sábado, 24 de junio de 2023

Torquemada en acción

Según los acontecimientos políticos que ahora estamos viviendo en nuestra vieja piel de toro, las multitudinarias  concentraciones que tuvieron lugar en numerosas plazas y calles de las poblaciones españolas durante el mes de mayo de 2011, fueron un hecho  sin ningún tipo de fundamento social y carente de transcendencia.

¿En eso ha quedado todo? ¿Volvemos a la casilla de salida?

Los actuales indicios nos llevan a imaginar un escenario político idéntico al vivido durante aquellos años. Volveremos a vivir con el Gobierno “elegido” la receta de salvar bancos y arruinar personas, se recuperaran nuevamente los recortes en servicios sociales, o asistiremos a la modificación exprés de artículos de la Constitución sin consulta a la ciudadanía.

Tal vez tengamos otro relevo en la cúpula de la Jefatura del Estado para preservar una institución monárquica caduca y obsoleta.

Quizás las cloacas policiales sigan inventando pruebas incriminatorias contra opciones políticas que perturban a los poderosos.

Naturalmente, las corrupciones judiciales para favorecer, “por la puerta de atrás”, a afines en dificultades legales, seguirán en su apogeo y esplendor. En este asunto nada ha cambiado en los últimos cuarenta y ocho años.

Y los medios de comunicación ¡Ay los medios! Cumplirán con la heroica misión que les ha sido encomendada por los amos del universo caciquil: continuarán aderezando la realidad de manera conveniente. Las  formulas que usan son diversas y efectivas: falsas noticias, infundir terror para vender alarmas o poner en marcha contadores de excarcelados que se paralizarán cuando el objetivo esté conseguido ¡Todo vale!

¿Volvemos a ese escenario? De los últimos resultados electorales se puede deducir que es lo que nos gusta. Poco importan los logros y los avances alcanzados. El progreso en derechos compartidos resulta irrelevante para millones de votantes.

El ingreso mínimo vital que garantiza una subsistencia fuera de las garras de la caridad cristiana es poco valorado.

Los incrementos del salario mínimo son despreciados por unos beneficiarios que votan contra quienes han luchado para conseguir su aumento.

La justa regularización de las pensiones referenciándolas al incremento de IPC, no consigue atraer a los pensionistas preocupados por la deriva atea-libertaria-feminista-comunista-separatista con la que continuamente les amenazan ¿Dónde vamos a ir a parar? Preguntan. Cuando la subida era el 0,25% no se cuestionaban nada.

Con estos parámetros podría hacerse un exhaustivo estudio acerca del comportamiento de los grupos sociales. Colocar en lugares relevantes los derechos de las mujeres es vilipendiado desde plataformas que en teoría nacieron con la finalidad de defenderlos.

Uno de los logros más importantes que ha conseguido alcanzar el partido que ha capitalizado las demandas del movimiento 15M ha sido colocar en el centro del debate político la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. El reconocimiento legislativo de realidades hasta ahora perseguidas, por primera vez se ha intentado legislar concediendo a la víctima de abusos la prerrogativa de no tener que ser abusada nuevamente en sede judicial, poniendo el consentimiento como núcleo del posible abuso y no evaluarlo por la resistencia de la abusada. Esta ley tampoco ha sido suficiente para esta sociedad adocenada y vendida.

La histórica  feminista (socialista con garbo dice ella) Amelia Valcárcel, puntal importante del feminismo de moqueta de Carmen Calvo, ha llevado a cabo una cacería sin sentido en contra de una Ministra que - independientemente de aciertos y errores - ha conseguido colocar los derechos de las mujeres en el centro del debate político.

Lamentablemente Valcárcel ha contado con suficientes colaboradoras necesarias para conseguir sus objetivos.

Por fin ha asistido al derribo de Irene Montero, ignorando que las leyes salen del Consejo de Ministros consensuadas por los participes, entre ellos el del Ministerio de Justicia (de titularidad PSOE) que propone la forma jurídica más adecuada con el apoyo y supervisión de los servicios jurídicos del Gobierno.

Entre Igualdad y Justicia las responsabilidades estarían compartidas. La titular de Igualdad ha acabado perseguida implacablemente, incluso desde sus filas y condenada al ostracismo. Al titular de Justicia le han premiado con un sillón en el Tribunal Constitucional.

Los proyectos de leyes que salen del Consejo de Ministros, en una democracia “plena” como llaman a la nuestra, aún tienen que pasar un “engorroso” trámite y debatirse en Cortes antes de ser aprobadas. Es decir no son una tara personal de la Ministra Montero como nos quieren hacer creer.

Nada de esto ha tenido relevancia para las acosadoras de la Ministra de Igualdad.

La filósofa, ex miembro del Consejo de Estado y bien alimentada durante años con canonjías a dedo, por fin se ha quitado la máscara progresista para apoyar el “feminismo ramplón” de Núñez Feijoo, del que ha dicho textualmente: “te otorgo mi confianza, eres capaz de hacer una política feminista eficaz”.

El próximo presidente del Gobierno, si nada lo remedia, se ha convertido en el tótem que adora la filósofa que nos ocupa.

No le importa que la llegada del PP a las alcaldías de los ayuntamientos de las ciudades (grandes y pequeñas) haya supuesto la desaparición de las concejalías de igualdad.

Tampoco le afecta que los Gobiernos autónomos del PP  hayan  sido posibles con el apoyo del hermano borrico de los populares (VOX). Entre las condiciones impuestas se encuentra eliminar las consejerías de igualdad y derogar las leyes que defendían a las mujeres de la violencia de los machos.  

Verdadero escozor produce el nombramiento de Marta Fernández como Presidenta de las Cortes de Aragón. Por mucho borrado que haga de sus intervenciones en las redes sociales, ya sabe todo el orbe de su condición misógina, cargada de homofobia, repleta de odio hacia los diferentes y atiborrada de fanatismo religioso.

Los movimientos feministas alineados tras las antorchas para quemar a Irene Montero fueron manipulados por personajes de la calaña de la ex Vicepresidenta Carmen Calvo y la ex Consejera de Estado Valcárcel. Esto parece que va de EX doloridas.

En un futuro, no muy lejano, “las Torquemadas” tendrán que rendir cuentas por el retroceso en derechos que sufrirán las mujeres y por supuesto los colectivos LGTBI.

Buena muestra es el trato que las personas trans han sufrido - por parte de estas intransigentes - oponiéndose al reconocimiento de su situación mediante una cruzada de acosos que repite como un calco la intolerancia de los grupos ultra religiosos más reaccionarios. Todo basado en desconocimientos científicos repetidos por los mismos que pretenden imponer a las mujeres la escucha del latido fetal antes del aborto.

A ese futuro presidente de Gobierno es al que la muy reputada feminista Amelia Valcárcel da su apoyo explicito.

Esta ilustre “feminoide” llamó a la ex diputada socialista Carla  Antonelli “Machorro con faldas” y “tío de 60 años vestido de mujer” ¡Por fin se ha quitado el disfraz!

Claro que rápidamente – a través de un comunicado de la asociación FeMeS (Asociación Española de Feministas Socialistas), que ella preside – ha tratado de desmentirse para a continuación reafirmar su apoyo al “eficaz” Feijoó corrigiendo y desmintiendo desmentido. Al final ha provocado que FeMeS se desvincule de las opiniones de su presidenta ¡Coherencia en estado puro!

Que Pedro Sánchez es un hombre totalmente convencido de la necesidad de impulsar políticas de igualdad, no nos cabe la menor duda, que una buena parte de sus compañeras de viaje son la versión socialista del esperpento nacional tipo “Torrente” no es discutible.


jueves, 8 de junio de 2023

La refundación

 

Tras el nuevo advenimiento monárquico que tiene lugar a la muerte del dictador y después de constatar la necesaria exhumación del franquismo, se produce una realidad socio-política que culmina con el clímax de la llegada del régimen del 78.

Normalmente se denomina “Transición” y se califica de “modélica” a algo que tendría que ser conocido como “Transmutación” y calificado como “artera”. Hoy en día seguimos pagando las consecuencias de la claudicación ante el chantaje. El sucesor designado por el sátrapa se instaló en la Jefatura del Estado con la aquiescencia de los poderes fácticos del país: Iglesia, nobleza capitalista y militares fascistas.

Por si alguien lo ha olvidado, son las mismas patas que propiciaron el golpe de Estado contra la II República española; que posteriormente alentaron la acción armada de exterminio contra la población civil disidente, para acabar sosteniendo y sufragando la implantación durante cuarenta años de una cruel dictadura.

Pues bien, con esos “amiguetes” y rodeado de falangistas, arribó Juan Carlos I al trono del Reino de España. A la muerte del usurpador hubiera sido lógico tratar de restablecer la legalidad hurtada por las armas y que la nación sometida por la fuerza pudiese haber recuperado su estatus de libertad.

¡Pero no! cuarenta años de terror, mordaza, sometimiento y adoctrinamiento son un escollo difícil de saltar. Más todavía si se es parte de una nación acostumbrada a gritar:

¡Vivan las caenas!

El hoy denostado “emérito” es tan sólo una campechana anécdota en el penoso devenir de este simulacro de país que se conoce como España. Que existan una serie de presunciones de culpable comportamiento archivado por oportunas prescripciones, denota la calidad del sistema político que nos han impuesto. Del poder judicial mejor ni hablamos.

Que el sucesor del sucesor del genocida, sea incapaz de reflexionar y devolver la finca a sus legítimos dueños: los españoles, es una real prueba de soberbia o una prueba de soberbia real. A elección.

Estamos asistiendo a un cambio de ciclo. Es desalentador ver a un supuesto ecologista como Felipe de Borbón y Grecia asistir a un sacrificio sangriento de animales para divertimento de unos cafres. ¿Dónde quedó la defensa de la naturaleza del joven Felipe? El cambio climático ha debido propiciar una mutación cerebral. O tal vez no era tan defensor del ecosistema.

Tampoco ayuda a confiar en la jefatura del Estado de Felipe VI su propensión a enarbolar la jefatura de las Fuerzas Armadas como pilar fundamental de su reinado. ¡Algo chirría! ¿Necesita generales para ser rey, o necesitan rey los generales? He ahí el dilema.

En los últimos tiempos pensábamos que había alguna posibilidad de abandonar este deprimente escenario. Se hablaba del fin del bipartidismo como casilla de salida para regenerar la “Artera Transmutación”.

Pero no, el quítate tú (PP ó PSOE) que me pongo yo (PSOE ó PP) siempre ha estado cimentado en los partidos nacionalistas periféricos que sustentaban la alternancia según su conveniencia. Partidos de la más rancia ideología liberal capitalista: la finiquitada confluencia catalana de CyU, sumada al catolicismo jesuita vasco del PNV. Eso podríamos denominarlo bipartidismo unipartidista.

El movimiento 15M convulsionó las estructuras del poder, levantó ampollas en los delicados cuerpos celestiales de la nobleza política y recibió un desafío: si quieren  cambiar las cosas que se presenten a las elecciones. Frase que muchos se arrepintieron de haber pronunciado porque lo hicieron. Y llegaron al gobierno.

Para no ser una crónica  peñazo; el resumen es que - visto lo que se puede conseguir desde la voluntad popular - los antiguos poderes facticos han tomado la iniciativa con nuevas armas, los medios y las redes sociales.

Los cantos de sirena han llegado a los oídos adecuados para que “esos piojosos” se peleen y disgreguen. Naturalmente - para justificar la disolución en la nada de un movimiento político que alcanzó a tener más de 5 millones de votos y de 70 diputados en Cortes Generales – hay que fomentar la refundación de  la izquierda.

Yolanda Díaz alaba la generosidad de Garzón al echarse a un costado y alentar que nuevos rostros lideren IU. Bien, pero tarde. Alberto podía haber tenido la tentación de apartarse  cuando su gestión – traducida en resultados electorales - estuvo a punto de convertir IU en una anécdota política.

Y da la impresión de que a la vicepresidenta del Gobierno ya no le resulta de utilidad el partido que propició su visibilidad ministerial. Debería recordar que no fueron Más País (Errejón), ni Compromís (Baldoví), ni Drago (Rodríguez) ni otros… quienes facilitaron su llegada al Ministerio de Trabajo.  A ver si ella sola es capaz de recordar quién se empeño en que Unidas Podemos estuviera en el ejecutivo.

¿Para qué es necesario refundar? La izquierda lleva refundándose desde el advenimiento democrático. Siempre surge algún matiz que el nuevo líder o lideresa necesita introducir para desvincularse de su predecesor.

Yolanda Díaz no iba a ser una excepción. Lamentablemente, para emanciparse de quién la señaló como sucesora, ha elegido un camino tortuoso uniéndose a dolorosas escisiones de Podemos o a territoriales rivales políticos.

Por parte de Sumar tiene poco sentido la estrategia de tomar como punto de partida a las rupturas disidentes que cosechan escasos éxitos en el ámbito estatal.  Refundar el espacio que ocupa Unidas Podemos tiene todos los indicios de intento de liquidación y de venganza encubierta.

Tal vez menos ansias de protagonismo y mayores dosis de cordura servirían para volver a enfocar los objetivos políticos de la izquierda progresista en lugar de vivir pendiente de las cámaras.

viernes, 19 de mayo de 2023

Los balbuceos

 

Durante las campañas electorales es habitual que las formaciones políticas hagan una exhibición de ideología, así que – cuando  hay elecciones – aparecen sin ambigüedades los teóricos objetivos políticos de los aspirantes.

Entre los charlatanes que se revelan particularmente activos, encontramos a los ilustres defensores de lo que se ha venido en denominar “cultura del esfuerzo”.

Resulta curioso comprobar cómo se muestran acérrimos defensores de los méritos y del trabajo aquellos que carecen de los primeros y abominan de lo segundo. Si por un instante fueran capaces de pensar en las virtudes y méritos de los cuales alardean y que creen que marcan la diferencia con los desfavorecidos mortales, se darían cuenta de que ni son tan especiales, ni valen tanto.

Indagando en su ideología, nos damos cuenta que, ellos y ellas, acaban equiparando a la Justicia Social con una especie de limosna oficializada que debe ser repartida de forma discrecional entre los que se lo ganen y merezcan, nada de generalizar las dádivas. “Meritocracia” en estado puro.

Piensan así porque, si hubiera Justicia Social, estaría de más la caridad y tendría que cerrar la factoría de pobres agradecidos.

Entre los exponentes más activos de este tipo de pensamiento, se halla la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid.

Isabel Díaz Ayuso tachó a la Justicia Social como un invento de izquierdas para regalar paguitas entre sus adeptos y así fomentar la vagancia y la molicie.

Como era de esperar, la hemeroteca volvió a dejarla en ridículo. A continuación, sin la ayuda del pinganillo que le dicte las réplicas, fue incapaz de contestar una simple pregunta referida a la mencionada cuestión.

Como respuesta a la pregunta sobre sus manifestaciones acerca de la Justicia Social, IDA sólo pudo emitir unos lastimosos balbuceos. Esa contestación llevó a Oscar Matute (EH Bildu) a expresar su opinión mediante un lacónico “Sin comentarios, que no hace ni falta”.

¡Qué manera tan elegante de ignorarla! Es cierto, no es necesario incidir sobre la necedad. Aunque se haga con harta frecuencia, tampoco es imprescindible publicitar la estupidez. Ahora bien, sería aconsejable establecer un adecuado programa de inmunización para prevenir el contagio propagador de la majadería. Hasta el 28 de mayo podremos comprobar lo contagioso que es.

Una vez dado el banderazo de salida para las votaciones autonómicas y municipales, la rancia derecha hispánica ha sacado de procesión a su espantajo favorito: ETA.

Debe de ser la fuerza de la costumbre. Cada vez que se les agotan los argumentos sacan los mantras de que España se rompe por Cataluña, la izquierda desprecia a las víctimas, vuelve ETA y – por supuesto - ¡Viva el rey!

Los herederos del franquismo utilizan el dolor de unas victimas sin afectarles el dolor de otras. No les importa que los delitos hayan sido pagados con penas de cárcel ya cumplidas, que la banda terrorista se haya disuelto hace años y que la lucha armada fuera sustituida por la confrontación política, tal y como la democracia en diferido que disfrutamos demandaba.

Ante esa postura enfermiza, no está de más recordar al denominado ariete contra el Gobierno de la nación, que efectivamente está muy feo matar, pero no es más bonito establecer protocolos sanitarios que han propiciado el fallecimiento - en las residencias madrileñas - de miles de personas mayores entre terribles sufrimientos, soledad y abandono.

Ahora bien, existe una diferencia abismal entre unos y otros: los etarras convictos han saldado su deuda con la sociedad cumpliendo las penas que les fueron impuestas y casualmente la reinserción social es uno de los principales objetivos del sistema jurídico español.

Por el contrario, los responsables de las muertes de los ancianos, se ven amparados por un sistema judicial hecho a medida que cumple escrupulosamente con su finalidad, que no es otra que evitar que algunos de los miembros de la tribu asuman las responsabilidades que les corresponden.

La dama balbuceante debería de dar muchas explicaciones sobre las decisiones que tomó con los protocolos sanitarios. El borracho peligroso que dirige su carrera le aconseja silencio.

Tampoco debemos caer en la tentación de olvidar las dudas que generaron actuaciones de sus familiares cercanos para enriquecerse. Al fin y a la postre no dejan de ser méritos y más méritos para ser candidata a obtener mayoría absoluta.

Eso sí todo hecho con ¡Ganas!, como dice el video electoral del PP de Madrid ¡Con muchas Ganas!

Al compañero navegante de los narcos cada día se le pone más cara de Pablo Casado. Es lo que pasa cuando juegas “al todo vale” con la señora de la libertad de tascas y cantinas.

Las reglas las pone ella y aunque el resultado de sus ocurrencias sean millares de muertes nadie cuestiona que pueda ser candidata a seguir destrozando vidas. De la actuación de los curiosísimos miembros del inexpugnable poder judicial ya si eso hablamos otro día.

lunes, 24 de abril de 2023

Quién lo iba a decir

 

Desde que se produjo la aparición de un partido inesperado en el panorama político, con machacona insistencia, los medios de desinformación, de contra opinión y los paniaguados lameculos, bombardean a la opinión pública  con las catástrofes que padecerán si los bolivarianos, comunistas, anti españoles siguen avanzando.

Podemos tuvo la habilidad de capitalizar el descontento de uno de los movimientos sociales más trascendentes y agitadores de la memoria colectiva de esta finca con Ínfulas de país llamada España.

Le guste o le disguste a la reaccionaria carcunda nacional, el 15M materializó el grito unitario en contra de una mentira que fue vendida envuelta en papel de regalo: LA MODÉLICA TRANSICIÓN ESPAÑOLA. Y por ende su abortivo resultado: la componenda del 78.

A día de hoy todavía no nos hemos escapado de la trampa. Algunas personas pretendieron inútilmente alertarnos sobre el fraude y la estafa que representaba la democratización del franquismo, podríamos calificarlos como vanos intentos de concienciar a la nación en su búsqueda de la dignidad.

Una vez que la familia francesa Borbón arribó a nuestra tierra para ser nuestros amos comenzó un penoso tormento. Liberados del absolutista Alfonso XIII y su dinastía, nos dimos de bruces con uno de los grandes borrones de nuestra historia - por si algún paleto nacionalista/hispánico lo había olvidado -  un Borbón, designado por el dedo caprichoso del genocida, ocupó la Jefatura del Estado

Hay que seguir repitiendo para que cale hasta los huesos, que el rebelde provocó una guerra estimulada por un lacerante fascismo,  que fue subvencionada por el caciquil capitalismo opresor y bendecida por la  complaciente iglesia católica española. Las consecuencias del arrebato sedicioso fueron más de un millón de muertos, centenares de miles de deportados, cientos de millares de desaparecidos… miles y miles de represaliados.

Si escuchamos la versión de algunos historiógrafos con pocos escrúpulos, representantes de la patriótica derecha política y su vomitivo carácter de patriotismo de cantina, los generales levantiscos tuvieron que intervenir ante la deriva catastrófica que sumía en el caos al país. O sea, algo que hoy en día desean que suceda para desalojar a los izquierdosos de la Moncloa.

Y claro, una vez que por la fuerza se hacen con el poder, lo guardarán durante otros cuarenta años, ¡Conocemos el cuento!

Pero hete aquí, que en su afán purificador de las esencias patrias, han elaborado una propuesta parlamentaria y a pesar de su afán por impedir la justicia social, la cerrazón que exhiben contra los avances en derechos, el enfrentamiento discriminador que mantienen contra los inmigrantes, unido a la cruzada homofóbica y sexista, quieren aprobar la ilegalización de asociaciones o grupos políticos que fomenten, promuevan, amparen o protejan determinados comportamientos ilícitos.

Ellos se quieren referir a PNV, ERC, BILDU, PODEMOS, JUNTS, CUP, IU…, para abreviar todo lo que no sean ellos y un bipartidismo como dios manda.

Para ilegalizar a los grupos sociales, los promotores de la iniciativa establecen una serie de  conductas sancionables, entre ellas se encuadra la pederastia. ¡De acuerdo! ¡Quien se iba a imaginar que un partido de la derecha más extrema iba a abogar por la ilegalización de la iglesia católica española!

Los escándalos de abusos y pederastia que tienen su génesis en las propias normas de la   institución eclesiástica, deben encontrar la solución en la contundencia legislativa de la sociedad civil. Por fin de las fascistas cabezas cuadradas sale una idea socialmente plausible.

Mientras tanto permaneceremos expectantes a la espera de acontecimientos.

¿Denunciarán los abogados ultra cristianos a su “amiguito” el partido ultraderechista-patriótico por pedir la ilegalización de la Conferencia Episcopal?

¿Denunciará el partido ultraderechista-patriótico a sus “amiguitos” los abogados ultra cristianos por amparar y defender a una asociación atiborrada de casos de pederastia?

¿No harán nada para seguir los tres; Iglesia católica española, abogados ultra cristianos y partido ultraderechista mamando de las ubres del Estado?

martes, 18 de abril de 2023

Un mundo feliz

 

En una hipotética situación de cordura social extrema, la izquierda política conseguiría que los votantes acabaran convencidos de la absoluta necesidad de admitir sus propuestas. Pero no es así.

En un mundo que ya se encuentra en la UVI, asalariados de diferentes condiciones – desde agresivos ejecutivos a mano de obra no cualificada, pasando por algún cretino intelectual que se considera por encima de la media – optan por dar su apoyo a corrientes que ignoran las necesidades cotidianas que acucian al trabajador, tenga la categoría que tenga, directivo o currela.

Paradojas de la vida, por muy colaboracionista que pretenda ser, el probo directivo está en el mismo saco que la mano de obra barata. Los dos dependen de la caprichosa voluntad de quién les contrata. Y ambos son protegidos de los abusos por la legislación que la lucha obrera trata de mejorar.

Son múltiples los casos en los que el explotado se posiciona al lado de su explotador, seguramente esperando que el amo muestre benevolencia con los dóciles y le permita aprovechar las sobras del banquete, ¡Pobrecico! ¡Tan siervo y tan sumiso!

Sin embargo no hay que cargar las tintas sobre los amansados. Un vistazo al panorama político actual nos desvela muchas de las incertidumbres que nos acosan.

La crisis del 2008 llegó a manifestarse como un punto de inflexión del devenir político, económico y social del mundo desarrollado, pero no, fue puro espejismo.

Una vez apretado con fiereza el cinturón de las clases trabajadoras, las élites se siguieron forrando y salieron de la crisis más fortalecidas de lo que entraron.

Los bancos ganaron más dinero, las constructoras pasaron su deuda al Estado y los accionistas cobraron sus dividendos haciendo caso a un delincuente que proclamaba que eso era el mercado (Rodrigo Rato dios mediante).

Década y media después seguimos prácticamente igual. Una ultra liberal como Esperanza Aguirre hizo un reconocimiento de culpa con ocasión del desplome del sistema corrupto financiero – proclamando que había que cambiar el modelo – el arrepentimiento le duró un suspiro. Hoy en día, Isabel Díaz Ayuso agarrada a su perro faldero MAR, nos vuelve a colocar el liberalismo económico como bandera del progreso. 

Con ideas de parvulario va avanzando como ariete contra el Gobierno de la Nación.  Para la estrella de la derecha liberal lo que de verdad es “chachi piruli” es no encontrarte con tu ex tomando cañas o en uno de los atascos tan genuinamente madrileños.  Cuando la muchacha no sabe qué decir  acaba su intervención ofreciendo bocadillos de calamares al grito de ¡Viva el rey y los toros! ¡Así nos va!

Con ese bagaje, con infinitas dudas sobre su gestión de las residencias de mayores, con algún dinero ganado por su hermano aprovechando la coyuntura de la pandemia y con la laminación de la sanidad y la educación públicas, los madrileños votan al PP porque no encuentran nada mejor ¿No encuentran o no buscan? Vete tú a saber.

Hemos convertido a las ideologías en rehenes de las caras conocidas. Ser de izquierdas no es ser Pedro Sánchez  ni Yolanda Díaz.

Ser de izquierdas es tener conciencia de grupo social. Si no nos damos cuenta que como especie estamos condenados a vivir en comunidad y que para hacerlo armónicamente tenemos que articular normas de convivencia, no habremos avanzado nada en siglos de existencia.

La pugna que tiene Yolanda (Sumar) con Iglesias (Podemos) conduce inexorablemente a un choque de intereses que perjudican a todos los que de alguna manera se identifican con la ideología de ambos.

Pablo, le guste a Yolanda o no le guste, es el artífice de la ruptura que se produjo en la concepción política del país amarrado como estaba a un bi-partidismo enfermo.

Desde la irrupción de Podemos se acabó el pasteleo  del “hoy por ti mañana por mí” - usado durante la modélica transacción - para pasar a pensar en el bienestar inmediato de las personas: Ingreso mínimo vital, salario mínimo, stop desahucios, ley de dependencia, protección durante la pandemia, ley del solo sí es sí. Las críticas que recibió Iglesias por empeñarse en formar parte del Gobierno fueron feroces, hoy sabemos que sin el Gobierno de coalición que se formó nada de lo señalado hubiera sido posible

¿Imaginan un Gobierno de Pedro Sánchez con Albert Rivera de Vicepresidente tal y como pretendía el Ibex 35 y sus secuaces mediáticos? Los sueños más cálidos de la patronal de los Botín, Garamendi, del Pino…, no alcanzan semejante clímax.

En las postrimerías de la legislatura no debería ser necesario recordar algunos datos, uno de ellos es la insistencia de Pablo Iglesias; en contraposición de notables de Podemos; para que Izquierda Unida, con Alberto Garzón y Yolanda Díaz en sus filas,  formaran parte de un proyecto que iba a permitir a los comunistas ser parte del órgano que decide las políticas ejecutivas de este país. Se debe recordar que eso no fue un logro de Iñigo Errejón, Baldoví o Ada Colau. Fue empeño de Pablo Iglesias y su equipo. Igual que la moción de censura que desalojo a M. Rajoy de la Moncloa.

Hoy, revolviéndose contra el hacedor, Yolanda reniega de quién la visibilizó como futurible.  El camino emprendido por la Ministra de Trabajo tiene mala marcha atrás. Podemos estuvo muy cerca de ser una fuerza de izquierdas hegemónica, mas de 70 diputados lo avalan.

Izquierda Unida en el esplendor del profesor Anguita alcanzó a superar mínimamente la veintena. Con Alberto Garzón es innecesario que hagamos leña de un proyecto caduco y quemado ¿Seguro que el camino emprendido por Sumar es el que demanda una izquierda con aspiraciones de Gobierno? O  ¿Es que ya no se aspira a ser Gobierno?

Por lo visto en los sondeos las cuentas no salen y para ser muleta del PSOE ya puso las condiciones el añorado maestro Julio Anguita ¡Programa, programa, programa!

viernes, 14 de abril de 2023

El 14 de Abril

Resulta tremendamente complicado no caer en la tentación de llamar patán a un fulano que, por una de esas crueldades del destino ostenta una alta representación política en este lastimoso país.

El individuo en cuestión, además de otra serie de lindezas, anima a unos estudiantes de educación secundaria, a plantearse como duda, el carácter democrático de la II República de España.

Ya es bastante penoso tener que soportar las infames ideas que adornan el currículo del personaje, para tener que aguantar la propagación de ocurrencias de las que fue capaz de hacer alarde en su comparecencia en la conferencia/charla que masculló en un colegio concertado; es decir, pagado con dinero público por obra y gracia de una penosa decisión de Felipe González.

La falta de plazas públicas para universalizar la enseñanza, sirvió de excusa a la camada de Suresnes para que la jerarquía católica siguiera mangoneando la enseñanza en España.

Felipe, Guerra y compañía lo hicieron tan, tan bien, que cuarenta años después seguimos con la escuela concertada como bastión de la enseñanza pública, universal y gratuita en nuestro país. Hoy cuantiosamente potenciada por Gobiernos centrales y autonómicos de uno y otro signo. Es el denominado poder de las sotanas.

Pues bien, con la audiencia de alumnos descrita, un personaje incapaz de llamar  golpe de estado a la sublevación perpetrada por Francisco Franco y con la misma capacidad intelectual que una ameba, duda del carácter democrático de la II República.

Debe de ser que para el señorito lo verdaderamente democrático es acceder a la Jefatura del Estado vía vaginal - a través  de la fecundación de una hembra por medio de un varón, transmisor de las esencias de la estirpe - que el magnánimo dedo del genocida dictador designó como legítimo depositario de los valores del movimiento nacional.

Por muchas lecturas e interpretaciones que la rancia carcunda  hispánica se empeñe en propagar es inevitable admitir - incluso para los más reaccionarios - que al fascista golpe de estado de algunos generales se le enfrentó la heroica defensa de la legalidad del régimen republicano surgido de la voluntad popular.

El capital, la iglesia y el fascismo político se apoyaron en la traición de unos militares desleales con su patria y la sumieron en una devastadora guerra que algunos infames tratan de vendernos como un enfrentamiento entre bandos discrepantes.

¡No! fue la agresión de una banda de facinerosos uniformados para destrozar la legalidad institucional surgida de las urnas. 

Olvidan un principio fundamental que rigen las naciones modernas: la fuerza y el uso de la violencia es potestad exclusiva del Estado. Únicamente el Estado es depositario del uso de la fuerza.  Todo lo demás es un ataque a la legalidad establecida.

Tenemos que seguir explicando al señor Tamames y a todos los que proclaman lo mismo que él que en la guerra  no hubo dos bandos. Hubo una nación defendiéndose de la  agresión de un grupo de facinerosos,  que se apropiaron del ejército cuya misión es la defensa de la nación. Contra esa encomienda los militares sublevados utilizaron las armas que en sus manos había depositado el pueblo español.

A día de hoy escuchamos en el Congreso, en el Senado, en los Parlamentos Autonómicos a penosos representantes de una España que pensábamos superada.

No, no es así. Los herederos de aquellos fascistas que condenaron a los españoles a cuarenta años de miseria, desesperación y degradación, hoy ocupan escaños de diputados y pavonean su ideología dando vivas a un rey heredero del impuesto por el dictador.

El día 14 de abril sería una buena fecha para que de una vez por todas se cumpliera un principio de justicia universalmente aceptado cuando se ha cometido un delito: La restitución del mal ocasionado.

Nadie va a poder devolver la vida a los asesinados por defender la legalidad republicana, nadie va a devolver los cuarenta años perdidos durante la oprobiosa dictadura, pero sería gratificante ver juzgados a los responsables del levantamiento militar aunque sea a título póstumo ¡Claro que se puede sentar en un banquillo a la memoria de los responsables del golpe de estado! Pero sobre todo se debe juzgar la acción criminal: El Alzamiento Nacional.

Y sobre todas las cosas se tendría que volver a la legalidad pre-levantamiento restituyendo la República. Todo lo demás son apaños como el de Adolfo Suarez tapándose el micrófono para no preguntar por la monarquía impuesta.

El próximo día 14 de abril los republicanos de este país añoraremos, un año más, la llegada de un régimen igualitario, laico, democrático y representativo. 

martes, 28 de febrero de 2023

Juanjo el justo

 Resulta que Juan José Escalonilla, juez instructor titular del Juzgado nº 42 de Madrid, últimamente se está dando cuenta de los errores procesales que sistemáticamente ha venido cometiendo. Casualmente todos relacionados con Podemos ¡Vaya por dios!

Es verdad que Juan José hace un reconocimiento de las equivocaciones cometidas. Sin embargo no dice nada de la mala praxis jurídica llevada a cabo por su señoría.

Curiosamente el magistrado Escalonilla ha cometido sus últimas extravagancias jurídicas  persiguiendo a una formación política exhaustivamente investigada por sus colegas togados.

El juez instructor del caso Neurona reconoce, en una resolución firmada el pasado 9 de febrero, que Pablo Iglesias, antiguo secretario general de Podemos, fue incluido "indebidamente" en el procedimiento como investigado en esta causa judicial.

De igual forma el juez Escalonilla admite el "manifiesto error" que cometió al no admitir un recurso de Podemos presentado un día antes de que venciera el plazo legal y que puede condicionar el informe final del caso.

Cuesta mucho trabajo creer en la buena voluntad de los magistrados cuando los errores siempre se cometen en la misma dirección y con las mismas víctimas atropelladas.

Que el núcleo duro de jueces conservadores, herederos directos de los componentes de los Tribunales de Orden Público de la dictadura franquista, sigan marcando la agenda jurídica hispánica, denota claramente la calidad del sistema democrático que nos proporcionó la “modélica  transacción española”.

El caso “Neurona” sigue vivito y coleando por obra y gracia de Juan José Escalonilla con sus dictámenes plagados de errores.

Comprobamos que no es el único magistrado al que le importa un higo la ley.

Son legión los togados que retuercen la voluntad del legislador a sabiendas de que el espíritu legislativo se encuentra en las antípodas de sus sentencias.

Ni les importa ni les amilana. Se consideran por encima de la voluntad popular, es más, el populacho les parece prescindible.

Ya lo dijo Cosidó siendo el portavoz del PP en el Senado: “promocionamos a nuestro candidato “x” a presidente de CGPJ y controlamos la sala 2ª del Supremo por la puerta de atrás”. El juez Marchena podría explicar su negativa, pero no es probable que se preste a ello.

Aunque parezca inverosímil no fue el único caso. Ignacio González, presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, reclamaba a Zaplana la recuperación del juez García Castellón para solventar unos “asuntillos” investigados por el juez Velasco en los que ambos personajes del partido Popular  estaban involucrados.

Escalonilla y sus errores no son una excepción, resultan la constatación fehaciente de las artimañas que un sistema podrido está utilizando para no perder sus privilegios.

La separación de poderes en España, además de una entelequia, es una falsedad.

Un grupúsculo de integrantes del más rancio sistema judicial hispánico, apoyados por la caverna mediática, sigue medrando con el objetivo de retorcer la voluntad popular y gobernar sin presentarse a las elecciones.

Su postura no cambiará hasta que consigan recuperar el Gobierno devolviendo la población al redil para que su comportamiento no ponga en peligro sus intereses.  Las cloacas policiales que manejan, cierran el círculo de inmundicia estatal que nos rodea.