sábado, 15 de junio de 2024

Acaba la fiesta, empieza la resaca

 

Los resultados de las votaciones al parlamento de Europa  fueron celebrados por “los Pérez” en una conocida discoteca de Madrid. El nombre del local no se dice para no hacer una publicidad que no se merecen.

Una curiosidad es que entre los asistentes  al evento se encontraba “El pequeño” Nicolás que a día de hoy ya no debe de ser tan pequeño ¡Dios los cría y ellos se juntan!

En un ambiente tan festivo y distendido es más que probable que, como decía la canción…”ríos de alcohol corren por mis venas…”  a la par que es factible que - en una atmósfera tan llena de gozoso jubileo –  antes de acabar la fiesta más de uno se pasara de la raya.

Los sesudos analistas sociológicos, políticos, económicos y variopintos tertulianos, tratan de explicar el motivo por el cual un delincuente informativo - condenado por delito de falsa información a pagar una indemnización a la alcaldesa de las madalenas y con  varias causas abiertas - haya conseguido más de OCHOCIENTOS MIL votos a pesar de presentarse sin propuestas, sin programa y por supuesto; sin ideas.

Bueno rectifico, tiene una idea en su cabeza, la construcción de una macro cárcel. Será para poder corretear a sus anchas cuando el aforamiento permita celebrar los juicios pendientes  y comience a cumplir las correspondientes condenas que “supuestamente” por los “supuestos” delitos le esperan.

Hay una frase de mi tierna infancia que oigo como si fuera hoy ¡Con la comida no se juega! Con cualquier cosa se podía ser irreverente o descuidado, no con las cosas de comer ¡Con eso no se juega! Secuelas de la hambruna regalada por la dictadura franquista.

Cuando el inolvidable “Chiquilicuatre” fue nombrado representante de España para el festival de Eurovisión, nos llenó de orgullo patrio y satisfacción el resultado que se dio por permitir la participación popular abierta para elegir quien iba al bodrio representando a España ¡Por fin quedaba encuadrado el concurso televisivo en su dimensión real: era un zurullo, truño o ñordo!

¡Qué risas en las barras de los bares, en las reuniones de colegas, …

Y el chiki chiki se baila así:

Uno, el brikindans, dos, el crusaíto, tres, el maiquelyason…

Con esa votación televisiva sí se podía jugar. En primer lugar porque no era cosa de comer sino un “cagardo” de programa televisivo que las élites habían parido para distraer al populacho. En segundo lugar porque si preguntas que te parece algo, corres el riesgo de que te digan la verdad. La verdad fue Chiquilicuatre.

Con Luis “Alvise” Pérez se ha jugado con las cosas de comer.  Y eso no tiene ninguna gracia.

El truco de “Alvise” de intentar  retrasar los procesos judiciales, mediante el aforamiento, con la esperanza de que la tardanza conduzca a la prescripción ya ha tenido precedentes.

No es en nada diferente a lo que hizo José María Ruiz Mateos - disfrazado de Superman, sacando el puñito - para amenazar a Boyer.  El Estado había decidido parar la verbena RUMASA y la protesta del expropiado quedó inmortalizada con su consabido… “que te pego, leches”. Aquí hay que poner voz de vicetiple.

En el mismo saco de porquería se puede meter a Gregorio Jesús Gil y Gil con sus delitos, sus  condenas, sus mamachichos… el creador del partido GIL para mayor gloria y vergüenza de sus votantes fue  condenado por el desastre de los Ángeles de San Rafael en el que hubo 58 fallecidos.

Después de pasar unos ratitos en la cárcel Franco lo indultó porque podía hacerlo y porque, para un genocida como él, 58 muertes no eran muchas.

Ahora a nuestra “democracia plena” le ha salido otro grano en el lado derecho del trasero. Un grano purulento, encabezado por un tipo que se vende como asesor en la escena política.

Alvise Pérez - antes de imaginar su Agrupación de Electores -  colaboró con UPYD de Rosa Díez y ejerció de asesor de Tony Cantó en Ciudadanos. Hizo un intento de acercamiento a Vox pero en esos momentos Abascal estaba muy crecido y no le hizo mucho caso. En realidad no le prestó la menor atención.

Finalmente acabó pensando - y los resultados le han dado la razón - que para hacer de muleta para otros, mejor dedicar los esfuerzos en auto promocionarse el mismo.

El agitador pensó que los mismos trabajos indecentes que hacía para otros, hechos para él repercutirían en su propio beneficio. Aunque las tareas que realizaba fueran un pozo negro de falsedades, bulos, insultos y acosos, Luisito quería aprovecharse de su indecencia.

Aunque se repita continuamente que el votante nunca se equivoca, no es verdad.

En más ocasiones de las deseables los votantes hacen alarde de  la condición de hooligan que los adorna. No se vota atendiendo a los intereses de la colectividad – políticamente es lo que se debería buscar - en muchísimas ocasiones, el voto emitido ni siquiera atiende a los intereses del propio votante. 

Buscar información veraz para votar con criterio se ha convertido en una rareza democrática, sino que se lo pregunten a los madrileños. Votan a la Fruta aparejada con el evasor fiscal y se quejan de la política que soportan ¡Para mear y no echar gota!

La resaca del final de fiesta empezará cuando se sepa para que van a servir las más de OCHOCIENTAS MIL papeletas que han optado por votar a la agrupación de electores promovida por Luis “Alvise” Pérez. Hay varios pronósticos uno de ellos es que “Los Patriotas” se agarrarán al pezón para mamar hasta que salga sangre.

miércoles, 5 de junio de 2024

¡Al carajo!

 

¡Viva la libertad carajo! Esta es la gloriosa expresión que utiliza el iracundo presidente de la República Argentina para apuntalar sus proclamas.

¡Viva la libertad carajo! Representa mucho más que la expresión de un exabrupto a destiempo o una grosería premeditada.

Indagar en la torturada mente de Javier Milei, para tratar de encontrar explicación a su comportamiento es - además de una pérdida de tiempo-  un esfuerzo vano para tratar de comprender la compulsiva trama conductiva de un mediocre. Tristemente fue aupado a la gloria por mor de unos descabezados y vanidosos ególatras, incapaces de hacer nada que no sea buscar a un monigote para beneficiarse del trabajo de los demás.

Con  un farsante manoseado fabricaron  una estrella televisiva. A continuación el monstruo les comió el terreno. Macri y compañía siguen lamentando su error.

Un caso muy parecido al de Ayuso en España. La señora fruta, tan pizpireta ella, desprecia a Pedro Sánchez y a sus votantes.

Insulta a ambos con el método de los cobardes. Ni siquiera es lo suficientemente valiente como para reconocer que se equivocó al insultar al Presidente del Gobierno de su querida España. En lugar de retractarse con una disculpa se esconde bajo una expresión fonéticamente parecida. A ese comportamiento se conoce como cobardía pura.

En un alarde de populismo barato se involucra en el área futbolera. Tras el paseo por Londres y los bailecitos en el palco, su penúltima metedura de pata es situar al Leganés CF en Getafe. Ni sabe ni se molesta en aprender. Se comporta como una mala calcomanía de sus antecesores.

Cristina Cifuentes con su cacareada cleptomanía debe de estar “enfurruñadísima”. Por un desliz con cremas de belleza, se tiene que conformar con un muy bien remunerado puesto de tertuliana en programas de chismorreo de cadenas afines al partido.

Todos sabemos que, aunque crematísticamente esté bien, no es lo mismo. “No me voy, me quedo, voy  a seguir siendo vuestra presidenta”, esa gloriosa expresión ha sido sepultada por las barbaridades de Isabel Díaz.

La libertad para tomar cañas sin tropezar con tu ex, es capaz de tapar que a Ayuso la pongan blandita los atascos de la capital sin que le importen 7291 fallecidos en las residencias gestionadas por la Comunidad que preside.

Madrid también ha conseguido, en un par de días, aglutinar en imagines la ruptura de la convivencia constitucional sin que nadie se lo hubiera exigido.

Ver a Monseñor José Cobo bendiciendo y proclamando que dios es del Real Madrid es un ejercicio pornográfico que debería estar prohibido en horario infantil.

Dada la variedad de origen de la plantilla futbolística del Real Madrid, no sería extraño encontrar a jugadores confesionalmente ateos, algún evangelista, puede que haya ortodoxos, no sería de extrañar que encontráramos musulmanes, católicos, judíos, budistas e incluso “maradonianos”.

Repasando los futbolistas asistentes al acto en la catedral de la Almudena oficiado por Monseñor Cobo con motivo de haber ganado la decimo quinta  Champions, encontramos a:

Arda Guler--- turco, ¿musulmán? Ni lo sabemos ni nos interesa. Tony Kroos—alemán, (protestante? Ni lo sabemos ni nos interesa. Lunin --- ucranio ¿ortodoxo? Ni lo sabemos ni nos interesa. Modric--- croata ¿católico? Ni lo sabemos ni nos interesa. Camavinga --- francés ¿? Ni lo sabemos ni nos interesa. Tchouameni--- francés ¿? Ni lo sabemos ni nos interesa.  Vinicius,  brasileño  ¿? Ni lo sabemos ni nos interesa. Rodrigo, Bellingham, Rüdiguer, Alaba, Ceballos, Carvajal, Courtois,… ¿Qué credo profesan? A nadie le importa ni interesa.

Todos ellos aceptaron participar en la comedia de la Catedral de la Almudena.

Florentino Pérez, español, presidente del Real Madrid, con las creencias personales que le parezcan bien, manipulador de conciencias y con tendencia a imponer su credo entre sus empleados, con la complicidad de monseñor Cobo, organiza el acto para mayor gloria de sí mismo y publicidad gratuita del prelado.

Si trabajadores con esa posición de privilegio económico aceptan tal imposición - cuando en uso de sus derechos podrían negarse - ¿Qué hará un trabajador/a que perciba el SMI? ¿Se atreverá a rebelarse?

Javier Milei, Marie Le Pen, Santiago Abascal, Donal Trump, Netanyahu o Elon Musk son y confirman el patético resultado que provoca la falta de conciencia social

Estamos en ese bucle ¿saldremos de él?

Si lo conseguimos será como siempre, a base de sacrificio de la plebe para mayor gloria y satisfacción de los poderosos.

Los Milei, Abascal, Le Pen, Trump y compañía en su estulticia saben muy bien lo que hacen. Mientras la humanidad discuta la necesidad de justicia social ellos entienden que van ganando la batalla. Su cortedad de miras les impide vislumbrar el resultado final, igual que a los dinosaurios.

sábado, 27 de abril de 2024

Poder dormir tranquilo

 

La carta que el presidente Sánchez ha hecho pública, puede ser una declaración de guerra o una rendición antes de presentar batalla.

Una de las principales obligaciones del Presidente del Gobierno es, o debería de ser, confirmar la seguridad jurídica para todos los ciudadanos. Por supuesto, incluido el mismo y todos los miembros de su Gobierno.

La Constitución otorga al Gobierno legítimo - surgido de la voluntad manifestada por los representantes elegidos, en el legal proceso electoral - la potestad de organizar la defensa de los derechos inalienables que pertenecen al pueblo español soberano.

Desde diversos ámbitos se viene afirmando que las tropelías judiciales - convenientemente amplificadas por los medios de comunicación afines – constituyen un elemento distorsionador de la vida político-social de este país.

El PSOE domesticado, la trama franquista camuflada en el “democrático” AP (con posterioridad el PP) y un PCE (Partido de Carrillo Equivocado) fueron bendecidos en su bautismo político por la  generosa complicidad de quienes mandaban, a saber: banca, patronal, nobleza e Iglesia Católica.

Mención aparte merecen el ejército y cuerpos de represión policiales.  La influencia franquista es tan evidente en ambas instituciones, que mejor las dejamos ubicadas  en el papel que tradicionalmente mejor desempeñan y que no es otro que el de meros ejecutores de la voluntad de sus amos.

Los procedimientos judiciales abiertos contra altos mandos y responsables del Ministerio del Interior son una muestra del funcionamiento de las cloacas estatales y de la denominada policía patriótica.

Que la banca y el empresariado otorgan préstamos, apoyo y ayuda a los partidos nacidos durante el parto constitucional de 1978; es un hecho incuestionable. Que por esa financiación cobran y cobrarán intereses es indiscutible. Que lo pagamos a escote entre todos es una realidad.

Para neutralizar todo eso y dotar de credibilidad institucional al sistema, el Presidente del Gobierno está en la obligación de utilizar las armas más poderosas que el pueblo español ha puesto en sus manos: la posibilidad de utilizar los decretos ley, el cumplimiento del programa y aglutinar fuerzas afines para cortar de raíz los desmanes judiciales.

En la situación actual corremos el peligro de ser tan sumamente empáticos con Pedro Sánchez que podemos olvidar los barros que nos han conducido a estos lodos.

Ni la derecha extrema, ni la extrema derecha van a soltar la presa que sienten entre sus fauces. Ahora la cuestión no es afear el comportamiento de los depredadores, ni siquiera es debatible analizar por qué hacen lo que hacen. En la actualidad Pedro Sánchez tiene que ser consciente de sus responsabilidades y entre ellas se encuentran muchos incumplimientos.

¿Dónde está la derogación de la llamada ley mordaza?

¿Por qué dejó en evidencia a una de sus Ministras pactando con el PP la modificación de la ley “solo sí es sí”?

¿Dónde estaba durante el acoso a un Vicepresidente  y a una de las Ministras de su Gobierno?

¿Qué le ha impulsado a no acometer decididamente la renovación del CGPJ a través de una modificación de las mayorías?

Si ya sabe que al PP le gusta la fruta y que  VOX adora a los perros ¿Qué le impele a pensar que alguien está libre de ataques?

¿Cuál ha sido la moneda de cambio para regalar el Sahara y abandonar a los saharauis?

¿Ya se ha dado cuenta de que Netanyahu es un genocida?

¿Le ha resultado rentable su apoyo a los discrepantes de Podemos?

Ninguna de las cuestiones es baladí, en unas ocasiones el incumplimiento, en algunas una inexplicable dejación y en otras un enfoque erróneo para identificar a los adversarios políticos, han conducido al PSOE a marcar distancias entre líderes socialistas.

La dirección del PSOE sabe, o debería saber, que los ciudadanos reciben la prestación de la mayor parte de los servicios sociales a través de la Comunidades Autónomas. Lamentablemente y por luchas con los barones territoriales, el partido socialista ha puesto en bandeja a la coalición de derechas extremas los Gobiernos Autonómicos.   

Si a todo lo anterior, se añade el uso perverso que se ha hecho de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para demonizar opciones políticas que resultan incomodas a los poderes fácticos del país, nos encontramos en la antesala de un Estado en vías de extinción democrática.

Aunque también es posible suponer que, con Podemos fuera del Gobierno y  Pablo Iglesias dedicado a sus menesteres lejos de Moncloa, Pedro Sánchez podrá dormir plácidamente deshojando la margarita de su decisión.

viernes, 12 de abril de 2024

Todos son iguales

El exabrupto ¡Todos son iguales! Está muy extendido y todos sabemos que en realidad se trata de opacar la realidad. Siempre lo gritan los mismos y cuando los afectados son de su cuerda, sonríen lánguidamente para acabar culpando al opositor de ser igual que ellos.

En ese instante ponen en práctica la segunda opción, si la realidad es que todos roban, mejor que roben los que asumen como suyos, los que tienen mucho que a esos  no les hace falta robar tanto.

Esta forma de pensar y comportarse está tan admitido socialmente que se ha terminado por considerar amortizado el fraude de 60,000 millones usados durante el Gobierno del nada identificable como M. Rajoy. Cuando un banquero roba lo hace como Mario Conde: a conciencia.

Con esa pila de millones se rescató a la banca bajo la promesa de una pronta devolución. A día de hoy no se vislumbra por ningún lado la recuperación del dinero prestado. Si el deudor fuera cualquiera de nosotros estaríamos desahuciados, los banqueros siguen en sus lujosos aposentos disfrutando de nuestro dinero.

Cómo diría Rodrigo Rato, el gurú económico del partido que hizo posible el donativo: “es el mercado amigo”. Aunque en realidad no es el mercado, son ellos, son los ladrones sin escrúpulos robando a una sociedad corrupta y permisiva.

Ya ha pasado el tiempo de explicar la condición fundamental del ser humano. Decir, por enésima vez, que la humanidad está concebida para ser conformada por individuos que tienen que convivir en comunidad, provoca hastío.

Por mucho que se repita seguirá habiendo personajes que - alardeando de sus logros individuales - reclamará tener más privilegios que los demás. Aunque los éxitos conseguidos tengan la misma utilidad que los pedales en un orinal.

No deja de ser una postura de acomplejamiento humano ante los otros individuos de la especie, necesitan sentirse más, sin saber muy bien ¿Más qué? ¿Más importantes? ¿Más influyentes? ¿Más bonitos? ¿Más listos? ¿Más…algo?

A esas carencias de personalidad hoy, los “liberaloides”, los llaman méritos. Los muy cretinos confunden libertad de vivir con la barra libre para explotar al prójimo.

Por lo visto, articular protocolos de actuación para dejar que fallezcan ancianos en las residencias porque son mayores y van a morir de todas formas, se llama dar un uso debido a los recursos sanitarios voceando la palabra libertad con un completo descaro.  

La persona elegida para dirigir a una sociedad que confía en ella debería tener un exquisito cuidado para cumplir con su cometido.

En lugar de eso, como no saben cuánto les va a durar el momio, tratan de esquilmar a todos  en el menor tiempo posible. En fin, cada cual tiene sus valores y para algunas el emprendimiento consiste en aprovechar las dificultades de las personas para sacarles las hijuelas.

¿Caerá Ayuso por avatares de su nuevo novio? ¿Será el fin de Feijoo?  ¿Koldo marcará a Pedro? ¿Los Borbón serán responsables de algo? ¿Seguirá siendo republicana Leticia? Y sobre todo una pregunta se palpa en el ambiente ¿Qué requisitos debe cumplir un cortijo para acabar siendo un país?

Y ¿Bajo qué parámetros  se decide que el dueño del cortijo siga siendo de la misma familia?

Después de la caída del imperio romano se produjo una catarsis del sistema  que ningún periodista de la época supo anticipar, a pesar de que, seguramente, ya existían los Ferreras, Federico, Quintana, Alsina y Herrera del momento.

Lo viejo había dejado de servir y lo nuevo estaba por demostrar su eficacia, pero antes que nada había que depurar las estructuras derrumbadas.

Hacer limpieza entraña muchas dificultades, entre otras, despejar los espacios para amontonar escombros y detectar donde se encuentra la basura. En el debe del movimiento 15 M está no haber esterilizado el sistema.

Cuando ¡Por fin! parecía que, asistíamos a un nuevo concepto de sociedad democrática donde los valores humanos tuvieran cabida, en contraposición con el monetarismo capitalista imperante, nos hemos dado de bruces con la realidad: estamos en la casilla de salida.

En definitiva, se escondieron un ratito hasta que pasara la tormenta para volver igual o más bordes. Que se lo digan a MAR, ese conductor borrachín que después de ser condenado por difamar al difunto Luis Montes ha vuelto a primera línea para poner voz al guiñol monstrua de la fruta.

Nos merecemos lo que tenemos, una clase dirigente encabezada por el primero de los españoles que regatea en barco en San Xenxo y a la justicia en albornoz, no necesita ni vestirse. Mientras tanto su sucesor, Felipe Uve Palito, bastante tiene con convencernos de que ha cumplido con su misión de dejar heredera sin que reclamemos pruebas de paternidad.

¡Seremos corruptos, pero muy españoles y mucho españoles! Que todavía nadie sabe quién es M punto Rajoy. Si la familia Ayuso se enriquece es porque Madrid es España y España es Madrid, ¡Coño ya con las tonterías!

Y quién a buena frutera se arrima la santa fruta lo amadrina.

lunes, 26 de febrero de 2024

La derecha desatada

Con la vorágine de acontecimientos que intentan incrustar en nuestra mente, los medios de desinformación tratan de colarnos sus consignas para borregos claudicantes.

¡Sí!, es cierto que desde el Gobierno de coalición se han cometido errores imperdonables, pero no por su carácter transgresor, más bien por el afán que - un ejecutivo teóricamente transformador - ha tenido de poner cataplasmas para no ofender a determinados poderes fácticos que, por otra parte,  llevan toda la vida apretando las tuercas a este simulacro de país.

La llamada “Ley mordaza” sesgó de manera contundente la posibilidad de manifestar el descontento donde la gente corriente puede hacerlo, en la calle. Se pueden poner cientos de ejemplos de perversidad judicial en los que – con una norma no escrita ¡faltaría más! - la palabra de un agente de policía tiene más valor que la de un ciudadano. Principio de veracidad policial, lo podíamos denominar. Naturalmente no está plasmado en ninguna ley, sería inconstitucional, pero “haberlo hay lo”.

Después Los medios de comunicación, comprados o afines, se encargan de poner en circulación las opiniones de los que dictan las normas por arbitrarias que sean.

El otro fiasco sufrido fue la contrarreforma de la reforma laboral de Rajoy. Una modificación que satisfizo a la patronal indica que rescató muy pocos de los derechos eliminados por el Gobierno del Partido Popular.

La tristeza que nos invade, no debe de ocultar la congoja que nos acompaña.

Los Gobiernos de coalición están perdiendo una oportunidad histórica de hacer algo diferente para modificar las estructuras perversas de esta confluencia nacional. Peor aún, seguimos abrazos a una farola sin luz esperando que por arte de magia se ilumine la bombilla.

España no es un país de izquierdas porque el español de a pie está educado en una cultura vacía e insolidaria.

Mientras no le afecten directamente, el habitante de la piel de toro es muy poco dado a sentirse partícipe de los problemas de su vecino.

Siglos de contaminación eclesiástica han conseguido inocular el virus de la responsabilidad individual como paradigma para conseguir la salvación.

Es la misma teoría de la individualidad económica que ha llevado al hispánico medio a considerarse un ente aislado de los problemas de los demás, aunque no de sus logros. Nos sentimos partícipes de las victorias ajenas para  acabar atribuyéndonoslas como propias.

En los triunfos España es una nación, los fracasos son la consecuencia de la conjura de los adversarios.  En el camino hacia la meta es donde se hace patente la eterna duda de los pusilánimes indecisos en los que nos hemos convertido. 

España no es de izquierdas ni de derechas, España es propiedad del amo, una finca yerma de tierra quemada. Siglos de desafección con el vecino nos han hecho insensibles ante lo transcendental para convertirnos en timoratos ante lo accesorio.

Durante la triste pandemia de COVID están contabilizadas 7291 muertes  de ancianos en condiciones de abandono en Madrid, sin asistencia hospitalaria.

Ello es presuntamente atribuible – como así está denunciado por los familiares – a los cuestionables protocolos de actuación dictados desde el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid presidido por esa fruta de temporada llamada Isabel Díaz Ayuso.

Durante una sesión en la Asamblea de Madrid  “la fruta de moda madrileña” manifestó que, los ancianos de la comunidad de Madrid no fueron derivados a centros hospitalarios porque iban a morir de todas formas ¡Para qué gastar inútilmente!

La certeza de la muerte debe de ser una de las razones del desmantelamiento de la sanidad pública que se está llevando a cabo en Madrid. Si de todas formas vamos a morir, mejor que suponga una ganancia para los amigos que gestionan la sanidad privada ¡Ellos saben apreciar los placeres de la vida!

Y ya puestos, si alguien tiene que beneficiarse del negocio en época de alarma mejor la familia que así todo queda en casa. Después la fiscalía te lo afina y la moralidad la escondes bajo los resultados de las urnas que para eso existe el libre mercado.

Estos días se ha conocido la trama para forrarse, urdida por un tal Koldo García, asesor del ex ministro Ábalos. Los voceros de siempre han salido en tromba a pedir la cabeza de Pedro Sánchez como máximo responsable del contubernio corrupto. Los radiofónicos, televisivos y amanuenses han estado alentados por  “la fruta de Madrid” y “el defenestrado Bendodo”.

Si el PSOE hubiera cumplido con su presunta vocación de partido de izquierdas, probablemente no hubiera caído en la tentación de ocultar los enriquecimientos rápidos de algunos de sus parásitos.

Las rotativas y micrófonos que echaban humo defendiendo el derecho de Tomás Díaz Ayuso a realizar encajes comerciales en su condición de emprendedor, hoy descuartizan a Ábalos y por elevación a Sánchez, porque en sus inmediaciones huele a podrido.

No como en el caso de Madrid, que la pobre fruta no estaba madura y no influyó para que su “hermanísimo” vendiera las mascarillas con un incremento de precio abusivo. El comprador (la Comunidad de Madrid) ni siquiera sabía que Tomás Díaz Ayuso era hermano de la fruta. Además ella no se enteraba de nada.

O sea que Isabel utilizó el comodín de la lerdez tipo infanta Cristina. La monarquía siempre marcando tendencia.

Naturalmente todo en nombre de la otorgada libertad para tomar cañas que durante la pandemia trajo la fruta.


jueves, 25 de enero de 2024

La justicia que queremos y no tenemos

 

Corría en España el año 2008 cuando se iniciaba  la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero.  De repente el mundo avanzado se da cuenta de que los beneficios bancarios son una pompa de jabón que se puede desvanecer si los muertos de hambre - que los estafadores han conseguido abducir  con falsas promesas de prosperidad - deciden que el estado de bienestar les pertenece ¡Drama a la vista!

Los amos tampoco pusieron nada de su parte para arreglarlo, esos nunca ponen nada gratis, todo va con cuotas de devolución e intereses de demora.

Esos momentos, en los que una pareja de curritos podían vacacionar en el Caribe, en un resort con todo incluido, crispaba a los “pata negra”. Los descendientes del Cid no podían soportar la imagen del hijo del portero de su finca tomando mojitos y disfrutando de la vida ¡Dónde íbamos a llegar!

Solución: una buena crisis económica provocada por un sistema financiero de usura y cada cual a su lugar.

Comenzaron los despidos, el aumento del paro, los impagos de hipotecas, los desahucios, retornar a vivir de la pensión del abuelo. El  escandaloso crecimiento de oferta de mano de obra desplomó los salarios. Los parias “mileuristas” se convirtieron en privilegiados. Se pasó a ingresar entre los miembros de la pareja lo que antes ganaba uno. Las cosas tornaron a su normalidad.

Las vacas flacas llegaron con un nuevo mantra: ¡Inútiles, habéis vivido por encima de vuestras posibilidades! Decían hemos vivido, pero a los poderosos y a sus amiguitos no les afectaba. Usaban el “HEMOS” como tiempo verbal políticamente correcto. Era como decir: todos hemos sido malos, pero vosotros más que fijaros como estáis de jodidos por hacer caso al banco, al constructor, al notario y al gobierno de… “España va bien”, hipotecándoos de por vida para mayor gloria de nuestra cuenta de resultados.

En ese entorno nació el movimiento 15 M, hartos de ser carne de cañón los “vulgares” quisieron cambiar las cosas. Las acampadas y asambleas callejeras cuestionaban el sistema, el régimen, el bipartidismo y hasta la modélica transición ¿Adónde íbamos a llegar?

Si se repasan las hemerotecas descubriremos que insignes liberales (Esperanza Aguirre) llegaron a cuestionar la labor que habían realizado: “tal vez el capitalismo no ha sido capaz de dar respuesta a los problemas de la sociedad”. O eso es lo que se deduce de sus palabras cuando deliberaba sobre la utilidad de su ideología.

Refiriéndose a los acampados, la ínclita también utilizaba la expresión: “si quieren cambiar las cosas que se presenten a las elecciones”.

Y, hete aquí, hicieron caso a la escandalosa beneficiaria del “tamayazo”.

Un tipo con coleta, colaborador de programas de debate político, profesor universitario, con dos licenciaturas, un doctorado y posibilidad de expresarse en varios idiomas, decidió con otros afines, desafiar a un sistema podrido, heredero del perverso franquismo y con sus mismos defectos. Las élites, la banca y el clero seguían siendo intocables bajo el amparo de una monarquía tan corrupta como el régimen del que descendía.

El jefe supremo de las fuerzas armadas utilizaba la patética subordinación militar para blindar sus tejemanejes. Además de inviolable, inimputable e irresponsable era intachablemente corrupto,  infame en su comportamiento e indigno como Jefe de Estado.

Un Borbón sospechoso de trapacerías  era soportable, pero las gentes “como dios manda” no eran capaces de tolerar la afrenta de ver a un desarrapado podemita en el Gobierno. Comenzó a tejerse la trama para impedir un acuerdo PSOE/PODEMOS. Ahora bien, para llevar a cabo su obra necesitaban actores que representaran los papeles. Una policía llamada patriótica, unas cloacas del Estado corruptas, unos medios de comunicación propagadores de las falacias y principalmente los limpiadores del entramado: ¡Los jueces!

Nunca ha faltado un togado para auxiliar la necesidad de un amigo.

Hoy, lo que queda del proyecto de regeneración democrática nacido en las calles y plazas, ha presentado un recurso de amparo ante la desestimación del Tribunal Supremo de admitir la querella presentada contra unos jueces  por presunta persecución judicial.

El mismo juez que fue objeto de la famosa conversación entre Zaplana y González, cuando para librarse de imputaciones, refiriéndose a su compañero de partido, titular del   Ministerio de Justicia decían: “Le decimos a Catalá, tú tráeme al titular que ya me entenderé yo con él y el suplente a tomar por culo”.

Ese juez titular volvió a su juzgado a continuar con su labor abriendo causas contra Podemos que el mismo había cerrado. Las querellas que la formación política ha presentado contra él, no son admitidas por el Tribunal Supremo. Nada nuevo si tenemos en cuenta que quien preside la Sala del Supremo  que dictamina la procedencia o improcedencia de la admisión es  el juez Marchena. El mismo que tuvo que renunciar a presidir el CGPJ por la incontinencia verbal del portavoz del PP en el Senado (Ignacio Cosidó). En plena efervescencia  del caso Gürtel, el “bocazas” auguraba que con Marchena controlarían  la Sala Segunda del Supremo por la puerta de atrás.

Estamos deseando creer en el sistema judicial español, ni siquiera nos pasa lo que a Esteban González Pons que piensa que el Tribunal Constitucional es un cáncer para la democracia. Sobre todo cuando  no lo controla el PP. Nosotros pensamos que es posible un poder judicial limpio, justo e imparcial.

Dudamos mucho que sea posible con estos jueces, este sistema de nombramiento y acceso a la carrera judicial, esta derecha política - PSOE mediante - y esta jefatura del Estado.

Queremos encontrar motivos para confiar en la justicia pero lamentablemente no podemos

domingo, 17 de diciembre de 2023

Así nos va

Algunos insignes desmemoriados han olvidado lo que es realmente un golpe de estado. “El levantamiento en armas de 1936, contra el Gobierno Legítimo y contra la Constitución Republicana fue un golpe de Estado”.

Poner urnas para hacer una consulta a la ciudadanía o llegar a acuerdos entre fuerzas políticas dispares puede ser una manera de hacer política que provoque urticaria entre los nacional católicos disidentes, pero catalogar esas acciones de “golpe de estado” es una obscenidad.

Cuestión esta que nos lleva a recordar – y no nos cansaremos de hacerlo - que el nominado para suceder al dictador fue aupado a la Jefatura del Estado por el designio de un rebelde y reconocido genocida. Sin olvidar que, en  su faceta de colaboracionista con el régimen de  Adolf Hitler, Franco resultó ser un feroz impulsor de las aberrantes practicas exterminadoras de discrepantes políticos, que continúan sin ser  reparadas.

Esa criatura fue el padre político del primer rey de la reinstauración monárquica que devendría tras la asonada militar. Su dedo asesino fue el que señaló quién debería ser su sucesor en la Jefatura del Estado. Cuarenta años de terror represivo dan para mucho y permiten muchas licencias.

Entre otras cosas sirven para que un régimen despótico permanezca en el poder sin restituir la legalidad REPUBLICANA.

Es imprescindible recordar que el conductor del “fabuloso” viaje hacia la democracia, fue Adolfo Suarez. El elegido para tan “honrosa misión” había sido Ministro Secretario General del Movimiento es decir, responsable del sostenimiento ideológico del franquismo.

Al igual que Juan Carlos I, Adolfo  Suarez se encontró atrapado en sus contradicciones: intentar sobrevivir políticamente en un franquismo sin Franco, o amoldarse a la idea de voladura muy controlada del Régimen.

El monarca se adaptó con prontitud a su nuevo papel. Sabía que el método a seguir era tratar de asimilarse a sus primos europeos, copiar sus comportamientos, imitar su legalidad y por encima de todo parecer una institución respetuosa con los deseos de la población. Y por supuesto tratar de acumular riqueza, mucha riqueza. De esto último ¡Prueba superada!

Han pasado ya cuarenta y cinco años desde la promulgación de aquella más o menos consensuada Constitución.

Cualquier observador, por desinformado que esté, entiende que un producto, nacido del miedo y bajo la mirada vigilante de un Régimen sin escrúpulos, necesariamente necesita ser adaptado a las nuevas situaciones para corregir los defectos asumidos en su casquivana concepción. Casi resulta imprescindible comenzar un proceso constituyente.

Pero desengañémonos, a casi nadie le interesa abrir un melón que temen o presienten que les saldrá pepino.

Están verdaderamente cómodos con la situación actual. Presienten que han superado el riesgo cierto que hace muy poco tiempo representó Podemos. Hoy las aguas bajan más mansas.

Podemos está obligado a reinventarse, la amalgama que quiere ser Sumar no acaba de convertirse en la opción sustitutoria de una izquierda nacional reivindicativa. Desafección entre los dirigentes, ninguneo y falta de tacto político han conducido a la izquierda a una situación semejante a la vivida desde el inicio de la restauración monárquica: la más absoluta irrelevancia es el destino previsto para los que abandonaron el barco cuando se amotinaron. Roma no paga traidores y el Ibex tampoco.

El sueño fue bonito mientras duró, ahora queda recomponer los rotos y heridos para retornar a las trincheras. Podemos resurgirá, quizás con otro nombre, otra estructura, nuevas caras y otra dirección, pero las ansias de justicia no se van a aplacar acumulando injusticias. Ni siquiera utilizando jueces que, abren causas y cuando ya han hecho el daño y conseguido los objetivos con la ayuda de los compinches mediáticos las cierran  obligados por la ley.

Es probable que las Díaz, García, Rego, Colau o los Errejón, Bustinduy, Urtasun, encuentren acomodo en Ministerios,  Direcciones Generales o Secretarias de Estado. Tal vez acaben como tertulianos de tele Madrid o de Tardear. No importa, su tiempo pasará y su legado no alcanzará transcendencia.

Otros activistas recogerán el testigo para volver a levantar la voz contra la corrupción judicial, policial, política y mediática.

Después de felicitar efusivamente a Javier Milei, un sonriente Felipe VI sin pashmina que le cubra, se dirigirá a los españoles para cumplir con su obligación anual de actuar en las fiestas navideñas.

Como cada año, en su tele-discurso de la noche del 24, el Jefe de Estado enumerará como propios los logros alcanzados por otros y exhortará a los demás a realizar solidarios ejercicios de ayuda - que la institución monárquica nunca hará - en aras de la convivencia y la paz mundial sin saber muy bien de qué está hablando.

También comentará algo sobre la necesidad de salvar al planeta de la crisis climática y acabará vendiendo el compromiso que su nena ha adquirido al jurar una Constitución inamovible que garantiza la unidad de su finca.

En realidad la Constitución no se mueve porque somos extraordinariamente conformistas con nuestro destino. Así nos va.