sábado, 23 de junio de 2018

Las crucecitas


Todos los años recibimos el mismo mensaje durante estas fechas. Estamos inmersos en la campaña de renta. Desde el Gobierno nos recuerdan  que Hacienda somos todos, aunque una abogada del Estado haya dicho que la frase no es nada más que un slogan al que no hay que darle mayor importancia.  
Nos gustaría creer que fue una estrategia procesal que no encerraba mensaje alguno. Con gran pesar tenemos que reconocer que la letrada tenía razón.
En primer lugar encontramos a fundaciones variopintas que sirven para eludir obligaciones fiscales a adineradas familias escondidas tras una fórmula  legal que hace opaca su tributación, eximiendo de carga impositiva a prácticamente la totalidad de los beneficios de las fundaciones.
A continuación podemos enumerar a sociedades que gozan de una especie de limbo fiscal y quedan enmarcadas en la categoría de “Paraíso de las Finanzas”, son las llamadas SICAV. Su aportación a las arcas del Estado es en un porcentaje tan exiguo que sonroja pensar en España como país que aboga por tener un sistema de redistribución de la riqueza.
 El escalón más descarado de desfachatez lo encontramos en una sociedad exenta de cualquier tipo de gravamen y obligación impositiva. Ni sus actividades, ni sus bienes muebles e inmuebles están sujetos a control contributivo. Merced a unos Acuerdos con la Santa Sede firmados a la sombra de los Concordatos emanados del rancio franquismo, nos topamos con la sangrante realidad: La Iglesia Católica Española tan solo rinde cuentas ante la Hacienda Celestial. “Hacienda somos todos” es un chiste para la Conferencia Episcopal Española. Rouco lleva años partiéndose de risa.
No obstante los obispos se afanan en convencernos para que marquemos todas las casillas posibles en la declaración de renta. Nos bombardean con publicidad en la que utilizan profusamente las recurrentes imágenes de siempre:
Los viejitos desvalidos ayudados por las caritativas monjitas, niños desnutridos auxiliados por amables voluntarios, indígenas expoliados, etnias y razas masacrados atendidos por menesterosos misioneros, enfermos y discapacitados que reciben atención, amor y comprensión a través de médicos, enfermeras y religiosos de Organizaciones profusamente alabadas por su labor asistencial.
En resumen: caridad de la Iglesia Católica en pro de los desfavorecidos ofertada a través de sus oficinas asistenciales.
Se esmera la curia en esconder la equidad porque la victoria de la justicia representaría la desaparición de su razón de ser.
Sin desfavorecidos, perseguidos, masacrados y atormentados a la Iglesia solo le quedarían los dogmas religiosos. Eso cada día da menos poder.
Los dioses pierden adeptos a la misma velocidad que los humanos descubren las insensatas perversiones de los clérigos.  En cambio… ¡Qué bien vende la labor social!
El resultado de marcar las casillas es que quitan de otros menesteres sociales las cantidades que son destinadas a la Iglesia. Se deja de invertir en escuelas y hospitales para hacerlo en sotanas y confesionarios. La realidad es que entre todos financiamos el capricho místico de los integristas religiosos.  La situación no deja de resultar intolerable. 
Más aún cuando conocemos que la Conferencia Episcopal Española dedica al mantenimiento  de la cadena televisiva 13TV un 33% más que lo que aporta a Cáritas, en ese momento  el asunto exhala un hedor insoportable.
Para los Rouco, Cañizares, Blázquez, Camino y otros compañeros de credo tiene escaso valor la obra social de la que tanto alardean  a la hora de pedir subvenciones si se  compara con el trato de privilegio que le otorgan al juguete televisivo con el que publicitan su sociedad.
En un  Estado neutral en materia religiosa es necesario erradicar este tipo de privilegios medievales. Seguir contribuyendo vía Presupuestos Generales del Estado y usando los fondos públicos para complacer unas determinadas creencias, además de injusto es anacrónico en un Estado aconfesional. 
Desde el poder político tendrían que comenzar a colocar a este país en la órbita del siglo XXI en lugar de mantenerlo a los pies de las cruces que tan insistentemente nos piden que marquemos en ambas casillas. Con una damos dinero a la Iglesia y con la otra también.

miércoles, 13 de junio de 2018

Las Furias


Cuando aún está caliente la tinta de las rotativas y sin apagarse los ecos de la sorpresa del desalojo del último Gobierno de Rajoy, las hordas mediáticas comandadas por “el general  Federico” han empezado a salir de la caverna para lanzarse a la yugular de las ministras con el ánimo inflamado por el “furibundismo” patriótico.  
Ni siquiera necesitan que se haya tomado una sola medida de gobierno.
Con estar en el ejecutivo de Sánchez ya son culpables de cumplir un Articulo de la Constitución. Para estas lumbreras de la información el cambio de Presidente mediante la moción de censura debe de ser un adorno para la galería.
Así, insignes populares - como Celia Villalobos - consideran que la función del articulado constitucional regulador de la moción de censura está en la Carta Magna únicamente de relleno. Nunca para ser utilizado con resultado positivo.
Puede censurarse al Presidente del ejecutivo  a cambio de perder la votación ¿Qué es eso de acceder al Gobierno a través de la ley? ¡Hasta dónde van a llegar estos rojos!
Como  carnaza los batallones de la derecha incorrupta otra vez han encontrado en Cataluña la excusa perfecta para azuzar sus complejos contra todo lo que se mueve a la izquierda del ideario de la añorada Falange Española y de la JONS.
En ese vergel las cuentas corrientes de los mangantes de la opinión florecen esplendorosas al abrigo de los magnates de la comunicación.
La sociedad española ha tenido varias veces la posibilidad de librarse de los comentarios de individuos de esa calaña.
En ocasiones las emisoras se cansan de ser “responsables civiles subsidiarios a titulo lucrativo” y les quita el micrófono.
Por desgracia la lucha por las audiencias hace que  la cordura dure poco tiempo. Rápidamente vuelven a reclutarlos para  lanzar sus beligerantes andanadas panfletarias contra todas las posturas alejadas de sus intereses empresariales.
Sin embargo los adalides del liberalismo a ultranza frecuentemente necesitan ser salvados mediante  ayudas financieras recibidas desde las Administraciones Públicas. En boca de Cospedal serían “rescates diferidos en forma de simulación”
La fórmula utilizada es la concesión de publicidad institucional.  Repartida aleatoriamente entre sus aliados les  permite mantenerse en primera línea de fuego.
Un fuego que nutren con artículos incendiarios o diatribas apocalípticas.
La muestra más significativa la tenemos cuando “El bufón turolense” desbarra con la posibilidad de que le peguen un tiro a Pablo Iglesias o apoya la utilización del ejército para enseñar modales a los rojos y a los separatistas bombardeando Barcelona.
Esas son los tipos de consignas que emanan de los medios de comunicación que pacen en los pesebres de la flor y nata del neoliberalismo económico que sustenta Ciudadanos.
Albert Rivera ha sido nombrado tonto útil para hacer el caldo gordo a las élites económicas. Él está esperando que las migajas del banquete lleven pegadas algo de chicha de poder ¡Ingenuo!
Cuando deje de ser útil - igual que sucedió con Rajoy  -  le tiraran al estercolero de los inservibles para regocijo de sus rivales y descanso de los rapsodas que hoy se ven obligados a cantar las exiguas gestas del muchacho.
La misión de los juglares es agrandar los  logros que va a alcanzar el elegido para cumplir los augurios que profetizan  las encuestas.
Muchos son los aduladores entre los que vuelve a destacar un tal Federico.
”El azote de la izquierda”  tañe su lira recitando las epopeyas que nos esperan cuando lidere España la gallarda figura del Ciudadano Rivera.  
En su lucha contra la peligrosa izquierda separatista y “filoetarra”, el turolense quiere explotar otro filón de la inmundicia informativa a coro con los colegas de toda la vida, Inda, Marhuenda y Pedro Jota entre los más significativos. Su objetivo es encaminar a la sociedad hacia una etapa política carente de ideología.
Solamente la “meritocracia” servirá para evaluar los merecimientos ¡Cómo si a los farfullantes radiofónicos y al esbelto neoliberal elegido les adornara merito alguno!
Esos especímenes son los compañeros de viaje de los tipejos que emponzoñan la vida política. Así lo hicieron el 11M al perder una victoria  electoral que ya habían celebrado. Hoy repiten con saña.
En esa ocasión arguyeron la falsaria teoría de la conspiración, ahora esgrimen falta de legitimidad a un parlamento surgido de las urnas.
Los urdidores como Federico o camaradas de centuria de Rafael Hernando alimentan al monstruo de la intransigencia para recuperar como sea lo que creen que les pertenece por clase y alcurnia. Para recuperar el sillón arrebatado les importa un higo pisotear la democracia y machacar la convivencia.
 El afán de agradar a sus amos les obliga a adoptar insanas posturas en las que resulta difícil  conservar intacta la dignidad.

martes, 5 de junio de 2018

El relevo


Tengo que reconocer que me ha hecho gracia ver en tv unos cortes de actuaciones del ex-presidente M.(Punto) Rajoy relacionados con sus ocurrencias y chascarrillos.
Uno de ellos tuvo lugar después de una intervención de Pedro Sánchez en su primera época, o sea cuando era diputado y antes de ser vapuleado, vilipendiado y zarandeado por los miembros ilustres de su propio partido con Susana Díaz a la cabeza.
En la susodicha intervención Pedro arrojaba a la cara de Rajoy uno de los múltiples escándalos de corrupción que tienen al Partido Popular en el punto de mira judicial.
Al  hábil orador Rajoy se le ocurrió contestar  a Pedro con un consejo que  encerraba un sutil desafío: Si yo fuera usted tendría valor y presentaría una moción de censura. Usted no lo hará, pero eso es lo que tiene que hacer, presentar una moción de censura.
Aproximadamente esas fueron las palabras del por aquel entonces presidente del gobierno ¡Quién iba a decir que, con el paso del tiempo, Sánchez le haría caso y aceptaría el envite!
Aunque vistos los resultados es probable que  ahora Rajoy esté lamentando semejante sugerencia.
La moción provocadora de la hecatombe del PP, el escozor de Ciudadanos y varios centenares de úlceras ha sido abundantemente analizada y seguro que seguiremos recibiendo opiniones de lo más variopintas. Aquí vamos a pararnos en algunas reacciones y consecuencias del resultado.
En primer lugar el desenlace final era ampliamente predecible a poco que los analistas se hubieran tomado la molestia de escuchar las demandas sociales.
Las exigencias de regeneración política están surgiendo un día sí y otro también desde ámbitos y colectivos bien diferenciados: mujeres, pensionistas, trabajadores públicos, miembros de las fuerzas de Orden, la judicatura… Demasiados frentes abiertos para un Gobierno acosado por la corrupción.
Sin embargo debemos señalar que - tras el resultado positivo para Pedro Sánchez - la moción  ha abierto la caja de los truenos. Vuelven a salir de su cueva aquellos personajes que difícilmente entienden la democracia como un ejercicio de respeto a la discrepancia y a las normas básicas de convivencia.  Pero sobre todo menosprecian a su adorada Constitución y a las leyes que con tanto fervor defienden cuando están en el Gobierno.
El resultado de la censura ha sido que 180 diputados han decidido - con absoluta legitimidad y dentro del ejercicio de sus atribuciones parlamentarias - unir sus fuerzas para cesar a Rajoy y conformar otro Gobierno.
Tan legítimos son los votos de Albert Rivera a favor del nombramiento de Rajoy como los del diputado Tardá a favor de desalojar al presidente del PP de la jefatura del Gobierno.
Igual de constitucionalmente  legal y democrático es utilizar el Articulo 113 de la Constitución para  alcanzar la Presidencia del Gobierno a través de una moción de censura que ser investido en sesión parlamentaria tras unas elecciones generales.
Para entenderlo solo se requiere una dosis sencilla de vocación democrática.  Somos conscientes que eso es mucho pedir para un individuo como Rafael Hernando, incapaz de sentir respeto por el sufrimiento de las familias de los asesinados por el franquismo ¿Cómo va a admitir que su organización para delinquir abandone la bancada azul? El esfuerzo de comprensión que tiene que hacer le deja exhausto.
Tampoco hay que perder de vista los deseos de elecciones que manifiestan algunos políticos tan variopintos como Abascal (presidente de VOX) o Andrea Levy pasando por Arrimadas y compañeros de C,s.  A esta corriente se apuntan algunas destacadas  estrellas de otras disciplinas que no han podido resistirse a la tentación de mostrar sus preferencias. Curiosamente  hasta hace dos días eran menos locuaces ante la ignominia de cientos de sucesos de corrupción.
La falta de prudencia es lamentable cuando siempre debería ser una de las virtudes de las personalidades relevantes en la esfera deportiva. Quizás el error pueda ser achacable a la ausencia protectora de un ecuánime tío que ejercía de mentor.
¿Qué impulsa a esta gente a otorgar más valor al resultado de una cita con las urnas que al parlamento existente en la actualidad? ¿Por qué suponen que el resultado será diferente y complaciente con sus deseos?
Nos invade una profunda desazón al pensar que pueda ser su predisposición a no aceptar la pérdida del poder.
Además en esta ocasión el desalojo les ha pillado desprevenidos. Presionaron para que todo se dilucidara rápidamente con el objetivo de dificultar acuerdos y consensos. Tanto corrieron y tanto se equivocaron que Pedro Sánchez ya ha prometido el cargo y está formando Gobierno.
El nuevo Presidente del Gobierno prometió sin la presencia de crucifijos y Biblias. Únicamente ante la Constitución que define a España como un Estado aconfesional.  
No estaría de más revisar la formula que contempla la fidelidad al rey: “Prometo por mi conciencia y honor fidelidad al rey…”.
Ello imposibilita al Presidente de Gobierno - elegido por la voluntad de los españoles -  cuestionar la permanencia en la Jefatura del Estado a un señor heredero de otro señor  impuesto por el capricho de un dictador.
Algunos de los que claman por votar, ahí tienen un buen motivo para poner urnas; que se decida entre  deshacer la decisión de un homicida rebelde y retornar a la legalidad republicana o  continuar con un Estado monárquico por voluntad de sus habitantes. Democracia en estado puro.

miércoles, 23 de mayo de 2018

La polémica


Tal y como se viven los acontecimientos políticos era impensable creer que la caída en desgracia de Cristina Cifuentes no iba a tener consecuencias.
La ex - presidenta de Madrid apostó por la recompensa que recibe mediocridad siempre y cuando se tenga absoluta predisposición al envilecimiento. Una vez que Cifuentes fue nombrada Delegada del gobierno en Madrid  se apresuró a mostrarse sumisamente complaciente.
Cifuentes encontró en la abdicación del Emérito y la coronación del “Preparao” el teatrillo adecuado para poner en primer plano sus habilidades.
Más tarde la Delegada se arrepintió de la brutalidad del dispositivo policial. El despliegue protector con el que blindó al muchacho Borbón y a la locutora televisiva  alcanzó tintes de epopeya: NI una tricolor en el recorrido de la comitiva aunque fueran en forma de pegatina, bufanda o insignia en la solapa.
El evento terminó convirtiéndose en una glorificación popular sazonada con una represión real. Se cumplió escrupulosamente la máxima de “rey aclamado por pueblo reprimido”.
A partir de ahí la ascensión a los cielos “PPmarianos” de Cristina coincidió con la caída a los infiernos “PPaguirrerianos”. Mariano sube, Aguirre cae, Cifuentes fluye… “Be water my friend”
Todo iba bien hasta que un hedor de máster-trucho y el  incidente de las cremas de Eroski aceleraron el descarrilamiento de la brillante carrera política de uno de los iconos de la altiva “meritocracia” neo-liberal.
Después del “No me voy, me quedo, me voy a quedar…” llegó la realidad: la Presidenta del PP de Madrid sufrió la desconexión de los afines. Hoy Cifuentes es historia.
La pujanza juvenil de  Pablo Casado también se ha visto enturbiada por un quítame allá esas pajas.
El ex - Presidente Nacional de Nuevas Generaciones - aupado a Vicesecretario de Comunicación del PP - no parece ser una persona tan brillante como proclamaba. Sus méritos y  formación académica plantean muchas incertidumbres.
Ahora conocemos que la carrera de derecho la cursó en largos y cómodos plazos repartidos entre  “El Instituto  Cisneros”  y otra institución de pago llamada  ICADE.
Por lo que sabemos ICADE y el Instituto Cisneros son entidades de enseñanza para quien pueda permitírselas. Esto representa un ejemplo del avance para desmontar la enseñanza pública. La formación para quien la paga es el nuevo grito de los cachorros del PP.
Los amos del cortijo debieron de pensar que dos fiascos en las portadas informativas eran más que suficientes. Tenían que buscar la manera de contrarrestar tanta negatividad.
Por allí paseaba una pareja de peligrosos bolivarianos: una brillante y joven psicóloga acompañada de un profesor universitario. Casualmente eran la Portavoz y el Secretario General  de la emergente tercera fuerza política del Congreso de Diputados. Una formación nacida del descontento y la indignación.
¡Qué fantástica oportunidad para desviar la atención! ¡La Caja de ahorros de Ingenieros les había concedido un crédito hipotecario!
¡Una pareja de jóvenes hipotecados de por vida! Qué raro. Ya no se daban Hipotecas basura.
La mezcla de babosos fluidos emanados por las fauces de Rafa Hernando, Eduardo Inda, Paco Marhuenda y otros  “lumbreras” convirtieron el pavimento en un encharcado campo de patinaje.
Irene y Pablo quisieron librarse de las críticas. Para ello se esforzaron en dar una explicación política a un caso merecedor del más absoluto desprecio.
Fue un tremendo error. No se debe  intentar dignificar a un  pueblo acostumbrado a ser sodomizado por los poderosos. Que un igual destaque resulta insoportable para los nacional-católicos de pandereta.
Por lo que conocemos  hay varias maneras de alcanzar una vivienda en propiedad o alquiler.
La más común debería ser trabajando y teniendo un sueldo digno. Posibilidad rara hoy en día y solo al alcance de algunos jóvenes afortunados entre los que podemos encuadrar a Irene y Pablo.
Otra manera es buscando en los bajos fondos de la sociedad y lograr un mecenazgo potente. Tipo Albert Rivera y su vivienda de más de un MILLON de euros o alcanzar suficiente cualificación  trucha como Cifuentes y Casado.
La probabilidad de tener una madre alcaldesa de Madrid que regale viviendas sociales a fondos buitre para que especulen con ellas únicamente está al alcance de los hijos del  ideólogo de FAES.
La última posibilidad aunque la más efectiva es la de Felipe UVE PALITO.
El Preparado quiere un palacio-casa y el resto de memos patrióticos se la pagamos. La periodista viene de regalo en la promoción.

domingo, 13 de mayo de 2018

Una indecencia histórica


Después de arduos debates el Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero consiguió la aprobación parlamentaria de la denominada Ley de la Memoria Histórica.
También podía haber bailado una polka y el resultado legislativo hubiera sido exactamente el mismo: cero patatero.
Acosado  por la derecha más rancia (los poderes fácticos) nunca encontró entre los compañeros  de su partido el calor y el amparo necesario.
Sus carencias en el ámbito económico le invitaron a dejar las cuestiones importantes en manos de un neoliberal como Pedro Solbes. Las intervenciones del Presidente estuvieron marcadas por sus ansias de agradar y propició  una bajada de impuestos durante la gestación de la crisis. Más adelante puso la guinda con el cheque bebé.
Esta medida  le hizo gracia a la revista satírica El Jueves que le dedicó una portada. Un magistrado ultra defensor de la esencia monárquica no la entendió bien  y secuestró la publicación por considerar que ridiculizaba el arduo trabajo de ser aspirante a rey.
Alguien debería haber explicado al Juez secuestrador la necesidad que tienen los monarcas de copular hasta engendrar, pues una vez asegurada la descendencia la monarquía reafirma su permanencia en el momio. Siempre y cuando el hastío de la población no promueva que sean expulsados de sus predios.
En España echamos a Alfonso XIII pero los Borbones buscaron una solución y  encontraron a un general sin escrúpulos que ejerció de verdugo.  Tras limpiar el panorama de disidentes - sin que importaran mucho las víctimas - el militar restituyó en la Jefatura del Estado al elegido de la dinastía.
Antes nos obsequió con cuarenta años de salvaje represión y como colofón regaló el trono al nieto del monarca expulsado. Así de fácil se cierra el círculo de la simbiosis que existe entre la monarquía española y las dictaduras criminales.
Deshacer injusticias sociales era una de las aspiraciones legislativas de Zapatero. Con esa finalidad impulsó la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo y la conocida como Ley de la memoria histórica. Fueron ambiciosos proyectos llevados a cabo con distintos resultados.
La Ley de matrimonio hizo estallar las calles bajo la consigna defensora de la familia tradicional. Las organizaciones ultra católicas movilizaron a sus seguidores usando la amenaza del diablo socialista y desde los pulpitos la Conferencia Episcopal  inflamó los ánimos. Naturalmente el PP se apuntó a la fiesta para conseguir un puñado de votos entre los beatos.
Para entendernos, unos integristas religiosos no admitían que las personas pudieran organizar su vida en torno a sus derechos civiles.
Otros tipos atrapados en sus sotanas y sin nada de responsabilidad ni experiencia familiar argumentaban en contra de las familias nacidas del amor entre las personas.
Eso lo hacian después de proteger y ayudar a los miles de pederastas que merodeaban y todavía pululan por sus parroquias, diócesis, arzobispados y cabildos.
Invitados a la verbena los políticos del PP  recurrieron y lucharon contra la disposición legislativa hasta que se dieron cuenta del avance que representaba. A partir de entonces la utilizan y se casan.
En cuanto a la Ley de la Memoria Histórica sus consecuencias quedaron muy lejos de  sus pretensiones  y aún más alejadas de los deseos de llevar a cabo un desagravio digno de las víctimas del franquismo.
La envidiada sociedad alemana nos ha obsequiado con una ilustrativa muestra al juzgar y condenar a la señora Ursula Haverbeck. Ya ha ingresado en prisión para cumplir 2 años de condena por el delito de negación del Holocausto.
Sin embargo en la patriótica España la apología de los crímenes franquistas sigue siendo premiada en forma de subvenciones a la infame fundación Francisco Franco. Mientras continúan manteniéndose los títulos de nobleza con Grandeza de España para los herederos del dictador. Los títulos nobiliarios los otorga y retira el monarca. En 1975 Juan Carlos I se lo concedió a Carmen Franco y en 2018 Felipe VI lo mantiene para sus herederos.
Encontramos muchos ejemplos significativos de la anacrónica situación en España. El policía acusado de torturas González Pacheco (Billy el niño) percibe un añadido del 15% de su pensión por tener una condecoración gratificada. La distinción le fue concedida en plena catarsis hacia la democracia por el entonces Ministro de Gobernación Rodolfo Martín Villa. Hoy en lugar de reprobación le mantenemos el premio concedido por su salvajismo.
Desde Argentina la jueza María Servini nos regala una lección de decencia jurídica imputando al ex ministro afín al “Glorioso Movimiento Nacional” por crímenes de lesa humanidad. En España Rodolfo es agasajado como un padre de la Patria.
La Ley de la Memoria Histórica necesita ajustar algunos parámetros para ser de verdad una ley:
En primer lugar derogar las leyes que se oponen a ella. Entre otras la chapucera Ley  de amnistía política o “Ley de punto final” diseñada para absolver los crímenes del régimen del 36. Con esta medida se hubieran podido juzgar los delitos perpetrados durante la dictadura y a los criminales que los cometieron. Tal como se hizo en Alemania, Italia, Bulgaria, Japón y más recientemente en Argentina y Chile.
Modificar el código Penal para incluir los delitos de exaltación de golpistas y sus apologías. Equiparar las penas  que se imponen en Alemania por el menosprecio del Holocausto nazi y las que corresponderían por la negación de los horrores  cometidos durante el régimen de Franco.
Por último establecer los plazos para el cumplimiento inexcusable de la ley y las penas por sus infracciones.
Es inadmisible que en los ayuntamientos se debata como desobedecer la ley para mantener los honores a los asesinos.
Aunque aún son más intolerables los silencios de jueces y fiscales cuando la desobediencia se produce.

martes, 8 de mayo de 2018

El comunicado


Recordamos cuando era imprescindible que pidieran perdón a las víctimas y que mostraran arrepentimiento ¡Qué tiempos aquellos en los que lo importante eran los gestos y no los resultados! El 27 de Junio de 1960  ETA colocaba una bomba y fallecía abrasada la bebé de 22 meses Begoña Urroz Ibarrola.
En la actualidad se considera que esa fue la primera víctima mortal de la banda terrorista. Comenzaba un periodo sangriento en el cual el Estado de Derecho no siempre ha actuado respetando la legalidad, basta con recordar episodios tan vergonzosos como los protagonizados por los asesinos del Batallón Vasco Español o los GAL.
El ex – Secretario de Interior Rafael Vera, en su última entrevista concedida a una cadena de Tv, intentó presentarse como un hombre sobrepasado por las circunstancias ¿Qué circunstancias? Pues aquellas que – según él – le obligaron a convivir en el Ministerio del Interior con actuaciones al margen de la ley. Pretendió justificar las cloacas del Estado utilizando el argumento de la suciedad de otros Estados (Reino Unido, Alemania...) La justicia ya le ha juzgado y condenado. La historia no le va a absolver a pesar del indulto del Gobierno de Aznar y por mucha dosis de patrioterismo barato que intenten  inculcarnos.
Ha habido que recorrer un largo sendero jalonado de muertes y sufrimiento para llegar al final. Un final que el día 4 de mayo de 2018 interpretaba la banda terrorista en el  palacete de Villa Arnaga, localizado en   Cambó les Baines.
La escenificación estuvo acompañada de observadores internacionales y por los Partidos Vascos (PNV EH-Bildu y Podemos) que enviaron representación al evento.
Después del comunicado de disolución de la banda terrorista y la siguiente oficialización, las respuestas obtenidas por dejar de matar han sido más que tibias. En realidad las posturas ante la desarticulación han sido bastante frías y muy críticas por eso la pregunta: ¿No era eso lo que se quería?
Es cierto que el perdón solicitado ha distinguido entre diferentes categorías de víctimas, tampoco los arrepentimientos han parecido sinceros ni  inequívocos.
Con estas premisas, las declaraciones de destacados miembros del Gobierno no han ayudado gran cosa a apaciguar los ánimos ni a serenar los espíritus.
Las diferentes asociaciones de víctimas han mostrado su descontento  con el “casi perdón”  y con la dosis  homeopática de arrepentimiento.
Las razones de su insatisfacción serían muy discutibles, pero no se van a cuestionar salvo que se quiera correr el riesgo de caer en manos de algún fiscal con medio microgramo de cerebro y exceso de dosis de poder. Se le puede ocurrir presentar una imputación por  ofensa a las víctimas, así que para ahuyentar problemas con la ley mordaza ahí lo dejamos.
El presidente Rajoy no encuentra motivos de celebración al hecho de que desaparezca una banda de asesinos. En cambio ha dado un giro sustancial en cuanto a su opinión sobre los otrora malvados Rodríguez Zapatero y Pérez Rubalcaba.
Parece que ya no son rompe patrias, ni traidores al sufrimiento de las víctimas, ni falsos españoles que se venden al terrorismo.
Ahora son personas con un indiscutible valor por su participación gubernativa en la lucha contraterrorista. Uno como Presidente del Gobierno, el otro como Ministro del Interior. Ambos denostados en sede parlamentaria en una de las intervenciones  más soezmente perversa del Rajoy oposición utilizando  el terrorismo como ariete político.
Una de dos: o Rajoy era antes un inconsciente que utilizaba el sufrimiento como arma política o en la actualidad es un hipócrita. O ambas cosas y al mismo tiempo. Nada descartable esta última opción atendiendo a la personalidad del individuo.
El cese de la violencia es una buena noticia y el abandono de las armas una imperiosa necesidad que debe ser valorada en su justa medida. Sí era algo que se buscaba y deseaba ¿Por qué esa actitud de menosprecio actual?
Ni la falta de un arrepentimiento adecuado ni la ausencia de la petición de perdón son argumentos para menospreciar el cese de la actividad armada. Los arrepentimientos y los perdones mejor los dejamos para las confesiones de quienes utilicen ese servicio de los curas. En la vida social y jurídica lo adecuado es utilizar las sentencias, las leyes y los tribunales.
Las palabras no resultan del todo inocentes cuando quieren decir exactamente lo que se piensa. En ese contexto es complicado entender la falta de entusiasmo de personas concernidas en la lucha contra el terror y al mismo tiempo la ligereza  de algunos fiscales al calificar como delitos de terrorismo peleas de bar. Estos comportamientos como mucho tendrían la calificación de delitos de agresión, aunque en condiciones normales ni siquiera pasarían de meras faltas de lesiones.
Para conseguir sus propósitos retuercen la ley.
Lo hacen de forma tan sectaria que el uso institucional de recursos para mantener viva la llama del terror a cualquier precio provoca nauseas.



viernes, 27 de abril de 2018

La sentencia


Hace tiempo que aguantamos estoicamente las sucesivas barbaridades judiciales bajo la manida coletilla de respetar las sentencias. Se ha venido ocultando la obscena incompetencia judicial española con la siguiente frase: “Respetamos la sentencia aunque no la compartimos.”
¡Pues no, ni acatamos, ni respetamos, ni cumplimos!
¡Exigimos¡ Si, exigimos. Y lo hacemos de una manera contundente, fulminante, enérgica. La situación es insostenible, España no se arregla con un cambio. Es necesaria una catarsis nacional que nos agite con fuerza para sacarnos del estado de somnolencia en el que llevamos sumergidos más tiempo del aconsejable.
Las sociedades adormecidas acaban siendo devoradas por aquellos personajes sin escrúpulos que pretenden apropiarse de ellas.
En España nunca ha habido una verdadera conciencia colectiva de lucha por los derechos, la sumisión a los perversos poderes eclesiásticos han sometido las voluntades que en otras partes del planeta lucharon por liberarse. Aquí no, aquí la palabra del cura era el freno que necesitaban los poderosos, los caciques conseguían mantener sus privilegios a través de los párrocos. El temor al castigo divino mantenía a este inculto y atrasado país totalmente arrodillado ante sus amos.
Un día de abril, el 14 para ser más concretos, salió un radiante sol iluminador que inundó de luz a una sociedad hasta entonces sumergida en las tinieblas.
El periodo fue tan corto y la represión tan dura que se ha acabado hablando de peligrosos revolucionarios y de salvadores de la patria. Los peligrosos eran los que mostraban fidelidad a la legalidad democrática; los segundos terminaron siendo los héroes laureados, los que tenían calles y homenajes, los que disfrutaron de estancos y loterías.
El 27 de abril de 2018 ha venido a decirnos lo poco que han cambiado las cosas.
La justicia hispánica ha tenido rectificaciones dolorosas procedentes de los Tribunales Europeos de Derechos Humanos. Tanto el tribunal Supremo como el Constitucional han sido pluralmente rectificados en sus sentencias. El Alto  Tribunal Europeo las ha considerado una burla a los principios elementales del derecho, y como consecuencia el pírrico Estado Español ha sido condenado a indemnizaciones y multas. Aquí tengo que hacer un alto: el Estado somos todos, las multas las pagamos a escote.
Pues bien, una nueva actuación en clave jurídica vuelve  a constatar que en la Federación Ibérica estamos muy lejos de alcanzar un mínimo grado de cordura judicial.
La sentencia fallada en el caso de “La Manada” viene a abrir heridas mal cerradas en una estructura social machista, misógina, retrograda, patriarcal, enferma y sobre todo religiosamente manipulada.
Los comportamientos de los magistrados no se producen al azar. La judicatura y los tribunales están compuestos por una grandísima dosis de adeptos, inscritos, afines o lameculos de la curia eclesiástica y sus órdenes socio-religiosas. La Conferencia Episcopal dirige leyes de educación, pelea legislaciones sobre investigación científica (Células madre), atropella derechos humanos (colectivo LGTB) y culpabiliza a través de sus fuerzas de choque (abogados cristianos, hazte oír, OPUS Dei, Legionarios de Cristo, cristianos de base…) a cualquier  persona que se separe de lo que sus mentecatas cabezas consideran la norma.  
La nefasta sentencia no abre un debate, lo cierra.
Es imprescindible, urgente y absolutamente necesario desmontar el entramado judicial y desde las cenizas rehacer un sistema que nazca limpio.
No es necesario demostrar la prevaricación para  condenar a un juez o a un tribunal en un Estado Democrático, debería de bastar con la constatación de incompetencia manifiesta para el desempeño de sus funciones. La Sala de la Audiencia Provincial de Pamplona ha dado sobradas muestras de ello.  Al juez emisor del voto particular se le  tendría que ayudar a salir de la carrera judicial y de su psicopatía.