miércoles, 21 de diciembre de 2022

Un aborto sin embarazo

 

Resulta que la consolidada democracia española está sufriendo goteras en su sistema de plena participación ciudadana.

Los padres de la Constitución articularon una norma general de convivencia basada en la coexistencia pacífica de tres poderes, que deberían ser independientes entre sí, para ejercer de contrapesos entre ellos. El problema estaría en conseguir que la independencia fuera efectiva.

El poder ejecutivo es elegido por un legislativo, que está supeditado a las directrices emanadas de los partidos, que a su vez sostienen y eligen las listas para ser diputado o senador. En estos términos, con escasa autonomía de los electos, independencia la justa.

El poder judicial, como poder que debe emanar de la soberanía popular, que es quién ejerce esa soberanía, tiene que admitir que sus órganos rectores estén supeditados a los vaivenes de la voluntad soberana del pueblo español. Lo que hay que debatir es como se plasma esa elección soberana en el Órgano directivo de los jueces.

Hasta el día de hoy lo que se lleva a efecto es el nombramiento de una parte de CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) a través del Congreso de los diputados.

Quiere esto decir que en el juego democrático, cuando la tendencia política se inclina hacia uno u otro lado, los tres poderes ven afectada su correlación de fuerzas en el mismo sentido.

Pero, hete aquí, que cada vez que el Partido Popular ha perdido su mayoría parlamentaria ha sometido al poder judicial a una parálisis de renovación insólita.

Con la primera victoria electoral de Rodríguez Zapatero fue aproximadamente un año y diez meses de caducidad lo que tuvimos que soportar un CGPJ caducado.

En la actualidad estamos superando los cuatro años de caducidad.

Esta situación, además de una anomalía democrática denota un absoluto desprecio por la voluntad que los españoles han explicitado en las urnas.

Los constitucionalistas dotaron al sistema de un Órgano de Garantías con la finalidad de avalar que las iniciativas legales se adecuaran a la Constitución. Nació el Tribunal Constitucional.

Aunque es llamado Tribunal, no pertenece al Poder Judicial. Las sentencias que dicta el Tribunal Constitucional, a diferencia de las sentencias de tribunales de Justicia, se publican en el BOE y no son recurribles.

En pocas palabras, entre otras cosas nos dicen que leyes cumplen o incumplen la Carta Magna. Ni más, ni menos.

Labor tan ardua y difícil requiere un estudio pormenorizado que realizan exhaustivamente los letrados adscritos al propio Tribunal Constitucional.

Una vez los expertos informan a los miembros del Tribunal, este emite su resolución, normalmente de acuerdo con el informe de los expertos.

A veces, el Constitucional se demora algo en sus sentencias, por ejemplo en el caso de inconstitucionalidad de la ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo lleva diez años y sigue sin pronunciarse.

Lo que sí se puede colegir son las argucias empleadas por un partido (PP) que intenta gobernar al margen de la composición de las mayorías parlamentarias. Pretende, mediante los togados, gobernar por la puerta trasera a través de los tribunales.

Por primera vez en la historia de los tribunales, judiciales o no, un Tribunal responsable del mantenimiento de la limpieza democrática ha estudiado la legitimidad de una ley que todavía no es ley.

El Tribunal Constitucional ha paralizado un debate político por si acaso los debatientes se equivocaban y decidían algo contrario a lo establecido en la Constitución.

Podríamos llamarlo interrupción voluntaria del debate parlamentario, o sea un aborto del feto legislativo. Ayuso reconocería derechos al nonato concebido y no nacido.

En este caso hay dos personas que se benefician del aborto; González Trevijano y Narváez, ambos ven prolongada un poquito su permanencia al TC ¿Prevaricación? Que los tribunales independientes decidan. Esto último da risa pero no tiene gracia.

domingo, 4 de diciembre de 2022

El sociolisto Lamban

 

En nuestro querido Aragón seguimos asistiendo a nuevos capítulos de las excentricidades políticas de Javier Lamban.

Ya resulta bastante deplorable soportar al personaje como presidente de la Comunidad Autónoma de Aragón, como para aguantar sus irrefrenables ansias de ser algo más.

El patológico patetismo de Lamban empieza a ser preocupante. Son muchas las personas que opinan acerca de lo sobrevalorado que está un ser tan improductivo como Lamban, al ser nombrado presidente de cualquier cosa que no sea la comunidad de vecinos. Aunque esta opción es posible que también le venga grande.

Su penúltima excentricidad ha sido intentar retractarse de una opinión fuera de lugar sobre su secretario general.

El pobrecito no recuerda que Pedro Sánchez fue avasallado, vejado, zarandeado e incluso agredido por individuos como él, los cuales no admitían la distancia política que existe entre el PP y el PSOE por pequeña que fuera.

El no es no de Pedro Sánchez a Mariano Rajoy, derivó en una guerra civil del socialismo de mesa camilla del PSOE, auspiciada por los poderes que años atrás convirtieron al PSOE en una penosa caricatura de partido de izquierdas.

Todo por intentar cerrar la entrada de otra izquierda más beligerante ideológicamente con el parto del 78. Pedro Sánchez fue acorralado, ninguneado e incluso agredido por su correligionarios socialista - ¿socialistas? - por tener la osadía de no tragar con la opción corrupta del PP.

Tras la peregrinación pueblo a pueblo, sede a sede, federación a federación, Pedro Sánchez resurgió de su propio entierro.

A continuación tenemos una historia conocida, con el nunca suficientemente reconocido apoyo de Pablo Iglesias, consiguió desalojar del palacio de la Moncloa a M. Rajoy, en sede judicial todavía les cuesta relacionar esa denominación con el presidente Mariano Rajoy.

Llegados a este extremo tendríamos que recordar la historia y una vez visto que los paradigmas democráticos funcionan más o menos, congratularnos de la expulsión del Gobierno de un partido condenado en sede judicial.

¡Pero no! la tendencia es declarar al gobierno que nace tras la moción de censura de Gobierno okupa. Como si las mociones de censura presentadas por el PP no hubieran sido consideradas legitimas si hubiesen triunfado.

Ni siquiera el Gobierno que se establece tras las elecciones es reconocido como legal porque parte de los diputados que lo apoyan son de tendencia e ideología nacionalista catalán y vasca.

Y en ese punto coinciden algunos “sociatontos” como Page y Lamban. A García Page lo dejaremos para un capítulo en exclusiva, hoy vamos a centrarnos en Javier Lamban.

El muchacho es un personaje que gobierna en la comunidad autónoma de Aragón con el apoyo y beneplácito del Partido Aragonés Regionalista (PAR), probablemente una de las formaciones políticas con genética ideológica más representativa  del rancio derechismo hispánico.

Sus declaraciones y posteriores retractos explicando que las decisiones del PSOE hubieran sido otras si Javier Fernández - presidente de la gestora - hubiese disputado la secretaria general a Pedro Sánchez, no se sabe muy bien si provoca risa o llanto.

El hombre, de flaca memoria y menos compromiso, no recuerda que Susana Díaz - en palabras de Lamban  señalada por los dioses del socialismo – disputó a cara de perro las primarias a Pedro Sánchez. Para desgracia de Lamban y muchos otros perdió Susana. Aún a pesar de ser avalada por personajes como Javier Lamban, O quizás por ese aval.

Hoy el presidente de Aragón alardea de no actuar condicionado por la directiva del PSOE, de Ferraz, ni por la presidencia del Gobierno en Moncloa. Una versión actualizada de la zorra y las uvas.

Si hay una cosa que no extraña de Javier Lamban es su camaleónica visión del devenir político.

Las elecciones municipales y autonómicas son antes que las generales. Así que un par de pataditas a  Pedro Sánchez difundidos por todos los medios de comunicación - seguidas de unas rectificaciones de parca  repercusión informativa - puede que sirvan para mantener en el puesto a un personajillo de tal calidad, eso sí con la impagable colaboración de los gloriosos descendientes del PAR.

La penúltima ocurrencia de Lamban (la última está por llegar)  ha sido la de alabar el bipartidismo PP/PSOE, precisamente ahora que la presidencia de la comunidad de Aragón se sustenta en un acuerdo de cuatro partidos ¡Le faltan luces incluso para elegir el momento!

La caída política de Javier Lamban es un hecho sabido incluso por Lamban, falta conocer el lugar y la hora. No será muy lejos, ni muy tarde.

Posicionarse contra o a favor de Pedro no le va a  acarrear más problemas ni adhesiones de las que ya tiene o carece.

Únicamente le retrata como lo que es y lleva años representando: un pobre individuo sin ideología cegado por la ambición y mamando de un sistema que encumbra a personajes de su triste perfil.

Pero tranquilo Javier, todos los presidentes autonómicos inútiles alcanzáis un destino común, igual que Fraga y Feijoo, el Senado te espera. Ahí tienes, bipartidismo en estado puro.

 

martes, 29 de noviembre de 2022

No van a callarnos

La derecha política y sus sonajeros mediáticos siguen encerrados en su falta de objetividad. La ceguera que padecen les lleva a equiparar la reivindicación  del derecho constitucional  a una vivienda digna con que “el pobre Borja Mari” sufra ataques de clasismo porque un perro-flauta se compra una casa firmando dos hipotecas.

Unos comentarios de Pablo Iglesias definiendo a Ana Botella como apéndice del hombrecillo insufrible son utilizados por la derecha mediática rebosante de  “hombría”  para justificar la cacería de Irene Montero.

Prueba fehaciente son las crónicas de sus plumillas  tratando de impulsar la nueva versión de Macarena Olona. Los Herrera, Losantos, Quintana, Seguí, Negre…, están luchando para sustituir  a la anterior estrella de vox  por un personaje tan simple como la Toscano.

La abogada, abnegada madre y fiel esposa, debe saber que es el segundo plato de Santi Abascal para intentar contrarrestar la caída sufrida por VOX tras la deserción de Macarena.

Carla Toscano es una pieza inservible de una ideología trasnochada que, a día de hoy, no se ha enterado que la humanidad es una especie comunitaria. La conclusión a la que está abocada la humanidad, más pronto que tarde, es la de compartir los bienes para eliminar la necesidad. De esta forma se dejará de usar la necesidad de la mayoría para que, unos pocos insolidarios, tengan bienes inútiles que no son capaces de disfrutar.

Probablemente Ana Botella tiene cualidades ocultas que nadie, ni siquiera ella, ha sido capaz de descubrir. Tanto es así que - entre la neblina del spa que disfrutaba para evadirse de la tragedia del Madrid Arena – no encontró la fuerza ni la valentía necesaria para asumir responsabilidades y presentar su candidatura como cabeza de lista al Ayuntamiento de Madrid.  Así podría haber disipado dudas sobre su valía política.  

Que la Botella fue alcaldesa por imposición como número 2 de la lista municipal, es una realidad derivada de la falta de personalidad del alcalde Ruiz Gallardón. El alcalde titular de la Villa y Corte de Madrid ambicionaba ostentar un ministerio gubernativo para, por lo menos, empatar con su suegro franquista Utrera Molina. Por ese motivo no tuvo ningún reparo en acomodar la composición de la candidatura municipal a los designios de napoleoncito Aznar.

Por otra parte - mal que les pese a algunos - que Irene Montero fue diputada de la Asamblea de Madrid y del Congreso de los diputados antes de convivir con Pablo Iglesias es un hecho. Que trabajó de cajera mientras acababa su licenciatura es otro hecho. Qué le fue concedida una beca para estudiar en la Universidad de Harvard (la de verdad, no la de Casado) es otra realidad.

¿Qué quizás, Ana Botella, tenga habilidades políticas por encima de las que adornan al hombrecillo insufrible con el que convive? Es más que probable, porque de las pocas cosas que puede presumir el muchacho del bigotito evanescente es del linaje de su familia franquista y de haber sido señalado por el dedo de (Fraga) uno de los ministros de Franco reconvertido a demócrata de toda la vida.

¿Qué Irene Montero ha sufrido un menosprecio en su labor ministerial cuando sus capacidades políticas han superado con creces lo que se esperaba de ella? Es un hecho.

¿Qué fue señalada como diana para abatir a Pablo Iglesias al considerarla la pieza débil de la pareja? Es una realidad MUY machista. De ahí la campaña contra la Ministra de Igualdad.

Para desgracia de muchos machotes y machotas, Irene ha demostrado bastante más fortaleza que la que se le presuponía.  Entre sus muchos depredadores se encuentra Carmen Calvo y sus patológicos celos por la Ministra de Igualdad. La ex vice presidenta cuenta con el apoyo de facciones apolilladas del movimiento feminista (Amelia Valcárcel). Su nivel de servilismo hacia Carmen Calvo es tan palpable, que cometieron el error de calificar a una referente de la lucha de las mujeres, Carla Delgado Gómez (Carla Antonelli), como machorro con faldas.

El comportamiento del ser humano es bastante previsible. Su primera y principal preocupación es él mismo, la segunda es él y la tercera es él. A partir de ahí comienza a desarrollar un pensamiento filosófico para, únicamente, sentirse bien consigo mismo.

La armonización del comportamiento se inicia desde la colectivización de los derechos con la finalidad de paliar las necesidades. La sociedad toma el poder para imponer normas a los disidentes. Otros disconformes – el extremo derecho - deciden inclinarse por la teoría de que el hombre es capaz de sobrevivir al hombre. Desprecia los derechos de todos para satisfacer sus privilegios.

“Yo tengo más porque me lo merezco por nacimiento (Los reyes y Fraga) y me lo he ganado aunque sea con el esfuerzo de los demás (los farsantes de la derecha meritocrática - Ayuso y Abascal - entre otros)”. Esa es su máxima.

Los pobres diablos aún no se han enterado que son lo que son porque viven en comunidad. Inmersos en la sociedad se atribuyen méritos individuales que denotan una gran falta de respeto al concepto humanidad.

La complejidad del comportamiento humano ha llenado miles de páginas de tratados filosóficos de conducta. Ahora no tenemos mejores datos pero sí más información. A pesar de ello, nuestra predisposición actual es la de despreciar las luchas por los derechos humanos, la actividad sindicalista y la reivindicación de los derechos sociales adquiridos o demandados. En estos tiempos la tendencia – en las sociedades desarrolladas - es acabar cediendo ante la individualización de los supuestos logros adquiridos. 

Para separar el trigo de la paja es imprescindible saber que los derechos individuales son muy importantes,  pero que nadie olvide que se han conseguido a través de una lucha colectiva.

Cualquier hombre o mujer puede mirar a los ojos a un rey o reina porque antes alguien desafió a los monarcas y con valentía reprobó su comportamiento.

Una vez constatada la inútil soberbia real, para alcanzar la liberación del pueblo los opresores fueron juzgados y condenados a pasar por la guillotina. A partir de ese momento se escribió otra historia.

viernes, 18 de noviembre de 2022

Los jueces y la ley

 

No hace falta ser miembro del Tribunal Constitucional, magistrado del Tribunal Supremo, ni de la Audiencia, ni siquiera un humilde juez de paz, para saber que las leyes son normas de comportamiento general que se otorgan las sociedades.

Ahora bien, las diferentes matizaciones de interpretación son  las que provocan circunstancias diversas. Es decir las leyes son arbitrariamente interpretadas por los jueces.

Así hemos asistido a espectáculos tan grotescos como el ofrecido por la jueza Victoria del Carmen Molina en una causa sobre violación.  Para impartir “su” personalísima interpretación de la justicia acabó indagando si la victima cerró las piernas con fuerza suficiente.  

Tampoco es desdeñable la actuación del fiscal García Cabañas preguntando a la víctima sobre su vestimenta para saber si era sexualmente provocadora. El juez tuvo que intervenir ante la insistencia del señor fiscal.

Tenemos interpretaciones para todos los gustos y en todos y cada uno de los ámbitos del estamento judicial.

Dentro de la franquicia española de la Iglesia católica Apostólica y Romana también existen príncipes de la iglesia como Monseñor Bernardo Pérez - Obispo de Tenerife - que explican los abusos a niños justificando las depravaciones - de los clérigos pervertidos -  basándose en la dificultad que tienen los eclesiásticos para no caer en la tentación de sobar esos culitos tan apetecibles. Monseñor Bernardo dixit.

Durante el mediático juicio a los miembros de la tristemente conocida como “la manada” el juez Ricardo González discrepó de la sentencia con su voto particular al considerar que lo que él percibía era un ambiente de fiesta y jolgorio.

¿De qué nos extrañamos cuando con la conocida ley del “solo si es si”, una nueva manada – esta vez de jueces – se reúne para seguir abusando de las mujeres?

Lo verdaderamente lamentable están siendo las respuestas y posturas adoptadas por supuestos miembros de la progresía judicial, de la izquierda política y social, por destacados miembros del partido del Gobierno e incluso por Ministras del propio Gobierno.

La ley que impulsa el Ministerio de Igualdad de la Ministra Irene Montero no sale del bolso de la compra de la Ministra, ni de su cabecita loca. Es una ley preparada por ilustres y sesudos juristas que tras las consultas pertinentes al gabinete jurídico del Congreso de los diputados y con su visto bueno fue presentada a debate para su aprobación por el legislativo.

Una vez votada se  aprueba la ley sin ningún tipo de alarma social por peligro de reducción de penas que pudiera acarrear su puesta en vigor.

Pero hete aquí que una de las patas fundamentales de la democracia, El Poder Judicial, decide tomar un  nuevo protagonismo y enseñar a una “advenediza” como Irene Montero quién manda en este país.

Con la inestimable ayuda de los medios generalistas de comunicación - completa y absolutamente vendidos - se inicia una tremenda campaña de desprestigio contra la Ministra que osó tildar de machistas a comportamientos como los que describimos en el inicio de este escrito. Se pueden usar otros calificativos pero tachar de machistas a determinados jueces y fiscales es tremendamente bondadoso.

En un país serio – los implicados en casos como los mencionados - estarían procesados por presunta prevaricación o apartados de la carrera judicial por incompetentes. En España el CGPJ caducado se ha limitado a abrir algún expediente y a sancionar a alguna.

Que la organización “jueces para la democracia” salga en defensa de sus colegas togados, además de corporativismo arcaico, denota falta de empatía con las víctimas de crímenes execrables.

Ellos, que  conocen el procedimiento, saben que las penas han sido reducidas por obra y gracia del juez que aplica la nueva ley. En ningún momento la ley le obliga a ello, es exclusivamente la deriva y la opinión del juez lo que lleva a minorar la pena impuesta.

El magistrado emérito del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín lo ha dejado muy claro en declaraciones al periodista de RTVE, Xabier Fortes, en el programa 24H: La ley está bien diseñada. Y como conclusión el magistrado añade que es un asunto jurídico  que los organismos judiciales competentes tendrán que solucionar.

Ello nos induce a pensar que no son un problema político los casos que se están produciendo en Comunidades autónomas gobernadas por el PP solo o en coalición con VOX,  Madrid, Castilla y León, Murcia y Andalucía están procediendo a reducciones de condena, cuando en otras comunidades, La Rioja por ejemplo, no se han producido. Todo esto sin mencionar las llamadas de algún juez al abogado de condenados para que recurran la pena. La expresión más benévola que podemos aplicar al comportamiento de los magistrados es: ¡Curioso!

¿Qué pasa por la cabeza de un magistrado cuando para dañar la imagen y la credibilidad de una Ministra reduce la pena de un violador?

martes, 8 de noviembre de 2022

La iglesia despechada

Puede que este sea el momento de decidir si continuamos mirando para otro lado mientras laminan los logros conseguidos tras décadas de lucha, o si por el contrario decidimos defender lo que tanto costó alcanzar. La sanidad que Miguel Ángel Rodríguez (operando con su marioneta doña Rogelia  Ayuso) está imponiendo en Madrid es una muestra de lo que nos espera si no espabilamos.

¿Cómo defendemos los servicios públicos expuestos a la voracidad de los tiburones? ¿Cómo blindar lo conseguido? Y por otra parte, para no ser manipulados ¿De qué forma exigimos limpieza y neutralidad informativa?

Son cuestiones que presentan escollos complicados de superar por una sociedad que, a día de hoy sigue con unos graves déficits de cultura democrática.

El señor sigue teniendo razón, lo que sale en la tele va a misa y en misa el cura inculca lo que se debe y no se debe pensar. Un apunte, hoy los pulpitos están en las emisoras de radio o en las cadenas subvencionadas de televisión. Al recinto eclesial – salvo en las fiestas patronales – ya no se acerca ni dios. Con una excepción, a misa de 12 los domingos, a ese festejo sigue acudiendo el cacique y hay que ser visible para el preboste.

¿Cuándo eliminaremos las injerencias de la Iglesia Católica española en asuntos de Estado?

¿Llegaran a ser juzgadas las tropelías que la misma Iglesia ha  cometido y sigue perpetrando en la sociedad civil?

¿Cómo enviamos a curas y obispos a las iglesias y sacristías?

Las noticias de hoy nos muestran una campaña de la jerarquía eclesiástica conmocionada por la pérdida de influencia en el conjunto social. Que “bonico” ver los carteles y posters de niños pidiendo no ser disfrazados en la noche del 31 de octubre porque “ellos” son “obligatoriamente” católicos.

Que ternura produce ver como se enzarzan las multinacionales en un duelo sin precedentes para lograr la fidelidad de sus adeptos.

La franquicia eclesial católica española contra los grandes almacenes de venta, legendario. Las fábricas de caramelos y refrescos desafiando a la Conferencia Episcopal Española y sus siervos pseudo-periodistas, sublime. La sociedad civil recuperando festividades que les habían sido hurtadas por la avaricia religiosa padecida durante siglos, inimaginable.

La franquicia española de la Iglesia Católica ha reaccionado igual que un amante despechado abandonado por su querida.

La rápida difusión de la festividad pagana de Haloween en la sociedad española ha venido a mostrar las deficiencias de un sistema dominante que; prevaleció en tanto en cuanto el miedo católico al órgano represivo mantuvo las bocas cerradas y los deseos ocultos.

Pero mira por donde, la misma fórmula capitalista que nos adormece para dominarnos, nos despierta para que consumamos ¡Qué curioso dislate!

Y aunque tampoco somos dueños de nuestros hábitos de consumo, pues están dirigidos desde los altavoces de los nuevos púlpitos (prensa, radio y televisión), el gasto en disfraces, calabazas, telarañas, esqueletos, chucherías y fiesta reporta más beneficios que las visitas al cementerio, los ramos de flores y las misas de difuntos con sus lloros programados.

Una festividad pagana recuperada, a ver cuando dejamos la navidad y celebramos el solsticio de invierno a la vez que recuperamos las festividades del solsticio de verano acabando con las fiestas veraniegas patronales.

Aunque siendo más modestos en nuestras aspiraciones estaría bien comenzar por eliminar del imaginario colectivo la denominación de Cruzada de liberación nacional  que  pomposamente  le otorgó la  iglesia católica española a la guerra provocada por la barbarie de un rebelde. Una muestra más del amor que los obispos profesaban  hacia los asesinos franquistas y que aún perdura.  

Tampoco es correcta la denominación de guerra civil que erróneamente se sigue utilizando incluso desde posturas cercanas a la progresía. No fue una guerra civil, fue un levantamiento de unos rebeldes militares  contra el orden institucional establecido. Sus únicas aspiraciones eran las de ocupar el poder perdido democráticamente. Para ello no les importó asesinar, masacrar, eliminar a los disidentes.

Tristemente la Carta Magna de 1978 no contempló ninguna acción de condena contra los levantiscos, ninguna  reprobación a la barbarie y nada de reparación de los daños, ofensas y dolor ocasionado. En su lugar se promulgó una vaga ley amnistía política que en realidad era el camuflaje utilizado para una ley de punto final.

Con esa actitud lo único que hemos conseguido es que - con el paso del tiempo - hayan vuelto a salir de sus madrigueras las ratas del fascismo patrio y algún hostelero fascista tonto y a veces chino.

Alentados por politiquillos que hablan de su libertad para tomar cervezas, a los demás nos niegan la libertad de tener una vida digna.

Una vida únicamente puede tener esa consideración si es vivida con derechos esenciales respetados y protegidos, con una educación pública,  laica y de calidad, con una sanidad pública eficiente y con recursos.

El corrompido cuarto poder ejerce de sordina y amortigua las quejas que pudieran generar  los abusos. En definitiva lo realmente importante son las invenciones y mentiras que los paniaguados medios de comunicación (los Pedro Jota, Herrera,  Inda, Ferreras, Jiménez y compañia) propagan.

Ya habíamos reparado que los derechos humanos son algo  que les preocupa mucho en algunas ocasiones y no tanto cuando están involucrados ricos herederos de países donde reposa el emérito de tanta actividad sexo-defraudatoria.

Las taras que soportamos desde 1978 son muchas y variadas. Las concesiones a los amos fueron camufladas bajo un manto de consenso mentiroso.

En realidad quienes ostentaban el poder lo siguieron teniendo, la iglesia continuó adoctrinando, bautizando y controlando la educación. Las fortunas hechas al amparo franquista siguen gozando de los réditos de sus expolios,  los Kindelan, Huarte, Banus, March…, disfrutan de las ganancias amasadas durante la guerra y la dictadura. Mientras tanto las víctimas siguen clamando justicia desde las cunetas.

viernes, 21 de octubre de 2022

Caducados y podridos

 

Todo apuntaba a una gastroenteritis crónica después de haber ingerido excesivas dosis de CGPJ caducado hacía cuatro años y pico.

Nos temíamos diarreas persistentes, tan persistentes o más que el propio CGPJ en funciones. Pero no, aunque haya claudicado el cabecilla de los okupas seguimos prácticamente igual que antes del esperpento dimisionario.

Ahora que los españoles de bien, alertados por Vallés, Griso, Herrera, Losantos y compaña, se vuelcan en la adquisición de alarmas domiciliarias para evitar la sorpresa de salir a echar un carajillo y a la vuelta encontrarse la chusma en casa, el okupa del máximo organismo del poder judicial ha decidido que ya está todo atado y bien atado y es hora de presentarse como un hombre justo y cabal haciendo mutis por el foro.

Carlos Lesmes quería evitar un bochorno a Felipe VI alias “El Preparao” y por ello dimitió cuatro años tarde.

Eso sí, colocando al frente de audiencias,  juzgados y presidencias de las salas, a múltiples afines a su ideario que - por si alguien tiene dudas - es tan cercano al del PP, que Lesmes fue Secretario de Estado con el hombrecillo insufrible (Aznar) de presidente del Gobierno de España.

La noticia de la dimisión del “caducado” daría para desarrollar un artículo y dejar tranquilas  nuestras inquietudes literarias, pero no, como estamos comprobando el gesto de Carlos Lesmes, además de tardío ha resultado infructuoso.

La renovación de los órganos judiciales sigue encallada. Los cacareados “constitucionalistas” únicamente se acuerdan de la carta magna para aplicar el 155 a los rompe patrias catalanes, el resto del articulado procuran obviarlo, especialmente aquel que dice que “la soberanía nacional reside en el pueblo español y de él emanan TODOS los poderes”.

Ahora, las derechas que padecemos, se comportan igual que todos los jugadores tramposos y tratan de cambiar las reglas de juego a mitad del partido.

Que los jueces elijan a sus jefes implica que los sectores reaccionarios de la judicatura  controlen el poder judicial “in eternian”, tal y como están acostumbrados a hacer desde que en 1936 un despreciable personaje interrumpió el desarrollo democrático y social de su patria. De la soberanía residente en el pueblo español hablaremos otro día.

Las peleas posteriores por decidir quien preside el CGPJ y los recursos ante el Tribunal Supremo que ellos mismos componen resultan esperpénticos.

Igual de anacrónicos y decepcionantes los interminables recursos que ha presentado el juez Alba para retrasar su ingreso en prisión. Recordar que el juez Alba conspiró para favorecer a su amigo el presidente de Canarias y ministro de industria energía y turismo José Manuel Soria. Curiosamente ha sucedido exactamente lo mismo que en otros procedimientos judiciales en los que están o han estado inculpados miembros relevantes del PP.

Los actores principales salen indemnes y los colaboradores necesarios para la comisión de las tropelías son condenados, ¡Curioso, cuando menos es curioso! ¿Tendrán algo que ver estas resoluciones de los tribunales con la negativa a renovar los órganos judiciales?

Igual que resulta llamativo que unos personajes con las característica físico/psíquicas que adornan a Federico Jiménez Losantos y a su amiguete Girauta se dediquen a mofarse del  físico de una política diputada de la Asamblea de Madrid perteneciente al grupo parlamentario de Unidas Podemos.

Que unos tipejos como Federico y Girauta pretendan mofarse, criticar y descalificar a alguien usando la apariencia física de la aludida merece una contundente respuesta de la insultada.

Alejandra Jacinto contestó a las burlas acerca de su peso siendo muy amable y condescendiente al responderles.

Que dos bastardos cerebrales sobradamente pagados para inyectar odio y que bastante castigo tienen con parecerse a ellos mismos, utilicen el insulto sistemático merece una respuesta más contundente.

El feo comportamiento de Federico le traslada al callejón de los espejos deformantes de Valle Inclán denotando la falta de estímulos que ha tenido a lo largo de su arrastrada y penosa vida.

El haber padecido tratos vejatorios en función de su apariencia no le otorga a nadie bula para despreciar a las personas por su físico

Ser un incongruente intelectual no debería permitir a ningún mamarracho exhalar bazofia radiofónica con su fétido aliento.  

viernes, 9 de septiembre de 2022

Una de reyes

 

Vivimos en un mundo heterogéneo, diverso, múltiple a la par que complejo. Sí, así es el mundo que  habitamos, las diferentes sensibilidades sociales se manifiestan  en función de la personal interpretación que hacen de los acontecimientos.

Recientemente, muy recientemente, ha fallecido Isabel II reina del Reino Unido e Irlanda del Norte, de Australia, Nueva Zelanda, Sierra Leona, Trinidad y Tobago, Nueva Papua… y muchos sitios más. En realidad lo que ha sucedido es que ha fallecido una nonagenaria cuya trascendencia política se acerca mucho al cero absoluto y que durante más de setenta años ha figurado como cabeza visible de un imperio.

En 1649, su antepasado Carlos I intentó con todas sus fuerzas resistirse a los cambios de los aires  políticos que recorrían sus reinos. Un individuo convencido que su poder emanaba directamente de dios, se atrevió a desafiar al Parlamento.

El contrapunto lo encontró en Oliver Cromwell que sin grandes alharacas, después de derrotar a las tropas reales, le hizo juzgar, condenar y ejecutar. Carlos I  fue decapitado al ser declarado culpable de alta traición al pueblo inglés.

El fracaso de la intentona absolutista de Carlos I provocó una respuesta social que impidió el retorno de Inglaterra y Escocia a las superadas profundidades del sistema feudal.

A raíz de la ejecución de Carlos, el resto de los monarcas británicos han transitado con pies de plomo sobre la alfombra política de sus reinos.

Tardaría unos 140 años en tener lugar la Revolución Francesa. “Libertad, Igualdad y fraternidad” no se disfrutaban en Inglaterra pero al menos el absolutismo real había sido abolido un siglo antes.

Otra de las potencias de la época cercenó sus aspiraciones de socializar el poder al grito de ¡Vivan las cadenas!

Fernando VII “El Felón”, incumplió todos y cada uno de los compromisos adquiridos para recuperar el trono de España, entre ellos el de respetar y cumplir la Constitución promulgada por las Cortes de Cádiz. El feudal comportamiento del Borbón se vio apoyado por la nobleza, milicia, burguesía y clero que, sin grandes esfuerzos consiguieron castrar el intento de modernización del caduco imperio hispánico.

La traición de Fernando VII no generó en España una respuesta similar a la que se produjo en Inglaterra. No se separó del cuerpo a ninguna cabeza regia. Muy al contrario, rápidamente fue sofocado con extraordinaria violencia cualquier indicio de disidencia. El feudalismo real seguía instaurado en España. Las consecuencias las seguimos sufriendo.

Fernando VII modificó la ley a su antojo para que fuera su hija Isabel quién le sucediera en el trono. El Borbón – siempre pendiente del “bienestar” de sus súbditos – propició una serie de cruentas guerras civiles. Mejor dicho: auspició el enfrentamiento de grupos de poder alentados por intereses borbónicos. El pueblo era carne para el matadero.

Entre los sucesores de Fernando VII se encuentra su hija Isabel. Una reina corrupta, esclavista y ninfómana (esto último carecería de importancia si no fuera porque ella era la depositaria de la legitimidad dinástica y lo legal era el producto bendecido sacramentalmente, no el concebido con el chambelán dispuesto a montar a la reina).

Tras ella, la regente Cristina mantiene el negocio de esclavos de la familia Borbón. El porno consumidor Alfonso XIII, una vez rey, nos regala la dictadura de Primo de Rivera por deseo personal.

Otro dictador, Francisco Franco, decidió nombrar a su sustituto buscando en la rama española de familia Borbón. Habrá que empezar a preguntarse cuando oigamos ¡Viva el rey! ¡Viva España! Que conexión tiene la familia Borbón con los dictadores militares.

Una de las últimas apariciones oficiales de Felipe VI ha sido el inicio del curso judicial ¡Qué papelón!

Imperturbable, el monarca escuchó la intervención  del Presidente del CGPJ y Tribunal Supremo (Carlos Lesmes), afeando políticamente la intromisión de los políticos en las cuestiones jurídicas.  Lesmes incluso amenazó con depositarse en el contenedor de residuos caducados y dimitir después de casi cuatro años de estar pasado de fecha. A los yogures no les damos tanto margen, deben de parecernos más peligrosos que una judicatura al margen de las normas constitucionales.

Naturalmente los vocales conservadores del CGPJ cerraron filas y acordaron que, todos a una, iban a bloquear las renovaciones si no se hacían en el sentido que ellos propugnaban.

Esteban González Pons –uno de los recuperados tras el aterrizaje del “moderado” Feijoó – se despacha con una carta en la que después de repetir que está dispuestos a dialogar, recuerda que hay que modificar el modelo de elección por lo que no van a admitir una mayoría progresista en el TC y CGPJ. Curiosa vara de medir, mayoría progresista no, de derechas manipulable a su antojo “por la puerta de atrás” y como dios manda ¡Si!

Probablemente la elección de los órganos directores del Poder Judicial sean considerablemente mejorables, ¡Seguro!

Ahora bien, recordemos que el Artículo 1.2 de la Constitución española establece:

“La soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado”

La soberanía nacional corresponde al pueblo español, es decir, todos los ciudadanos son titulares del poder público y de él derivan los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

La Constitución deja negro sobre blanco que NO, que el poder judicial NO está al margen de la soberanía nacional. No son los jueces quienes deban elegir a sus órganos superiores, salvo que los propios jueces se sometan al plebiscito popular ¡Soberanía nacional!

Y ya que estamos en la soberanía nacional, ¿Para cuándo vamos a dejar la pregunta acerca de la Jefatura del Estado? Si la hacemos pronto quizás consigamos que nadie tenga inviolabilidad para cometer desmanes e inmunidad para burlarse de la justicia.