidad y dependencia?
Quizás pudiera tener su origen en un extraño genoma que impulsa a los humanos a querer pertenecer a un grupo social determinado o tal vez el deseo de ser admitido en el clan de los amos.
¿Es posible ir en contra de los propios intereses por tan burdos motivos?
Parece ser que sí. Ahora bien, ello no impide chupar  del trabajo de otros con tal de conseguir las mejoras codiciadas. Así los chupópteros se adhieren a leyes aunque hayan sido aprobadas por partidos que repudian.
Un dato revelador de este tipo de conductas lo encontramos en los conflictos laborales. Los trabajadores defensores del derecho al trabajo - los  esquiroles - no participan en las acciones reivindicativas de los obreros. Ahora bien, cuando la presión de los huelguistas triunfa no le hacen ascos a disfrutar de los logros conseguidos.
A día de hoy existen suficientes medios técnicos para conseguir corregir semejantes despropósitos de conducta, pero sobre todo hay sistemas para exigir de las personas que sean consecuentes con sus decisiones. En definitiva, asumir en primera persona las consecuencias  que conllevan la opción política que con el voto se ha sustentado.  La técnica se llamaría “Voto vinculante”.
Con esta sencilla medida dejaríamos de ver a mujeres votando formaciones que desdeñan sus aspiraciones de igualdad. O  por lo menos serían conscientes de las consecuencias que acarrea su falta de empatía con los movimientos feministas al seguir el mensaje eclesiástico de “cásate y se sumisa”
Si la votación es para aquellos que niegan el derecho que tienen las mujeres a decidir sobre su cuerpo, de ninguna de las maneras  podrán tener acceso a la interrupción voluntaria del embarazo. Es más, si es utilizado el antiguo método de viajar a hacer turismo abortivo por Europa, al regresar  una dotación policial  estaría atenta para poner a la infractora a disposición judicial.
Basta de trucos  de  prestidigitador.
Los acérrimos defensores de la religión en la escuela y en la sociedad – abanderados de los movimientos integristas ultra católicos - tendrían que cumplir escrupulosamente con los preceptos de su doctrina ¡Se acabó el consabido “soy creyente pero no practicante”!
No practicas pero obligas a los demás a soportar tus creencias y a tener que colaborar con el mantenimiento de tus caprichos, supersticiones y excentricidades.
Al  tener que enfrentar su responsabilidad, muchos descerebrados dejarían de conceder su voto a los partidos que aprueban infames leyes laborales, a las formaciones que protegen a los bancos que les desahucian, a los políticos que les cierran la boca con leyes mordaza, a los mezquinos que les congelan las pensiones y los salarios, a los ladrones que eliminan becas y desprecian la educación pública en beneficio de la concertada, a los falsarios que  disminuyen los impuestos a las fortunas mientras recortan en sanidad y dependencia, a los sinvergüenzas que quieren empequeñecer el Estado mientras llevan toda la vida aprovechándose de él en puestos creados a dedo.
En definitiva, dejarían sostener a todas esas formaciones políticas preñadas de sanguijuelas que alardean de su homofobia, disfrutan con su machismo y pasean orgullosos envueltos  en banderas que apestan a xenofobia.
Con el carnet vinculante se terminaría con los votantes estúpidos que regalan su elección sin afrontar ninguna responsabilidad.  ¡Eso votas, eso tienes! ¡Padecerás la estulticia de tus actos! Y por supuesto ¡No disfrutas lo que no defiendes!

sábado, 26 de octubre de 2019

Fuera del Valle


¡Por fin sacaron a la momia del Valle! Podríamos felicitarnos y dar saltos de alegría pero casi no nos quedan ganas, es lo que tiene alcanzar los sueños con exceso de retraso.
Por otra parte tampoco convendría descuidarnos, ya han empezado a salir a la palestra los primeros espantajos escarnecidos. Les mueve la rabia por la resolución del Congreso de los Diputados de trasladar a un tirano fuera del mausoleo  de honor que había construido para vergüenza y escarnio de los vencidos.
Al déspota le llegó el final en la cama, la muerte le alcanzó acompañado por su familia, velado por sus amigos y enterrado dignamente con honores de Jefe de Estado. Todo muy diferente al enterramiento al que fueron sometidos miles de represaliados que fueron asesinados y sepultados como perros en cualquier cuneta.
Tras el óbito del opresor se inició un proceso de reconversión de las estructuras del Estado.
Para ello hubo que tragar con la Jefatura del Estado que había ordenado el sátrapa. Cuarenta y tantos  años más tarde, después de una sangrienta guerra y una feroz dictadura habíamos vuelto a la casilla de salida: un Borbón se sentaba en el trono de España a título de rey por obra y gracia de un tipejo que decidió que la nación debía ser UNA finca LIBRE de derechos civiles y con GRANDES carencias sociales.   
Las cabezas pensantes del Régimen llevaban años madurando  el momento sucesorio ¿Cómo tenían que reaccionar cuando desapareciera la figura que aglutinaba el Movimiento Nacional?
Sabían que tendrían que hacer sustanciales modificaciones en el apartado político, no era fácil pretender mantener inalterable el franquismo sin Franco.
El primer paso fue acercarse a la tímida oposición política que se gestaba en el interior del país. De esta forma quedaba debilitada la verdadera oposición que seguía operando desde el exilio.
La estrategia para lograr el asentamiento del liderazgo de Felipe González fue una obra de precisión urdida desde las cocinas del franquismo y digna de una artera mente.
El Coronel médico Romero, concejal del Ayuntamiento de Sevilla y amigo del médico personal del  Almirante Carrero Blanco, resultó aval suficiente para que el PSOE renovado de  Felipe lograra el reconocimiento de la Internacional Socialista de Willy Brand.
De esta forma quedó desplazado el PSOE en el exilio, liderado por  Rodolfo Llopis y que pasó a conocerse como PSOE histórico desde la aparición del PSOE renovado de González.
Con el PSOE domesticado se acometió la tarea de realizar una Transición pactada que silenciara el posible ruido de sables. Se dieron los pasos para aglutinar al resto de actores que posteriormente se unirían a la comedia de la reforma política.
Lo primero y esencial era mantener un clima de estabilidad y concordia. Para conseguirlo garantizaron a los franquistas relevantes la inmunidad judicial y sus situaciones de privilegio.
Para tranquilidad de los verdugos se decretó una ley de amnistía que enmascaraba una perversa ley de punto final.
Los desvalijadores, ladrones, torturadores y asesinos adeptos al régimen quedaron a salvo de la acción de los tribunales de justicia.
Cuando en uso de la justicia universal tribunales internacionales han intentado juzgar los delitos cometidos por prohombres del franquismo, la respuesta de las autoridades españolas ha sido la de exhibir la ley de amnistía que limpiaba de responsabilidad los delitos cometidos durante el oscuro periodo dictatorial.
Como es sabido, este hecho es contrario a  la declaración de Justicia Universal que no contempla ni las amnistías ni la prescripción de los delitos de lesa humanidad.
Para salvar la cara de insignes franquistas reclamados por tribunales internacionales, el Ministro de Justicia Ruiz Gallardón, en contra de la opinión de expertos consultados por su Ministerio, restringió la aplicación de la Justicia Universal. Entre otros, Martin Villa y Utrera Molina – suegro de Gallardón – fueron favorecidos por la limitación y librados de comparecer como imputados ante la jueza Servini.
A día de hoy con una ley de memoria histórica vigente, las cunetas siguen llenas de cadáveres de asesinados sin que los Gobiernos hagan mucho por solucionarlo. Mariano Rajoy se jactaba de haber dedicado presupuesto cero a la ley de la memoria histórica.
Tampoco ayuda al cumplimiento de la ley  la actitud de  magistrados como el Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que la tacha de venganza de los perdedores de una guerra. Además de ignorante, perverso. Declaraciones de esa índole  denotan que por mucho que vuele Franco NO ha salido de la vida política y pública española.
Ver la escena de la dotación militar del helicóptero que transportó el féretro de la momia saludando militarmente al “nietísimo y hermanitos” produce sonrojo, vergüenza y bastante asco.
Hasta que las directrices del Parlamento europeo no se hagan efectivas y ¡Por imperativo legal! Se ilegalicen TODAS las muestras, declaraciones, manifestaciones y asociaciones dedicadas a exaltar el fascismo asesino franquista, Franco seguirá aburriéndonos con su mensaje de Navidad.

domingo, 20 de octubre de 2019

Tenía que pasar


¡A quien le extrañe la situación que levante la mano!
Tras ímprobos esfuerzos, ¡por fin! Los ganapanes de la intolerancia han conseguido hacer el caldo gordo a los secuaces de las oligarquías dominantes.
Nunca han estado contentos, por más que se fabricaron una democracia a su gusto y conveniencia, algo no les cuadraba.
Eso de que las personas corrientes y vulgares del populacho tuvieran derechos sociales amparados  por las leyes les traía a mal traer, ¡Hasta donde vamos a llegar!
Las élites ya sabemos como son, viven en una realidad paralela y no les afectan los problemas de la gente. Tampoco les preocupan las soluciones. A ellos únicamente les perturba que no se les distinga, el dejar de ser diferentes, únicos y distanciados.
Por ese motivo defienden la monarquía con uñas y dientes. Mientras haya rey habrá clases y estratos sociales. El rey está allí y allá abajo todos los demás.
Las élites dominantes aplican la misma regla que usa la praxis monárquica: aquí estoy yo y en los sótanos pululáis  todos los que no pertenecéis a mi familia, mi círculo o mi condición social.
Hasta aquí nada nuevo bajo la luz del sol, ni nada que no sepamos todos. Para alcanzar estados de justicia social es imprescindible empezar haciendo sociedades  igualitarias. Si no es así mal vamos.
Y en este punto comienza el problema. El rey se enfurruña porque ve peligrar su chollo a la par que las nuevas y antiguas noblezas  se enfurecen por el mismo motivo.
Pero claro, rozaría el ridículo una protesta de la familia real y sus acólitos para reclamar la defensa de sus privilegios. Es difícil imaginar a las altas cunas manifestándose por el paseo de la Castellana al grito de: !...ía, ía, ía, queremos monarquía!
 Los “insignes”  no están por la labor de exhibir su palmito en semejantes menesteres ¡Para eso aprovechan a los lacayos!
Una inmensa tropa de aspirantes a recoger los restos que desperdician los amos son los que hacen el juego sucio. Este batallón lo forman los políticos infames que soportamos, los medios de comunicación que desinforman y los empresarios explotadores que amenazan.  Como guinda del pastel son acompañados por eclesiásticos que interfieren en la vida social a través de la educación y la sanidad, dificultando – de esta forma - el desarrollo de leyes sociales.
Esta recua de mantenidos son los que bastardean con los derechos de la ciudadanía, los que atropellan a los trabajadores, los que recortan servicios sociales, los que manipulan la información para vender humo o catástrofes según les convenga.
Y aupando a esta verdadera lacra social están los bobos útiles, los aspirantes de los aspirantes, aquellos que se compraron una vivienda y un apartamento en la playa y se creen invitados a la mesa de los dueños.
Esos lerdos que son jefes de sección de unos grandes almacenes, o técnicos de laboratorio u oficinistas bancarios o médicos, abogadas, ingenieras, arquitectos, funcionarios, policías, bomberos profesores,…etc.
Esas lumbreras que tienen una vida acomodada con televisión en color y coche 4x4 reniegan de su condición de clase trabajadora para agarrarse a la categoría de clase media alta.
Piensan que los problemas de la gente corriente no les afectan. Miran por encima del hombro a los desfavorecidos,  y en un estúpido mimetismo con sus dueños desprecian a los que tienen menos y a los diferentes.
Y ¡cómo no! no podían faltar en este coctel los exacerbados, los nostálgicos de épocas que nunca deberíamos haber padecido ¡Los muy españoles y mucho españoles!
Esos que no perdonan que se piense fuera de los límites de su ideología han encontrado otros cabestros de la misma derecha aunque con distinta bandera. Unos pasean un pajarraco, los otros una estrella. En medio la gente corriente pillada entre dos fuegos.
Nada casual, este momento es el idóneo para que las fuerzas vivas ¡De toda la vida! aprovechen para recuperar el control y desguazar el estado del bienestar. Naturalmente apoyándose en la defensa de la ¡Indisoluble unidad de la Patria!
Ahora está más cerca que nunca el acuerdo de Gobierno de Salvación nacional. PP y PSOE, o PSOE y PP, confluirán en aras de la indisoluble Unidad de ¡España!
No sabían cómo hacerlo, pero han dado con la fórmula para devolvernos a la cruda realidad.
 ¡No, no somos una democracia! Tenemos  el resultado de la voluntad de unos caciques que han decidido cuándo y cómo tenemos que nacer,  pensar, vivir y morir.
Todo lo que estamos viviendo tenía que pasar.

martes, 8 de octubre de 2019

La repetición


Las ocurrencias de Pedro Sánchez han desatado  múltiples especulaciones, cientos de análisis y variadas maneras de observar el proceso político.
¡Una, dos, tres, cuatro,…! ¿Cuántas fiestas o verbenas de la democracia son necesarias para que las voces que hablan sean escuchadas?
El deplorable espectáculo  que nos está ofreciendo el progresista de carretera camina parejo a su falta de escrúpulos.
En muchas ocasiones sus decisiones pueden ser achacables a la falta de preparación aunque - más veces de las deseables - es la ausencia  de decencia política la que condiciona su comportamiento.
Los sondeos que se están conociendo hasta la fecha parece que no le dan la razón al autor del “manual de supervivencia” ¡mira que si se  olvidó de algún capitulo y resulta que no resiste!
Si se cumplen los pronósticos se moverán unos pocos escaños, unos partidos crecerán algo a costa de otros aunque la correlación de fuerzas entre los bloques seguirá siendo muy parecida.
Entonces ¿Qué hará “el socialista de bar de carretera” con la nueva situación cuando ésta se revele idéntica a la anterior?
Las primeras señales ya nos están llegando.
Cuando ha sido invitado a la mesa del poder, Pedro Sánchez ha olvidado por qué está en la Moncloa. Ni él ni sus asesores veían la posibilidad de desalojar a Rajoy.
Una vez logrado el objetivo Sánchez olvidó para qué está en la Presidencia del Gobierno y quién le puso ahí.
Y tras la amnesia necesitaba encontrar una nueva identidad, algo que le reconciliara con los próceres del socialismo.
Tenía que buscar el camino a casa. La senda para que los dioses - que según el presidente de Aragón Javier Lambán  habían señalado a Susana Díaz - volvieran sus dedos bienhechores y le señalaran a él como “El Elegido”.
En estas circunstancias puede estar cercano a cumplirse el sueño húmedo de los poderes en la sombra.
Esos que nunca se presentan a las elecciones están a punto de conseguir su máxima aspiración: ¡La Gran Coalición Salvadora de la Patria! O por lo menos “La redentora de sus cuentas corrientes”.
Pablo Casado empieza a girar hacia el lado que le indican, Rivera muestra señales de derrota y abatimiento, Errejón será el nene de los recados de  un Gobierno nuclear irradiador, naturalmente Abascal seguirá chupando de la teta del Estado ¡Lo que lleva haciendo toda la vida!
Tan solo un imprevisible  buen resultado de las verdaderas fuerzas de progreso puede frenar la que se avecina.
Aunque  las cartas ya están echadas y como siempre: la patronal, la banca y la iglesia juegan con los naipes marcados.
Sin olvidar a la familia que disfruta de especial consideración por el único merito de nacer ¡Qué sí, que todo este paripé cuenta con el beneplácito del legítimo heredero de la legítima monarquía que legítimamente fue impuesta por un opresor!
Nefasto personaje que últimamente tiene su momia  en boca de todos aquellos que tratan de limpiar su historia para  dignificar una traición.
Los nostálgicos intentan esconder un delito de sediciosa rebelión cometido por una banda de militares.
Los generales  traidores habían jurado salvaguardar el Orden Constitucional de la II República y en lugar de ello se levantaron contra el pueblo que les había dotado de armas para cumplir la misión de proteger la legalidad.
A día de hoy la catastrófica derecha permanece atada a los designios del usurpador.  
Mientras - la derecha ultramontana (“Los voxeros” y la Fundación F. Franco) - aprovechan la incongruente situación legal española que les consiente alabar públicamente a un delincuente. La UE ya ha dictaminado que la Fundación F. Franco debería ser ilegalizada.
La cascada de intervenciones blanqueadoras de los asesinatos del franquismo provoca urticaria.
Comprobar el posicionamiento de Díaz Ayuso la Presidenta de la Asamblea de Madrid sacando a relucir los incendios de una España en ebullición para justificar los actos de un genocida es una obscenidad.
Alegar el incendio de unos cuantos edificios eclesiásticos para justificar una intervención armada que concluyó con más de un millón de víctimas denota una alarmante falta de inteligencia. 
Argumentar la existencia de dos bandos equiparando al gobierno legal y legítimo con una recua de facinerosos muestra un penoso desconocimiento.
Y por último, NO desmarcarse del ideario fascista la califica sin necesidad de poner adjetivos ¡Ella es de esa estirpe!
La “modélica transacción” del 78 está agotada. Este nuevo episodio de reescribir la Historia es consecuencia de la ley de amnistía y punto final que impusieron los beneficiados del régimen franquista y fue admitido por los abducidos ante la posibilidad de vivir en una “simulocracia”. 
Existiría una pequeña posibilidad de regeneración en las elecciones del 10N si no supiéramos que desde la primera restauración monárquica este país es la finca de recreo de unas pocas familias. Para el resto de la población está todo el pescado vendido.