lunes, 20 de julio de 2026

Jugar a juzgar

 

Pensábamos que el ordenamiento jurídico español tenía una componente de respeto a los derechos procesales que inhabilitaba bastantes aspectos de arbitrariedad. Pero mire usted por donde no es así.

Con el paso de los años nos hemos dado cuenta de que la manida frase: todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario, no es del todo cierta.

No vamos a pretender enmendar la plana a sesudos estudiosos de la jurisprudencia nacional, aunque saberse de memoria unos cuantos artículos de código penal y unas pocas sentencias del tribunal Supremo, NO hace a los togados infalibles en sus decisiones.

Todos los tribunales e instancias han dictado y dictan sentencias tan peregrinas, que órganos superiores han tenido que corregir las múltiples  meteduras de pata que cometen.

Sin olvidar, por supuesto, a aquellos magistrados que sentencian y han sentenciado por afinidad, cercanía o intereses.

Si alguien duda de esta afirmación,  puede preguntar al ex Director General de la Policía  el popular Ignacio Cosidó, como pensaba controlar la Sala 2 del Tribunal Supremo por la puerta de atrás si la renovación del CGPJ se ajustaba a los gustos de su partido.

El preboste del PP y el Juez Marchena, señalado como elegido para presidir el CGPJ, deberían de dar alguna explicación acerca de esa aspiración del político, y a ser posible que cuando suceda, estemos vivos. Aunque mucho nos maliciamos que eso NUNCA va a suceder.

Tampoco estaría de más conocer cuánta y de qué calidad era la disponibilidad del juez para que el mandatario del PP tuviera semejante certeza sobre el dominio de la Sala 2 del Supremo (La sala de lo Penal) ¿Posible parcialidad por afinidad política?

También sería  conveniente conocer como instrumentalizan los plazos para que el daño sea materialmente irreparable. Habrá discrepantes que digan  que eso no es así. Vayamos a un caso práctico:

Un juez, llamémosle X, busca y rebusca en la vida de una persona para encontrar una conducta que pueda parecer delictiva, a pesar de ser regularmente corregido por instancia superior, dicta unas exageradas medidas cautelares. La imputada recurre, cuando son anuladas las cautelares, ya ha tenido lugar la cumbre de Jefes de Gobierno a la que la  consorte estaba invitada y no puede asistir.

En su resolución La Audiencia reprocha al juez X determinados comentarios desafortunados plasmados en sus dictamenes y corrige – de nuevo – muchas de sus decisiones. Pregunta que deberíamos hacernos: ¿Cómo, cuándo y de qué manera  va X a resarcir el daño ocasionado y qué ejemplar correctivo le va a ser aplicado?

Hace mucho tiempo que el colectivo Judicial es percibido como uno de los principales problemas y peligros para la democracia y la convivencia en España.

Y por lo visto está justificada esa desconfianza de la ciudadanía.

Las admisiones de querellas fundamentadas en rumores periodísticos, las instrucciones basadas en falsas noticias, la búsqueda de la imputación antes que la resolución de un delito, las medidas cautelares desproporcionadas aplicadas a determinados colectivos, las sentencias absurdas repetidamente corregidas por los tribunales europeos, se repiten con tanta frecuencia que se hace difícil creer en: “La justicia es igual para todos”. Ni siquiera es justicia.

La frasecita no se sostiene cuando se piensa en los chicos de Alsasua, en los seis de Zaragoza, en Pablo Hassel, en Valtonic, en Los titiriteros, en Héctor de Miguel, Alberto Rodríguez, Atutxa… Acabaría con el espacio que tengo si enumerara los infinitos casos de “mierda jurídica” que acorrala nuestras vidas.

Los curas violan niños/as, los policías agreden a manifestantes, otros policías torturan a detenidos en las dependencias policiales, el Jefe de Estado se autoexilia después de defraudar a Hacienda sin ninguna consecuencia jurídica y tenemos que tragar con la frasecita “La justicia es igual para todos”. Únicamente cabe la contestación de José Antonio Labordeta desde la tribuna del Congreso: ¡Váyanse ustedes a la mierda!

Nadie, ningún juez X, ni ningún tribunal, Audiencia, Superior, o Supremo, pueden abrir en canal la vida de nadie para ver por dónde puede conseguir meterle mano. A esa figura los letrados lo llaman investigación prospectiva, pero eso es quitar gravedad al asunto. La denominación correcta sería la que definiera como delincuentes peligrosos a los que - valiéndose de su estatus procesal - están llevando a cabo un ataque a los derechos civiles.

No hay una nomenclatura definida, pero suena a que es una maniobra bien orquestada para desacreditar el paupérrimo equilibrio Constitucional, con la intención de colocar en el gobierno de la Nación a las marionetas afines ¡Como dios manda! 

¿Seguiremos callados, sumisos y dóciles ante semejante latrocinio? Me malicio que sí.

En su día el movimiento 15M representó un soplo de aire fresco para renovar un sistema bipartidista caduco y podrido. El mundo nos miraba con admiración. Por fin la sociedad civil española ponía pie en pared y gritaba ¡Hasta aquí!

La reacción fue fulminante, sin ningún pudor, resoluciones infames de jueces vendidos, policías corruptos y periodistas  sin ética sumisos a Tele 5, Antena 3, la Sexta, La Cope, La Ser, ABC, La Razón, Radio María, muchísimos “panfletuchos” que me niego a nombrar, los Trolls pagados con dinero público, los Púlpitos de las iglesias, la Curia Obispal…,  se encargaron de sepultar por medios, lícitos e ilícitos, cualquier atisbo de regeneración democrática.

Montañas de demandas que se admitían a trámite por un artículo publicado en un medio sin firma ni responsabilidad, pruebas fabricadas falsas y “burdas” (Ferreras dixit),  repetición exhaustiva de los supuestos delitos hasta que – cuando el recorrido judicial no daba para más -  se cerraban en el más absoluto silencio. Ese doping antidemocrático dio el resultado buscado.

Renació el bipartidismo, el soplo de aire fresco se fue diluyendo y empezaron a ganar los bulos, mentiras, difamaciones, acosos, inculpaciones, violencias, todas gratuitas y sin que se haya dado una adecuada respuesta por parte de las autoridades encargadas de velar por la legitimidad constitucional.  

Los Gobiernos de coalición - comandados por el PSOE - permitieron que se acosara a Ministras y Vicepresidentes. Ningún problema, eran “perroflautas”  de Podemos, no eran de los suyos.  Y además, con ellos en el Gobierno, Pedro Sánchez no podía dormir.

Seguramente ahora con David Sánchez ya condenado y Begoña Gómez con posibilidades de ir “p’alante” a Alcalá Meco por condena penal, Pedro pueda dormir a pierna suelta.

En la actualidad nos encontramos con la nueva moda que vuelve locos a los jueces: ¡Jugar a Juzgar!

Porque así, ¡España va bien!, ¡El que pueda hacer que haga! y ¡Viva el vino!

lunes, 13 de julio de 2026

Sin palabras

No quedamos aturdidos cuando recibimos noticias de toda índole, en realidad nuestra consternación viene larvada por los sucesos que nos acogotan. ¡Somos incapaces de reaccionar! Estamos, o nos han colocado, en una especie de estado catatónico del que no sabemos salir. O no encontramos la salida.

Y no hablo de nuestro pequeño mundo hispánico que nos adormece con las proclamas de “los salva-patrias” o los insultos barriobajeros de la “Curia Obispal”, me refiero a la situación del conjunto del globo terráqueo.

El mundo vivía instalado en una nube de falsa concordia que, sin ningún motivo ni prueba alguna, considerábamos indestructibles. Esa era la visión con la que nos tranquilizábamos los habitantes del llamado mundo desarrollado.

Los otros mundos, el por desarrollar y el que, sin pudor alguno usamos como escombrera, distaban mucho de pensar lo mismo: Somalia, Yemen, Siria, Líbano, El Caribe, Nigeria, Liberia, Afganistán, Irak, Guinea…,

Esas latitudes alejadas de los centros de negocios vivían inmersas en una especie de alarma permanente porque - en cualquier momento-  podían ser objetivo de las ansias posesivas del primer mundo. Únicamente era necesario que tuvieran algo deseable, petróleo, minerales útiles, piedras preciosas, oro, tierras raras…

Asia, África, América central y Sur América, el Ártico, la Antártida…,  viven esperando que los depredadores no reparen en las riquezas naturales que poseen. Y sí eso es inevitable, esperan que, cuando  los usurpadores se den cuenta de las posibilidades que representan los recursos naturales de esos parajes, tengan conciencia negociadora y se avengan a explotar esas riquezas de una forma justa para sus poseedores.

Esto último lo he vuelto a leer y me suena a broma cruel, pero lo dejo para poder decir que tiene cero posibilidades que algo así suceda.

Durante siglos la historia nos ha contado que la codicia del animal humano no tiene límites.

Con la finalidad de satisfacer sus apetencias no encuentra inconvenientes para desoír las elementales normas de comportamiento con sus semejantes. Por supuesto con aquellas especies, razas o etnias que su imaginario ha decidido otorgarles un estatus de inferioridad, su relación es de imposición del dominio. Ante la resistencia no vacila en utilizar el comodín del exterminio.

En la actualidad el globo terráqueo vive en un desasosiego permanente. Los mundos segundo y tercero contienen la respiración porque  el mundo desarrollado se ha preocupado de llevar lejos de sus fronteras la muerte y la desolación.

Al igual que Saigón está muy lejos de Florida, Gaza y Teherán están lejísimos de New York, por lo tanto son lugares propicios para guerrear sin que moleste el ruido de las alarmas antiaéreas. Tampoco Londres, París o Berlín  están ubicados cerca de los lugares de muerte  y genocidio.

Al fin y al cabo catalogar a los atacados como terroristas es suficiente para justificar su aniquilación. Peligrosos terroristas porque en ocasiones se rebelan al ver su tierra ilegalmente ocupada por invasores disfrazados de colonos agrícolas. La ocupación del territorio palestino conlleva pérdida de derechos, ser tratados como indeseables en su propia tierra, ver sus tierras y propiedades usadas por los ocupantes mientras ellos con sus familias son condenados al éxodo.

Una vez establecido el objetivo y los motivos, hay que  encontrar al carnicero que haga el trabajo sucio.

Netanyahu es un individuo, mediocre y acomplejado, acosado por un futuro cercano que dará con sus huesos sionistas en una cárcel israelí para cumplir una condena dictada por un tribunal Judío. El juicio por crímenes de lesa humanidad y genocidio no se celebrará  de momento. Quizás algún día cambien las leyes y se pueda juzgar con más inmediatez a los asesinos poderosos por sus crímenes.

El cómplice necesario para la barbarie que rodea Oriente Próximo, el “Loco Anaranjado” inquilino de la Casa Blanca, tampoco será conducido esposado ante una corte penal internacional.  Si USA, la mal llamada democracia modelo del mundo, admite con naturalidad tener a Trump como presidente, es poco probable que el resto del mundo se implique en conseguir que se haga justicia.

Un delincuente condenado por delitos de agresiones sexuales, del que se tienen fundadas sospechas de su participación en actividades delictivas bastante más graves aún por aclarar – papeles de Epstein – es quién está marcando la agenda de comportamiento moral de la humanidad.    

El mundo desarrollado  podría parar los pies a los abusadores pero me temo que no quiere, o por lo menos, no tiene claro si debe y si nos fijamos en el Secretario General de la OTAN (Rutte) y otros aduladores semejantes, podemos decir que no se atreven.

Por esas y otras muchas razones ¡Así nos luce el pelo! color Naranja fosforito. 

jueves, 9 de abril de 2026

The King

Tiene que ser extraordinariamente humillante que un personaje como Donald Trump, engreído, supremacista, racista, machista y cualquier otro “ista” que se le quiera atribuir; acabe siendo llamado “TACO”, las siglas en ingles de: Trump Always Chicken Out, (Trump siempre se acobarda, o más coloquial: Trump gallina).

Lo curioso y poéticamente justiciero es que “El Taco” es una comida típica mexicana. Todos somos conocedores de lo que - uno de los actores principales de la canallesca serie “Los pedófilos crímenes de Epstein y amigos”-   piensa de los latinos y particularmente de los mexicanos.

Que el mundo no goza de excesiva salud es un hecho cierto. Un delincuente en el despacho presidencial, dirigiendo los destinos de la potencia con mayor capacidad de destrucción del planeta, denota la escasa calidad moral que adorna a la presente generación de humanos que habitan la tierra.

Los noticieros – poco proclives a incomodar a los amos – han informado de pasada acerca de la interceptación violenta y el hundimiento en aguas del mar Caribe de lanchas tripuladas por supuestos narco traficantes.

Todo ello sin juicio, sin vista previa, sin arresto, sin pruebas fehacientes (si las había están en el fondo del mar con la lancha y los tripulantes).  Convenientemente adornado con un desprecio absoluto a las leyes internacionales que los humanos nos habíamos dado. Los esbirros del Calígula moderno – ignorando la legalidad - han acabado con la vida de más de un centenar de personas porque cruzaban el mar en barca.

Claro que también, en otra muestra del respeto que profesan por la legislación internacional y los derechos humanos, intervienen en un país, secuestran a su presidente, lo acusan de delitos que tienen que inventar para tener visos de legitimidad y ya que están allí, roban los recursos naturales (petróleo, gas, minerales…,) del país al que teóricamente iban a liberar de una cruel e ilegal dictadura.

Eso sí, al supuesto/a ganador/a de las elecciones -que machaconamente nos vendieron que Maduro había amañado-, no lo sienta en la presidencia porque parece que NO tiene el apoyo de la población venezolana. En qué quedamos ¿Ganó el tándem Edmundo/Corina o no ganó?

Voy a pecar de ingenuo, pero si damos por cierto que no tiene el apoyo de la población ¿Cómo ganó las elecciones la Nobel de la Paz? ¿Hizo trampa en las actas que presentó?

A ver si va a resultar que son amañados los números que presentaron los seguidores de Edmundo/Corina y verídicos los mostrados por el Gobierno de Nicolás Maduro.

Reflexión para los piadosos: por sus frutos los conoceréis – Mateo 7:15-20.

Ya sabemos que la oración obra milagros, no hay más que recordar la imagen de recogimiento que protagonizaron  los “beatos lameculos” de Donald en evangélico recogimiento,  acompañando al pedófilo en el despacho oval.

Es desalentador, profundamente desalentador, comprobar la parálisis que afecta al resto de los dirigentes mundiales ante las barbaries de un ser tan irracional como despreciable, salvo contadas excepciones, entre las que debemos descartar al Secretario General de la OTAN, un tal Mark Rutte, ¡Qué bajo puede caer un Primer ministro de Países Bajos con tal de agasajar al dueño de la finca!

No es suficiente que algún país solo muestre puntuales desacuerdos cuando se ve afectado por las decisiones políticas que trata de imponer el delincuente naranja. Es necesario, a la par que imprescindible, que el MUNDO diga basta. Y la OTAN, al igual que la ONU, son organismos que fueron concebidos para garantizar estabilidad, justicia, mesura, diplomacia y paz, sobre todo paz. Bueno la OTAN, paz lo que se dice paz, garantiza poca, pero sus opiniones hasta la irrupción de Bush hijo servían de freno. Ahora con el personaje que padece diarrea cognitiva crónica ni para frenar sirve.

Irán, con sus limitaciones de abastecimiento, sus sanciones a cuestas, su tecnología castrada, su bastardo régimen teocrático, su sociedad sometida y maltratada, ha dicho que no necesitan a ningún muñeco diabólico que vaya a solucionar sus problemas.  

Que el más fuerte gana casi siempre, es un axioma que se cumple en prácticamente todos los conflictos. Ahora bien, el abusón tiene que estar dispuesto a pagar el precio de la victoria.

Al genocida Netanyahu le ha resultado muy barato masacrar Gaza y exterminar palestinos. Ahora pretende lo mismo con el sur del Líbano. Si el precio a pagar es similar a lo que le ha costado el suelo para el Resort de la franja de Gaza, seguirá adelante con sus planes. De hecho en ello sigue, sin pausa y sin freno.

Sin embargo, si el miedo se repartiera entre los dos bandos, probablemente la sociedad israelí decidiría, de una vez por todas, encarcelar a un más que probado corrupto y quizás hasta lo pusiera a disposición de la Corte Penal Internacional para que sea juzgado por crímenes contra la humanidad.

Pero no rebosemos optimismo; para que esto suceda, previamente habrá que pararle los pies al personaje que dirige los destinos de EE.UU.

¿Cómo se consigue? La guardia pretoriana de Calígula dio con la solución. Ni siquiera hace falta ser tan drástico.

 Cuando las empresas, finanzas, acuerdos, contratos y demás canonjías que disfrutan los USA y sus empresas por el mundo se tuvieran que circunscribir a hacer negocio en las Montañas Rocosas, Colorado o Wisconsin, tal vez se estaría poniendo la primera piedra para que el respeto en las relaciones entre países fuera de ida y vuelta y no de bofetada sin retorno.

viernes, 16 de enero de 2026

Y ahora ¿Qué?

 

Las caras que presenta el mundo ante los acontecimientos recientes, nos muestran parte de la realidad que nos ha tocado vivir. A estos tiempos los llamamos “convulsos”, en realidad no son tan diferentes de tiempos pasados que estaban aderezados con sus propias convulsiones.

El gen imperialista estadounidense no es nuevo ni una paradoja del destino. Es la consecuencia de la servil sumisión que otros actores mundiales han mostrado al abusón del colegio. Los matones tienen siempre el mismo comportamiento y este se reproduce por idénticos motivos.

El macarra del patio del colegio ¿Nace o se hace?

Hay diversas teorías, la más común es que se estimula, desde segundos después de nacer, la aparición de una vena borde; que bien trabajada, concluye en un acosador de primera con connotaciones de lerdo estructural.

Estos indicios vienen provocados por padres patológicamente bobos, estructuralmente desequilibrados, socialmente repudiados y anímicamente atrasados. Vamos lo que se viene conociendo como escoria humana con la que tenemos que tratar de convivir para no convertirnos en exterminadores de memos y por consiguiente; igual que  ellos.

Donald Trump es un ejemplo académico de la teoría del matón del colegio llevada a su máxima expresión. Ver las imágenes grabadas del “anaranjado voraz” siguiendo la película de los Delta force secuestrando al Presidente Maduro es una prueba irrefutable de su escasísima calidad moral. 

Un individuo con problemas de atención miraba ensimismado la pantalla mientras sus muchachos cazaban a un matrimonio en la cama. Antes, los “madelman de Donald”  asesinaban a sangre fría a los miembros de la  seguridad personal del Presidente Maduro  que previamente habían sido vendidos.

Los muertos, de los otros como dijo Trump, no eran actores que tras el rodaje se levantaran para ir a comer hamburguesas. Eran personas que fueron asesinadas de verdad en una operación sin ningún tipo de aval judicial. Ni siquiera el aval de la justicia de mierda del sistema jurídico estadounidense.

Una vez que acaba lo que para Donald es un espectáculo y para el mundo un delito contra la legislación internacional, el enfermo de egolatría se levanta del sillón, estira su chaqueta y se va a dormir. Quedan en la sala los perritos falderos que susurran a su amo lo guapo y listo que es.

La reacción  mundial pasa de la perplejidad al pasmo pero siempre acaba impregnada de servil sumisión. 

China y Rusia dicen; “No Trump, así no” pero no hacen nada. Ni siquiera defender los intereses comerciales que mantienen con un aliado. 

En América latina se oyen voces discrepantes pero ninguna resolución contundente: retirada de embajadas, cierre de bases americanas en suelos nacionales… nada. Protestas vagas y sin consecuencias.  

En Europa, ¡ay Europa! Los hay que defienden el secuestro hasta quienes aplauden la intervención ¡Ay Europa! ¡Cuánto dueles y para que poco vales!

jueves, 25 de diciembre de 2025

Fin de ciclo o fin de era

 

Parece que algunos ya dan por sentado el fin del estado de bienestar. Tal vez porque existe una creciente corriente de pensamiento, que no se ha dado cuenta de que el ser humano es socialmente comunitario. O quizás porque la comunidad humana se  ha rendido ante la pujanza del estado “consumitario”

Los libertarios exhiben la “motosierra” para eliminar derechos básicos. Las vehementes alusiones a “su libertad” son una proclama de su ignorancia egoísta.

Conservadores, ultra conservadores, liberales, ultra o neo liberales, derechas o ultra derechas abogan por formulas que  abandonan al ser humano a su suerte. ¡Cada cual según lo que valga! Frase que para ellos no usan y cambian por: vale más quien más posee.

En definitiva lo que nos vienen a decir es que aquellos que mejor medren, especulen, esquilmen o espolien los recursos de todos, tienen que ser los que mejor vivan. Pero además que se note. Que la diferencia sea tan ostensible que genere envidias entre sus congéneres.

No solo quieren más. Necesitan que sea evidente que tienen más. Les resulta imprescindible que el mundo se arrodille para poder mirar condescendientemente hacia abajo.

Lamentablemente el ansia de relevancia se observa en todas las capas sociales. Los nobles buscan la aprobación de Felipe VI, los muy adinerados desean un palco junto a Florentino, los ricos de provincias codearse con Roig o Botín, los magnates quieren ser relevantes en el casino de su ciudad o pueblo, los generales desean ser invitados – como autoridad – a los eventos sociales,… y así sucesivamente hasta llegar al humilde trabajador que quiere poseer cosas que no tiene su vecino.

Con estos mimbres humanos se tiene que defender un “Estado de Bienestar” definitivamente sentenciado. Los pilares de ese Estado: Igualdad, Justicia, Educación, Sanidad y Pensiones, están siendo desmantelados con precisión cirujana. Quedaran como restos de derechos marginales anotados en una Constitución inservible.

La justicia y la igualdad están cercenadas desde el momento que la propia Constitución contempla aforamientos, prescripciones e inviolabilidades ante la ley. De igualitario tiene poco. El espectáculo de la justicia daría para varios artículos. Únicamente un apunte; ¿Cómo se resarce a los votantes de Alberto Rodríguez después de ser desposeído de su escaño en el Congreso de Diputados? y ¿Cómo se repara la persecución jurídica a Mónica Oltra? O ¿Quién restituye a Podemos del acoso judicial sufrido? ¿Van a pagar las consecuencias los jueces partícipes del juego sucio?, ¿Pagará la presidenta Batet por su conducta cobarde? y ¿Los periodistas divulgadores de bulos serán expulsados de la profesión? No es necesario contestar, sabemos que todos seguirán con sus placenteras vidas .

Los únicos afectados serán los votantes de esos políticos y partidos, que sabrán que su opinión NO le importa a nadie, ni siquiera a la ley. Las  patas de justicia e igualdad que sostienen el Estado  están siendo cuidadosamente quebradas.

Al hablar de educación hay que introducir en la ecuación a la Iglesia Católica. Un país, constitucionalmente aconfesional, resulta que promueve el desarrollo de una creencia en las edades más vulnerables del ser humano. La única frase pertinente es “Fuera la religión de las escuelas”. Una vez  ahogada la educación pública,  laica y de calidad, se fulmina  otro derecho básico.

Cuando en 2008 estalló la burbuja inmobiliaria, la especulación sanitaria vino para ocupar el vacío de latrocinio que abandonaba el ladrillo. A día de hoy conviven las dos serpientes especuladoras. Los fondos buitre han convertido la vivienda en un drama. Las concesiones que se hacen de la sanidad pública a empresas privadas resultan una broma pesada.

La responsabilidad de ambos sectores está en manos de las comunidades autónomas. Los conciertos educativos avalan el dominio de la Iglesia Católica en ese campo. La gestión de hospitales en manos  privadas persigue el enriquecimiento de parientes y amigos a costa de la calidad sanitaria.

Y en esas estamos, una educación pública precaria y empobrecida, al lado unos conciertos con entes privados que acumulan subvenciones y recursos.

En salud, infinitas listas de espera, falta de atención primaria, escasez de especialistas, reutilización de material de un solo uso, hospitales sin médicos.

La sanidad y educación pública paulatinamente desmantelada por los responsables de las Comunidades Autónomas. La cojera del estado de bienestar es preocupante.

Una vez rotas estas patas, falta otra muy importante, otra que habla del respeto que la sociedad debe a la aportación realizada con el trabajo de una vida laboral. Eran  reglas de juego universalmente admitidas que ahora están siendo cuestionadas. Es la forma de actuar de los tramposos: cambiar las normas a mitad del partido para buscar ventajas.

La bolsa de las pensiones es un tesoro muy jugoso en riesgo de ser expoliado. Los planes y vías para hacerlo son variados. Se utiliza la cuantía de la pensión diciendo que percibe más un jubilado que un trabajador en activo. Existen casos que sí, pero no es responsable el jubilado. La responsabilidad de los bajos salarios recae principalmente en el empleador, sin olvidar al trabajador que vota al explotador.

Una vez cuestionada la cuantía se busca disminuirla y que sea completada con planes privados de pensiones. Persiguen eliminar otro soporte del Estado de Bienestar: el derecho a descansar y no ser productivo en una sociedad que no necesita tanta productividad absurda.

La cantinela es que no va haber dinero. No es cierto, sí lo hay, otra cosa es que se robe y además se  distribuya mal. Partidas a estudiar podrían ser la asignación en gastos de defensa, las aportaciones a la Iglesia Católica, la exención  impositiva a sociedades que ejercen actividades económicas (Fundaciones y otra vez tropezamos con la Iglesia Católica), tablas de impuestos ridículas a SICAV y otros chiringuitos financieros. Hay muchos recursos que se pueden usar para garantizar la hucha de las pensiones si no se dilapida y no se malversa.

Una vez cercenada la justicia y eliminada la igualdad, vendidas educación y sanidad, cuando acaben con las pensiones podrán enterrar al estado de bienestar.

martes, 7 de octubre de 2025

Cosas que pasan

Todavía estar por dilucidar si el ataque del 7 de octubre de 2023 perpetrado por Hamás y la posterior  captura de los rehenes, fue evitable.

Existen indicios, más que suficientes, de que los Servicios de Inteligencia israelíes tenían conocimiento, desde 2 meses antes, de que la resistencia palestina estaba preparando una acción contra los Kibutzs que el Estado invasor había establecido en la franja de Gaza.

Aproximadamente tres (3) horas antes del ataque, el Shin Bet (Servicio de Inteligencia de Israel) alertó a la policía acerca de la inusual actividad de Hamás en la franja de Gaza.

Por los informes que van apareciendo, todo apunta a que el genocida Netanyahu conocía el ataque de Hamás y lo permitió para tener motivos por los que desencadenar una ejemplar acción de respuesta.

¡Por fin! el Estado de Israel iba a poder desarrollar su perversa limpieza étnica en la franja de Gaza y contaría con la complicidad internacional.

A alguien que se atreve a ordenar una limpieza étnica no debe preocuparle mucho la conformidad internacional, más bien le importa un bledo.

Múltiples resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas sentencian que Isreal debe devolver los territorios ilegalmente ocupados a sus legítimos dueños. De nada ha servido.

Los vetos de su hermano mayor (EE.UU) ha dejado los mandatos de la ONU en papel mojado sin trascendencia práctica.

Los asentamientos de colonos judíos son producto de la ocupación y usurpación de territorios. Usando la tapadera de los kibutz - en teoría cooperativas sociales agrícolas, en la realidad asentamientos armados - los habitantes árabes-palestinos fueron empujados a desplazarse a otros lugares para poder vivir. Por la fuerza de las armas hubieron de dejar atrás sus raíces, su historia y su forma de vida.

Desde Ben Gurion hasta la actualidad, todos los dirigentes del Estado de Israel se han pasado por el arco de sus caprichos las resoluciones de la ONU. EE.UU está activamente de acuerdo con la desobediencia y no sería descabellado pensar que la promueve.

Desde su concepción el Estado de Israel ha ido siempre un paso más allá de lo concedido y acordado. Sin embargo no ha tenido que hacer frente a ninguna medida coercitiva  para acotar sus bravuconadas.

Para ello siempre se ha guarecido  bajo el paraguas del Loby judío-americano y sin ningún tipo de escrúpulo ha usado el chantaje. 

La vergüenza que sentían las potencias aliadas  por haber permitido el holocausto ha actuado como moneda de cambio.

Los sucesivos gobiernos del moderno Estado de Israel han rentabilizado profusamente a los millones de masacrados en los campos de exterminio nazi. 

Es una realidad que el mundo desarrollado está en deuda con el pueblo judío. Y con los homosexuales, los comunistas, los gitanos,… en definitiva, hay una deuda impagable con todos los colectivos perseguidos por el nazismo asesino. Al cual, por una u otra causa se le favoreció en su desarrollo, se fomento su crecimiento y se vitoreo su instauración en el poder. Cuando se quiso reaccionar ya era muy tarde y las consecuencias todos las conocemos.

Ahora bien, bajo ningún concepto otorga la cacería sufrida, carta blanca para ir repartiendo genocidios por el mundo.

Al moderno Estado de Israel le han sido permitidas licencias de actuación bélica que ningún otro país podría realizar.

Los servicios del Mosad han actuado – y siguen actuando - sin cortapisa en terceros países, siempre con el beneplácito del amo del mundo que todo lo vigila.

Últimamente quien opera es el ejército del Estado de Israel. Exento de escrúpulos ataca cualquier punto de la tierra con claro menosprecio de la soberanía nacional del objetivo atacado. La última actuación ha sido el bombardeo de la delegación negociadora palestina en Qatar. Las secuelas le traen al pairo. Es amigo del macarra del mundo y el abusador le protege.

Tampoco es nada extraño si tenemos en cuenta que su protector – USA -  ha invadido, bombardeado, intervenido y masacrado países por desavenencias más o menos importantes con el presidente de turno. Llámese este emperador Clinton, Bush, Obama, Biden o Trump.

Todos y cada uno de los últimos inquilinos de la Casa Blanca han hecho ostentación de su fuerza militar  para dejar al mundo las cosas claras.

Con ese currículo, algunos incluso han sido galardonados con el nobel de la paz ¡Cosas que pasan!

sábado, 16 de agosto de 2025

Sin palabras

Entre todas las cuestiones que nos afectan,  hay una que por su trascendencia, dureza y falta de respuesta de la humanidad, debe ser situada en primer lugar: ¡El genocidio de Gaza, que persigue el exterminio del pueblo palestino! Ya somos plenamente conscientes de que ha sido meticulosamente planificado.

¿Por qué ese macabro plan? Tiene varias respuestas y diversos matices en  ellas, sin embargo hay una que es irrefutable y que invariablemente ha sido el faro y guía de los asesinos de la humanidad: donde hay negocio estorban las personas.

Ya nos han enseñado la ciudad de vacaciones que proyectarán sobre los esqueletos de – hasta ahora – más de 60.000 palestinos; de ellos un centenar de niños muertos por desnutrición. Sobre esos cadáveres, Musk, Netanyahu y Trump disfrutarán de unos daiquiris tumbados en sus hamacas. Los líderes europeos, como casi siempre y casi todos ellos, se quedarán en el guardarropa vigilando las pertenencias de sus amos.

La aspiración última de los infames que lo tienen todo es permanecer para siempre en la memoria de los demás. En definitiva: pasar a la historia.

Netanyahu y Donald Trump, verán lograda su meta  y al igual que Calígula, Nerón, Hitler Leopoldo de Bélgica, Videla, Pinochet, Franco o Jack el destripador serán recordados por sus sangrientas acciones.

A ninguno de ellos les preocupa ser unos indeseables, únicamente buscan satisfacer sus egos y con su perversa conducta alcanzar una histórica inmortalidad. Los genocidas antiguos y nuevos se rigen por idénticas normas.

No es la primera vez, y mucho tememos que tampoco será la última, que acciones que comienzan sin recibir la respuesta adecuada,  acaban convirtiéndose en crímenes de lesa humanidad. La manipulación ejercida sobre la masa social, con frecuencia consigue los propósitos establecidos. Sabemos como lo hacen, sin embargo seguimos cayendo en la trampa.

La relación de ejemplos es tan extensa que necesitaríamos varios tomos para enumerarlos.

Una tenue pincelada es el caso Alfred Dreyfus. Acusado de pasar secretos militares a los alemanes, el  capitán del ejército francés, de origen judío-alsaciano fue condenado a cadena perpetua en 1894 por delito de alta traición. Su caso desató en Francia una tremenda corriente de antisemitismo.

Tras varias apelaciones, esfuerzos de la familia,  de ilustres intelectuales (Emile Zola en J’accuse) y de algunos políticos (Clemenceau), en 1906 fue absuelto y restituido al ejército francés con el grado de comandante. Sin embargo el antisemitismo francés ya estaba incrustado en la sociedad.  

En Alemania, el nazi Hermann Göring - para eliminar a los opositores - utilizó el incendio del Reichtag. El obrero comunista neerlandés  Marinus van der Lubbe, con una confesión de culpabilidad sacada a ostia limpia admitió su culpabilidad y fue ejecutado.  Este caso fue posible porque - apremiado por Adolf Hitler - el Presidente Paul Hidenburg, había firmado un decreto para establecer medidas destinadas a suspender las libertades civiles. Y ¡Vaya si las suspendió!

La caza de comunistas fue una de las primeras consecuencias. A partir de 1933 comienza el calvario de los considerados Gemeinschaftsfremde (Residentes) para diferenciarlos de los Volksgenossen (compañeros de la nación). Los judíos, los gitanos,  la comunidad LGTB,  los discapacitados, todos ellos fueron encuadrados en el grupo residentes, es decir, sin derechos civiles. Entretanto los alemanes colaboraban en la caza con denuncias o miraban hacia otro lado como si no fuera con ellos.  O ellos mismos ejercían de vigilantes y atrapaban a “los residentes” como sucede ahora en las playas españolas con los desembarcados de las pateras.

El proceso de limpieza étnica siguió su curso. Tras la muerte de Hinderburg en 1934, no se nombra nuevo Presidente sino que, Hitler haciendo – para el mismo - una combinación de Canciller y Presidente se convierte en  Füher.

Con todo el poder en sus manos y la lealtad del ejército se pone en funcionamiento la llamada “solución final”. Las consecuencias son un macabro  y multitudinario Holocausto.

Marinus van der Lubbe fue indultado en 2008 en aplicación de una ley de 1998 que consideraba inocentes a todos los condenados por las leyes nazis. ¡En España 50 años después de la muerte del general genocida seguimos dándole vueltas a la condena del franquismo! Y aún se permite que instituciones públicas y privadas se pasen la ley de la memoria por el arco de sus caprichos.

Las razones que esgrimieron los nazis para iniciar su barbarie fueron las de culpabilizar a una serie de colectivos, etnias, religiones, ideologías políticas o comportamientos sexuales de ser los causantes de todos los males que aquejaban a la Alemania pre Hitleriana. ¿A qué suena de algo?

Los acontecimientos no se descontrolaron de la noche a la mañana, hizo falta una buena dosis de maldad publicitaria, medios afines que propagaran las ideas, mentiras repetidas hasta la saciedad, delitos atribuidos a los perseguidos (comunistas, judíos romaníes, homosexuales,…). Así sin pausa comenzó el genocidio.

Con esta simpleza, sin estruendo, los señalados por el dedo acusador de los “salvapatrias”, los diferentes se convierten en peligrosos delincuentes que violan, roban, agreden, asesinan, saturan la sanidad, abusan de los servicios sociales y obtienen ventajas que pierden nuestras abuelas.

Naturalmente bajo el paraguas de una ultra derecha internacional amparada por un psicópata.

En la actualidad Trump despliega la guardia nacional – un ejército a su antojo - en California y Washington acudiendo al comodín fácil de la inseguridad. Para los cobardes funciona muy bien lo de la falta de seguridad. La mentira ya está en la calle ¿Las consecuencias? ¡Imprevisibles!. La reacción de la sociedad USA: hasta ahora ninguna.

En esas estamos en España, Torre Pacheco fue un ensayo con violencia acompañada de la pasividad y suavidad de las autoridades. Jumilla es una provocación que ha sido respondida con enorme tibieza y las declaraciones del religioso franciscano, Arzobispo de Oviedo Monseñor Jesús Sanz, ha sido una avanzadilla para saber por dónde va a tirar la dormida sociedad española. Por lo visto a día de hoy, denigrar, menospreciar e insultar a un colectivo con el apelativo despectivo de “moritos” no merece una contundente reacción judicial.

La Prelatura disculpará a su colega alegando que fue un mensaje desafortunado y todo se olvidará. Si hubiera sido un rapero, un poeta, o un actor estaría durmiendo en una celda más de una noche.

Jesús Sanz - como buen franciscano - dormirá en su amplísima celda del palacio Arzobispal de Oviedo por vestir hábitos o quizás debido a sus malos hábitos.

Por cierto, de los asesinatos cometidos por Israel en Gaza no se le ha oído al buen religiosos ninguna homilía relevante.

Después de oír y leer lo de los moritos no es de extrañar. Para sus correligionarios de VOX y la rama dura del PP, o sea para la extrema derecha y la derecha extrema, lo que sucede en Gaza no es un genocidio, es la respuesta proporcionada que tiene derecho a practicar Israel.  Lo del derecho internacional, los crímenes de lesa humanidad, los asesinatos selectivos de civiles y prensa crítica es una asignatura que no les entra bien en la cabeza y la dejan para recuperación.

Otra opción es que el Arzobispo de Oviedo esté  de acuerdo con la forma usada por Israel para eliminar a los moritos que tanto desagradan. Y así  coincidiendo con la línea xenófoba de VOX  quiera invertir en la idea propuesta por Trump y Netanyahu, una Gaza, sin palestinos, paraíso judío para quien pueda pagarlo .