jueves, 8 de junio de 2023

La refundación

 

Tras el nuevo advenimiento monárquico que tiene lugar a la muerte del dictador y después de constatar la necesaria exhumación del franquismo, se produce una realidad socio-política que culmina con el clímax de la llegada del régimen del 78.

Normalmente se denomina “Transición” y se califica de “modélica” a algo que tendría que ser conocido como “Transmutación” y calificado como “artera”. Hoy en día seguimos pagando las consecuencias de la claudicación ante el chantaje. El sucesor designado por el sátrapa se instaló en la Jefatura del Estado con la aquiescencia de los poderes fácticos del país: Iglesia, nobleza capitalista y militares fascistas.

Por si alguien lo ha olvidado, son las mismas patas que propiciaron el golpe de Estado contra la II República española; que posteriormente alentaron la acción armada de exterminio contra la población civil disidente, para acabar sosteniendo y sufragando la implantación durante cuarenta años de una cruel dictadura.

Pues bien, con esos “amiguetes” y rodeado de falangistas, arribó Juan Carlos I al trono del Reino de España. A la muerte del usurpador hubiera sido lógico tratar de restablecer la legalidad hurtada por las armas y que la nación sometida por la fuerza pudiese haber recuperado su estatus de libertad.

¡Pero no! cuarenta años de terror, mordaza, sometimiento y adoctrinamiento son un escollo difícil de saltar. Más todavía si se es parte de una nación acostumbrada a gritar:

¡Vivan las caenas!

El hoy denostado “emérito” es tan sólo una campechana anécdota en el penoso devenir de este simulacro de país que se conoce como España. Que existan una serie de presunciones de culpable comportamiento archivado por oportunas prescripciones, denota la calidad del sistema político que nos han impuesto. Del poder judicial mejor ni hablamos.

Que el sucesor del sucesor del genocida, sea incapaz de reflexionar y devolver la finca a sus legítimos dueños: los españoles, es una real prueba de soberbia o una prueba de soberbia real. A elección.

Estamos asistiendo a un cambio de ciclo. Es desalentador ver a un supuesto ecologista como Felipe de Borbón y Grecia asistir a un sacrificio sangriento de animales para divertimento de unos cafres. ¿Dónde quedó la defensa de la naturaleza del joven Felipe? El cambio climático ha debido propiciar una mutación cerebral. O tal vez no era tan defensor del ecosistema.

Tampoco ayuda a confiar en la jefatura del Estado de Felipe VI su propensión a enarbolar la jefatura de las Fuerzas Armadas como pilar fundamental de su reinado. ¡Algo chirría! ¿Necesita generales para ser rey, o necesitan rey los generales? He ahí el dilema.

En los últimos tiempos pensábamos que había alguna posibilidad de abandonar este deprimente escenario. Se hablaba del fin del bipartidismo como casilla de salida para regenerar la “Artera Transmutación”.

Pero no, el quítate tú (PP ó PSOE) que me pongo yo (PSOE ó PP) siempre ha estado cimentado en los partidos nacionalistas periféricos que sustentaban la alternancia según su conveniencia. Partidos de la más rancia ideología liberal capitalista: la finiquitada confluencia catalana de CyU, sumada al catolicismo jesuita vasco del PNV. Eso podríamos denominarlo bipartidismo unipartidista.

El movimiento 15M convulsionó las estructuras del poder, levantó ampollas en los delicados cuerpos celestiales de la nobleza política y recibió un desafío: si quieren  cambiar las cosas que se presenten a las elecciones. Frase que muchos se arrepintieron de haber pronunciado porque lo hicieron. Y llegaron al gobierno.

Para no ser una crónica  peñazo; el resumen es que - visto lo que se puede conseguir desde la voluntad popular - los antiguos poderes facticos han tomado la iniciativa con nuevas armas, los medios y las redes sociales.

Los cantos de sirena han llegado a los oídos adecuados para que “esos piojosos” se peleen y disgreguen. Naturalmente - para justificar la disolución en la nada de un movimiento político que alcanzó a tener más de 5 millones de votos y de 70 diputados en Cortes Generales – hay que fomentar la refundación de  la izquierda.

Yolanda Díaz alaba la generosidad de Garzón al echarse a un costado y alentar que nuevos rostros lideren IU. Bien, pero tarde. Alberto podía haber tenido la tentación de apartarse  cuando su gestión – traducida en resultados electorales - estuvo a punto de convertir IU en una anécdota política.

Y da la impresión de que a la vicepresidenta del Gobierno ya no le resulta de utilidad el partido que propició su visibilidad ministerial. Debería recordar que no fueron Más País (Errejón), ni Compromís (Baldoví), ni Drago (Rodríguez) ni otros… quienes facilitaron su llegada al Ministerio de Trabajo.  A ver si ella sola es capaz de recordar quién se empeño en que Unidas Podemos estuviera en el ejecutivo.

¿Para qué es necesario refundar? La izquierda lleva refundándose desde el advenimiento democrático. Siempre surge algún matiz que el nuevo líder o lideresa necesita introducir para desvincularse de su predecesor.

Yolanda Díaz no iba a ser una excepción. Lamentablemente, para emanciparse de quién la señaló como sucesora, ha elegido un camino tortuoso uniéndose a dolorosas escisiones de Podemos o a territoriales rivales políticos.

Por parte de Sumar tiene poco sentido la estrategia de tomar como punto de partida a las rupturas disidentes que cosechan escasos éxitos en el ámbito estatal.  Refundar el espacio que ocupa Unidas Podemos tiene todos los indicios de intento de liquidación y de venganza encubierta.

Tal vez menos ansias de protagonismo y mayores dosis de cordura servirían para volver a enfocar los objetivos políticos de la izquierda progresista en lugar de vivir pendiente de las cámaras.

viernes, 19 de mayo de 2023

Los balbuceos

 

Durante las campañas electorales es habitual que las formaciones políticas hagan una exhibición de ideología, así que – cuando  hay elecciones – aparecen sin ambigüedades los teóricos objetivos políticos de los aspirantes.

Entre los charlatanes que se revelan particularmente activos, encontramos a los ilustres defensores de lo que se ha venido en denominar “cultura del esfuerzo”.

Resulta curioso comprobar cómo se muestran acérrimos defensores de los méritos y del trabajo aquellos que carecen de los primeros y abominan de lo segundo. Si por un instante fueran capaces de pensar en las virtudes y méritos de los cuales alardean y que creen que marcan la diferencia con los desfavorecidos mortales, se darían cuenta de que ni son tan especiales, ni valen tanto.

Indagando en su ideología, nos damos cuenta que, ellos y ellas, acaban equiparando a la Justicia Social con una especie de limosna oficializada que debe ser repartida de forma discrecional entre los que se lo ganen y merezcan, nada de generalizar las dádivas. “Meritocracia” en estado puro.

Piensan así porque, si hubiera Justicia Social, estaría de más la caridad y tendría que cerrar la factoría de pobres agradecidos.

Entre los exponentes más activos de este tipo de pensamiento, se halla la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid.

Isabel Díaz Ayuso tachó a la Justicia Social como un invento de izquierdas para regalar paguitas entre sus adeptos y así fomentar la vagancia y la molicie.

Como era de esperar, la hemeroteca volvió a dejarla en ridículo. A continuación, sin la ayuda del pinganillo que le dicte las réplicas, fue incapaz de contestar una simple pregunta referida a la mencionada cuestión.

Como respuesta a la pregunta sobre sus manifestaciones acerca de la Justicia Social, IDA sólo pudo emitir unos lastimosos balbuceos. Esa contestación llevó a Oscar Matute (EH Bildu) a expresar su opinión mediante un lacónico “Sin comentarios, que no hace ni falta”.

¡Qué manera tan elegante de ignorarla! Es cierto, no es necesario incidir sobre la necedad. Aunque se haga con harta frecuencia, tampoco es imprescindible publicitar la estupidez. Ahora bien, sería aconsejable establecer un adecuado programa de inmunización para prevenir el contagio propagador de la majadería. Hasta el 28 de mayo podremos comprobar lo contagioso que es.

Una vez dado el banderazo de salida para las votaciones autonómicas y municipales, la rancia derecha hispánica ha sacado de procesión a su espantajo favorito: ETA.

Debe de ser la fuerza de la costumbre. Cada vez que se les agotan los argumentos sacan los mantras de que España se rompe por Cataluña, la izquierda desprecia a las víctimas, vuelve ETA y – por supuesto - ¡Viva el rey!

Los herederos del franquismo utilizan el dolor de unas victimas sin afectarles el dolor de otras. No les importa que los delitos hayan sido pagados con penas de cárcel ya cumplidas, que la banda terrorista se haya disuelto hace años y que la lucha armada fuera sustituida por la confrontación política, tal y como la democracia en diferido que disfrutamos demandaba.

Ante esa postura enfermiza, no está de más recordar al denominado ariete contra el Gobierno de la nación, que efectivamente está muy feo matar, pero no es más bonito establecer protocolos sanitarios que han propiciado el fallecimiento - en las residencias madrileñas - de miles de personas mayores entre terribles sufrimientos, soledad y abandono.

Ahora bien, existe una diferencia abismal entre unos y otros: los etarras convictos han saldado su deuda con la sociedad cumpliendo las penas que les fueron impuestas y casualmente la reinserción social es uno de los principales objetivos del sistema jurídico español.

Por el contrario, los responsables de las muertes de los ancianos, se ven amparados por un sistema judicial hecho a medida que cumple escrupulosamente con su finalidad, que no es otra que evitar que algunos de los miembros de la tribu asuman las responsabilidades que les corresponden.

La dama balbuceante debería de dar muchas explicaciones sobre las decisiones que tomó con los protocolos sanitarios. El borracho peligroso que dirige su carrera le aconseja silencio.

Tampoco debemos caer en la tentación de olvidar las dudas que generaron actuaciones de sus familiares cercanos para enriquecerse. Al fin y a la postre no dejan de ser méritos y más méritos para ser candidata a obtener mayoría absoluta.

Eso sí todo hecho con ¡Ganas!, como dice el video electoral del PP de Madrid ¡Con muchas Ganas!

Al compañero navegante de los narcos cada día se le pone más cara de Pablo Casado. Es lo que pasa cuando juegas “al todo vale” con la señora de la libertad de tascas y cantinas.

Las reglas las pone ella y aunque el resultado de sus ocurrencias sean millares de muertes nadie cuestiona que pueda ser candidata a seguir destrozando vidas. De la actuación de los curiosísimos miembros del inexpugnable poder judicial ya si eso hablamos otro día.

lunes, 24 de abril de 2023

Quién lo iba a decir

 

Desde que se produjo la aparición de un partido inesperado en el panorama político, con machacona insistencia, los medios de desinformación, de contra opinión y los paniaguados lameculos, bombardean a la opinión pública  con las catástrofes que padecerán si los bolivarianos, comunistas, anti españoles siguen avanzando.

Podemos tuvo la habilidad de capitalizar el descontento de uno de los movimientos sociales más trascendentes y agitadores de la memoria colectiva de esta finca con Ínfulas de país llamada España.

Le guste o le disguste a la reaccionaria carcunda nacional, el 15M materializó el grito unitario en contra de una mentira que fue vendida envuelta en papel de regalo: LA MODÉLICA TRANSICIÓN ESPAÑOLA. Y por ende su abortivo resultado: la componenda del 78.

A día de hoy todavía no nos hemos escapado de la trampa. Algunas personas pretendieron inútilmente alertarnos sobre el fraude y la estafa que representaba la democratización del franquismo, podríamos calificarlos como vanos intentos de concienciar a la nación en su búsqueda de la dignidad.

Una vez que la familia francesa Borbón arribó a nuestra tierra para ser nuestros amos comenzó un penoso tormento. Liberados del absolutista Alfonso XIII y su dinastía, nos dimos de bruces con uno de los grandes borrones de nuestra historia - por si algún paleto nacionalista/hispánico lo había olvidado -  un Borbón, designado por el dedo caprichoso del genocida, ocupó la Jefatura del Estado

Hay que seguir repitiendo para que cale hasta los huesos, que el rebelde provocó una guerra estimulada por un lacerante fascismo,  que fue subvencionada por el caciquil capitalismo opresor y bendecida por la  complaciente iglesia católica española. Las consecuencias del arrebato sedicioso fueron más de un millón de muertos, centenares de miles de deportados, cientos de millares de desaparecidos… miles y miles de represaliados.

Si escuchamos la versión de algunos historiógrafos con pocos escrúpulos, representantes de la patriótica derecha política y su vomitivo carácter de patriotismo de cantina, los generales levantiscos tuvieron que intervenir ante la deriva catastrófica que sumía en el caos al país. O sea, algo que hoy en día desean que suceda para desalojar a los izquierdosos de la Moncloa.

Y claro, una vez que por la fuerza se hacen con el poder, lo guardarán durante otros cuarenta años, ¡Conocemos el cuento!

Pero hete aquí, que en su afán purificador de las esencias patrias, han elaborado una propuesta parlamentaria y a pesar de su afán por impedir la justicia social, la cerrazón que exhiben contra los avances en derechos, el enfrentamiento discriminador que mantienen contra los inmigrantes, unido a la cruzada homofóbica y sexista, quieren aprobar la ilegalización de asociaciones o grupos políticos que fomenten, promuevan, amparen o protejan determinados comportamientos ilícitos.

Ellos se quieren referir a PNV, ERC, BILDU, PODEMOS, JUNTS, CUP, IU…, para abreviar todo lo que no sean ellos y un bipartidismo como dios manda.

Para ilegalizar a los grupos sociales, los promotores de la iniciativa establecen una serie de  conductas sancionables, entre ellas se encuadra la pederastia. ¡De acuerdo! ¡Quien se iba a imaginar que un partido de la derecha más extrema iba a abogar por la ilegalización de la iglesia católica española!

Los escándalos de abusos y pederastia que tienen su génesis en las propias normas de la   institución eclesiástica, deben encontrar la solución en la contundencia legislativa de la sociedad civil. Por fin de las fascistas cabezas cuadradas sale una idea socialmente plausible.

Mientras tanto permaneceremos expectantes a la espera de acontecimientos.

¿Denunciarán los abogados ultra cristianos a su “amiguito” el partido ultraderechista-patriótico por pedir la ilegalización de la Conferencia Episcopal?

¿Denunciará el partido ultraderechista-patriótico a sus “amiguitos” los abogados ultra cristianos por amparar y defender a una asociación atiborrada de casos de pederastia?

¿No harán nada para seguir los tres; Iglesia católica española, abogados ultra cristianos y partido ultraderechista mamando de las ubres del Estado?

martes, 18 de abril de 2023

Un mundo feliz

 

En una hipotética situación de cordura social extrema, la izquierda política conseguiría que los votantes acabaran convencidos de la absoluta necesidad de admitir sus propuestas. Pero no es así.

En un mundo que ya se encuentra en la UVI, asalariados de diferentes condiciones – desde agresivos ejecutivos a mano de obra no cualificada, pasando por algún cretino intelectual que se considera por encima de la media – optan por dar su apoyo a corrientes que ignoran las necesidades cotidianas que acucian al trabajador, tenga la categoría que tenga, directivo o currela.

Paradojas de la vida, por muy colaboracionista que pretenda ser, el probo directivo está en el mismo saco que la mano de obra barata. Los dos dependen de la caprichosa voluntad de quién les contrata. Y ambos son protegidos de los abusos por la legislación que la lucha obrera trata de mejorar.

Son múltiples los casos en los que el explotado se posiciona al lado de su explotador, seguramente esperando que el amo muestre benevolencia con los dóciles y le permita aprovechar las sobras del banquete, ¡Pobrecico! ¡Tan siervo y tan sumiso!

Sin embargo no hay que cargar las tintas sobre los amansados. Un vistazo al panorama político actual nos desvela muchas de las incertidumbres que nos acosan.

La crisis del 2008 llegó a manifestarse como un punto de inflexión del devenir político, económico y social del mundo desarrollado, pero no, fue puro espejismo.

Una vez apretado con fiereza el cinturón de las clases trabajadoras, las élites se siguieron forrando y salieron de la crisis más fortalecidas de lo que entraron.

Los bancos ganaron más dinero, las constructoras pasaron su deuda al Estado y los accionistas cobraron sus dividendos haciendo caso a un delincuente que proclamaba que eso era el mercado (Rodrigo Rato dios mediante).

Década y media después seguimos prácticamente igual. Una ultra liberal como Esperanza Aguirre hizo un reconocimiento de culpa con ocasión del desplome del sistema corrupto financiero – proclamando que había que cambiar el modelo – el arrepentimiento le duró un suspiro. Hoy en día, Isabel Díaz Ayuso agarrada a su perro faldero MAR, nos vuelve a colocar el liberalismo económico como bandera del progreso. 

Con ideas de parvulario va avanzando como ariete contra el Gobierno de la Nación.  Para la estrella de la derecha liberal lo que de verdad es “chachi piruli” es no encontrarte con tu ex tomando cañas o en uno de los atascos tan genuinamente madrileños.  Cuando la muchacha no sabe qué decir  acaba su intervención ofreciendo bocadillos de calamares al grito de ¡Viva el rey y los toros! ¡Así nos va!

Con ese bagaje, con infinitas dudas sobre su gestión de las residencias de mayores, con algún dinero ganado por su hermano aprovechando la coyuntura de la pandemia y con la laminación de la sanidad y la educación públicas, los madrileños votan al PP porque no encuentran nada mejor ¿No encuentran o no buscan? Vete tú a saber.

Hemos convertido a las ideologías en rehenes de las caras conocidas. Ser de izquierdas no es ser Pedro Sánchez  ni Yolanda Díaz.

Ser de izquierdas es tener conciencia de grupo social. Si no nos damos cuenta que como especie estamos condenados a vivir en comunidad y que para hacerlo armónicamente tenemos que articular normas de convivencia, no habremos avanzado nada en siglos de existencia.

La pugna que tiene Yolanda (Sumar) con Iglesias (Podemos) conduce inexorablemente a un choque de intereses que perjudican a todos los que de alguna manera se identifican con la ideología de ambos.

Pablo, le guste a Yolanda o no le guste, es el artífice de la ruptura que se produjo en la concepción política del país amarrado como estaba a un bi-partidismo enfermo.

Desde la irrupción de Podemos se acabó el pasteleo  del “hoy por ti mañana por mí” - usado durante la modélica transacción - para pasar a pensar en el bienestar inmediato de las personas: Ingreso mínimo vital, salario mínimo, stop desahucios, ley de dependencia, protección durante la pandemia, ley del solo sí es sí. Las críticas que recibió Iglesias por empeñarse en formar parte del Gobierno fueron feroces, hoy sabemos que sin el Gobierno de coalición que se formó nada de lo señalado hubiera sido posible

¿Imaginan un Gobierno de Pedro Sánchez con Albert Rivera de Vicepresidente tal y como pretendía el Ibex 35 y sus secuaces mediáticos? Los sueños más cálidos de la patronal de los Botín, Garamendi, del Pino…, no alcanzan semejante clímax.

En las postrimerías de la legislatura no debería ser necesario recordar algunos datos, uno de ellos es la insistencia de Pablo Iglesias; en contraposición de notables de Podemos; para que Izquierda Unida, con Alberto Garzón y Yolanda Díaz en sus filas,  formaran parte de un proyecto que iba a permitir a los comunistas ser parte del órgano que decide las políticas ejecutivas de este país. Se debe recordar que eso no fue un logro de Iñigo Errejón, Baldoví o Ada Colau. Fue empeño de Pablo Iglesias y su equipo. Igual que la moción de censura que desalojo a M. Rajoy de la Moncloa.

Hoy, revolviéndose contra el hacedor, Yolanda reniega de quién la visibilizó como futurible.  El camino emprendido por la Ministra de Trabajo tiene mala marcha atrás. Podemos estuvo muy cerca de ser una fuerza de izquierdas hegemónica, mas de 70 diputados lo avalan.

Izquierda Unida en el esplendor del profesor Anguita alcanzó a superar mínimamente la veintena. Con Alberto Garzón es innecesario que hagamos leña de un proyecto caduco y quemado ¿Seguro que el camino emprendido por Sumar es el que demanda una izquierda con aspiraciones de Gobierno? O  ¿Es que ya no se aspira a ser Gobierno?

Por lo visto en los sondeos las cuentas no salen y para ser muleta del PSOE ya puso las condiciones el añorado maestro Julio Anguita ¡Programa, programa, programa!

viernes, 14 de abril de 2023

El 14 de Abril

Resulta tremendamente complicado no caer en la tentación de llamar patán a un fulano que, por una de esas crueldades del destino ostenta una alta representación política en este lastimoso país.

El individuo en cuestión, además de otra serie de lindezas, anima a unos estudiantes de educación secundaria, a plantearse como duda, el carácter democrático de la II República de España.

Ya es bastante penoso tener que soportar las infames ideas que adornan el currículo del personaje, para tener que aguantar la propagación de ocurrencias de las que fue capaz de hacer alarde en su comparecencia en la conferencia/charla que masculló en un colegio concertado; es decir, pagado con dinero público por obra y gracia de una penosa decisión de Felipe González.

La falta de plazas públicas para universalizar la enseñanza, sirvió de excusa a la camada de Suresnes para que la jerarquía católica siguiera mangoneando la enseñanza en España.

Felipe, Guerra y compañía lo hicieron tan, tan bien, que cuarenta años después seguimos con la escuela concertada como bastión de la enseñanza pública, universal y gratuita en nuestro país. Hoy cuantiosamente potenciada por Gobiernos centrales y autonómicos de uno y otro signo. Es el denominado poder de las sotanas.

Pues bien, con la audiencia de alumnos descrita, un personaje incapaz de llamar  golpe de estado a la sublevación perpetrada por Francisco Franco y con la misma capacidad intelectual que una ameba, duda del carácter democrático de la II República.

Debe de ser que para el señorito lo verdaderamente democrático es acceder a la Jefatura del Estado vía vaginal - a través  de la fecundación de una hembra por medio de un varón, transmisor de las esencias de la estirpe - que el magnánimo dedo del genocida dictador designó como legítimo depositario de los valores del movimiento nacional.

Por muchas lecturas e interpretaciones que la rancia carcunda  hispánica se empeñe en propagar es inevitable admitir - incluso para los más reaccionarios - que al fascista golpe de estado de algunos generales se le enfrentó la heroica defensa de la legalidad del régimen republicano surgido de la voluntad popular.

El capital, la iglesia y el fascismo político se apoyaron en la traición de unos militares desleales con su patria y la sumieron en una devastadora guerra que algunos infames tratan de vendernos como un enfrentamiento entre bandos discrepantes.

¡No! fue la agresión de una banda de facinerosos uniformados para destrozar la legalidad institucional surgida de las urnas. 

Olvidan un principio fundamental que rigen las naciones modernas: la fuerza y el uso de la violencia es potestad exclusiva del Estado. Únicamente el Estado es depositario del uso de la fuerza.  Todo lo demás es un ataque a la legalidad establecida.

Tenemos que seguir explicando al señor Tamames y a todos los que proclaman lo mismo que él que en la guerra  no hubo dos bandos. Hubo una nación defendiéndose de la  agresión de un grupo de facinerosos,  que se apropiaron del ejército cuya misión es la defensa de la nación. Contra esa encomienda los militares sublevados utilizaron las armas que en sus manos había depositado el pueblo español.

A día de hoy escuchamos en el Congreso, en el Senado, en los Parlamentos Autonómicos a penosos representantes de una España que pensábamos superada.

No, no es así. Los herederos de aquellos fascistas que condenaron a los españoles a cuarenta años de miseria, desesperación y degradación, hoy ocupan escaños de diputados y pavonean su ideología dando vivas a un rey heredero del impuesto por el dictador.

El día 14 de abril sería una buena fecha para que de una vez por todas se cumpliera un principio de justicia universalmente aceptado cuando se ha cometido un delito: La restitución del mal ocasionado.

Nadie va a poder devolver la vida a los asesinados por defender la legalidad republicana, nadie va a devolver los cuarenta años perdidos durante la oprobiosa dictadura, pero sería gratificante ver juzgados a los responsables del levantamiento militar aunque sea a título póstumo ¡Claro que se puede sentar en un banquillo a la memoria de los responsables del golpe de estado! Pero sobre todo se debe juzgar la acción criminal: El Alzamiento Nacional.

Y sobre todas las cosas se tendría que volver a la legalidad pre-levantamiento restituyendo la República. Todo lo demás son apaños como el de Adolfo Suarez tapándose el micrófono para no preguntar por la monarquía impuesta.

El próximo día 14 de abril los republicanos de este país añoraremos, un año más, la llegada de un régimen igualitario, laico, democrático y representativo. 

martes, 28 de febrero de 2023

Juanjo el justo

 Resulta que Juan José Escalonilla, juez instructor titular del Juzgado nº 42 de Madrid, últimamente se está dando cuenta de los errores procesales que sistemáticamente ha venido cometiendo. Casualmente todos relacionados con Podemos ¡Vaya por dios!

Es verdad que Juan José hace un reconocimiento de las equivocaciones cometidas. Sin embargo no dice nada de la mala praxis jurídica llevada a cabo por su señoría.

Curiosamente el magistrado Escalonilla ha cometido sus últimas extravagancias jurídicas  persiguiendo a una formación política exhaustivamente investigada por sus colegas togados.

El juez instructor del caso Neurona reconoce, en una resolución firmada el pasado 9 de febrero, que Pablo Iglesias, antiguo secretario general de Podemos, fue incluido "indebidamente" en el procedimiento como investigado en esta causa judicial.

De igual forma el juez Escalonilla admite el "manifiesto error" que cometió al no admitir un recurso de Podemos presentado un día antes de que venciera el plazo legal y que puede condicionar el informe final del caso.

Cuesta mucho trabajo creer en la buena voluntad de los magistrados cuando los errores siempre se cometen en la misma dirección y con las mismas víctimas atropelladas.

Que el núcleo duro de jueces conservadores, herederos directos de los componentes de los Tribunales de Orden Público de la dictadura franquista, sigan marcando la agenda jurídica hispánica, denota claramente la calidad del sistema democrático que nos proporcionó la “modélica  transacción española”.

El caso “Neurona” sigue vivito y coleando por obra y gracia de Juan José Escalonilla con sus dictámenes plagados de errores.

Comprobamos que no es el único magistrado al que le importa un higo la ley.

Son legión los togados que retuercen la voluntad del legislador a sabiendas de que el espíritu legislativo se encuentra en las antípodas de sus sentencias.

Ni les importa ni les amilana. Se consideran por encima de la voluntad popular, es más, el populacho les parece prescindible.

Ya lo dijo Cosidó siendo el portavoz del PP en el Senado: “promocionamos a nuestro candidato “x” a presidente de CGPJ y controlamos la sala 2ª del Supremo por la puerta de atrás”. El juez Marchena podría explicar su negativa, pero no es probable que se preste a ello.

Aunque parezca inverosímil no fue el único caso. Ignacio González, presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, reclamaba a Zaplana la recuperación del juez García Castellón para solventar unos “asuntillos” investigados por el juez Velasco en los que ambos personajes del partido Popular  estaban involucrados.

Escalonilla y sus errores no son una excepción, resultan la constatación fehaciente de las artimañas que un sistema podrido está utilizando para no perder sus privilegios.

La separación de poderes en España, además de una entelequia, es una falsedad.

Un grupúsculo de integrantes del más rancio sistema judicial hispánico, apoyados por la caverna mediática, sigue medrando con el objetivo de retorcer la voluntad popular y gobernar sin presentarse a las elecciones.

Su postura no cambiará hasta que consigan recuperar el Gobierno devolviendo la población al redil para que su comportamiento no ponga en peligro sus intereses.  Las cloacas policiales que manejan, cierran el círculo de inmundicia estatal que nos rodea.


jueves, 9 de febrero de 2023

La importancia y la necesidad

La deriva político social que acostumbramos a soportar nos lleva, en la mayor parte de las ocasiones a tener una percepción desvirtuada de la realidad que estamos viviendo.

Las personas y personajes que actúan - como dios manda proclaman - han puesto en marcha el contador de cosas que a ellos; repito, exclusivamente a ellos, les gustaría que funcionaran mal.

Comprobamos, como ha quedado plasmada su torticera  intencionalidad, en los versículos de los evangelizadores periódicos de tirada nacional tales  como “La Razón”, “ABC”, “El Mundo” o “El País”,

Las cadenas de radio y televisión hacen de eco propagador en sus programas trufados de venganza política con las falacias que sus colegas publican. En todos ellos se está tomando como dato  de referencia del mal hacer gubernativo, el conteo pertinaz de violadores beneficiados con reducción de pena. Una especie de “Carrusel Deportivo” para dar el minuto y resultado.

En su día - el cuasi perjuro en sede judicial - un tipo completamente desconocido que atendía por M. Rajoy  recuperó la católica, apostólica y romana costumbre de publicitar un contador que diera fe de las malvadas acciones (ciertas o falsas) que llevaban a cabo sus rivales políticos.

M. Rajoy salía en los programas y noticieros de TV diciendo: “son las x en punto y el ministro Bermejo todavía no ha dimitido”. Esa secuencia se repetía regularmente cada poco tiempo.

Así acosó al Ministro de Justicia Mario Fernández Bermejo por el desafortunado error de acudir a una montería en la que también participaba el juez Baltasar Garzón, en esos tiempos juez instructor de la Gürtel.

El ministro sintió el aliento del jefe de la oposición porque, durante las jornadas, había “invadido”  unos metros el espacio cinegético de una comunidad autónoma limítrofe, de la que carecía de licencia de caza. Un claro error administrativo del equipo auxiliar del señor ministro que fue aireado y utilizado insistentemente para forzar su dimisión.

Los propugnadores de la desaparición del régimen autonómico se mostraron paradójicamente celosos con el cumplimiento de las leyes autonómicas – que aborrecen - cuando comprobaron que, aprovechar un minúsculo error administrativo, ponía en el disparadero a un oponente político.

Si hubieran tenido la misma diligencia para cumplir y hacer cumplir las leyes, en lugar de exhibir un deplorable y  laxo comportamiento en casos como la Gürtel, o Noós, estos no hubieran tenido lugar. También es más que probable que las consecuencias del Madrid Arena hubieran sido menos dramáticas con una correcta actuación de los órganos de control municipal.

Pero no, no les movía esa intención, su objetivo siempre ha sido el desgaste del Gobierno sin importar las formas utilizadas. Igual que en estos momentos. Los medios para sus fines son los de siempre: los de comunicación comprados con publicidad institucional y licencias radiofónicas o de televisión.

Los paniaguados plumillas que trabajan para Ana Rosa, Losantos, Herrera, Griso, Marhuenda y similares, han puesto en marcha el contador de beneficiados por las reducciones de condena que han sido dictadas por algunos juzgados, con una malintencionada aplicación de la Ley de Garantía integral de la libertad sexual (conocida por ley del solo sí es sí).

En un mundo analizado desde la estadística y bajo el foco de la información, sería deseable conocer el porcentaje de juzgados que han decidido practicar una reducción de condenas. Cuantas de esas reducciones han sido, a su vez, corregidas por las Audiencias provinciales o los Tribunales Superiores de Justicia o cuantas disminuciones de condena solicitadas  no han sido concedidas. De esa forma tendríamos datos fidedignos de la cuantía que representan las rebajas de penas llevadas a cabo, pero sobre todo, cuantas peticiones de reducción han sido rechazadas.

Con datos contrastados en la mano estaríamos en condiciones de publicitar un listado de los juzgados que han aplicado la reducción de condena, quienes son los beneficiarios y sus abogados, qué medidas ha adoptado la fiscalía competente para recurrir las bajadas de penas.

Los ciudadanos, como depositarios de la soberanía nacional están en su perfecto derecho para conocer que servidores públicos – los jueces y fiscales - cumplen con su obligación más allá de sus tendencias e inclinaciones políticas.

Por esos motivos, sería deseable que se hiciera público el nombre y apellidos de los titulares de los juzgados que han decidido hacer una interpretación sesgada de la ley con los fines que todos conocemos.

Es probable que en un futuro no muy lejano nos los encontremos premiados con canonjías similares a las disfrutadas por el afín García Castellón o las concedidas a recolocados en puestos prácticamente vitalicios y bien remunerados.

La importancia del correcto funcionamiento del sistema judicial hace necesario que sean desenmascarados.