miércoles, 25 de septiembre de 2019

El peligro de la abstención


Debo confesar que me había hecho el firme propósito de no perder ni un segundo en hablar de la opción política nacida del escozor de un perdedor.
Iñigo Errejón se balanceó como un elefante en la tela de una araña y como vio que Pablo no la rompía decidió dar otra balanceada. Así fue meciéndose plácidamente hasta la patraña final.
Con las lisonjas de los medios de adulteración que competían entre ellos alabando la inteligencia política del repelente niño Vicente, el muchacho había conseguido convertirse en el misterioso núcleo irradiador ¿irradiador de qué?
Parece que algunas opciones hasta ahora cercanas a Podemos van a unirse al proyecto del repelente niño Vicente. Ellos sabrán. 
Tampoco importará mucho, si como se especula debilita a Pablo Iglesias, no será fortaleciendo al lindo Pedro. Lo hará concediendo al repelente la venganza lerda que acostumbran a utilizar los mediocres como él y Bescansa: si no juego de delantero me llevo la pelotita.
Pero es que no sabes jugar de delantero –pataleta-  ¡que sí, que la abuelita me dice que soy más listo que faraón!
Calla niño, a la abuela la pusimos ahí para que no molestara y nos ha salido con un Chamartín  que “consorte y filias de arquitectura” va a costar un huevo.
Tener un marido y un hijo arquitectos obliga a saltarse algunos principios. Sobre todo cuando sus empresas están pasando dificultades.
El “repelente” pretende vendernos  el “legado Carmena” mientras Sánchez Mato se retuerce ante tanta estupidez. Tranquilo Carlos todos sabemos quién fue el responsable del milagro económico del Ayuntamiento de Madrid mientras Manuela hacia magdalenas.
Pablo Iglesias ha seguido al pie de la letra el manual usado por los políticos de tertulia intelectual: debatir hasta aburrir en tanto el listillo ocupa los sillones. A Pablo le han salido muchos más listillos de los humanamente controlables y parece desbordado, tranquilos ¡A veces las apariencias engañan!
Tal vez  sea una oportunidad única para separar el trigo de la paja. Una vez que sabe a quién tiene en frente se le está presentando la oportunidad de descubrir los puñales que le acechan por la espalda.
Ahora sabrá que la integración del perdedor pasa inexcusablemente por su sumisión al proyecto. Si no se produce palmariamente, mucho mejor defenestrarlo antes  que se revuelva. La operación urdida con Bescansa fue un desliz que Iñigo negó  vehementemente esperando una mejor oportunidad para dar salida a sus ambiciones. Pablo y su equipo se equivocaron dando crédito a sus palabras.
En prevención del cataclismo que se avecina, los protagonistas empiezan a alertar de que el verdadero enemigo de la izquierda es la abstención.
¿De qué izquierda se habla? ¿De la que es incapaz de apoyar unos presupuestos generales - con marcado carácter social -  aunque se vaya a elecciones si son rechazados? O tal vez ¿De la que apuntala a la derecha más liberal (Convergencia Democrática de Cataluña) porque viven en el mismo pueblo? O quizás hablamos de la izquierda ¿Que no duerme si tiene por compañeros de Gobierno a los mismos que le hicieron Presidente de Gobierno? O ¿Puede ser la izquierda que exige estar en el Gobierno porque no se fía del Gobierno?
En realidad son todas esas izquierdas y ninguna. Son todas las que aún no han entendido que el bien común debe primar sobre el deseo individual, aunque tienen que respetar el anhelo personal.
Ser de izquierdas no es una denominación de origen, es una actitud ante la vida, otra cosa es una POSE.
Modificar la Constitución (Artículo 135)  escuchando a los poderes económicos No es de izquierdas. Es propio de vendidos a los amos.
Continuar con la desproporción de subvenciones a la enseñanza concertada en detrimento de la pública No es de izquierdas. Es de especuladores.
Recortar en Sanidad y servicios sociales No es de izquierdas. Es de ladrones.
Tener un Estado más débil y de rodillas ante las multinacionales, No es de izquierdas. Es de cobardes.
Congelar las pensiones y retribuciones de los trabajadores de la función pública No es de izquierdas. Es de bandidos.
Condonar la deuda a la banca y multinacionales No es de izquierdas. Es de cómplices.
Mantener un sistema fiscal injusto con la clase media y trabajadores No es de izquierdas. Es de sinvergüenzas.
Sostener a la Iglesia Católica con los presupuestos generales del Estado No es de izquierdas. Es de hipócritas.
Mantener los privilegios y exenciones fiscales de entidades privadas – Iglesia Católica – No es de izquierdas. Es de atracadores.
Subvencionar con dinero público la realización de espectáculos con maltrato animal No es de izquierdas. Es de bestias.
Nombrar alcaldesas y regidores perpetuos  a vírgenes y santos varios del imaginario colectivo, No es de izquierdas. Es de farsantes.
Acudir a actos religiosos a título de cargo institucional No es de izquierdas. Es de lameculos.
Aprobar leyes sociales sin partida presupuestaria No es de izquierdas. Es de bobos.
La lista sería interminable, para acabar diremos que ser de izquierdas No es aceptar sin debate una Jefatura de Estado heredada de un rebelde, criminal y genocida.
La falta de propuestas para anteponer lo común a lo particular será lo que lleve al hastío y a la abstención.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Las cuatro patas


Ahora sí, en estos instantes ya es irremediable la anunciada repetición de elecciones. A partir del primer segundo - desde el último fracaso negociador - comenzó el relato de culpas por parte de las partes implicadas. Tanto los  socialistas como Unidas Podemos seguirán dando su versión partidista del reparto de responsabilidades acerca del fracaso.
Los medios amigos se afanarán en propagar la versión de los más cercanos, con lo que podemos imaginar la extraordinaria desproporción de repercusión mediática que van a tener los mensajes de cada uno de los actores.
Para no ser muy persistentes sobre el asunto únicamente daremos unas pinceladas utilizando breves preguntas.
¿Quién tenía la encomienda de formar Gobierno?
¿El propuesto para formar Gobierno tenía los apoyos necesarios?
¿Fue capaz de convencer a otros actores para que le apoyaran?
Eso es todo señoría, no haré más preguntas.
Consumado el fracaso, Pedro Sánchez concedió una amable entrevista a su fiel amigo Antonio Ferreras.
En la patraña periodística constató que durante el proceso negociador la amnesia debió de atacarle con fiereza. Motivo que le condujo a olvidar que había nominado a Unidas Podemos con la distinción de “Socio Preferente”. En lugar de la preferencia pasó a ocupar el de “pesadilla” que le impediría dormir.
Son los efectos secundarios de combinar los cambios de colchón de la Moncloa con el protocolo de viajes  presidenciales.
El grito de las bases “con Rivera no” le atenazó en sus deseos. Le faltó  la cintura política necesaria para rememorar a Aznar cuando cambió el “Pujol enano habla castellano” por el “yo hablo catalán en la intimidad” ¡La frase de José Mari debería enmarcarse en los anales de hipocresía política!
La cruda realidad es que - Banca, Multinacionales, sostenedores de la Monarquía e Iglesia - las cuatro patas que sostienen el sucedáneo democrático con el que nos estamos atiborrando son las que han imposibilitado un Gobierno lógico.
Y le llamamos lógico porque estando el PSOE por el medio es muy atrevido llamarle de izquierdas. Por mucho que se empeñen los publicistas a sueldo de la mediocridad informativa, el POSE dejó de ser un partido de izquierdas desde el ascenso a los altares socialistas del derrochador del mayor caudal político que nunca ha tenido nadie en este paupérrimo país.
Una gloria más que atribuirle a Felipe González junto con los GAL, los estercoleros del Estado y las puertas giratorias. ¡Ah, sin olvidar la bodeguilla de la Moncloa, las travesías veraniegas en el   Azor y los bonsáis! Lo de los arbolitos fue de lo poco decente que se le puede atribuir durante sus legislaturas.
Con el fracaso de Pedro I “el bonito de cara”, estamos invitados a otra fiesta de la democracia - que pagaremos a escote -  para acabar en un botellón donde únicamente se sirve garrafa.
Como colofón los últimos bailes serán con piezas de música muy parecida a la que ya hemos escuchado. Los votantes fortalecerán a unos y debilitaran a otros, pero no tanto como para que los fortalecidos saquen pecho y se sienten solos en el banquete.
Sabemos de la aparición de nuevos actores, ni será tan decisorio ni tan importante como los cronistas nos lo quieren colocar.
Pedro Sánchez y su corte de incondicionales han decidido entrar en una espiral peligrosa de la que van a tener difícil salir indemnes.
Si  Iván Redondo ha soñado alguna vez  con tener más de 150 diputados debería dejar de desayunar cosas raras. Las previsiones le otorgan un resultado por debajo de 150 escaños con lo cual seguiría en manos de un Pablo Iglesias más cabreado y fortalecido.
Las cuatros patas vuelven a sostener el sistema que mejor dominan: un Gobierno a su gusto, que no incordie a la banca, no moleste a las eléctricas y multinacionales, que reafirme la forma de Jefatura de Estado y se arrodille ante los Obispos.
¡Vamos una España como Dios manda!

martes, 3 de septiembre de 2019

Negocios celestiales


En un país que vivía bajo el estigma de haber sido declarado Católico, Apostólico y Romano, los seminarios imponían un estricto régimen de castidad a los seminaristas. Aprovechando la situación los coadjutores  con sotana se valían de su lugar de privilegio para proporcionar a los alumnos pesadillas nocturnas.  
Normalmente los muchachos no se atrevían a  recitar durante la confesión la dura experiencia padecida.
Como no podía ser de otra manera, al acabar sus estudios, los nuevos curillas  ponían en práctica las enseñanzas recibidas. 
Así, en las inmediaciones de las sotanas y hábitos, surgieron cientos de casos de abusos infantiles. Apareció una plaga  que podía ser denominada ¡Tormentos en las sacristías! Años después los casos fueron aflorando, pero era como si no hubiese pasado ¡habían prescrito!
La Iglesia Católica intentó esconder el escándalo bajo las lujosas alfombras de las Casas Episcopales, pero las víctimas eran tantas, tan variadas y de países tan diversos que las quejas llegaron hasta las escalinatas del Vaticano.
En los aposentos papales un aturdido Bergoglio ha pretendido balbucear un simulacro de contrición ante la magnitud del problema, pero sobre todo, lo que le habrá impulsado a actuar, ha sido constatar lo caro que le estaba saliendo a las arcas de la iglesia limpiar el fango vertido por los licenciosos miembros de la curia.
Claro que si Francisco aparecía avergonzado  no faltaban destacados miembros de la Conferencia Episcopal Española para culpabilizar a los menores ¿El delito atribuido a los niños?: tener esos lozanos e impúdicos cuerpos infantiles, con los que provocan lujuriosamente a los “santos e inocentes” célibes eclesiales.
Un argumento tan deleznable que abochorna que sea utilizado.
Al igualmente sonrojan las practicas de jueces y fiscales que durante los juicios por violaciones y abusos indagan acerca de la longitud de la falda de la violada, la talla del ceñido pantalón o si la resistencia opuesta ante los abusos fue suficiente para que quedara patente que no eran deseados.
Reminiscencias de un católico-nacionalismo a ultranza que aún impregna a bastantes instituciones de este lánguido sistema. Entre ellas un ordenamiento judicial heredado de las peores praxis de un franquismo encubierto que fue barnizado de democracia.
Mediante vergonzantes pesquisas, los juristas convierten a las víctimas en unas falaces provocadoras “disfrutantes”  y consentidoras de los arrebatos del violador y por lo tanto ¡culpables!
La falocracia tiene muchos matices y multitud de adeptos entre sotanas y togas. Con frecuencia la encontramos acampada entre curas libidinosos a los que custodian juristas fulleros.
Los primeros ofertan el  mundo celestial mientras abusan de menores y los otros dictan sentencias absurdas sin tener que responder por las ofensas y daños que producen con sus desvaríos.
 Para alcanzar sus propósitos los Obispos orquestan maniobras encaminadas a apoyar formaciones políticas surgidas de las cloacas del nazismo patrio  que pongan voz a sus retrógradas ideas.
Estas campañas se llevan a cabo a través de los medios de comunicación que posee la Conferencia Episcopal Española: la COPE y 13TV.
En sendas empresas – sin aparente conexión, salvo el accionista mayoritario común – destilan su reaccionaria bilis firmas del panorama periodístico nacional.
Siempre con la misma línea editorial: la defensa a ultranza del liberalismo económico buscando  la desaparición del estado de la economía (salvo para rescatar bancos). Promocionan una imposición dogmatica en forma de educación concertada con la Iglesia y naturalmente subvencionada. La finalidad que buscan es conseguir finiquitar  el estado de bienestar a través de bestiales recortes presupuestarios.
Esa propaganda que emiten los paniaguados de turno, asalariados de los Obispos, lo hacen con unos sueldos escandalosos que pagamos todos mediante la asignación que la Iglesia tiene estipulada vía IRPF.
El bucle en el que se mueven es bastante sencillo, comienzan denostando todo lo público hasta que consiguen privatizarlo. 
Una vez privatizado lo saquean hasta que provocan su ruina, entonces acuden al Estado para que les rescate y vuelta a empezar.
El proceso resulta ser una copia exacta de las actuaciones de la Iglesia.
Se apropia de  bienes públicos (Catedral de la Seo, Mezquita de Córdoba y miles más), se restauran y mantienen con dinero y aportaciones del Estado, lo explotan comercialmente los  Arzobispos y no pagan impuestos ni es fiscalizado.
Vamos lo que llamaríamos ¡Negocio celestial

miércoles, 21 de agosto de 2019

Son la esperanza


La clase política, financiera, eclesiástica, es decir la mandona en general, se encuentra en estado de alerta, han identificado a un enemigo y corren presurosas a organizar la defensa de sus baluartes.
Hemos asistido a declaraciones altisonantes de personajes públicos de más o menos relevancia mostrándose extraordinariamente beligerantes con aspectos reivindicativos de colectivos a los que llevan décadas, si no siglos, menospreciándolos de manera absoluta.
Mientras en la calle se continúan reivindicando y reclamando el reconocimiento de derechos que tendrían que estar sobradamente protegidos, en su asiento del Congreso de Diputadas localizamos especímenes de la actual clase política bostezando lánguidamente. No saben muy bien el motivo por el que se encuentran ocupando un escaño.
Con harto dolor de nuestras aspiraciones democráticas  descubrimos que no han sido los partidos, sino  los movimientos sociales, quienes han forzado a avanzar en el reconocimiento de los derechos de las  maltratadas.  Fundamentalmente activos son  el colectivo LGTBI y las mujeres.
Estos colectivos se están topando con grupos de reaccionarios integristas que quieren seguir negándoles el pan y la sal.
A base de esfuerzos, sufrimientos y perseverancia en la lucha por el reconocimiento legal de sus derechos,  ambos grupos (mujeres y LGTBI) han conseguido alcanzar algunos logros. No debemos olvidar que antes hubieron de soportar y aún soportan  insultos, vejaciones y violencia de todo tipo.
Alcanzadas algunas de las metas, las mismas ratas que impedían avanzar en  las mejoras,  pretenden colocarse en las primeras filas acompañando a los artífices de lo conseguido.  
Son tantos los ejemplos de próceres reaccionarios colocándose medallas por conquistas ajenas, que sonroja asistir a sus balbuceantes discursos para  justificarse del aprovechamiento  que hacen de lo luchado por otros.
Eso sí, siempre permanecen prestos a desmarcarse por si cambia la dirección del viento no vaya a ser que les pille desprevenidos. Nadar y guardar la ropa se llama la figura.
Arte este que dominan a la perfección los componentes de la curia eclesiástica.
A pesar de las directrices públicas que emanan de boca del Papa Francisco, desde los arzobispados se siguen apoyando  panfletos y proclamas que otorgan a la mujer el papel de comparsa-adorno. Continúan apoyando la  circulación de autobuses de “Hazte Oír” con lemas exaltando la homofobia. Apuntalan asociaciones que rebosan sectarismo religioso alentando la existencia de colectivos integristas del tipo de abogados cristianos.
Forman estos abogados un grupo cuya finalidad parece ser la de rebuscar en los recovecos de una legislación heredera del franquismo para continuar imponiendo dogmas de comportamiento.
Allí donde no cabe más que lamentar la existencia de supersticiones, estos mamarrachos  intentan utilizar la penosa legislación que padecemos en materia de libertad de conciencia para martirizar judicialmente a los discrepantes con sus teorías. Nunca les faltan jueces afines a la causa que les hacen el juego legal. 
Otro condimento utilizado en el despropósito son las homilías obispales. Los prelados se empeñan en demostrar  que permanecen anclados en una arcaica idea del hombre que afortunadamente ha sido superada por los acontecimientos.
Las entidades cercanas al más duro integrismo cristiano redoblan el adoctrinamiento contrario al progreso y articulan campañas insultantes para colectivos obligados a sufrir la estulticia de los intransigentes.
Donde deberían ver seres humanos continúan viendo grupos distanciados por los genitales. Así acostumbrados a denostar a la ciencia,  en esta ocasión la ignoran y mantienen la tradición. Persisten en la supremacía de las gónadas y en la servidumbre de la mujer. Naturalmente - para esos iluminados – fuera de la clasificación hombre / mujer, nada existe.
En sus ataques usan a modo de diana al feminismo que, despectivamente tildan de radical, y a lo que denominan adoctrinamiento de género.
Adoradores del becerro de oro, no es casualidad que centren sus acometidas  en las exigencias de igualdad sostenidas por feministas y asociaciones defensoras de la diversidad.
Una vez desprestigiados los sindicatos y neutralizadas las principales organizaciones sindicales por su conformidad y seguidismo con políticas cercanas al neoliberalismo; resultan ser los movimientos feministas y LGTBI las únicas voces discrepantes con la corriente liberal dominante. Ese es el motivo por el cual son acosadas y denigradas sus legítimas aspiraciones.
Ambas corrientes se han convertido en el enemigo a destruir por los amos del sistema.
Eso las convierte en  la esperanza que queda para detener la fiebre involucionista que nos acosa.  
En ellas reside la oportunidad de acabar con  los estertores de un sistema patriarcal “machirulo” que boquea  falto de aire pero se resiste a desaparecer.

miércoles, 17 de julio de 2019

Debe de ser el calor


Nos vienen alertando los científicos del peligro que conlleva la elevación de temperaturas que estamos sufriendo de un tiempo a esta parte.
Si excluimos al primo disidente de Rajoy, los estudiosos de la disciplina climática piensan que la situación actual es consecuencia del comportamiento que los humanos estamos teniendo con el planeta.
Ahora bien ¡No todos los humanos! Únicamente aquellos privilegiados que tenemos capacidad para atentar contra el ecosistema y que desgraciadamente usamos esa capacidad.
El resto de la humanidad -aproximadamente el 80% de ella - sufre las consecuencias de la estúpida codicia de los países “desarrollados”.
Los golpes de calor se muestran especialmente dañinos en las cabezas purpuradas de los príncipes eclesiásticos: cuántas barbaridades son capaces de expeler por sus santificadas boquitas.
La presentación en el Congreso  de más de un millón de firmas para promover la despenalización de la eutanasia ha merecido la atención del Cardenal Osorno, Arzobispo de Madrid.
Como no podía ser de otra manera el prelado ha arremetido contra una iniciativa de progreso social ¿Por qué será que no nos parece extraño?
En su razonamiento el Obispo utiliza la maldad de argumentos que llevan usando cientos de años: dios así lo quiere. Es dios quien debe decidir. Dios es el legítimo propietario.
Ellos - los curas - se proclaman la única  voz autorizada para interpretar los deseos del todopoderoso hacedor ¡Vamos que solo ellos tienen cobertura con el santísimo!
A Osorno, su dios le ha contado que la vida de los humanos le pertenece. Así ese dios es quien decide la duración, la calidad, el sufrimiento, el goce y por supuesto; el final. Según Osorno sobre todo el final.
Al Arzobispo de Madrid le ha faltado decir: ¡Asco de ciencia que elimina el dolor, porquería de medicina que mitiga el sufrimiento y malditos descubrimientos que alargan la vida  sin tener en cuenta los deseos del señor!
Es de suponer que cuando le duela su santa cabeza no se tomará una aspirina porque el dolor que siente es deseo de dios ¡Hágase su voluntad! ¡Eh, sin medicinas Osorno!
Con alguna intención oculta - habrá que estudiar la finalidad de la operación - ha resurgido una noticia del año 2017. El protagonista de la misma debería averiguar quién quiere ponerle a los pies de los caballos con 2 años de retraso. Alguna cuita pendiente debe haber.
Por aquellas fechas el Arzobispo de Burgos, Fidel Herráez, nos obsequiaba con “La grandeza de la castidad”, para referirse a una niña asesinada por resistirse a una violación.
Una vez cosificada la mujer la pregunta para el clérigo de Burgos es ¿Y si es asesinada y también violada? ¿Cuenta que sea violada viva, casi viva, medio muerta? ¿La castidad permanece en la difunta violada o la pierde segundos antes de morir?
No tiene mucha importancia lo que opine Fidel, ya le echa un capote Braulio Rodríguez, el arzobispo de Toledo, cuando niega la igualdad de género. Con unos equilibrios de amor cristiano acerca de la mujer le niega a ésta los más elementales derechos como ser humano. Eso sí ¡Desde el amor cristiano!
El Obispo Ureña en Zaragoza lo entendió mejor y buscó en la perecedera carnalidad de un diácono la plácida sensación de místico desarrollo. Lástima que posiblemente todo esté mezclado - según investigaciones judiciales - con un bochornoso desfalco terrenal de una Caja de Ahorros gestionada por la Iglesia.
Son tantos los ejemplo del espíritu reaccionario de la Iglesia Católica, tantos panfletos como “Cásate y se sumisa” tanta doctrina contraria al progreso, al ejercicio de derechos, al disfrute de libertades que cuesta trabajo creer que sean posturas personales. Más bien parece una expresión de la esencia misógina del patriarcado eclesiástico con Bergoglio a la cabeza.
Claro que el sobresalto puede aturdirnos si observamos el comportamiento de los políticos de este país. Desde el anticapitalista nazareno Kichi y su condecoración virginal, hasta la derechísima Rocío Monasterio pidiendo doctrina cristiana en la escuela.
Todo ello pasando por los melifluos ministros, alcaldes, diputados y senadores culpables de seguidismo nacionalcatólico.
En su labor de representación de la ciudadanía siguen arrodillándose ante los curas y humillando al pueblo al que se deben.
Así que para no sufrir con la confesional situación  ¡Achaquémoslo al calor!

miércoles, 3 de julio de 2019

Las injerencias


Que determinadas declaraciones no sean motivo de asombro ni de estupefacción, en realidad no es más que la constatación de las carencias que nos acompañan.
Un juez - inhabilitado por prevaricación - insinúa el comportamiento delictivo de los magistrados del Tribunal Supremo cuando consideran que fue violación y condena a “la manada” por los delitos cometidos  durante los sanfermines de 2016.
Como la opinión pública no ha vitoreado su ocurrencia, el juez Serrano ha utilizado la libertad de expresión  para vilipendiar a quien le viene en gana: Instituciones Judiciales, Organismos de la Administración y Tribunales de Justicia. Nada se salva del verbo inquisidor del “portavox”.
Sus compañeros de partido le han visto las orejas al lobo y se han desmarcado de sus opiniones.  Serrano encontró la coartada  culpando a un colaborador incompetente. Para abreviar: cuando le han reprendido ha hecho un Bescansa. La culpa es de alguien que pasaba por allí.
Ni el jinete Santiago y Cierra España, ni el muy español azote Ortega, ni el noble moroso de los Monteros han entendido las explicaciones del  juez condenado.
Una profunda depresión post-cagada, le ha inducido a abusar del sistema de protección que su partido pretende laminar y ha cogido una baja laboral para exiliarse  durante 30 días ¡de momento!
Es lo que tiene la universalización de derechos conseguidos: Unos los pelean, los luchan, los consiguen y entonces aparecen los lacayos de las élites para disfrutarlos después de haber intentado por todos los medios que no se universalicen.
Hay montones de ejemplos de leyes discutidas e incluso recurridas ante el Tribunal Constitucional, que posteriormente han sido utilizadas por miembros destacados del partido denunciante.
Con un recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el PP, Maroto no tuvo ningún reparo en usar la ley de unión de parejas del mismo sexo. O sea el matrimonio.
Aunque Alianza Popular (antiguo PP) recurrió la ley del divorcio, Álvarez Cascos y varios dirigentes populares se han casado y descasado en más de una ocasión.
Con las sucesivas leyes de interrupción voluntaria del embarazo pasa algo similar.
En el caso que nos ocupa, el ínclito Serrano - con su baja por depresión - es otro ejemplo del uso de derechos conseguidos por la movilización de la clase trabajadora.
Eso sí, lo ha hecho tras vilipendiar el sistema  y atacar a las leyes de protección socio/laboral.
Pero volvamos al principio, algunas declaraciones nos dejan atónitos.
La vicepresidenta en funciones Carmen Calvo  anuncia  una queja formal y oficial ante el Vaticano. En esta ocasión justifica la queja por las palabras del nuncio del Vaticano en España.
A la señora Calvo le parece intolerable la intromisión del nuncio Fratini opinando sobre la exhumación de la momia de Franco.
El clérigo también  ha hecho  una interpretación sesgada de la historia para opinar acerca del papel que desempeñó el sedicioso en la vida de los españoles. Nada nuevo entre el clero.
El PSOE es sabedor de la anacrónica situación de privilegio que disfruta la Iglesia Católica. Conocen muy bien la exención de impuestos que goza la Organización religiosa, así como las escandalosas subvenciones que recibe por varias vías. De estas prebendas y otros escándalos como las inmatriculaciones, los Gobiernos socialistas han estado debidamente informados y la complacencia con la situación  ha sido finalmente su respuesta.
Los gobiernos del PSOE también han sufrido la ira de la Conferencia Episcopal desde los Púlpitos, Televisiones y emisoras de radio. González y Zapatero creyeron que con más dinero tranquilizarían a los prelados. Craso error: la Curia es insaciable.
Hace décadas que todo esto debería haber motivado al Partido Socialista para haber iniciado una denuncia de los convenios con la Santa Sede y de esta forma tener otra relación con la Iglesia Católica española.
Sobran los motivos pero si quieren uno rapidito lo pueden encontrar en la Constitución: La condición de aconfesionalidad que propugna la Carta Magna acerca del Reino de España.
Los socialistas son ejemplos de la política de paños calientes que se ha llevado a cabo. Únicamente medidas a medias para que algunos capitostes de este país no se sientan perturbados en sus intereses.
Así se permite una fundación para mayor gloria de un genocida, traidor, sedicioso, perjuro y rebelde y cuarenta años después continuamos debatiendo donde dejamos sus restos.  Entretanto la Iglesia le sigue poniendo “El Palio”.
En buena justicia distributiva tendríamos que dejarlos en el mismo lugar en el que se encuentran más de 100.000 asesinados represaliados por el régimen del dictador.
La cacareada modélica “TRANSACIÓN” tampoco fue capaz de limpiar el único poder que podía interpretar las leyes: El Poder Judicial.
La judicatura se ha posicionado en su bunker derribando acuerdos parlamentarios y en contra de resultados de referéndums.
Salvo contadas excepciones, fiscales y magistrados han ejercido como vigilantes del nudo  hecho por el sátrapa para que todo quedara atado y bien atado.
Serrano es un pobre diablo que baila al son de la flauta de su amo y ha enseñado mucho la patita.

sábado, 25 de mayo de 2019

Un virus latente


Desde el momento en el que las tribus y familias decidieron dejar de ser nómadas empezó a  implantarse un nuevo orden social. Mejoraron las posibilidades de subsistencia  cuando los cazadores y recolectores fueron sustituidos por agricultores y ganaderos.  
Las nuevas fórmulas económicas  comenzaron a producir excedentes de bienes que eran intercambiados por servicios y trabajos reclamados por la colectividad.
Eso significaba dotar al grupo de unos mecanismos que se encargaran de la custodia, cuidado y reparto de la abundancia producida.
Se nombraron contables, recaudadores, responsables del reparto. Para defender todo esto era indispensable un grupo de guardianes protectores. Se estaba a un paso del nacimiento de los ejércitos.
Fijándonos bien podemos darnos cuenta que el origen de las instituciones armadas se enraíza en la autentica necesidad que tenían algunos individuos de proteger sus enseres. Ahora bien ¿Quiénes eran los demandantes de esa protección?   
Siglos después continuamos padeciendo el egoísmo de los que se enriquecen con el trabajo de todos.
Existe un acuerdo no escrito que ambas partes cumplen escrupulosamente: la fuerza armada blinda los privilegios de los poderosos  y estos recompensan el servilismo de los mercenarios con prebendas económicas que salen de los excedentes producidos por la comunidad.
Con esta simple explicación se pueden comprender los motivos que históricamente impulsan a la milicia a alinearse con los terratenientes.
En nuestro país el comportamiento castrense tiene especial significación; cuando ha habido la mínima posibilidad de apertura democrática, ésta ha sido sesgada por una asonada militar que castraba las ansias de libertad.
Dictadura tras dictadura hemos caminado por nuestro devenir político y social.
En alguna ocasión la opresión era por voluntad del reyecito tirano. El soberano nombraba jefe de gobierno a un militar que  despreciaba a los súbditos con tanto desdén como el mismo monarca.
Esa fue la razón por la que Alfonso XIII - abuelo del “Emérito” y  bisabuelo del “Preparado” – encomendó gobernar como dictador al general Primo de Rivera.
A continuación, con el advenimiento de la II República los españoles le enseñaron la puerta de salida al Borbón y desde el rencor los monárquicos alimentaron un levantamiento para recuperar el trono.
La jugada no fructificó porque  encargó la misión a un personaje sin escrúpulos que se apropió de la Jefatura del Estado tras someter a la nación a una masacre sin precedentes. El rey exiliado se quedó compuesto y sin corona.
Con el paso del tiempo el sátrapa intentó saldar la deuda en su testamento y nombró sucesor de la dictadura al nieto del rey que la población del país había  depuesto legalmente. 
La “modélica Transacción” casi llegó a ocultar la tendencia insana de policías y militares patrios por imponer su idea de nación. Si no logró disimularlo es porque ha habido casos que han señalado las deficiencias de nuestra democracia.
El hecho más famoso es el 23 F - una chapucera actuación para gloria del “Campechano” -  pero no ha sido el único peligro involucionista. Los nostálgicos han usado  las cloacas del Estado a través de la policía “patriótica” para impedir la entrada en el gobierno de partidos que los “salvapatrias” consideran  inadecuados. A los patriotas de pacotilla no les importa el mandato de la población.
Los golpistas modernos han dejado de utilizar los métodos tradicionales. En la actualidad los medios de desinformación, el estrangulamiento económico y el bloqueo comercial son instrumentos que pueden provocar la caída de gobiernos con igual rapidez que las bombas.
Para aprovechar el desmoronamiento del Estado siempre aparece la opción carroñera que se beneficia de la ruina provocada. La ultraderecha española ha reaparecido preñada de una caterva de militares melancólicos de las miserias pasadas.
No podía ser de otra manera, nunca se esterilizó el régimen del dictador y tampoco al ejército. En defensa de los amos los vasallos tradicionales quieren actuar. Cuidado porque la infección latente puede volver a brotar.