lunes, 26 de febrero de 2024

La derecha desatada

Con la vorágine de acontecimientos que intentan incrustar en nuestra mente, los medios de desinformación tratan de colarnos sus consignas para borregos claudicantes.

¡Sí!, es cierto que desde el Gobierno de coalición se han cometido errores imperdonables, pero no por su carácter transgresor, más bien por el afán que - un ejecutivo teóricamente transformador - ha tenido de poner cataplasmas para no ofender a determinados poderes fácticos que, por otra parte,  llevan toda la vida apretando las tuercas a este simulacro de país.

La llamada “Ley mordaza” sesgó de manera contundente la posibilidad de manifestar el descontento donde la gente corriente puede hacerlo, en la calle. Se pueden poner cientos de ejemplos de perversidad judicial en los que – con una norma no escrita ¡faltaría más! - la palabra de un agente de policía tiene más valor que la de un ciudadano. Principio de veracidad policial, lo podíamos denominar. Naturalmente no está plasmado en ninguna ley, sería inconstitucional, pero “haberlo hay lo”.

Después Los medios de comunicación, comprados o afines, se encargan de poner en circulación las opiniones de los que dictan las normas por arbitrarias que sean.

El otro fiasco sufrido fue la contrarreforma de la reforma laboral de Rajoy. Una modificación que satisfizo a la patronal indica que rescató muy pocos de los derechos eliminados por el Gobierno del Partido Popular.

La tristeza que nos invade, no debe de ocultar la congoja que nos acompaña.

Los Gobiernos de coalición están perdiendo una oportunidad histórica de hacer algo diferente para modificar las estructuras perversas de esta confluencia nacional. Peor aún, seguimos abrazos a una farola sin luz esperando que por arte de magia se ilumine la bombilla.

España no es un país de izquierdas porque el español de a pie está educado en una cultura vacía e insolidaria.

Mientras no le afecten directamente, el habitante de la piel de toro es muy poco dado a sentirse partícipe de los problemas de su vecino.

Siglos de contaminación eclesiástica han conseguido inocular el virus de la responsabilidad individual como paradigma para conseguir la salvación.

Es la misma teoría de la individualidad económica que ha llevado al hispánico medio a considerarse un ente aislado de los problemas de los demás, aunque no de sus logros. Nos sentimos partícipes de las victorias ajenas para  acabar atribuyéndonoslas como propias.

En los triunfos España es una nación, los fracasos son la consecuencia de la conjura de los adversarios.  En el camino hacia la meta es donde se hace patente la eterna duda de los pusilánimes indecisos en los que nos hemos convertido. 

España no es de izquierdas ni de derechas, España es propiedad del amo, una finca yerma de tierra quemada. Siglos de desafección con el vecino nos han hecho insensibles ante lo transcendental para convertirnos en timoratos ante lo accesorio.

Durante la triste pandemia de COVID están contabilizadas 7291 muertes  de ancianos en condiciones de abandono en Madrid, sin asistencia hospitalaria.

Ello es presuntamente atribuible – como así está denunciado por los familiares – a los cuestionables protocolos de actuación dictados desde el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid presidido por esa fruta de temporada llamada Isabel Díaz Ayuso.

Durante una sesión en la Asamblea de Madrid  “la fruta de moda madrileña” manifestó que, los ancianos de la comunidad de Madrid no fueron derivados a centros hospitalarios porque iban a morir de todas formas ¡Para qué gastar inútilmente!

La certeza de la muerte debe de ser una de las razones del desmantelamiento de la sanidad pública que se está llevando a cabo en Madrid. Si de todas formas vamos a morir, mejor que suponga una ganancia para los amigos que gestionan la sanidad privada ¡Ellos saben apreciar los placeres de la vida!

Y ya puestos, si alguien tiene que beneficiarse del negocio en época de alarma mejor la familia que así todo queda en casa. Después la fiscalía te lo afina y la moralidad la escondes bajo los resultados de las urnas que para eso existe el libre mercado.

Estos días se ha conocido la trama para forrarse, urdida por un tal Koldo García, asesor del ex ministro Ábalos. Los voceros de siempre han salido en tromba a pedir la cabeza de Pedro Sánchez como máximo responsable del contubernio corrupto. Los radiofónicos, televisivos y amanuenses han estado alentados por  “la fruta de Madrid” y “el defenestrado Bendodo”.

Si el PSOE hubiera cumplido con su presunta vocación de partido de izquierdas, probablemente no hubiera caído en la tentación de ocultar los enriquecimientos rápidos de algunos de sus parásitos.

Las rotativas y micrófonos que echaban humo defendiendo el derecho de Tomás Díaz Ayuso a realizar encajes comerciales en su condición de emprendedor, hoy descuartizan a Ábalos y por elevación a Sánchez, porque en sus inmediaciones huele a podrido.

No como en el caso de Madrid, que la pobre fruta no estaba madura y no influyó para que su “hermanísimo” vendiera las mascarillas con un incremento de precio abusivo. El comprador (la Comunidad de Madrid) ni siquiera sabía que Tomás Díaz Ayuso era hermano de la fruta. Además ella no se enteraba de nada.

O sea que Isabel utilizó el comodín de la lerdez tipo infanta Cristina. La monarquía siempre marcando tendencia.

Naturalmente todo en nombre de la otorgada libertad para tomar cañas que durante la pandemia trajo la fruta.


jueves, 25 de enero de 2024

La justicia que queremos y no tenemos

 

Corría en España el año 2008 cuando se iniciaba  la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero.  De repente el mundo avanzado se da cuenta de que los beneficios bancarios son una pompa de jabón que se puede desvanecer si los muertos de hambre - que los estafadores han conseguido abducir  con falsas promesas de prosperidad - deciden que el estado de bienestar les pertenece ¡Drama a la vista!

Los amos tampoco pusieron nada de su parte para arreglarlo, esos nunca ponen nada gratis, todo va con cuotas de devolución e intereses de demora.

Esos momentos, en los que una pareja de curritos podían vacacionar en el Caribe, en un resort con todo incluido, crispaba a los “pata negra”. Los descendientes del Cid no podían soportar la imagen del hijo del portero de su finca tomando mojitos y disfrutando de la vida ¡Dónde íbamos a llegar!

Solución: una buena crisis económica provocada por un sistema financiero de usura y cada cual a su lugar.

Comenzaron los despidos, el aumento del paro, los impagos de hipotecas, los desahucios, retornar a vivir de la pensión del abuelo. El  escandaloso crecimiento de oferta de mano de obra desplomó los salarios. Los parias “mileuristas” se convirtieron en privilegiados. Se pasó a ingresar entre los miembros de la pareja lo que antes ganaba uno. Las cosas tornaron a su normalidad.

Las vacas flacas llegaron con un nuevo mantra: ¡Inútiles, habéis vivido por encima de vuestras posibilidades! Decían hemos vivido, pero a los poderosos y a sus amiguitos no les afectaba. Usaban el “HEMOS” como tiempo verbal políticamente correcto. Era como decir: todos hemos sido malos, pero vosotros más que fijaros como estáis de jodidos por hacer caso al banco, al constructor, al notario y al gobierno de… “España va bien”, hipotecándoos de por vida para mayor gloria de nuestra cuenta de resultados.

En ese entorno nació el movimiento 15 M, hartos de ser carne de cañón los “vulgares” quisieron cambiar las cosas. Las acampadas y asambleas callejeras cuestionaban el sistema, el régimen, el bipartidismo y hasta la modélica transición ¿Adónde íbamos a llegar?

Si se repasan las hemerotecas descubriremos que insignes liberales (Esperanza Aguirre) llegaron a cuestionar la labor que habían realizado: “tal vez el capitalismo no ha sido capaz de dar respuesta a los problemas de la sociedad”. O eso es lo que se deduce de sus palabras cuando deliberaba sobre la utilidad de su ideología.

Refiriéndose a los acampados, la ínclita también utilizaba la expresión: “si quieren cambiar las cosas que se presenten a las elecciones”.

Y, hete aquí, hicieron caso a la escandalosa beneficiaria del “tamayazo”.

Un tipo con coleta, colaborador de programas de debate político, profesor universitario, con dos licenciaturas, un doctorado y posibilidad de expresarse en varios idiomas, decidió con otros afines, desafiar a un sistema podrido, heredero del perverso franquismo y con sus mismos defectos. Las élites, la banca y el clero seguían siendo intocables bajo el amparo de una monarquía tan corrupta como el régimen del que descendía.

El jefe supremo de las fuerzas armadas utilizaba la patética subordinación militar para blindar sus tejemanejes. Además de inviolable, inimputable e irresponsable era intachablemente corrupto,  infame en su comportamiento e indigno como Jefe de Estado.

Un Borbón sospechoso de trapacerías  era soportable, pero las gentes “como dios manda” no eran capaces de tolerar la afrenta de ver a un desarrapado podemita en el Gobierno. Comenzó a tejerse la trama para impedir un acuerdo PSOE/PODEMOS. Ahora bien, para llevar a cabo su obra necesitaban actores que representaran los papeles. Una policía llamada patriótica, unas cloacas del Estado corruptas, unos medios de comunicación propagadores de las falacias y principalmente los limpiadores del entramado: ¡Los jueces!

Nunca ha faltado un togado para auxiliar la necesidad de un amigo.

Hoy, lo que queda del proyecto de regeneración democrática nacido en las calles y plazas, ha presentado un recurso de amparo ante la desestimación del Tribunal Supremo de admitir la querella presentada contra unos jueces  por presunta persecución judicial.

El mismo juez que fue objeto de la famosa conversación entre Zaplana y González, cuando para librarse de imputaciones, refiriéndose a su compañero de partido, titular del   Ministerio de Justicia decían: “Le decimos a Catalá, tú tráeme al titular que ya me entenderé yo con él y el suplente a tomar por culo”.

Ese juez titular volvió a su juzgado a continuar con su labor abriendo causas contra Podemos que el mismo había cerrado. Las querellas que la formación política ha presentado contra él, no son admitidas por el Tribunal Supremo. Nada nuevo si tenemos en cuenta que quien preside la Sala del Supremo  que dictamina la procedencia o improcedencia de la admisión es  el juez Marchena. El mismo que tuvo que renunciar a presidir el CGPJ por la incontinencia verbal del portavoz del PP en el Senado (Ignacio Cosidó). En plena efervescencia  del caso Gürtel, el “bocazas” auguraba que con Marchena controlarían  la Sala Segunda del Supremo por la puerta de atrás.

Estamos deseando creer en el sistema judicial español, ni siquiera nos pasa lo que a Esteban González Pons que piensa que el Tribunal Constitucional es un cáncer para la democracia. Sobre todo cuando  no lo controla el PP. Nosotros pensamos que es posible un poder judicial limpio, justo e imparcial.

Dudamos mucho que sea posible con estos jueces, este sistema de nombramiento y acceso a la carrera judicial, esta derecha política - PSOE mediante - y esta jefatura del Estado.

Queremos encontrar motivos para confiar en la justicia pero lamentablemente no podemos

domingo, 17 de diciembre de 2023

Así nos va

Algunos insignes desmemoriados han olvidado lo que es realmente un golpe de estado. “El levantamiento en armas de 1936, contra el Gobierno Legítimo y contra la Constitución Republicana fue un golpe de Estado”.

Poner urnas para hacer una consulta a la ciudadanía o llegar a acuerdos entre fuerzas políticas dispares puede ser una manera de hacer política que provoque urticaria entre los nacional católicos disidentes, pero catalogar esas acciones de “golpe de estado” es una obscenidad.

Cuestión esta que nos lleva a recordar – y no nos cansaremos de hacerlo - que el nominado para suceder al dictador fue aupado a la Jefatura del Estado por el designio de un rebelde y reconocido genocida. Sin olvidar que, en  su faceta de colaboracionista con el régimen de  Adolf Hitler, Franco resultó ser un feroz impulsor de las aberrantes practicas exterminadoras de discrepantes políticos, que continúan sin ser  reparadas.

Esa criatura fue el padre político del primer rey de la reinstauración monárquica que devendría tras la asonada militar. Su dedo asesino fue el que señaló quién debería ser su sucesor en la Jefatura del Estado. Cuarenta años de terror represivo dan para mucho y permiten muchas licencias.

Entre otras cosas sirven para que un régimen despótico permanezca en el poder sin restituir la legalidad REPUBLICANA.

Es imprescindible recordar que el conductor del “fabuloso” viaje hacia la democracia, fue Adolfo Suarez. El elegido para tan “honrosa misión” había sido Ministro Secretario General del Movimiento es decir, responsable del sostenimiento ideológico del franquismo.

Al igual que Juan Carlos I, Adolfo  Suarez se encontró atrapado en sus contradicciones: intentar sobrevivir políticamente en un franquismo sin Franco, o amoldarse a la idea de voladura muy controlada del Régimen.

El monarca se adaptó con prontitud a su nuevo papel. Sabía que el método a seguir era tratar de asimilarse a sus primos europeos, copiar sus comportamientos, imitar su legalidad y por encima de todo parecer una institución respetuosa con los deseos de la población. Y por supuesto tratar de acumular riqueza, mucha riqueza. De esto último ¡Prueba superada!

Han pasado ya cuarenta y cinco años desde la promulgación de aquella más o menos consensuada Constitución.

Cualquier observador, por desinformado que esté, entiende que un producto, nacido del miedo y bajo la mirada vigilante de un Régimen sin escrúpulos, necesariamente necesita ser adaptado a las nuevas situaciones para corregir los defectos asumidos en su casquivana concepción. Casi resulta imprescindible comenzar un proceso constituyente.

Pero desengañémonos, a casi nadie le interesa abrir un melón que temen o presienten que les saldrá pepino.

Están verdaderamente cómodos con la situación actual. Presienten que han superado el riesgo cierto que hace muy poco tiempo representó Podemos. Hoy las aguas bajan más mansas.

Podemos está obligado a reinventarse, la amalgama que quiere ser Sumar no acaba de convertirse en la opción sustitutoria de una izquierda nacional reivindicativa. Desafección entre los dirigentes, ninguneo y falta de tacto político han conducido a la izquierda a una situación semejante a la vivida desde el inicio de la restauración monárquica: la más absoluta irrelevancia es el destino previsto para los que abandonaron el barco cuando se amotinaron. Roma no paga traidores y el Ibex tampoco.

El sueño fue bonito mientras duró, ahora queda recomponer los rotos y heridos para retornar a las trincheras. Podemos resurgirá, quizás con otro nombre, otra estructura, nuevas caras y otra dirección, pero las ansias de justicia no se van a aplacar acumulando injusticias. Ni siquiera utilizando jueces que, abren causas y cuando ya han hecho el daño y conseguido los objetivos con la ayuda de los compinches mediáticos las cierran  obligados por la ley.

Es probable que las Díaz, García, Rego, Colau o los Errejón, Bustinduy, Urtasun, encuentren acomodo en Ministerios,  Direcciones Generales o Secretarias de Estado. Tal vez acaben como tertulianos de tele Madrid o de Tardear. No importa, su tiempo pasará y su legado no alcanzará transcendencia.

Otros activistas recogerán el testigo para volver a levantar la voz contra la corrupción judicial, policial, política y mediática.

Después de felicitar efusivamente a Javier Milei, un sonriente Felipe VI sin pashmina que le cubra, se dirigirá a los españoles para cumplir con su obligación anual de actuar en las fiestas navideñas.

Como cada año, en su tele-discurso de la noche del 24, el Jefe de Estado enumerará como propios los logros alcanzados por otros y exhortará a los demás a realizar solidarios ejercicios de ayuda - que la institución monárquica nunca hará - en aras de la convivencia y la paz mundial sin saber muy bien de qué está hablando.

También comentará algo sobre la necesidad de salvar al planeta de la crisis climática y acabará vendiendo el compromiso que su nena ha adquirido al jurar una Constitución inamovible que garantiza la unidad de su finca.

En realidad la Constitución no se mueve porque somos extraordinariamente conformistas con nuestro destino. Así nos va. 

sábado, 18 de noviembre de 2023

¡Ya tardaban!

Cuando el 20 de Noviembre de 1975 se oficializó el fallecimiento del genocida Jefe de Estado que había usurpado la libertad a este país, comenzó a gestarse - por medio de las fuerzas que sostenían al franquismo y eran beneficiarias de sus desmanes (oligarquía financiera, Iglesia Católica y uniformados ambiciosos) - un simulacro  de reconciliación nacional.

No llegaba a ser siquiera un relato, pero caló en las mentes de las personas que esperaban hallar un atisbo de esperanza tras la desaparición del monstruo que durante cuarenta años había machacado sus vidas.

La ausencia de esperanza te obliga a aceptar cualquier opción por perversa que sea.

Los años siguientes al óbito del asesino, se dieron pasos para reinstaurar en España un régimen equiparable al resto de Europa. Bajo la tutela de la monarquía franquista y la escrupulosa vigilancia de las fuerzas armadas, se llegó a pergeñar el llamado régimen del 78. O sea la “modélica” transición.

Ni un atisbo de repulsa a la opresión padecida, nada de justicia reparadora y por supuesto ningún reconocimiento de la ilegalidad padecida.

Los asesinos de los cientos de miles de españoles amontonados en las cunetas, continuaron en sus puestos bien retribuidos, los empresarios beneficiados por explotar a presos políticos continuaron con sus boyantes empresas, los generales sostenedores de un genocida disfrutaron de las prebendas alcanzadas y los obispos siguieron rezando por el eterno descanso del criminal que no dejó descansar en paz a nadie.

La ley de amnistía de octubre de 1977 extendió un espeso manto de impunidad sobre los crímenes del franquismo. Tras la pantalla de generosidad que Adolfo Suarez intentó vender se escondía la perversa exculpación de actuaciones asesinas que encerraban ambiciones ocultas. Bueno, en realidad tampoco tan ocultas, consistió en despojar de derechos de reparación a los españoles saqueados por que se  enfrentaron a la ilegal rebelión militar.

Nunca estuvo en la mente del Secretario General del Movimiento Adolfo Suárez (Secretariado que representaba la defensa a ultranza de los postulados del Movimiento Nacional) la intencionalidad de recomponer la situación del Estado para restablecer la situación política que había sido cercenada por la fuerza. Sus declaraciones a micrófono cerrado para sostener a la monarquía son más que reveladoras.

¡Suarez nunca se preocupó de la legalidad! Únicamente le movió la ambición de grupos de poder afines y la suya propia.

Su sucesor en la presidencia de Gobierno, Felipe González, rápidamente se mimetizó con el papel que debía de representar. De Isidoro clandestino se transmutó en González de Estado. Y después de renunciar al marxismo, renunció al socialismo y a la decencia democrática.

De aquellos barros infectos de miseria nacen estos lodos de una derecha extrema, acompañada por una extrema derecha que nunca ha admitido la diversidad política ni territorial. Para esa derecha filo franquista, todos los derechos son disfrutables por ellos pero cuestionables para los demás. El insulto y la mofa forman parte de su ideario político. Las personas trans son machorros con faldas o maricones sin norte. Los homosexuales son maricones viciosos y las lesbianas tipas mal folladas. Los migrantes resultan ser delincuentes peligrosos y las mujeres que reclaman derechos son feministas abducidas por Satanás.

Los 56 viejitos, firmantes del manifiesto que pide la intervención del ejército para corregir la deriva del país, no saben lo que es corregir, desconocen el significado de deriva y se pierden cuando tienen que diferenciar entre Estado, Nación y País. Tranquilamente retirados a sus paseos por el parque dando la lata a los obreros de las obras o a los cajeros de las sucursales bancarias porque les han cobrado mantenimiento de la cuenta, necesitan encontrar un atisbo de emoción en sus vidas. Recordar cuando hablaban y alguien contestaba “a sus ordenes mi comandante”.

Los  56 patéticos, nunca protestaron por las condiciones de trabajo, por la deficiencia de los materiales, por la falta de conciliación familiar que padecían sus subordinados o – lo más grave – por el abandono corrupto que sufrieron sus compañeros del Yak 42.

Para las fuerzas armadas ese fue el mayor caso de abandono y corrupción sufrido. Los 56 firmantes siguieron silenciosos.

¡Cobardes!

domingo, 12 de noviembre de 2023

¡Protesto!

 

Todos recordamos a la entonces Presidenta del absurdo ente político-administrativo  que representa la Comunidad de Madrid, revolverse contra la expresión del hartazgo ciudadano que representó el 15 M.

Por aquellas fechas, el ariete liberal que encarnaba la lideresa en ciernes del PP, exigía a los descontentos que utilizaran los cauces legítimos para lograr que sus ideas tuvieran cabida en el ámbito constitucional. A continuación, Esperanza Aguirre  y sus patrocinadores retaban, a los perro- flautas y otros adjetivos peyorativos, a acudir a las urnas y defender sus propuestas en el ámbito democrático establecido.

La sorpresa fue que los “desaliñados” aceptaron el reto lanzado y sagazmente supieron capitalizar el movimiento 15M. El éxito que obtuvieron los “sin pedigrí” pilló desprevenidas a las élites de todo tipo: social, financiera y política.

Llegados a este punto, el capital sin escrúpulos quiso neutralizar a los izquierdosos e hizo intentos para sustituir a su perrito faldero de la derecha liberal. Aunque es sabido que ese tipo de aventuras no suelen acabar bien. Sin aportación de sponsors son unas opciones vacías, basta con recordar el nacimiento, auge, caída y disolución de Ciudadanos o UPyD.

Albert Rivera  y Rosa Diez, juguetes rotos en manos de desaprensivos que manipularon sus ansias de grandeza ¡Lástima de peleles!

Al final los amos tuvieron que acudir al sistema de probada eficacia empleado por la condesa consorte de Bornos con grandeza de España. El vergonzante caso denominado “Tamayazo” define con claridad meridiana la calidad democrática de Aguirre Gil de Biedma y la de sus seguidores.

Estos “plagios de demócratas” utilizan artimañas muy parecidas a las de los niños pequeños que quieren y proponen repetir un juego hasta conseguir ganar. Votemos otra vez que los votantes se han equivocado.

La derecha liberal tiene perfectamente estudiada su estrategia. Madrid es la prueba. En este penoso simulacro de democracia el vulgo desinformado suele ponerse del lado del estafador porque lo considera más listo que el estafado. 

No importa que el estafado trate de defender los intereses de la comunidad, ésta se pone de parte de la astucia delictiva del estafador porque piensa que le va a reportar beneficios añadidos.  Así se comporta la masa social.

Parte de ese conglomerado social está soliviantado en la actualidad, azuzado por proclamas de dudosa legitimidad. Así que tú, que participas en las algaradas, suponiendo que sepas lo que es una ley de amnistía ¿Por qué protestas?

¿Saliste a la calle cuando se indultó a Barrionuevo, o al general Armada, o cuando centenares de defraudadores y delincuentes vieron la puerta abierta con la amnistía fiscal del ministro Montoro?

¿No te avergüenza que desde el Ministerio del Interior se organice un entramado para perjudicar a los rivales políticos elaborando complots como el informe PISA?

¿Estás de acuerdo con la persecución, mediante informaciones falsas, a rivales políticos para influir en el resultado electoral?

¿Te parece bien una cúpula policial que propicia la existencia de la denominada policía “patriótica”?

¿Continúas siendo seguidor y por lo tanto financiando a los medios de comunicación que propagan noticias falsas?

¿Culpas a los inmigrantes de las penosas condiciones laborales que tu patrón te obliga a aceptar bajo amenaza de despido?

¿Eres un pobre diablo que espera que sea su explotador quien lo saque de la penosa situación en la que vive?

¿Eres de los que jalean ¡a por ellos! y no te da vergüenza reconocerlo?

¿Tienes un hijo homosexual, pero te repugna la homosexualidad del hijo de tu vecino?

¿Tu hija ha abortado en Londres y tú te manifiestas delante de las clínicas que practican el aborto en tu ciudad gritando: Si a la vida?

¿Defiendes la unidad de España desde tus cuentas en Suiza?

¿Eres un patriota que hace horas extras que no te pagan y cuando te pones enfermo sigues yendo a trabajar por miedo a perder el puesto de trabajo?

¿Hablas de reconciliación y cerrar heridas cantando “EL cara al sol” mientras sigue habiendo españoles asesinados tirados en las cunetas?

Hazte un  favor, ve al psicólogo y que te diagnostique lo que te pasa.

Porque es muy complicado entender tú protesta si analizados los planteamientos xenófobos, misóginos, racistas excluyentes y clasistas, que te han impulsado a apoyar las proclamas de los convocantes de las manifestaciones.  

Resulta que protestas contra una posibilidad de ley que no está presentada y que aún no conoces. Y no te asquea la llamada que tus líderes hacen a la rebelión y desobediencia de institutos armados. Delitos contemplados en el Código Penal y que se deberían investigar judicialmente.  

Los que no somos como tú, tendríamos que protestar por la falta de ética política, por la hipocresía judicial, por la falsedad informativa de los medios de comunicación y protestamos por el intento de  manipulación que se viene  sufriendo por parte de mediocres informadores que ni siquiera se disculpan cuando se descubren sus manejos!

Y por supuesto protestamos por la marea fascista que intenta ahogarnos.

lunes, 6 de noviembre de 2023

Españolismo

 

Ser ciudadano de este antiguo imperio parece que provoca ataques de ulcera patriótica a algunos de los mediocres comunicadores que intentan adormecernos.

No es la primera vez, ni será la última, en la que un locutor hace un uso sesgado de su posición de privilegio para exponer su ideología y alentar a las masas en contra de aquellas opciones que a su derechizada mente no les parecen adecuadas.

Dice el hermano mayor de trancas y barrancas que se siente avergonzado en sus viajes fuera de España. Si los políticos se dedican a hacer política el humorista se siente mal con sus orígenes hispánicos.

El asunto es que, le guste a Motos o no le guste, las negociaciones que están llevando a cabo los representantes elegidos por la ciudadanía española forman parte de la política. Los votados  en las urnas tratan de llegar a acuerdos para lograr  formar el gobierno de la nación. Algo tan legítimo como eso es lo que a algunos mentecatos  les provoca  rechazo con su españolismo.

Las declaraciones ya han tenido  las oportunas respuestas. Los aludidos le han reprochado si no sentía más vergüenza por los innumerables casos de corrupción que han adornado el devenir del Partido Popular y que en ningún caso le han impulsado a buscar un exilio reparador para vivir en paz con su conciencia.

Otros periodistas le han hecho ver que peca de partidista cuando, su sensibilidad española, no se ha visto afectada por los escándalos que salpican a la presidenta de la  Comunidad de Madrid.

La lógica explicación para las declaraciones de Pablo Motos es que tiene su propio orden de prioridades. Es posible que entre ellas no se encuentre la defensa de la decencia política en los casos de corrupción. Tampoco parece que al misógino presentador le importe gran cosa la defensa de los derechos humanos y por ese motivo  desprecie la dignidad de los fallecidos en las residencias madrileñas gestionadas por el gobierno de Isabel Díaz Ayuso.

El plan de la derecha política consiste en soliviantar a una  sociedad manipulable. Para ello resultan imprescindibles las proclamas incendiarias de su brazo mediático. Todos  persiguen los mismos objetivos que el presentador del hormiguero: ¡Deslegitimar el resultado de las urnas!

Los insultos marcan el camino, el acoso es constante y las amenazas se verbalizan sin pudor. Si los posibles acuerdos entre partidos concluyen en la formación de un gobierno de coalición; la consecuencia es un gobierno ilegítimo. Es el corolario que repiten “los hombres de bien” y lo tenemos que padecer “las mujeres malas y hombres malos”.

A la cloaca mediática tampoco le importa gran cosa el flagrante incumplimiento de la constitución que dura casi cinco años. Que el Consejo General del Poder Judicial esté “requete-caducado” no les impulsa a aborrecer el país. Otra muestra de sus asquerosas prioridades.

Algo que sí figura entre sus perentorias obligaciones es el trasladar a la sociedad su servilismo. Esa condición les ha obligado a buscar unos instantes de pausa para alabar a la nena que, si la III República no lo remedia, reinará como Leonor I. Democráticamente un dislate ya que nadie la ha elegido, eso sí, los vasallos no la cuestionan aún cuando deberían. Si su capacitación viene dada por vía genética debería certificar mediante pruebas de ADN que es hija de Felipe VI y no de algún otro macho fecundador.

La descendiente de Alfonso XIII ha demostrado que sabe leer sin atropellarse y en su discurso  en sede parlamentaria, ha ordenado a los representantes de la soberanía nacional que confíen en ella ¿Por qué? ¿Qué virtudes acompañan a la chica para que tenga que ser Jefa del Estado por encima de cualquier joven español obligado a ganarse la vida?

Si durante la extensa y costosa educación que los españoles la estamos proporcionando ningún profesor se lo ha explicado vamos a intentarlo desde este modesto escrito.

Hay una forma inequívoca de pedir confianza: un referéndum con una pregunta sencilla. Monarquía o República.

Y cuando tengas que buscar trabajo no te preocupes, tus tías paternas no saben hacer nada y se ganan la vida estupendamente. Incluso Froilán y Victoria tienen trabajos facilitos y muy bien remunerados.

Así no correremos el riesgo de que te cases con un colega de tu madre y nos salga una especie de Pablo Motos de turno que se avergüence de ser español porque la democracia le provoca urticaria.

Los laudatorios plebeyos deberían susurrarte al oído que, aunque lo digas en francés, merde es mierda y en español se entiende muy bien. Tu plebeya mamá  tiene un amigo con comportamientos anómalos y cuando alguien se refiere  esa amistad se siente en la obligación de atacar al informante. Los desaciertos de tu mami no tienen porque convertirse en tus desatinos.

Por otra parte, tú no te preocupes. La prensa está muy bien aleccionada y en las manos adecuadas. La iglesia católica, los bancos y la patronal que apoyó a tu abuelo, controlan la práctica totalidad del espectro periodístico español.

Con los medios informativos controlados es muy difícil que se recuerde que el  coleguita de mamá - Javier López Madrid - es un presunto delincuente para el que la fiscalía pide 13 años de prisión. Para desdicha monárquica, es yerno de Villar Mir, uno de los amigotes franquistas del “Emérito”.  En el cole, Javier L. M. era uno de sus mejores amigos de Felipe VI. Apunte: todos son ex alumnos del colegio Nuestra Señora del Pilar. Otros muchos investigados por corrupción también estudiaron allí.

De esa relación nace el infantilismo compi yogui de mamá. Papá y mamá tienen una peculiar forma de ser y ya sabemos que “lo que  natura no da Salamanca no presta”.

Es improbable que tengas problemas. Tu abuelito - designado por Franco para la jefatura del Estado – ha cometido múltiples fechorías sin consecuencias legales. Al abdicar exigió ser legalmente inimputable y  por si acaso eso no colaba, los jueces han retrasado sus autos el tiempo  suficiente para que los regios desmanes de Juan Carlos prescriban.

Una monarquía moderna para españoles de bien protegida por las togas ¡Cómo dios manda!

viernes, 27 de octubre de 2023

La sin razón

 

Seamos sinceros, por mucho que nuestro pensamiento quiera solidarizarse con las miles de familias que van a sufrir los desmanes del candidato Milei - si por desgracia llegara a ocupar la Casa Rosada - nunca llegaríamos a padecer la verdadera dimensión de la situación.

Contemplamos el devenir argentino desde la distancia. Para la población hispánica, Milei no deja de ser la noticia anecdótica que inunda nuestros informativos con su comportamiento histriónico y con sus vergonzosas proclamas ¡Nada más! El resto es problema de las argentinas.

Repetir algunas de las ocurrencias que surgen de las mentes del conglomerado cerebral del candidato a Presidente, además de vergüenza, da asco, es mejor no repetir aquello que no merece ser difundido.

 Ahora bien, que semejantes discursos contra la dignidad humana hayan tenido más de nueve millones y medio de votos en las elecciones presidenciales argentinas, irremediablemente nos  tiene que hacer reflexionar. 

¿Puede tener cabida en una democracia proponer un salto de varios siglos hacia atrás en derechos sociales? Ni siquiera hablamos de unos pocos años o décadas, nos enfrentamos a siglos de retroceso.

El concepto político que pretenden aplicar nos traslada directamente a un feudalismo afortunadamente superado ¿Tendremos que reconquistar derechos incuestionables?

Hay algunos principios básicos que no debería ser necesario explicar; por ejemplo: el  derecho a la vida.  Que no consiste en poder respirar, sino en disfrutar de una existencia plena. Por cierto, cuando se den cuenta, querrán privatizar el aire respirable para hacer negocio. Espero no haber dado una idea a “los emprendedores que crean puestos de trabajo”.

La esperpéntica situación argentina, ha quedado difuminada por las consecuencias de un conflicto en Oriente Medio de proporciones mucho más graves.

La solución final que ha decretado el criminal Netanyahu se diferencia muy poquito de la decisión que empezó a tomar forma en la noche del 9 al 10 de octubre de 1938 (noche de los cristales rotos) cuando los seguidores de un tal Adolf se proclamaron defensores de la esencia aria.

Lo que sucedió a continuación todavía debería llenarnos de vergüenza y dolor. Lastimosamente nos hemos acomodado y ya nada nos conmociona. Un holocausto de más de diez millones de personas ha acabado convirtiéndose en un documental televisivo con cifras de relleno.

En estos momentos estamos comprobando que las víctimas de la sinrazón israelita son daños colaterales, igual que si se hubiera roto un jarrón o una lámpara.

Las vidas humanas pasan a un insignificante segundo plano convirtiéndose en moneda de cambio, de presión, de negocio o de glorificación. Por desgracia, muchos partícipes sacan provecho del dolor. Los padrinos de la miseria nos venden sus productos enmascarados con liberticidas consignas. La libertad de Ayuso, Abascal o Milei no es más que una palabra hueca en boca de unos mercaderes sin escrúpulos.

Esa manera bastarda de entender la libertad es lo que otorga al estado de Israel un ilimitado derecho al uso de la fuerza para “defenderse”. El amo del mundo (USA) ha decidido que Israel es libre para aniquilar palestinos. 

Israel utiliza el exterminio para consolidar la ilegalidad de la expansión territorial que lleva a cabo desde que el 29 de Noviembre de 1947, en sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas,  se aprobó la creación de dos (2) Estados en Palestina. Uno árabe (Palestina) y otro judío (Israel). A día de hoy sólo está configurado y reconocido uno: Israel, únicamente existe un Estado judío en tierra del antiguo protectorado británico de palestina. El otro Estado previsto, el palestino árabe, lucha por no desaparecer triturado por la maquinaria de guerra judía.

Para corroborar todo lo anterior solamente hay que perder un poco de tiempo y leer las decenas de resoluciones que la  Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU han dictado condenando las prácticas colonizadoras de Israel desde su nacimiento.

Nada importan las demandas palestinas para los caciques del mundo ¿Qué importan las vidas de unos cuantos andrajosos cuando los banqueros del universo exigen obediencia?

Desde la perspectiva de estos acontecimientos, personajillos de la catadura de Milei, Meloni, Orban, Abascal, Bolsonaro, Ayuso…, pierden relevancia y no pasan de ser anécdotas intrascendentes y temporales  en el devenir de los acontecimientos.

Intrascendentes hasta que aparece un animal como Netanyahu que enciende la mecha del conflicto humanitario  que hace arder todo el entramado.

La paciencia siempre tiene un límite y la tiranía infaliblemente los encuentra.