sábado, 24 de febrero de 2018

Derechos en retroceso


Recientemente hemos asistido más o menos sorprendidos a hechos y decisiones jurídicas que explicitan con meridiana claridad la situación que atraviesa nuestra frágil “monarquicracia”.
Hay acontecimientos que admiten pocas dudas para distinguir la gravedad de las cosas que están sucediendo en el ámbito de la justicia española. Vayamos con unos ejemplos:
Podemos comenzar hablando de la desigualdad de trato que padecen los súbditos de este país  con respecto a los amos de la finca. Si eres un ser vulgar todo el peso de la ley caerá sobre tus escuálidos hombros. Por ejemplo: la prisión provisional, incondicional y sin fianza que están padeciendo los jóvenes acusados de un delito de terrorismo por una trifulca de bar en Alsasua.
Los partes médicos adjuntados por los y las agredidas únicamente sirven para demostrar la gravedad de la lesión, nunca deberían servir para una utilización torticera que equipara a unas bofetadas y unos cuantos golpes con extorsiones, secuestros y asesinatos. No se debe usar el lenguaje de forma que lleve a pensar que todo es lo mismo. Y menos el lenguaje jurídico.
Hemos dicho que estos acusados están en prisión provisional,  o sea sin haber sido juzgados. De lo que se deduce que han sido declarados culpables antes del dictamen judicial. Muy ilustrativo.
En la orilla opuesta hallamos al cuñado del “Preparao” montando en bicicleta por los parques de Ginebra a pesar de tener sobre su ducal persona una sentencia condenatoria. Si bien es cierto que la sentencia se encuentra recurrida ante órgano judicial superior, también hay que matizar que está recurrida por ambas partes: el fiscal por considerar poca la pena impuesta y la defensa porque la encuentra excesiva. En este caso no llueve a gusto de nadie.
Pero Iñaki - con sentencia condenatoria - sigue paseando. Mientras tanto otras personas, tan SÓLO sospechosas de haber cometido un delito, YA se encuentran entre rejas.
Siguiendo con nuestro recorrido encontramos al rapero Valtonyc. Este Joven músico ha sido condenado a más de 3 años por cantar  - con mayor o menor fortuna - que vive en una sociedad de mierda en la que una familia tiene cuantiosos privilegios. Por cierto, heredados por la graciosa voluntad de un delincuente ataviado con el traje de generalísimo para esconder la miseria de su condición de genocida juzgable por delitos de lesa humanidad.
Esa es una muestra de la justicia que defiende el ministro Catalán. Rafa pretende que resulten ejemplares determinadas sentencias. El reprobado ministro no tiene empacho en marcar el paso de la judicatura y esta instancia del Estado muestra celo en admitir las impertinencias de este y otros miembros del Gobierno.
A los Tribunales no le deben resultar extrañas las injerencias, basta con recordar que Jorge Fernández ya nos dio pistas al asegurar al Jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña que la Fiscalía le afinaría sus investigaciones. Fernández Díaz fue  otro ministro reprobado, va a ser que  para ser ministro de Rajoy resulta condición inexcusable incumplir con las prácticas democráticas.
Este “ministro afinador” en el año 2014 tuvo la piadosa ocurrencia de citar en su despacho a la Virgen Nuestra Señora María Santísima del Amor, para hacerla saber que debido a los muchos méritos que en su celestial persona concurrían la iba a proponer para la concesión de la Medalla de Oro al Mérito Policial.
Naturalmente ante la propuesta del “Jefe” del Ministerio, la medalla fue concedida atendiendo a los innumerables valores policiales de los que la candidata hacía gala. Muy por encima de cualquier trabajador de las Fuerzas de Orden Público que trabajan por un sueldo y no como  la virgen que lo hace por amor.
Hasta aquí nada raro en un ministro que tenía al angel Marcelo encargado de ayudarle a aparcar el coche. Hay infusiones mañaneras que producen efectos inverosímiles.
Pero sucede que los súbditos son gente normal y quieren exigir que las fantasías animadas que sufren los personajes políticos se queden entre las cuatro paredes de su casa. Para lograrlo los súbditos recurren a los tribunales y a pesar de las demoras en la instrucción, de las trabas desde el Ministerio, de las dilaciones en la tramitación, se consigue que la diligencia judicial se complete. 
Un inciso:
El Ministerio del Interior es el Órgano Administrativo que establece el protocolo a seguir para la concesión de las  condecoraciones al mérito policial. Seguimos.
La señora en cuestión no reúne ni una sola de las condiciones que señala el Ministerio para la concesión de la distinción policial.  Pero no importa, una tras otra las instancias judiciales van dando la razón al piadoso Jorge hasta llegar al Tribunal Supremo.
Este alto tribunal acaba de fallar que no quiere revisar la sentencia porque la recurrente pretende convertir la revisión en una tercera instancia reiniciando el debate ya sentenciado por la Audiencia.
¡NO! No se pretende reabrir el debate, se pretende cerrar la estulticia de un político engolado que proyecta sobre la sociedad sus creencias religiosas. Quizás lo hace para ganar una parcela de paraíso a través de concesiones terrenales a seres de su imaginario. Es un misterio.
¿Tanto le cuesta al Tribunal Supremo fallar a favor de los seres de este mundo aunque sean súbditos? La culpa de esta situación reside en nuestra condición de vasallos, si tuviéramos una Constitución igualitaria y democrática en la que ninguna familia tuviera privilegios los jueces se encontrarían a salvo de presiones de “iluminados integristas” y nos tratarían como a seres con derechos.
Por su dejación de funciones, su parcialidad y su falta de equidad jurídica, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ya ha corregido en varias ocasiones a los altos Tribunales españoles (Supremo y Constitucional).
 Habrá que continuar esperando que Europa nos libre de los fanáticos.

lunes, 19 de febrero de 2018

Cantos de distracción


Pocas, muy pocas veces hacer coincidir una mala canción con un pregón “carnavalero” y acompañar ambos de la sedición catalana,  ha servido tan estupendamente a la organización para delinquir que sostiene al Gobierno.
La calificación no es arbitraria, así consta judicialmente en la imputación judicial al PP que preside Mariano Rajoy.
 Paseando por las ciudades de Iberia  podemos asistir atónitos a espeluznantes incidentes que no parecen preocupar a la doble R (Rajoy-Rivera). Los gritos y ademanes subidos de tono son alimentados y propiciados desde posiciones integristas españolistas (Cs y PP) hasta convertirlos  en los prolegómenos de las agresiones.
Ya han tenido lugar insultos, acorralamientos, incluso agresiones a políticos y simpatizantes de formaciones políticas contrarias al pensamiento único de los neo-liberales patrios. Todos estos lamentables sucesos  apuntan  visos fundados de haber sido avivados por políticos de exiguos escrúpulos. Con un ápice de independencia judicial algún prócer del PP  debería haber sido citado a declarar como investigado.
La España ¡Una! ¡Grande! y ¡Libre! Renace desde las cenizas si es que alguna vez estuvo en las cenizas. Más bien ha reaparecido con fuerza después de haber permanecido durante años en un segundo plano de exhibición. 
Política y socialmente siempre han estado en la cúspide del poder, nunca han dejado ni un ápice de su dominio. Ver a la familia intentar vender el Pazo - que su dictador abuelo obligó a los gallegos a regalarle - da una idea de la transmutación social de una dictadura a una “democracidura”. Tratar de sacar réditos del expolio de un genocida  explicita la caradura de los descendientes.
Los responsables del “procés” catalán con su nueva pose de no haber querido romper ni un plato dan argumentos a los medios españoleros para tapar todo lo demás. Los juicios de Gürtel, Púnica, Lezo… acorralan al partido que preside “Eme Punto Rajoy” ¿Qué mejor manera de  tapar las vergüenzas  que hablar de otras cosas? 
La deriva elegida por los imputados independentistas ha dejado de manifiesto las incongruentes posturas adoptadas por los que pensaban que un poquito de “seny catalán” bastaba para conseguir una quimera. Las consecuencias jurídicas han superado su capacidad de reacción.
Que la opción independentista es legítima nadie lo duda, lo que ya no está tan claro es el camino a recorrer para conseguir el objetivo.
Hay varias formulas, a saber:
-          El acuerdo entre partes. Tanto independentistas como  unionistas deben admitir que no pueden imponer sus tesis  con “solo” un 50% de apoyos. La concordia y los acuerdos se hacen indispensables.
-          La toma unilateral de decisiones como la DUI.  Para hacer una DUI hay que ser consecuente con la fuerza que se tiene. Contar con apoyos extranjeros relevantes (no valen Andorra, San Marino, Granada o Corea del Norte). Es decir, tener  reconocimiento internacional dispuesto a apoyar nuestra causa por los medios más expeditivos, por ejemplo la intervención  de USA en Kosovo.
-          Poseer fuerza bastante para hacer frente a la reacción expeditiva de los poderes del Estado. Contar con Ejército propio.
Fuera de estos supuestos cualquier intento de separación pasa por la generosa voluntad del gobierno del Estado. Casi da risa imaginar la idea de generosidad de los gobiernos de Rajoy. Por otra parte  los tribunales ayudan al ejecutivo en un intento de maquillar la opresión de las ideas aludiendo a la fortaleza del Estado de derecho.
En un país - inmerso en el integrismo nacional católico - tampoco podía faltar la utilización de los artículos 510/543 del código penal que contemplan los delitos de ofensas a los sentimientos religiosos.
Son demasiados artículos para dejar a la arbitraria interpretación del colectivo judicial. Los magistrados, fuertemente contaminados por sus creencias, resultan dudosamente imparciales juzgando delitos de opinión cuando por el medio circula la curia religiosa.
La segunda distracción que utilizan los salva -patrias es el pregón del carnaval de Santiago de Compostela que  ha dado oportunidad a los integristas del PP y Cs para alentar a las masas en defensa de la Patrona de la Hispanidad. Se han sentido ofendidos por las “gracias del pregonero” y por la supuesta falta de respeto a unos seres imaginarios.
La guinda a la distracción  orquestada la pone Marta Sánchez con su “patriótica” interpretación del himno. De marcha real a símbolo de unión de todos los españoles ¡Nunca una mala composición llegó tan alto!
Claro que anteriormente ninguna mala melodía sirvió para esconder el hedor de la gestión de un partido imputado en sede judicial ni pudo tapar la incapacidad de su presidente.

sábado, 3 de febrero de 2018

Todas iguales

Antiguamente las familias adineradas hacían donaciones y entregaban bienes para que sus niñas fueran acogidas en los conventos cuando era necesario alejar a la joven del mundanal ruido.
Las causas podían ser diversas: desde la limpieza del deshonor familiar por culpa de algún desliz amoroso con consecuencias, hasta la búsqueda de acomodo por falta de perspectivas de futuro para ellas.
Las mujeres no disfrutaban de muchas salidas. Sus opciones pasaban por desposar con un mantenedor tras ser engalanadas con un buen patrimonio ofrecido por la familia.
Además de la cuantía de la dote que adornaba a la doncella también tenía extraordinaria relevancia (igual que ahora) lo bellas que eran.
Las más hermosas podían elegir entre varios pretendientes y el importe de la dote disminuía a razón directamente proporcional de su belleza.
Las poco agraciadas tenían altas posibilidades de ser casadas con dios y dedicadas a su inmaterial servicio. Naturalmente este proyecto de esposo también exigía la dote, como cualquier otro ofrecimiento de consorte.
En la versión masculina del proceso, los varones eran destinados a diferentes tareas en función del orden de llegada a la familia. Así el primogénito se quedaba con tierras y bienes, los siguientes muchachos elegían entre servir a dios o servirse de las armas para hacer fortuna.
En los tiempos que nos ha tocado vivir la sociedad ha cambiado algo, aunque no toda la sociedad.
Igual que las aldeas de irreductibles galos de Asteríx, algunas instituciones resisten impertérritas e incólumes  el paso de los siglos. Se mueven por idénticos parámetros que sus antepasados de la Edad Media.
Hemos asistido boquiabiertos a la celebración del 50 cumpleaños de un señor que ostenta la dignidad de ser el Jefe de Estado luciendo como único mérito que su padre fue colocado en el trono por la voluntad de un  genocida dictador.
Unos generales rebeldes decidieron que la voluntad del pueblo soberano no tenía ninguna validez. Como es norma - habitualmente histórica - las fuerzas armadas españolas se colocaron al lado de caciques, nobles, obispos y banqueros para sesgar la ocasión de libertad democrática que el pueblo había logrado. La II República duró un suspiro.
Entre todos esos mandos militares, destacó uno por su falta de escrúpulos y desmedida ambición. Sucesiva y meticulosamente los insurrectos insignes que eclipsaban a Franco  (Sanjurjo y Mola) acabaron siendo descabalgados de la carrera por el poder. Fatales y sospechosos accidentes despejaron el camino del gallego hacia la Jefatura de los rebeldes.
El Borbón depuesto se frotaba las manos en su exilio romano, pensaba que unos militares leales a su persona iban a restituirle en el trono por la fuerza.
Su esperanza fue vana, igual que resultó estéril la aspiración de su hijo Juan. El levantisco se acomodó en el sillón y le cogió gusto. A regañadientes lo soltó con su último suspiro, antes dejó “todo atado y bien atado”.
Curiosamente Juan Carlos de Borbón acabó siendo el agraciado por la victoria del bando de los rebeldes sublevados ya  que fue nombrado por Franco su sucesor a título de rey.
A día de hoy, 86 años, 9 meses y algunos días del derrocamiento de Alfonso XIII nos encontramos con un bisnieto del rey destituido en el mismo lugar en el que se hallaba su bisabuelo ¿méritos? Haber nacido.
Así, por ese nacimiento se organiza un festejo para celebrar su 50 cumpleaños y como regalo decide conceder a su heredera la condecoración del Toison de oro ¿méritos de la niña? Haber nacido.
Anteriormente había sido nombrada princesa de Asturias por detentar los mismos méritos que lució  su progenitor: haber nacido.
Ahora bien, Leonor debe de saber que el principado que ostenta y "la oveja de oro muerta colgada de una cuerda que va a lucir en el pecho" será debido a que en España existe una familia que vive al margen de la Constitución y que segrega  por cuestión de sexo.
Si no ocurriera esta discriminación sería su primo hermano Felipe Juan Froilán de Todos los Santos quien tendría esos títulos y de quien sería glosada su extraordinaria formación para cumplir con la altísima misión que le iba a ser encomendada. Su madre la reina Elena desgranaría las palabras henchida de satisfacción sin poder reprimir unas lagrimitas pensando ¡Qué listo es mi niño!
Naturalmente todos los españoles somos iguales ante la ley ¡Faltaría más! Por eso es delito todo lo que parezca injurias a la corona.  
De los compi yoguis investigados nadie se acuerda, sin embargo se dicta prisión preventiva sin fianza para determinadas personas por si acaso delinquen. Esto último es una aportación española al mundo del derecho. A partir de ahora se hablara de Derecho Romano, Derecho Civil, Derecho Penal y por supuesto de Derecho Preventivo Español. Aquí los jueces encarcelan a las personas por si acaso.
Al tiempo que condenados por sentencia de los tribunales a mas de 6 años, ni siquiera ven reducida su capacidad de movimiento ni se toman medidas cautelares.

Claro que todo el mundo no es cuñado del Jefe de Estado ni es un Duque em-Palma-do Urdangarín dixit.

lunes, 22 de enero de 2018

Fatuos comportamientos

Organizadas por Zaragoza en Común se han llevado a cabo unas “Jornadas Municipalistas”, bajo el titulo Municipalismo 2019: otra forma de ser y estar en política. Bien, está francamente bien que se abran las puertas de la política a todas aquellas personas que deseen acercarse a los problemas cotidianos que les afectan.
Ítem más debería ser absolutamente obligatorio que los políticos de cualquier área se vieran sometidos de forma regular al examen de los que a la postre acaban siendo los sostenedores del sistema.
Las jornadas se articularon a través de unas ponencias de trabajo haciendo una exposición de las conclusiones y fines que se perseguían con el debate de ideas. Constructivo de todo punto, ni siquiera vamos a detenernos en los posibles fallos e inconvenientes, en las limitaciones.  Francamente, la sola iniciativa merece una general aprobación por dar voz y poner énfasis en la participación de la gente.
En cambio si vamos a realizar una pequeña parada en un tema considerado menor e irrelevante en  considerables ocasiones en las que es sacado a la palestra. Se habla del laicismo como de pasada, a hurtadillas.
No vamos a caer en el error de pensar que es la madre de todos los problemas ni la confluencia de todas las soluciones, pero si creemos que tendría que ser tratado en profundidad para poder centrar el debate.
Entre los intervinientes en las “Jornadas” estaba el actual alcalde de Cádiz que consciente o inconscientemente, dejó deslizar que hay que atender todas las sensibilidades con la finalidad de gobernar para todos. Jose María González tiene razón. Ahora bien, se sigue desoyendo lo que representa reivindicar una opción laica de la sociedad.
El edil gaditano olvidó nombrar que ha sido admitida a trámite una demanda de Europa Laica contra el consistorio de la ciudad por la concesión de privilegios municipales a un ser del imaginario religioso perteneciente la confesión católica. En resumen: la Virgen del Rosario fue condecorada con la medalla de oro de la ciudad. Suponemos que en este caso al igual que en otros muchos no se personó a recoger la condecoración y delegó el honor en algún figurante auto-nombrado  representante de su celestial virginidad.
Aquellos que están de acuerdo con este tipo de medidas argumentan con mucha frecuencia que a nadie daña que se reconozcan los méritos, o sean homenajeados seres de “su” confesión. Arguyen que si no gusta la idea con no acudir al acto queda todo solucionado.
Inmediatamente adornan su razonamiento incluyendo los temores que tendrían los díscolos si la distinción fuera dirigida a una deidad de otro tipo, musulmana por ejemplo.
En clave municipal entendemos la postura de Azcón - portavoz del PP en el consistorio zaragozano – por supuesto la de sus compañeros de viaje místico, incluso la de aquellos que – ya retirados de la política municipal - en sus días de alcaldía insistían con el capricho de exponer un Cristo en el Salón Municipal de Plenos.
O sea, para aquellos que nacen arraigados en las profundas raíces del catolicismo por obligación es comprensible que la santificación tenga que ser impuesta aun en contra de la voluntad de los individuos. De esa técnica de captación de acólitos  se tiene amplio conocimiento y experiencia en sacristías, cabildos, parroquias y arzobispados. Dentro de las fuerzas de la vieja política se entienden estas posturas, pero algunos nuevos también las usan ¿Qué les sucede?
Simplemente pasa que siglos de imposición de los dogmas religiosos han proporcionado un extraordinario poder al lobby clerical. En todas las expresiones de agasajo mundano inexcusablemente va incluido un acto sacerdotal (tipo misa, ofrenda o procesión). Los motivos son hacer partícipe a dios de la alegría de los hombres. Naturalmente con los curas el espectáculo gana y adquiere una nueva dimensión.
Los reyes eran coronados por los cardenales, se tomaba posesión de los cargos tras jurar ante dios y con la mano en la Biblia, se declara poniendo a dios por testigo de la verdad, los soldados juraban bandera tras la correspondiente misa y con formulas que incluían a dios en el compromiso. Hasta los funerales de Estado tienen otro color con unos cuantos obispos oficiando.
La Iglesia Católica se adueñó de las expresiones de esplendor cotidiano para conceder el beneplácito divino a las vulgaridades humanas. Atrapó las ceremonias, incautó las celebraciones y usurpó las fiestas. Por último acabó quedándose con los edificios, los campos, los huertos, las catedrales las ermitas  y hasta los frontones donde se celebraban los actos.
Y a eso es a lo que nos conduce los comportamientos melifluos y condescendientes. Los nuevos  se resisten a renunciar al festejo popular aderezado de grandeza eclesial, cualquier acto gana en relevancia con la simple presencia de una pareja de sotanados. Adornan mucho.
No quedan igual  las fiestas populares si no las pintamos con un barniz de fervor religioso ¡Mucho mejor involucrar a los santos en nuestros festejos! No sabe igual el vino fino en el Rocío sin la presencia de la virgen. San Fermín bendice las borracheras y la virgen del Pilar cuida de la calidad del calimocho.

En estos términos se apuntan algunos de los nuevos dirigentes a la corriente de disfrutar de las prebendas de reconocimiento como autoridad social. Nadie mejor que un señor con mitra, casulla y báculo para dar fe de la grandeza de los alcaldes y su de condición de prohombres relevantes  en el devenir social. 

martes, 16 de enero de 2018

Guillotinas de chirigota

El año se ha despedido después de las “entrañables” fiestas, la felicitación real, los sorteos de lotería y los atracones de comida acompañados de los chistes del cuñado, los consejos del suegro y los lloros de los sobrinos gritones.
El año que entra lo hace en clave festiva, uvas, cava, besos y buenos deseos. Se espera de la nueva temporada que traiga mejores condiciones que las que proporcionó su predecesor.
La miopía popular y sus supersticiones hacen el resto. Para alimentar estas últimas nunca faltan trovadores camuflados de periodistas que cantan las virtudes de los mandamases.
Entre los pudientes destaca una familia que ha padecido durante los últimos años pesadillas inimaginables en sus regios sueños.
Los Borbones han tenido que reciclarse a toda prisa. Corrían el riesgo cierto de que  desapareciera de súbito la  estulticia endémica de sus súbditos. Entonces el país que antaño gritó con orgullo “vivan las caenas”  podría despertar de su letargo para pedir cuentas a la corporación monárquica. Es decir, hacer lo mismo que hicieron nuestros vecinos al otro lado de los Pirineos allá por 1789.
 Aunque parece que por ahora pueden respirar tranquilos los amantes del régimen instaurado por el general Franco.
Para adoctrinar a la plebe las televisiones públicas estatales obsequian a la paciente audiencia  con un infame panegírico publicitario de la realeza,  un panfleto ensalzador de sus encomiables logros.
Detrás de las alabanzas al “Emérito” por su 80 cumpleaños, se esconde la necesidad de ocultar los infortunios acaecidos durante la última fase de su reinado.
El comienzo del periodo juancarlista ya resultó anacrónico, nombrado por el dictador como sucesor a título de rey nunca se sometió a un verdadero plebiscito sobre la forma de Jefatura del Estado.
La Constitución se acomodó a la ley de sucesión franquista que le otorgaba la Jefatura al Borbón. Dicen que se hizo para no molestar a otros poderes que pudieran estropear la “Modélica Transacción”. Eso sí, el rey se reservó el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas y seamos realistas, eso es mucho mandar.
Como lo que mal empieza mal acaba, su periodo terminó entre escándalos de caza de elefantes, de princesas Corinas, de yernos condenados por delitos varios, de hija procesada y curiosamente exculpada por su condición de mujer florero, finalmente abdicó en alguien muy “Preparado” para preservar a la institución.
Antes  se protegió el monarca saliente manteniendo el mismo estatus de inviolabilidad, inimputabilidad y falta de responsabilidad que disfrutaba en activo.  No fuera a ser que cualquier fisgón desaprensivo – deseoso por conocer la procedencia de su extraordinaria fortuna - decidiera investigar la relación de la augusta persona  emérita con amigos extraños y al tiempo llegara a conocer su estrecha relación con dictadores portadores de   turbantes.
El advenimiento del segundo Borbón - tras la reposición monárquica post franquista - estuvo plagada de episodios con nubarrones. Decidió casar con una periodista y de esta forma tener un matrimonio morganático. Esa es la calificación que las casas reales otorgan a la unión  realizada entre desiguales.
De hecho Juan Carlos debe a la regla de no casar con la plebe, que Juan de Borbón (su padre) fuera reconocido legítimo heredero al trono y que el dictador Franco respetara (con su peculiar manera) la legitimidad sucesoria para inclinar su elección a favor de “Juanito” y nombrarle heredero de su despreciable régimen fascista.
No olvidar que el primer heredero de Alfonso XIII, su hijo Alfonso - Príncipe de Asturias - había renunciado a sus derechos dinásticos para casar con una plebeya. Felipe no se planteó esta cuestión ni otras muchas. Si hubiera sido coherente con la institución y hubiera renunciado (igual que su tío-abuelo) a la corona por amor, la reina hubiera sido Elena y el próximo monarca se llamaría Felipe Juan Froilán de Marichalar y  Borbón.
El Preparado rozó la oportunidad de darle un aire de moderna legitimidad a un reinado nacido de la sucesión por un nombramiento dictatorial pero no pudo, no quiso o no se atrevió.
Pudo someterse a la voluntad de los ciudadanos y buscar desautorizar las voces que proclamaban y  pregonan la falsedad de su ascensión a la Jefatura Estatal pero no lo hizo. En su lugar, el día de su coronación, la delegada del Gobierno en Madrid - Cristina Cifuentes - articuló un despliegue policial en el recorrido de la comitiva real  que bien podría haber sido la envidia de los estados absolutistas del siglo XIX.
Pasado el tiempo Cifuentes se disculpó un poco por los excesos cometidos, pero los detenidos y represaliados ya habían sufrido su exceso de celo monárquico.
Para Felipe VI todo resultó normal, al fin y al cabo no es asunto de reyes dar la sensación de respetar los derechos de quienes les mantienen. Para semejantes menesteres están los medios informativos leales y afines. Ellos son quienes  tienen la obligación de vender esa fantasía.
En los demás casos los jueces y fiscales procurarán poner adecuado remedio a los excesos de los díscolos. En estos supuestos resultan muy eficaces las multas y penas de privación de libertad.
No hace mucho, a un contribuyente al sostenimiento de la familia real, le ha sido impuesta una multa de 7200 euros por silbar al himno “chuntaaa – chuntaaa…” durante un partido de futbol  presidido por su augusta majestad. Los delicados oídos reales pueden sufrir ante la música de viento provocada por los revoltosos.
En Cádiz se ha presentado una chirigota que hace partícipe al público con una inocente interrogación. Son los asistentes quienes deciden si se condena a la guillotina  a Puigdemont. Los junta-letras oficiales encuadran el espectáculo  dentro de la libertad de expresión.

¿Alguien es capaz de imaginar la condena que recibirían los miembros de la chirigota si la protagonista de la pregunta fuera una regia figura? y ¿la consiguiente reacción de la prensa apesebrada? Da dolor sólo imaginarlo.

viernes, 5 de enero de 2018

Los reyes de las cabalgatas

En estas “entrañables fechas” se repiten cíclicamente comportamientos humanos y sociales. Unos personajes, los de siempre, intentan apropiarse de las celebraciones atribuyéndoles consideraciones religiosas como si se tratara de un dogma al que debemos estar sujetos todos los habitantes del país, creyentes y no creyentes, crédulos e incrédulos.
Así las corrientes que no contemplan la religiosidad de las celebraciones y festejos de las vacaciones de fin de año son sistemáticamente maltratadas e insultadas  como  si - por no tragarse la llegada del niño - tuvieran  que ser privados de derechos laborales.
La tarde/noche del día 5 de enero se ha consolidado una fórmula comercial que favorece a determinados comerciantes que impulsan a las masas a gastar lo que no tienen en los regalos de la noche de Reyes. El consumo es convenientemente incentivado por las cabalgatas patrocinadas con los caramelos de entidades bancarias y reforzadas publicitariamente por conocidos centros comerciales.
Este desfile de carrozas es considerado viable siempre y cuando los mandamases  de la corporación que organiza el evento y que es responsables de pagar los  fastos, sean pertenecientes al partido de los sobres. Al de #MarianoPuntoRajoy o colegas  Secretarios Generales (Acebes, Arenas, Álvarez Cascos…) que en Sede Judicial  se despacharon con escuetos “no sé, no me consta” “no recuerdo, vaya usted a saber”.
Estos personajes de escaso bagaje intelectual arremeten furibundos contra las disposiciones de los ayuntamientos y corporaciones que intentan hacer lo mismo que han hecho siempre: promocionar y colaborar con la cabalgata del día 5 de enero para disfrute de la población.
Que el máximo responsable del PP nos felicite por error el 2016 es irrelevante, igual que lo fue que confundiera una  catástrofe ecológica con unos hilillos de plastilina. Tenemos que ser conscientes que este presidente es el mismo que gritaba que España se rompía y que ahora la tiene partida.
Un señor que ha tenido que declarar ante el juez acosado por los casos de corrupción de su partido no va a poner sensatez entre sus acólitos. Es un individuo que no va a admitir ningún tipo de responsabilidad política porque se siente impune y que no está capacitado para discernir lo que está bien de lo que no. Este hombre camina sobre las aguas fétidas sin hundirse. Eso sí, camina muy deprisa o corre muy despacio, según se mire.
Una corriente política con centenares de imputados  pretende darnos lecciones de proceder social. Esa es la opción que pretende marcar las pautas de comportamiento. Estas personas sumidas en un fangoso cieno de desvergüenza son los que tratan de dictar las normas de conducta.
Seguramente habrá muchísimos más ejemplos que traer a colación, pero en una muestra de magnánima generosidad únicamente nos referiremos a la cabalgata de reyes que se celebra en Madrid.
Sucede que un tipo que ostenta el cargo de portavoz del PP en el Ayuntamiento de la capital del Estado ha arremetido contra Manuela Carmena, y naturalmente lo ha hecho apoyándose en el eslabón más  fuertemente débil  de la cadena de la manipulación: los niños.
¿Quién puede resistirse ante la defensa de la inocencia de los chiquillos?
Por supuesto Cristina Cifuentes - la sucesora de Ignacio González -  ha dudado muy poco en saltar a la palestra y posicionarse a favor de proteger el candor infantil.
Resulta muy ilustrativo, comprobar cómo los mismos que atentan contra la ley de la Memoria Histórica o la Ley de dependencia vaciándolas de contenido con la perversa estratagema de dejarla sin dotación presupuestaria, se abren las carnes argumentando una especial lucha por la defensa de determinados instantes de la infancia.
No importa que un padre maltratador aterrorice a los niños cuando su imagen les recuerda las palizas a su madre. Los supuestos derechos del delincuente prevalecen sobre los intereses del menor.  Judicialmente los niños están obligados a pasar interminables condenas de sufrimiento los fines de semana que acaban siendo un doloroso castigo en forma  de custodia paterna ¡Curioso!  
Esta norma legal es fácil de modificar, muy fácil.  Si no se hace es por la resistencia del Partido Popular a legislar medidas de justicia social que favorezcan el desarrollo de los derechos de las mujeres. Esa neutralidad da pie a jueces y fiscales para cebarse con las víctimas de la violencia machista amparados en la supuesta garantía procesal.
Este régimen garantista es una gran mentira. En realidad es una clase de violencia ejercida desde el patriarcado más reaccionario enraizado en los ancestros del poder judicial heredero de épocas que deberían haber sido superadas con el advenimiento de la “transacción”  democrática.
Recientemente hemos conocido la actuación de una fiscal reprochando a una mujer víctima de violencia de género no tener suficiente con las medidas de protección dictadas. Los noticieros han llenado espacios con la intervención de la servidora pública de la justicia. A la fiscal ni le importan ni  le hacen mella los temores de la maltratada.  Muchas muertas sufrieron antes el mismo desprecio.
¿Qué impulsa a esta clase de políticos a hacer campaña en cualquier circunstancia? Sabemos que no respetan nada pero ¿No somos culpables por permitirles todo?

La cuestión no son las carrozas, ni la cabalgata, ni los niños, en el fondo se trata de mantener el estatus de poder cercenando cualquier atisbo de resistencia de las clases desfavorecidas. La consigna es ¡Gloria a los reyes! sean magos o no.

martes, 19 de diciembre de 2017

La alegria del monasterio


Es un pueblo pequeño de la provincia de Huesca, en Aragón casi todos los pueblos son de tamaño reducido, pequeños, despoblados. Uno de los problemas que padece nuestra tierra es la huida constante de sus gentes hacia lugares mejor tratados. Pero ese es otro asunto.
Pues bien, Villanueva de Sigena ha pasado a primerísimo plano de la actualidad nacional, ahora existe, o al menos ha dejado de ser un lugar anónimo. 
Para no ser excesivamente latoso, vamos a resumir la trama.
Se desarrolla en escenarios tan dispares como un monasterio, un museo y algunos juzgados. Los actores deambulan por arzobispados, ministerios  y  “consellerías”. 
Los variopintos personajes se interrelacionan entre sí en un baile de intereses y vanidades. Obispos enfrentados en defensa de sus diócesis, gobiernos autónomos luchando por unos bienes que nunca les han importado ni han defendido y monjas mercaderes vendiendo lo que no les pertenece. 
Finalmente han llegado a las Cortes  de Aragón los informes de 22 de los 43 Registros de la propiedad que operan en Aragón y las cifras son escandalosas. Los datos registrales atestiguan que desde 1998 la Iglesia Católica ha inmatriculado (inscrito a su nombre) más de 1700 bienes inmuebles. 
Cuando lleguen los resultados de los Registros que faltan es fácil que la cifra supere los 4000 edificios de interés público y cultural que la Curia se ha apropiado. Si fuera posible remontarse a fechas anteriores a 1998 las cantidades de propiedades usurpadas pueden ser escandalosas.
¿Estará el monasterio de Villanueva de Sigena entre los bienes  despojados? 
Por fin ha salido a la luz el expolio llevado a cabo. A día de hoy ninguno de los diferentes gobiernos aragoneses se ha preocupado por recuperar la propiedad pública de los miles de bienes que  la Iglesia Católica se ha arrogado. Una torticera ley - enraizada en el más profundo Nacional Catolicismo del franquismo y modernizada por un presidente de Gobierno con ínfulas de Napoleón mesetario - permitió a la iglesia católica quedarse con bienes comunales. 
Aznar acostumbra a ocultar sus complejos tras una gran dosis de soberbia. Desconocemos el motivo que le impulsó a regalar parte del patrimonio nacional a los curas. Quizás para agradar a su cónyuge legionaria de Cristo antes de un café - relax  en la Plaza Mayor.
Ahora que Méndez de Vigo (un ministro simpatizante  del OPUS) ha adelantado los regalos navideños para que su hermano  -Vicepresidente de la orden de San Juan de Jerusalén - reciba con fraternal amor los bienes que un juez había ordenado devolver. Sería conveniente explicar si es común desobedecer mandatos judiciales o solo pueden hacerlo determinados Obispos, Arzobispos, otros clérigos y monjas sin que la autoridad judicial reaccione.
Como ejemplo de desobediencia sirva la actuación del Arzobispo de Almería cuando dijo que no va a cumplir la sentencia de Magistratura de Trabajo por la cual se le ordena readmitir a una profesora de Religión. La profesora fue despedida y el despido declarado nulo.  El Obispo no obedece y el magistrado sigue sin actuar contra el desacato. La consiguiente indemnización, al igual que los salarios, los pagamos todos vía subvenciones a la Iglesia Católica.
Cualquiera diría “con la Iglesia hemos topado”, entonces… ¿Nos conformamos con eso?
¿A qué tanta alegría? ¿Por qué nos enloquece la devolución de las obras al monasterio?  
Unas actrices importantes de este melodrama son las monjas que vendieron las obras de arte. Parece ser que las piezas estaban catalogadas como Patrimonio Nacional. A pesar de esta condición fueron vendidas y “religiosamente” pagadas ¿Tampoco ve la fiscalía responsabilidad penal en la operación fraudulenta de venta?
Francamente, es irrelevante qué Obispado acaba poseyendo los bienes, Lérida o Huesca,  carece de trascendencia a quién otorgamos su propiedad si previamente no es reconocido su carácter de bienes públicos tramposamente expoliados. Nuevamente Europa tendrá que acudir en nuestro auxilio, ya han sido dictadas sentencias condenatorias contra el Estado español por el uso infame de esa ley injusta. 
Cuando transcurrido el tiempo Lambán se entere de lo que está pasando con el patrimonio artístico/cultural aragonés probablemente caiga de hinojos y acuda a pedir consuelo a la señora andaluza “tocada” por los dioses del socialismo.
Nuestra certeza es que ni así conseguirá entender la obligación que tiene de defender los bienes públicos de la rapiña de los usurpadores aun cuando estos sean mitrados eclesiásticos.