domingo, 29 de marzo de 2020

La pandemia crónica


Las autoridades científicas se encuentren en estado de shock y la sociedad cae en la injusticia de culpabilizar a los políticos metiendo a todos en el mismo saco.
Los expertos intentan aplicar remedios que funcionaron en situaciones sanitarias similares. Los protocolos de actuación tienen un proceso simple:
-          La identificación y/o aislamiento
-          La contaminación y/o propagación.
-          La cura y/o superación.
-          La prevención y/o vacunación.
Algunas de las fases han sido superadas y según los informes que nos llegan parece que está  clara la forma de contagio y la de trasmisión: el contacto directo o la posibilidad de que un infectado deje el virus en algún artilugio que posteriormente pueda ser utilizado por otra persona en un breve plazo de tiempo.
Como principal medida de prevención se está decretando el aislamiento y la confinación. Ello provoca una disminución de la actividad personal, profesional, laboral, empresarial, social y económica, explicitando con el cumplimiento o el desacato la pasta de la que estamos hechos. Al lado de generosidad, sacrificio, trabajo y responsable comportamiento están otras maneras de actuar.
Las retenciones para salir durante los fines de semana a la segunda vivienda, las trampitas para pasear el perro, las múltiples triquiñuelas que se usan para saltarse el confinamiento van íntimamente unidas al tipo de sociedad que hemos fabricado. Es decir, actitudes egoístas, insolidarias, tramposas, irresponsables, desobedientes, señalan con meridiana claridad las prioridades que mueven a cada persona.
Algunos profesionales que están realizando su labor en tiempos difíciles son merecedores de los aplausos que cada día reciben, pero también lo eran en tiempos más normales y estaban olvidados en la más absoluta y completa soledad.
Cuando los gobiernos de Rajoy, Esperanza Aguirre, Camps…, acometieron sin miramientos el desmantelamiento de la sanidad pública, algunos trabajadores de la sanidad (no todos)  alertaron a la sociedad de los problemas que llegarían con esa devastación. Sistemáticamente la marea blanca se manifestó en defensa de la sanidad pública.
Se privatizaron servicios, desparecieron camas hospitalarias, se redujeron plantillas, disminuyó la inversión en investigación, en material y en medicamentos, drásticamente se priorizó las ayudas a las corporaciones privadas en detrimento de la sanidad de todos.
El resultado lo conocemos, nació una nueva burbuja que sustituyó a del ladrillo, la especulación sanitaria ha proporcionado pingües beneficios durante los últimos diez años. Bancos, aseguradoras y brókeres inversionistas han aterrizado en la sanidad cambiando salud por euros.
Los liberales económicos jalean la desaparición del Estado en la gestión de cualquier campo que pudiera representar un beneficio económico para los inversores privados y su capital.
El modelo de USA es la meta que persiguen los lobos de la especulación sanitaria. El negocio de la salud plantea pocas dudas. Ante la pérdida de la salud ¡todos! estamos dispuestos a endeudarnos incluso hasta convertirnos en esclavos de nuestra deuda.
Naturalmente muchas sanguijuelas se aprovechan de la situación, con la complicidad de algunos micrófonos y plumas usados por mierdecillas de la profesión periodística convenientemente comprados. Por supuesto no van a faltar  los políticos ventajistas “salvapatrias” que no van a perder la ocasión de hacer el trabajo que sus amos les han encomendado.
Ahora claman por la falta de personal sanitario, por la falta de camas hospitalarias, por la ausencia de material y recursos. Ellos que se dedicaron sistemáticamente a desguazar el sistema para que sus jefes se llenaran los bolsillos.
Una  prueba más de la congruencia de tipos que cobran de las arcas de un Estado que quieren deshacer y a la vez viven a cuerpo de rey en puestos creados exclusivamente para ellos.
Como ejemplo sirve Abascal proponiendo una confluencia de dios y la ciencia para ver si entre ambos encuentran una salida a la pandemia. Además recomienda no dar asistencia a los inmigrantes no vaya a ser que se curen. Todo normal en la cabeza de un tarugo estructural que tiene la desfachatez de culpar al Gobierno porque no le prohibieron el 8M la celebración de su acto en Vistalegre.
La  otra lumbrera de la derecha hispánica no se queda atrás. Al líder supremo del Partido Popular le chirría que Pedro Sánchez siga las recomendaciones de los expertos. No como su partido que resuelve los problemas de salud (crisis de las vacas locas, ébola…) o ecológicos (el Prestige, proyecto Castor…) encomendándose a la virgen de turno o llamando al ángel Marcelo.
Pablo Casado - que también tuvo a Esperanza Aguirre de mentora igual que su amigo Santi Abascal – el chico del “máster regalado”, se le ocurre como solución infalible izar banderitas a media asta. Será que piensa que el balanceo de la enseña aventará el virus y con la caída se romperá la cabeza.
La aparición de la pandemia del COVID-19 necesariamente obligará a reflexionar al mundo. En España a la gravedad sanitaria que padecemos se une la mezquindad que llevamos muchos años sufriendo.
La avaricia de los grupos políticos de las derechas ultramontanas es la epidemia crónica que sufrimos y continúan propagando con sus  miserables comportamientos. Ya va siendo hora de aprender a defender los derechos conseguidos para encontrar las vacunas necesarias.

domingo, 22 de marzo de 2020

¿A por ellas?



Ni las pandemias, ni los enfermos ingresados en cuidados intensivos, ni la condición de universalidad del problema, ni su meteórica expansión, ni siquiera las más de mil muertes que ya se han producido a día de hoy. Nada les detiene. Ellos siguen erre que erre con su campaña de acoso y descrédito al Gobierno.
El nivel de indecencia que están exhibiendo supera con creces cualquier previsión.
Los bien-pagados periodistas de la carcunda eclesiástica y civil - cuyos nombres están en la mente de todos y que voy a omitir para no infectar mi ordenador – unen sus fuerzas y se conjuran como fuerza de choque para reinstalar las esencias más retrógradas e intolerantes.
Sus acciones de desgaste insisten en culpabilizar al “Gobierno de los okupas”. Argumentan falta de diligencia, poca capacitación, sectarismo y una larga lista de delitos varios. Pero en eso no queda todo, necesitan otro reo para sus sacrificios y sus orgías informativas. Y ahí aparece el resentimiento que albergan contra las mujeres.
Los medios patrocinados por la Conferencia Episcopal intentan entorpecer el avance de derechos que persigue el colectivo feminista. Nada extraño, a estas alturas de la historia es sobradamente conocida la exacerbada misoginia de la Iglesia Católica para que ninguno de sus detestables actos nos pille por sorpresa.
Tampoco nos llama la atención la beligerancia de las formaciones políticas de extrema derecha y extrema derecha extrema contra las organizaciones feministas por exigir los derechos de la mujer y defender la igualdad social, cultural y política sin distinción de género.
Es conocida la rastrera sumisión que esas formaciones profesan a los príncipes de la Iglesia. Probablemente reminiscencias de la colaboración que históricamente ha mantenido ambas facciones de la derecha: la eclesiástica y la política.
Deberíamos preguntarnos ¿A qué se debe tanta inquina?
La animadversión de la Iglesia está plenamente encuadrada en su ADN. De una asociación patriarcal, machista, misógina, reaccionaria y retrógrada no cabe otra postura. Nada extraño.
Las reacciones que llegan desde  la intransigencia política también tienen su explicación en sus genes. Participan de un sistema democrático porque no les queda otro remedio. Ni creen en la democracia, ni les gusta, ni la respetan. Únicamente les resulta de utilidad cuando las urnas les conceden el poder.
Cuando se unen los hados del destino y el recuento de los votos señala a la izquierda desarrapada como ganadora de las elecciones, se desatan todos los idus de la guerra para desalojar a los que llaman usurpadores.
 Esto no es una metáfora ni un recurso literario, es la triste realidad que se ha cumplido sistemáticamente en nuestra pobre vida democrática. Comienzan generando dudas sobre el resultado, continúan inventando teorías de la conspiración para acabar deslegitimando los resultados. 
Sin olvidar que al final del pasillo siempre aparece una figura uniformada que todavía rezuma el olor a rancio que exhalan las dependencias cuartelarías. Muchos generales del Ejército español han tenido la fea costumbre de intervenir en política para acabar torturando al pueblo que debían proteger.
La catástrofe del coronavirus está sirviendo para quitar muchas caretas. Entre ellas la de los  sinvergüenzas que expoliaron la sanidad pública para regalar negocio a sus amigos mientras claman al cielo ante la falta de recursos materiales y humanos que actualmente padece. Ahora quieren que el Estado que ellos desmantelaron sea rápido y eficiente.
Pablo Casado ha encontrado en Díaz Ayuso el ariete idóneo para demoler las medidas del  Gobierno de la Nación, ¡Lo qué es la vida! De ser la encargada del twitter de “Pecas” y recoger sus caquitas, a ser la personalidad relevante del partido. La señora de los atascos está ofendida porque Madrid es considerado el epicentro del contagio en España ¿La chica tampoco sabe leer las estadísticas?
A su lado camina el Jefazo de la “derechota valiente”. El chico sólo ha leído de la Constitución el artículo que habla de la unidad de España, debe de ser por aquello de Una, Grande y Libre que le pone mogollón. Podía haber aprovechado el tiempo y estudiar la norma constitucional cuando tocándose las gónadas cobraba un pastizal en una canonjía regalada por su benefactora Esperanza Aguirre. Paradójicamente la marquesa está siendo atendida por la misma sanidad que ella machacó ¿Recordamos su imagen avasallando a una enfermera?
Ambas derechas arremeten con virulencia contra el movimiento feminista, saben que las mujeres  representan el dique de contención contra sus cavernícolas planteamientos. Por lerdos que parezcan, son conscientes que el movimiento feminista ha decidido no dar un paso atrás.
Ellas  seguirán con su lucha por la defensa de un lugar igualitario en la sociedad a pesar de ser culpabilizadas de la propagación exponencial de la pandemia, del colapso del sistema sanitario aunque fuera desmantelado por Esperanza Aguirre y Rajoy e incluso es posible que les achaquen los chanchullos del “Emérito” y la inutilidad del “Preparado”.
Las referencias al 8M sólo son la verbalización de la misoginia que padecen. Los poderes fácticos saben que el mundo va a cambiar y el cambio va a llegar de la mano de las mujeres, de las mujeres feministas convencidas de que no son inferiores y de que tienen que pelear por sus derechos porque nadie les va a regalar nada.

martes, 17 de marzo de 2020

El virus y la Corona


Desde los panfletos informativos oficialistas nos llegan los sonidos de las fanfarrias alabando la extraordinaria rectitud de comportamiento de la que hace gala Felipe VI de Borbón y Grecia. Con un comunicado desde la Casa Real, “El Preparao” ha defenestrado a su progenitor en un intento de alejarse del hedor que emana del ala de Zarzuela en la que habita “El Campechano”.
El resumen del comunicado es que Felipe VI reconoce que Juan Carlos I se ha dedicado a realizar actos presuntamente turbios, con cobros en paraísos fiscales, de pagadores poco recomendables y por actividades poco claras. Vamos que le huele a corrupción presunta desde lejos.
Según se desprende del real comunicado, hace tiempo que las actividades del “emérito” tenían en guardia al titular de la corona. Pero como un padre es un padre y a este progenitor el hijo le debe todo, el niño solamente ha movido un dedo cuando la fiscalía suiza ha destapado las vergüenzas de papá.
La criatura ya no es tan niño, ya es un señor “talludito” con criterio propio aunque sea limitado. Su alabada decisión ha sido renunciar a la herencia que le corresponda de su emérito padre y quitarle la paga.
¡Y esto lo escriben en un comunicado oficial!
Felipe haría bien empezando a despedir asesores legales y aduladores varios. Un estudiante de 1º de derecho sabe que para renunciar a una herencia, primero tiene que producirse el acto que concede el derecho de herencia; normalmente es el óbito del heredable. En vida se realizan donaciones. Que nosotros sepamos Juan Carlos todavía campa a sus anchas con los pasitos que le permiten sus maltrechas caderas.
Lo de quitarle la paga es intranscendente aunque haya sido muy bien recibido. La casa Real no está sometida al control de sus cuentas y la asignación que la Corona recibe de los Presupuestos del Estado no va a descender.
Por otro lado Felipe no va a permitir que su padre pase penurias, tranquilos. Y el cazador de elefantes parece que ha acumulado recursos suficientes para continuar con sus borbónicas aficiones.
Con presteza la derecha extrema y su prima la extrema derecha extrema han salido a la palestra para enaltecer el comportamiento del monarca titular.
La renuncia inadecuada a la herencia la ven como una prueba de rectitud solemne. Bueno, la ven o la quieren vender así para seguir dando grititos de ¡Viva el rey!
Si Felipe VI de Borbón y Grecia albergara en su mente la menor intención de rechazar la herencia paterna, comenzaría por renunciar al bien más preciado que todo monarca recibe en herencia de su progenitor: La Corona.  
Sin embargo lo que su gesto pretende es aplicar un corta fuegos con propiedades asépticas para desinfectar su reinado.
Un reinado prematuramente nacido como consecuencia de las actividades impropiamente oscuras del progenitor.
Tan oscuras que tuvieron que urdir una extraña ampliación de la inviolabilidad de la persona del rey Juan Carlos una vez hubiera abandonado la Jefatura del Estado.
Una Jefatura del Estado blindada por una Constitución nacida en una nueva restauración borbónica impuesta por un genocida, sancionada por las Cortes de un régimen nauseabundamente dictatorial y refrendada por un Parlamento nacido bajo la amenaza de una involución fascista. A todo ese conglomerado de atrocidades democráticas hemos dado en llamarle “Modélica Transición”.
Ahora mismo el espectro político español está atomizado en grupos con dificultad para alcanzar mayorías cualificadas, si tuvieran el mínimo atisbo de responsabilidad política se pondrían de acuerdo para atacar el verdadero problema que paraliza el desarrollo político y social de la Nación: acometer la reforma de la Constitución del 78.
Aunque parezca baladí, la mayor dificultad estriba en salvar el escollo que representa la monarquía en la Constitución actual. Entre otros el Artículo 62 en su apartado (h) recoge la figura del rey como mando supremo de las fuerzas armadas. Por mucho que estemos en el siglo XXI la historia es la historia y del ejército español se puede esperar lo que se puede esperar.
Cuando el coronavirus nos obliga a permanecer confinados no sería un mal momento para reflexionar si la verdadera enfermedad que padecemos es una Corona con virus y tenemos que aislar a la Jefatura del Estado de su influencia.

jueves, 13 de febrero de 2020

El poder



Hemos conocido una serie de medidas legislativas que el nuevo Gobierno quiere llevar al Congreso  para aprobarlas con la mayor celeridad. Todas ellas están impregnadas de un destacado componente reivindicativo de avances sociales.
Hace tiempo que los partidos de progreso se vienen planteando la necesidad de introducir una reforma en el Código Penal para penalizar la apología del franquismo. Sería un paso ineludible para cerrar una de las muchas deficiencias que quedaron inconclusas tras la “modélica” Transición.
Calificar como delito la exaltación del franquismo es una deuda  que debe de ser saldada de una vez por todas. La medida llega con varias décadas de retraso y con toda seguridad contará con la dura oposición de los residuos fascistas que ensombrecen nuestra convivencia. Sin olvidar a los militares franquistas que aún pululan por las fuerzas armadas. A estos gérmenes purulentos del pasado dictatorial les pondrá voz el grupo político de “homínidos nostálgicos en vías de desarrollo”; el PPOX. En sus dos vertientes, la que trata de reclutar simpatizantes visitando acuartelamientos e instalaciones militares y la que destila soberbia mirando con desdén a los plebeyos.
Se rumorea que el simulacro de “Rambo” de la ultra-ultra derecha está realizando una turné para conseguir el favor y la simpatía del gremio uniformado y de paso aprovecha para pegar unos tiritos.  Si no consigue grandes resultados, siempre podrá consolarse con el olor a rancio que respirará en algunos despachos de la milicia. Aunque parezca mentira, muchos de ellos todavía no han  sido aireados por los vientecillos de democracia que han soplado durante  los últimos 40 años.
Estas iniciativas que van a ser debatidas emanan de una extraordinaria demanda social y van acompañadas de una enorme sensación de necesidad para ponerlas en vigor. Su aprobación parece tan  necesaria como justa, pero es seguro que van a chocar contra el muro que levanten las derechitas cobardes al compás que marque la “derechona de los machotes”.
Las cobardes y la otra  no estarán solas, una suerte de cofradías del desprecio acompañaran las exigencias de la rutina conservadora y empujarán con fuerza para que el Gobierno sienta el acoso al que va a ser sometido.  Todas las propuestas gubernamentales serán cuestionadas por alguno de los diferentes grupos fácticos que manipulan a este país.
Previo a la reforma del Código Penal el ejecutivo ha servido como aperitivo la aprobación de la ley de eutanasia. La nueva normativa ha sido presentada para comenzar su tramitación, ¡y qué tramitación!
Hace tiempo que la implantación de una ley que ayude a morir dignamente es una urgente necesidad.  Ayudar a transitar desde la vida a la muerte ha sido largamente demandado por una amplia mayoría social. Carentes de argumentos las formaciones políticas discrepantes han protagonizado un lamentable esperpento parlamentario.
El portavoz designado por el PP  para defender la negativa de su formación a la tramitación de la ley es digno de estudio en los tratados de sociología patológica.
El individuo – del que voy a omitir su nombre – calificó la iniciativa como recorte en sanidad enmascarado de medida social. Parafraseando a un compañero de su propio partido podíamos decir: ¡Manda güevos! El diputado conservador considera que legislar para favorecer la eliminación del sufrimiento es fomentar la eliminación de enfermos y mayores.
El interfecto insinuaba un trasfondo económico en la medida y así hacía hincapié en el ahorro que se va a producir cuando una persona decida libre, manifiesta y voluntariamente poner fin a la permanencia en su ciclo vital.
Resulta que ahora - para oponerse a la ley – el PPOX defiende la aplicación de cuidados paliativos ¡Sí! Ahora utilizan como argumento la técnica sanitaria que antes les sirvió para que unos malnacidos, amparados por una sinvergüenza, acusaran de 400 homicidios al fallecido doctor Montes y su equipo. Los acusados fueron absueltos de los cargos por la Audiencia Nacional, aunque previamente hubieron de soportar un verdadero calvario y un feroz acoso judicial y mediático. El reconocimiento judicial de su inocencia no palió los sufrimientos padecidos, ni siquiera las penas y sanciones que  le fueron impuestas a desaprensivos como Miguel Ángel Rodríguez por un delito de injurias a Luis Montes. Poco consuelo para tanto dolor gratuito cuando el consejero Lamela y su jefa Esperanza Aguirre - auténticos responsables de la persecución – siguieron con su plácida vida.
El sector de poder o grupo fáctico denominado Iglesia Católica, Apostólica y Romana es el principal escollo que la humanidad se encuentra para abandonar dignamente su estado terrenal. Los Obispos siguen empeñados en otorgarnos el perdón a través del martirio. Cada cual que piense y obre como  quiera, lo único que queda claro es que los primados religiosos son capaces de cualquier cosa para mantener la absurda idea de conceder a un ser de su imaginario la propiedad sobre nuestra existencia.
Aparte de la oposición política parlamentaria el Gobierno de coalición deberá lidiar con el fanatismo de militares rancios de casposo abolengo y obispos facciosos con olor a naftalina. No tardaremos mucho en ver unidos a unos y otros con el único y verdadero poder; ese que cambia gobiernos, nombra reyes y alza dictaduras: el dinero.
Los financieros estudiarán cuidadosamente sus opciones y si los militares tienen fuerza y los obispos lo bendicen sobrará dinero para derribar al Gobierno.

lunes, 27 de enero de 2020

Vuelta al pasado


Señoras y señores de Ciudadanos ¿Son ustedes conscientes que su recorrido vital en la política activa española está próximo a su final?
Al igual que el incoherente comportamiento de Albert Rivera concluyó con su defenestración y posterior desaparición del panorama político nacional, la deriva ideológica que actualmente padecen unido a la exposición pública de sus propias contradicciones, les enviará a todos ustedes a ese  lugar al cual enviaban a los pesados mediocres  el genial Fernán-Gómez y el inigualable Labordeta: ¡A la mierda!
No voy a entrar en el carácter social demócrata centrista con el que se presentó en sociedad la formación naranja, ni siquiera analizaré la deriva liberal centrista que más adelante abrazaron cuando empezaron a tener apoyos vía IBEX 35.
Tampoco perderemos tiempo criticando el arrodillamiento antinatural que han llevado a cabo al sentir en  los ojos la mirada de la  derecha dura, como diría “el hombrecillo insufrible”: no han aguantado la mirada.
Todo ello es políticamente muy importante, pero no estamos aquí ahora para juzgar esas conductas, el veredicto  ya lo dieron los electores el 10 de Noviembre y la bofetada aún resuena en el Congreso.
Nuestro interés es para que recuperaran un atisbo de digna coherencia - si ello fuera posible - y cumplieran mínimamente con parte de sus postulados antes de desparecer. No se conviertan ustedes en una mala copia de Rosa Díez y no se conviertan en una deleznable política pasada de moda con ansias de protagonismo.  
No vamos a ser tan optimistas de pensar que van a cumplir con alguna de sus promesas políticas, pero no estaría de más que cuando desaparezcan no lo hagan habiendo llevado a este país al pleistoceno ideológico del clericalismo  más rancio.
En la ciudad de Zaragoza hubo una vez un alcalde que tildándose de socialista “procesionaba” con un crucifijo por los plenos municipales, después le besaba la mano al arzobispo y encabezaba todas las rendiciones de las instituciones civiles ante el poder eclesiástico.
El juez Belloch colocó a la inmortal, muy noble y muy leal ciudad de Zaragoza a la cabeza de las ciudades humilladas por las sotanas.
Esos tiempos fueron felizmente superados por una legislatura municipal que separó – aunque fuera fugazmente – al consistorio del arzobispado.
Durante el mandato del alcalde Pedro Santisteve (Zec) se intentó remediar los expolios perpetrados en forma de inmatriculaciones y fue revertida al Ministerio de cultura - su legítimo propietario - la iglesia de San Juan de los Panetes que ilegalmente se había apropiado el Arzobispo de Zaragoza monseñor Elías Yanes.
Con estupor vemos que esos tiempos de reparación han acabado, postrados de hinojos ante la voracidad clerical de la ultraderecha. Los concejales del grupo de Ciudadanos del Ayuntamiento de Zaragoza han recuperado costumbres pasadas.
Del edil Azcón y sus compañeros del PP hay poco que decir, siguen transitando por la oscura etapa de la Edad Media.
Parece que en estos momentos toca colocar bien visibles imágenes religiosas, no vaya a ser que al señor alcalde le de un apretón místico y necesite echarse rápidamente unos rezos.
No obstante a unos  25 metros de la Casa Consistorial se levanta majestuosa  la Basílica del Pilar y pocos metros más adelante el regidor tiene las capillicas del  cabildo zaragozano.  Para un apurillo urgente tendrían que servir ¿no?
Por si no fuera suficiente, unos metros más allá se encuentra el  edificio de la Catedral de la Seo y ahí sí que puede orar a gusto rodeado de imágenes de cristos dolientes y mártires sacrificados.
Vamos que es innecesario este despliegue de alcaldesa beatería, salvo que resulte de  imprescindible urgencia que el alcalde pueda orar sin tener que abandonar el Consistorio.
O dicho de otra forma,  para  el señor alcalde resulta del todo imprescindible estar a buenas con sus vecinos de las sotanas no vaya a ser que le retiren los apoyos el Arzobispo por un lado y los ultramontanos de la derecha por el otro.
El próximo San Valero los representantes de la población (de toda la población zaragozana) saldrán con sus bandas, tras  el bastón de mando de Azcón, detrás de los caballos, los tambores y los timbales. La imagen de los políticos siguiendo la estela de los prelados   dejará claro que volvemos a estar muy lejos de ser un país clericalmente independiente.
Ustedes, los políticos de ciudadanos seguirán obedeciendo lo que manden los amos que les han colocado en los sillones.
Lo de cumplir con la Constitución (Art, 16.3) en su mandato de aconfesionalidad del Estado y de neutralidad en materia religiosa ya lo dejamos para más adelante que en la actualidad están muy ocupados con Cataluña y esos grupos de bolcheviques, bolivarianos, separatistas y rompe constituciones que nos gobiernan. 

viernes, 17 de enero de 2020

Suenan las trompetas


Si algún incauto pensaba que las aguas retornarían a mansas tras las bazofias vertidas en sede parlamentaria, ya puede ir desechando la idea.
Las intervenciones de los portavoces y líderes políticos de la actual oposición dejaron al descubierto que profesan nulo respeto a los resultados electorales, a la decisión de los electores y a las normas legales; en definitiva al cacareado sistema democrático que tan vehementemente dicen acatar.
Es de suponer que los impulsores del Gobierno de coalición  eran perfectos conocedores del marrón que se les venía encima.
En marzo del 2004 Rodríguez Zapatero ganó unas elecciones generales cuando las encuestas  aseguraban  la victoria de Mariano Rajoy, o para ser más precisos: de su mentor José María Aznar. A partir de hacerse públicos los resultados oficiales tuvo lugar una despiadada campaña contra el sorprendente ganador.
La falsaria gestión que realizaron los ministros del Gobierno saliente - unido al brutal atentado del día 11 - persuadió a los electores para ir a las urnas con la firme convicción de que  era necesario de forma urgente un cambio  de rumbo para reconducir el país.
Los españoles eligieron libremente pero ahí no acabó la cosa.
La rancia derecha española parece que está genéticamente incapacitada para aceptar que la finca no les pertenece y acostumbran a menoscabar la victoria de los rivales políticos sembrando de dudas el proceso, esparciendo incertidumbre sobre la limpieza de los mismos o, como hicieron en la cita del 14 de marzo de 2004, gestando una teoría de la conspiración mediante la cual los españoles - según los panfletos de la época – unos seres absolutamente idiotizados, asustados y pusilánimes otorgaron su voto a un ”cretino” como Zapatero, cuando tenían que haberse quedado en casa contemplando como ganaban ellos las elecciones; el partido  que se lo merecía por encarnar y representar los auténticos valores del españolismo puro, o sea el de  los que piensan, se comportan y hacen lo que dios manda.
Los folletines mediáticos se ocuparon de propagar a los cuatro vientos la teoría de la conspiración “zapateril” urdida por el “canallesco” Rubalcaba.
Intentaron meter a ETA con calzador para obtener réditos políticos de igual manera que pasearon por el fango a los estamentos judiciales que desmontaron sus teorías “conspiranoicas”.
Si para esta derecha tan patriótica todo vale con tal de seguir en el poder ¿Qué no ha de hacer para recuperarlo?
En esas están actualmente, con notables y peligrosas diferencias. Ahora, desde las profundidades de la caverna ha salido a la luz la bestia que tienen dentro.
La rama dura de la ultramontana derecha hispánica ha decidido que es la hora de abandonar los complejos y escrúpulos. Piensan que ha pasado el tiempo suficiente desde su sesión de maquillaje democrático y que ahora nadie les va a reprochar sus orígenes.
Las notables carencias de la “modélica transacción” a la democracia desde el franquismo, se ponen de manifiesto con la esperada virulencia. Ya no se esconden, ya no creen necesario proclamarse demócratas de toda la vida, ahora abiertamente abogan por una vuelta atrás para recuperar el estatus que les pertenece. Aunque no tienen nada que recuperar porque nada perdieron, únicamente hubieron de ser discretos y no alardear mucho de su condición de privilegiados hijos del Régimen. 
Ya no se conforman con eso. Quieren su lugar y lo quieren con fanfarrias y reconocimientos. Se acabó el negar su ideología. Son fascio-franquistas, sí y ¿Qué?
Ahí es donde reside el peligro. Las proclamas del ex general Coll - casualmente hijo y nieto de alcaldes franquistas – son un llamamiento a lo que en términos golpistas se denomina “reconducir la situación”.
No le gusta como se ha conformado el Gobierno, no le concede legitimidad democrática, no concede legitimidad democrática al sistema de partidos actual, no admite la participación de formaciones con idearios diferentes al suyo, considera inadecuado permitir que los ciudadanos voten libremente porque no saben elegir adecuadamente, aboga por blindar la Constitución del 78 haciendo hincapié en dos aspectos: la jefatura del Estado en la figura del Rey y el Ejército garante de la unidad de España. El resto del articulado constitucional le trae al pairo.
Haría bien el ejecutivo de coalición en comprometerse seriamente para vigilar los movimientos que se puedan gestar en las salas de oficiales de las diferentes unidades.
De pensadores peligrosos como Fulgencio están a rebosar los acuartelamientos. Sería una pena desandar el camino hacia la modernidad por no haber resuelto de una vez las miserias del pasado.

martes, 7 de enero de 2020

¡Que vienen los rojos!


La entrada del nuevo año está dejando momentos delirantes por no decir esperpénticos. Durante las sesiones de investidura hemos asistido perplejos a demostraciones inéditas de papanatismo político mezclado con ordinariez y aderezado de violenta chulería.
Las intervenciones de la derecha han sugerido una proclama nacional-católica de nuevo cuño que nos retrotrae al guión de la infame película Raza. El guionista del film era tan mediocre escribiendo como dirigiendo un país, la única diferencia entre ambas actividades fue que en sus escritos los muertos eran ficticios y en su vida real llenó España de fosas comunes.
No podían esperar más los agradecidos estómagos monárquicos para saltar en la defensa  de la figura del Jefe del Estado. La excusa para los vítores fueron supuestas e inexistentes agresiones a la figura del “Preparado”. En realidad lo que buscan es lamerse las heridas y aplacar los picores que les produce no ser los nominados por el Borbón.
Si fueran consecuentes con sus ideas pedirían cuentas al rey por haber designado a Pedro Sánchez candidato a la investidura de Presidente del Gobierno. Con lo “preparao” que está Felipe es incomprensible que no se diera cuenta que Sánchez es un “Caballo de Troya“ del comunismo-separatistismo-populismo-sedicioso-traidor.
Sabemos que la ley contempla la ausencia de responsabilidad Real. Es decir el rey es irresponsable, lo que le convierte en inimputable. Desconocíamos que también es “no-criticable”, si bien lo que verdaderamente nos gustaría es que fuera insobornable e incorruptible.
Por cierto que el tiempo ha llegado para poner a cada cual en su sitio. Durante la fiesta de la Pascua Militar, Felipe VI aprovechó la ocasión para recordar a todo el mundo su condición de Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas y la misión que la Constitución de la “Modélica Transacción” marca a los ejércitos: la defensa de la indivisible unidad de la patria. Un aviso.
El Jefe del Estado con su uniforme de Capitán General del Ejército del Aire interpretó el papel de enseñante de la Constitución y exhibió la fuerza que le otorga la Carta Magna. Otro aviso.
Podía haber sido más didáctico con los cafres ultramontanos recitándoles el Art). 1 de la Constitución…. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado, o el Art). 6…Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política.
Con estos puntos queda claro que el nombramiento que realiza la cámara de representación elegida por los españoles es absolutamente legítimo, aunque la carcunda casposa y sus comunicadores se empeñen en deslegitimar las elecciones que no ganan. En breve comenzará el bombardeo para inculcar en el subconsciente colectivo la idea de ilegitimidad aunque el Gobierno haya salido de las urnas.
Los Abascal, Arrimadas, Borbón y Casado cumplen sobradamente con todos los parámetros de las peores esencias patrias.
Mientras unos se desgañitan gritando vivas al rey, el otro lanza a la cara de toda la población su condición de dueño y señor de la finca. No olvidemos que en las fincas se hacen las labores tal y como el patrón manda.
Avisados estamos. Vienen unos tiempos de bronca y crispación como nunca hasta ahora habíamos tenido ¿Seguro?
Recordad la primera legislatura de Zapatero, todavía siguen las secuelas de la infame teoría de la conspiración, aún se oyen los insultos que recibió por parte del “moderadísimo Rajoy” y permanece en el ambiente la ilegitima llegada a la Moncloa del que llamaron “amigo de los terroristas”.
El déficit democrático de este país es preocupante. Formaciones políticas que amenazan con la eliminación sistemática de derechos alcanzados -  derechos que ellos mismos utilizan de forma habitual – están soliviantados porque son incapaces de aceptar las consecuencias de la voluntad de los votantes ¡Solo cuando no les favorece esa elección!
El chorrón pierde-votos, el máster de HarvAraca y el chupa sangres del Estado utilizan la Constitución como escudo y la defensa del monarca como ariete.
El “Campechano” convertido en “emérito” entendió rápidamente que su padrino había muerto y el franquismo tendía a debilitarse. Con presteza se mimetizó de demócrata y consiguió convencer a muchos que le debían la democracia. Fue uno de los pocos Borbones que hemos sufrido que - aunque no pensara en el bienestar del pueblo - por lo menos no se dedicaba a esclavizarle como hacían su abuelo Alfonso XIII y sus generales. Según su amiga Corina se entretuvo con trapicheos que debieron calmarle las tentaciones absolutistas.
El verdadero riesgo que corre el “Preparao” le viene por el lado de los amigos que quieren acompañarle. Su mensaje el día 3 de Octubre de 2017 posicionando a la Corona al lado de la torpeza del Gobierno de Rajoy ya resultó sobradamente esclarecedor.
Si sigue metiendo la pata pronto aparecerá en Colon al lado del trío reaccionario gritando ¡Que vienen los rojos!