miércoles, 9 de noviembre de 2016

Operación MAGA

En el Imperio hay un nuevo Emperador, un tipo con un cadáver de rata en la cabeza y con nada de sustancia bajo el cadáver. Es el Donald malo, el bueno es el pato.
En una nueva demostración de la estupidez humana, un individuo que se pasa por el forro de los caprichos todas y cada una de las normas que rigen en su país, que hace alarde de ello, que menosprecia  a la mitad de la población (las mujeres) y desprecia a buena parte (hispanos y negros) de la otra mitad, ha sido elegido para dirigir los destinos del país más poderoso de la tierra, es decir, ha sido declarado Amo de la Humanidad.
“Un pueblo, un dios, una bandera” ha sido una de las consignas que ha soltado por su boquita de truhán. Pero no el truhán de la canción sino el autentico, el perfecto sinvergüenza que se aprovecha de los débiles para satisfacer sus pasiones.
Una concepción de país en el que no caben los hispanos, del que son expulsadas las mujeres, en el que no tienen sitio ni negros ni asiáticos, del que son proscritos todos aquellos que son diferentes.
Vamos que si se hubieran aplicado esas normas en sus inicios no existiría la poderosa nación que hoy subyuga al orbe. A eso se le puede  denominar coherencia neo-imperialista o algo así.  
Podemos estar tranquilos, ni Obama era negro ni Trump será fascistoide en exceso, el otro Donald (el original es un pato) acabará siendo una mezcla entre un mal actor –Reagan- y un pobre deficiente -Bush-. El resto del trabajo lo hará el poderoso status quo americano, por cierto a esos no los controla ni elige nadie y a nadie le importa.
Ha sido vencedor gracias a los votos de las zonas rurales, subdesarrolladas, deprimidas e incultas. Votos de mayores  y desinformados, pobladores de la América - convencidos que la teoría de la evolución es un sacrilegio - han otorgado la llave de la puerta del poder a un personaje de ópera bufa.
El mensaje ha sido simple “los americanos son muy americanos y mucho americanos” ¿Les suena algo?, el resto de la humanidad no existe o lo que es peor: es escoria a explotar.
Los políticos y analistas se tiran de los pelos intentando explicar el resultado de las elecciones presidenciales americanas, no acaban de entender lo que ha pasado.
Si nos paramos  a pensar solo un instante vemos que la extrañeza es una reacción ficticia, Trump es un producto de ficción televisiva. En España tenemos un presidente que se esconde tras una pantalla de plasma.
Nadie entiende el motivo por el cual han llegado ambos a dirigir la política de sus respectivos países. Eso sí, con una salvedad, los escándalos de corrupción institucional que afectan al Registrador español (aun cuando le dejen incólume) no salpican, por ahora, al macarra americano. A éste le aquejan sinvergonzonerías de otra índole que pronto, muy pronto llegarán hasta nosotros, al señor de sms  del tipo “Luis sé fuerte”,  nada le afecta, le perturba, le disturba, ni le preocupa.
Su mentor gallego, uno de los siete magníficos impulsores de AP,  lo que a día de hoy es el Partido Popular,  tenía razón con el slogan: “España es diferente”,  dicho que Manuel  Fraga utilizó para la venta a plazos de este país y para mayor gloria de él mismo. Tampoco pequemos de ingenuos, supuestamente Matesa y Sofico le dejaron además de gloria,  unas buenas mordidas.
¿Y ahora?
Pues ahora nos veremos en la obligación de reconstruir nuestro futuro, tendremos que hacer ímprobos esfuerzos para alcanzar una mínima parte de desarrollo de derechos civiles. La educación ha pasado a ser un lujo y la sanidad un dispendio.
Así se vota hoy día en el mundo que llamamos civilizado, contra nosotros mismos, creemos que siendo  mansos, dóciles, memos e incultos agradaremos al señor dueño del cortijo que será magnánimo y nos permitirá lamer las sobras de su plato

 ¡Que alguien salve a América! Porque al mundo no lo salva ni dios. Ha comenzado la operación MAGA (Make America Great Again). 

viernes, 28 de octubre de 2016

Fin de ciclo

Preguntaba una niña a su padre: ¿Papá que es el Medievo?
Al pobre hombre, preocupado como estaba por los problemas cotidianos de la vida, la hipoteca, un ere en su empresa, la factura de la luz y una avería que sufría su monovolumen la pregunta le pilló desprevenido, balbuceó un… bueno…esto… pues la Edad Media supongo.
Su hija le miró esperando la continuación de la explicación, al ver que esta no se producía insistió en su indagación: ¿Pero cómo se vivía en España durante la Edad Media?
Pues parece ser que fue un periodo de tránsito entre la caída del imperio de Roma y la conformación de un nuevo orden político/social, los nuevos señores se apoderaron de los bienes, tierras, campos y las vidas de los súbditos, las cuales se auto otorgaron en propiedad. Se inició un periodo oscuro con la siempre inestimable ayuda de la Iglesia. El disidente era ahorcado, el incrédulo quemado y el pobre zarandeado.
En este punto el padre se miró en los ojos de la niña, le enterneció su inocencia y dijo:
Voy a ponértelo fácil, elimina la tablet, el smarphone, la consola e internet y lo que queda es la Edad Media. El amo sigue siendo el amo, el siervo continúa siendo siervo, la Iglesia no ha perdido ni un ápice de poder, la diferencia de derechos en función del nacimiento se sigue dando. Seguimos en el Medievo.
Pero papá… ahora no hay amos, no hay siervos, tenemos democracia.
El padre se dio cuenta que tendría que emplear algo de tiempo, mucho tiempo, en explicar a su hija la realidad en la que vivía.
Sí hija mía, sí hay amos, todavía existen los siervos ¿Cómo podemos llamar al presidente corrupto de un banco estafador sino cacique actual? ¿Qué nombre le damos a un obrero explotado?  Sí la mitad de tu miserable salario lo tienes que destinar -durante prácticamente toda tu vida laboral - a pagar el lugar en el que tienes que vivir ¿Qué nombre le ponemos a eso? esos son unos nuevos esclavos y todo esclavo tiene un amo.  Cuando los nuevos dueños dictan disposiciones injustas que sustraen derechos básicos previamente alcanzados es sometimiento. Cuando la población está obligada a subvencionar las juergas y fiestas de los poderosos eso es vasallaje. En el momento que no te permiten ser libre eres un esclavo.
En cuanto a la democracia… el hombre exhaló un profundo respiro y continuó.
La democracia es mucho más que una palabra, infinitamente más que una definición, la democracia es una aspiración humana, es un sueño inalcanzable de libertad, es la proyección de la dignidad humana en estado de igualdad. Nada que ver con lo que vivimos.
Cuando a la democracia se le colocan apellidos mal vamos. La Democracia Popular, la Orgánica o de cualquier otro tipo están muy lejos de la idea primigenia de democracia. La Democracia Representativa tan alabada hoy por los prohombres tampoco tiene sentido en el momento que los representantes olvidan la voluntad de los  representados y (cuando hay dudas) la mejor forma de conocer la voluntad de estos últimos es preguntarles, dejar que emitan su opinión.
La democracia no concede derecho de pernada a los nuevos caciques, o por lo menos es un derecho que no debería ser concedido.
Habrás oído estos días a muchos políticos importantes, unos cercanos al Pleistoceno (Rodríguez Ibarra, Felipe González, Alfonso Guerra, Corcuera, Leguina…) otros más modernos e incluso actuales (Susana Díaz, Madina, Zapatero…) que se han hartado de decir y proclamar la necesaria obligación de admitir las decisiones de unos pocos en contra de la opinión de unos muchos. Los pocos son los amos y los muchos son aquellos a los que no se les pregunta, a los que se silencia por miedo a recibir una respuesta contraria a los intereses de los jerarcas.
La democracia representativa deja de tener validez cuando se hurta el valor de la representación, cuando prevalece la opinión del representante sobre la del representado.
Individuos como el ex presidente Ibarra se convierten en “cabareteras” de escenario en escenario exhibiendo sus vergüenzas con la proclamación de los pensamientos que albergan. El resumen es muy simple:
Según Ibarra es lícito  presentarse ante la sociedad ofreciendo unas opciones, unas ideas y un programa, pero se reservan la prerrogativa de cambiar en cualquier momento para ajustar las circunstancias a oscuros intereses que solo ellos conocen y que nunca han sido ni van a ser puestos sobre la mesa.
Ocultan de forma premeditada sus intenciones hasta alcanzar el poder, una vez logrado su objetivo se olvida lo prometido. Curiosa idea la que tienen estos dinosaurios sobre la DEMOCRACIA.
La niña después de escuchar con atención preguntó desconcertada:
¿Entonces, si no es democracia qué es?
Pues tal y como nos dicen, es el periodo más largo de derechos humanos que ha disfrutado este país, ¡imagina la calidad de su historia!
Pero  mira, dijo el padre, si vas a comprar un vestido de una marca y después de pagarlo cuando lo desenvuelves en casa te das cuenta que te han dado una falsificación ¿A eso cómo lo llamarías?
Creo que es una estafa dijo la niña.

Pues eso hija mía - aunque le den una mano de pintura legalista - cuando se manipula la voluntad a través de la mentira el resultado es una estafa.

jueves, 20 de octubre de 2016

Hablando de ética

Voy a comenzar confesando que he cambiado de opinión, la primigenia idea que impulsaba este escrito era el programa “Salvados” que emitió la sexta el pasado domingo 16 de octubre. El documental sobre el “Astral” y su esforzada misión humanitaria no pueden pasar desapercibidos. Jordi Évole ha vuelto, una vez más, a marcar la pauta de lo que debería ser una norma en la información: denunciar casos gravísimos de aprovechamiento de las necesidades para lucro de unos indeseables que tienen todo pero necesitan más.
En una entrevista anterior a la emisión del programa contesta Jordi que los motivos que le impulsan a abandonar la temática política en su nueva etapa son, sobre todo, la escasa incidencia que en general ejerce sobre la sociedad una denuncia repetida en clave política.  Es decir; el desánimo le lleva a buscar otras vías para llegar a involucrar a la ciudadanía en la resolución de los problemas. Argumenta y no sin razón que se usa con excesiva frecuencia la ignorancia para ocultar la inacción de la  sociedad ante barbaries de gran calado. Su ejemplo es esclarecedor, la sociedad alemana argumentó el desconocimiento ante el genocidio nazi aun cuando el olor a carne quemada se extendía por el orbe germánico como una pesada losa. Debían pensar que los vecinos estaban de barbacoa. Muchos días y muchas barbacoas.
Su intención, la de Évole, es dejar al personal  con las vergüenzas al aire cuando sus nietos les pregunten. ¿Y qué hacíais ante el drama de los refugiados y las pateras?
¡Qué ingenuo es este  Jordi! Le podemos  anticipar las respuestas que tendrían cabida en su documental: estaba trabajando, buscaba trabajo, me preocupaba de la familia que bastante tenía, ¿Quién les mandaba venir?, Hijo no sé yo de esas cosas no entiendo. ¿Queréis más excusas? Creo que son suficientes.
Astral recaudará unos miles de euros, será tema de conversación durante unos días y ya, fin, a otra cosa. Al igual que Sahara, Somalia, Sudan, el Congo, Granada, Túnez, Nigeria,  Liberia, Haití… la lista es interminable;  India, Bangladesh, Yemen, Libia, Ucrania, Kosovo…  Noticia leída noticia vieja.
Aplausos para el periodista por su iniciativa informativa y su intento de involucrar a la sociedad en la resolución de los problemas, mis condolencias por su estrepitoso fracaso, no de su programa que seguro que tiene un éxito atronador, sino de su iniciativa. Los parámetros de indiferencia e indolencia seguirán siendo los mismos, la opinión pública se olvidará de las victimas en cuanto la prensa se lo proponga, utilizarán a la Pantoja, a Terelu, a Paquirrín o Ronaldo, da igual, un reality desmemoriante   causará los efectos secundarios anestesiantes para que continúe  el adormecimiento poblacional.
Han provocado muchísimas más reacciones sociales los abucheos estudiantiles a Felipe y a Cebrián que las denuncias de Jordi Évole sobre las prácticas que llevan a cabo unos desaprensivos.
Políticos, tertulianos, columnistas, cadenas y rotativas se han hecho eco de la protesta  en la Universidad de Madrid por la conferencia programada de dos individuos que cuando menos deberían dar explicaciones ante los tribunales. Uno por sus actividades en Panamá, el otro por aquello tan grave que - según sus propias palabras - hizo en Euskadi.
Uno es la voz y el medio de propaganda, el otro es el responsable brazo ejecutor.
Todavía sigue sin despejarse la “x” que el juez instructor colocó en la cúpula de los “GAL”, ¿A eso se refería González cuando hablaba de lo que  hicieron bajo su mandato en el País Vasco que era tan feo? Claro que tener a toda su cúpula del Ministerio del Interior, Ministro incluido, condenados no deja en muy buen lugar al Presidente del Gobierno aunque la memoria colectiva lo haya olvidado, exactamente  igual que olvidará los programas como el “Astral”.
Se enfurecen los paniaguados de siempre arremetiendo contra los estudiantes que boicotearon la intervención de dos personajes infames de la historia española mas reciente.  Aluden al respeto a la libertad de expresión  para afear la conducta de los boicoteadores. ¡Ahora salen con la libertad de expresión!
¿Cuántos medios de comunicación tienen los abucheados como para necesitar utilizar en su propaganda  las aulas de la Universidad? ¿No les parece suficiente el Grupo Prisa? ¿Ha usado Cebrián el mismo rasero con sus trabajadores discrepantes? Categóricamente ¡No!, los ha despedido por hacer uso de la libertad periodística (Aguilar, Berlín...)  ¿Y Felipe?
Mira por donde después de haberse comido hace años a su clon Isidoro, el “dios de los bonsáis” nos ha premiado con otra lección que resumida  tras el “Sanchicidio” podría quedar así:

El verdugo no suelta el látigo de forma voluntaria, hay que arrancárselo de la mano y para que no pueda coger un palo para seguir golpeando  es necesario arrancarle la mano.

miércoles, 12 de octubre de 2016

la ley y los partidos

Siete años después de comenzar el juez Garzón la instrucción de un caso que acabaría denominándose “Gürtel”, (Correa en alemán) estamos empezando a asistir al macro juicio que buscará determinar las responsabilidades de los implicados. Para analizar algo tan complejo vamos a ir por partes.
Los “Delitos”.
Se llenarían páginas para enumerar uno a uno los delitos que se imputan a los acusados. Pongan ustedes la lista de delitos contra la propiedad del Código Penal, añadan los delitos que el mismo Código contempla como cometidos por servidor público, condimenten con los actos contra las administraciones, sazonen con una pizca (más bien unas toneladas) de desfachatez y tendrán la ristra de tropelías que los acusados tienen sobre sus cabezas.
Los “Acusados”.
Sólo hay que revisar la lista de invitados a la boda de “La tercera Infanta” y encontraremos a todos. Eso sí, habrá que añadir a  algún que otro tonto del haba que pasaba cerca. Se me ha escapado lo de tonto del haba, quería decir listo que se hace el tonto.
Los “Tribunales de Justicia”.
Los aparatos de la  Justicia como siempre: ¡Bien gracias!
La Justicia es lenta, sectaria, discriminatoria, pusilánime e injusta, ¿Por qué  todos estos adjetivos calificativos?
Pues de atrás adelante diremos que es injusta en su génesis, desde el inicio, simplemente por su lentitud. Una justicia tardía no es tal justicia, será otra cosa, pero difícilmente alcanzará la primigenia función para la que ha sido concebida: Restituir el mal ocasionado.
Es pusilánime por no haberse atrevido durante el recorrido del caso a tomar medidas contundentes que llevaran a los ciudadanos a pensar que efectivamente vivían en un Estado de derecho con separación de poderes. Desde el inicio de la causa hemos tenido la sensación de estar asistiendo a una parodia. Registros tardíos, destrucción de pruebas, fiscales domesticados,… muchos  factores que invitan a pensar que nada garantiza que el desarrollo del proceso sea limpio y ejemplar.
Discriminatoria es un adjetivo amable, caben algunos más duros y que definirían mejor la calidad de la  neutralidad de la justicia en este doliente país. Podríamos haber dicho que es: Segregacionista,  antojadiza, improcedente y arbitraria. El juez Baltasar Garzón y su sucesor el juez Pedreira tienen adecuadas explicaciones a todas y cada una de las calificaciones otorgadas. Uno – Garzón – por haberlas sufrido en sus carnes, el otro – Pedreira – por haber tenido que salvar una interminable carrera de obstáculos.
Y por supuesto es extraordinariamente sectaria y cobarde, no se ha atrevido a llegar hasta el final en lo que a medidas cautelares se refiere y tan solo las ha adoptado con las partes más débiles del proceso. Es decir con las partes que no representaban una carga de profundidad contra la línea de flotación del llamado régimen del  78. Había que preservar a determinadas personas e instituciones a salvo de toda sospecha, aunque los indicios apuntaran directamente al corazón de un sistema corrupto “per se”.
Oyendo a uno de los  portavoces (Joaquim Bosch) de Jueces para la Democracia el desánimo que nos puede invadir es proporcional a la falta de valor de los magistrados. Decía  su señoría  que  en el caso hipotético de ser condenado el Partido Popular, la pena a imponer deberá ser devolver la cantidad percibida de forma irregular: blandito, blandito. La pena debería ser proporcional al daño ocasionado, es decir: al igual que a un deportista dopado romper las reglas de la práctica deportiva le supone ser incapacitado  para competir; a un partido político dopado le debería inhabilitar como formación política. Tendría que acarrear la disolución del partido (expulsión de las citas electorales) y que nazca de nuevo, con nuevos dirigentes, nuevas propuestas, nuevos estatutos y entonces se podría creer mínimamente en el sistema.
Recordemos que han sido expulsados de la carrera política (aplicando una ley de partidos más que cuestionable)  formaciones que tenían como delito estar contaminadas por no declarar su repulsa expresa del terrorismo (una mera formalidad) o por albergar entre sus miembros a personas de marcada tendencia aberztale, personas sin delitos o amortizados con el cumplimiento de la condena.

¿Qué hacer con una formación embarrancada en el doping político? Fácil: expulsarla del sistema democrático. No lo veremos, pero que no pase no quiere decir que no sea lo justo y necesario tal y  como suelen orar la mayoría de ministros del OPUS DEI que casualmente representan a una gran parte del Gobierno disfuncional.

domingo, 25 de septiembre de 2016

El derecho a la defensa

“Todo el mundo es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad”, esta sencilla frase encierra (sobre todo) el reconocimiento del derecho a ser oído antes de ser culpado. Gran logro jurídico que establece la inocencia de las personas en tanto y cuanto no quede probada su culpabilidad.
Ahora bien, llegados a este punto nos podríamos preguntar ¿Son validas todas las técnicas de defensa para desarticular la acusación? Pues hombre, me van ustedes a permitir que me posicione: NO, TODO no debería ser válido en la defensa de un presunto culpable.
En este momento parte de mis lectores se moverán inquietos en la silla que soporta sus posaderas ¡Que barbaridad! Dirán sin encomendarse a dios ni al diablo, ¿Cómo no va a poder un defensor usar cualquier procedimiento para demostrar la inocencia de su defendido? Y yo reitero: Pues NO.
No es lícito; ni ética ni social ni moral ni jurídicamente, someter a una víctima a la recreación  de su dolor por el uso de técnicas “abogadiles” irrespetuosas con la parte que es el centro del drama ¡Tendría que ser la victima el primer sujeto de protección!
Las defensas de “Los Prendas” - presuntos violadores de una mujer durante las pasadas fiestas pamplonesas - rozan el insulto a la inteligencia y lo lamentable es que está permitido.
Se encuentra muy cerca de la estulticia procesal basar la defensa  en el consentimiento y la aceptación cuando las pruebas establecen la violencia grupal de la que fue objeto la joven. Para más inri estas pruebas han sido proporcionadas  por los acusados al alardear de su hazaña con sus colegas. No estaría de más repensar si - este tipo de artimañas de la defensa - deberían ser causa de inmediata inhabilitación para el ejercicio de cualquier papel en el sistema judicial.
Resulta indecoroso que María tenga que escuchar que sus agresores eran unos  guapos ligones a los que no les hacía falta forzar a nadie para satisfacer sus deseos sexuales. Es del todo punto reprobable que María sea sometida a un interrogatorio para verse forzada a dejar constancia de su negativa a ser poseída en cadena por cinco orangutanes.
 Las mofas, risas, improperios y comentarios grabados  por “El Prenda” y sus secuaces son tan asquerosos que plantear la aceptación de los mismos por parte de la violada roza el calificativo de ensoñación de una mente enferma.
Tampoco tardarán en llegar las preguntas más soeces, ¿Gozabas mientras eras sucesivamente penetrada? ¿Dijiste NO alto y claro? ¿Gemías de dolor o de gusto?, o la madre de todas las preguntas que los jueces saltimbanquis no se resisten a hacer ¿Cerraste las piernas con fuerza para que no te metieran su “miembro viril”? (No dicen su nombre porque son muy finos).
Alucinada tú contestarás como buenamente puedas, quizás entre sollozos, tal vez roja de ira, con ganas de vomitar y de mandar a la mierda a los letrados y a su señoría que permite tal tipo de preguntas, pero aguantarás y dirás:
No señor, tenía las piernas abiertas por dos cafres mientras otro me penetraba, no gozaba nada.
Uno de los simios me tapaba la boca y me ahogaba apretando mi garganta, casi no podía respirar. Me tiraban del pelo para inmovilizarme al tiempo que pedían su turno como en la pescadería.
Estaba muy asustada y eran cinco bestias sujetándome, no podía resistirme. Me era imposible cerrar las piernas.
Aquí en una sociedad moralmente sana se produciría un tumulto en la sala que desbordaría a los encargados de seguridad y la multitud enardecida arrastraría por las togas a los preguntantes mientras les pateaba el culo hasta que cerraran con fuerza las piernas, quizás a los enfurecidos les diera por llenar de brea y plumas al presidente del tribunal por colaborar con una infamia y ser un cobarde consentidor de semejante simulacro de justicia.
Pero no sueñes, no pasará nada, te someterán a una segunda violación, a la de las preguntas que una porquería de sistema judicial permite realizar a los defensores de una subespecie animal denominada ciudadanos con derechos procesales. Sin embargo los derechos de los acusados no tendrían que estar por encima del respeto que mereces tú como agredida.

Para cuando llegue la sentencia que intente reparar el daño que te han ocasionado habrá un daño que será irreparable: El dolor gratuito que te ha sido proporcionado por las preguntas dirigidas a obligarte a justificar tu condición de mujer, porque no te engañes, lo que se juzga es tu condición de pecadora femenina, por ser mujer eres un saco de perversión irresistible para el macho en celo. Si eres mujer ya eres culpable porque eres portadora de la tentación indecente con la que algunos jueces intentan justificar que te violenten. 

sábado, 17 de septiembre de 2016

Jueces y Justicia

Nuestra falta de criterio es legendaria, nos catalogamos como imperio aunque vivamos en una cloaca, criticamos con dureza los comportamientos ajenos y suplicamos que generosamente nos condonen los  fallos propios. Vivimos a medio camino entre una nube y un descarrío: O levitamos o nos arrastramos.
¿Quién se atreve a poner en solfa la sentencia que dicta un juez exculpando a un individuo que profesa la “sanísima costumbre”  de llamar chochitos a unas empleadas? Pocas voces se levantan, alguna asociación de mujeres,  movimientos feministas activos, algún que otro articulista disidente y pare usted de contar. En definitiva: dos titulares de queja, medio minuto en los noticieros y ¡ya! Se acabó la noticia.
¿Alguien se ha parado a pensar en ellas, en las menospreciadas?
Hay que imaginarse la cara que se les quedó cuando acudieron al despacho de su abogado a conocer el contenido de la sentencia. Salen del edificio y caminan zombis por las calles, ¡No dan crédito! Años de acoso y de soportar vejaciones para que un togado dictamine que el cabestro que ejercía de jefe no había cometido delito alguno cada vez que se dirigía a ellas llamándolas “Chochito”.
Tienen que dar gracias si al llegar a casa no se encuentran con otro cafre tumbado en el sofá que a bocajarro les puede gritar: ¡Ya era hora! ¿De dónde coño vienes? Anda haz la cena y déjate de lloriqueos, ¿Qué esperabas? ¡Si no fueras vestida como una putilla! Y más agradecida quedarán si la retahíla anterior no va acompañada de un par de guantazos.
Al mismo tiempo que soportan la borrasca del compadre en la tele sale un anuncio que dice:
“No estás sola”, “Denuncia”, “Te ayudaremos”...
¿Esos anuncios no los ven los hombres y mujeres de negro apodados Jueces/as?
Va a ser que no, su vida social está llena y no necesitan de entretenimientos baratos como la televisión en abierto. Recuerdo a una togada beoda, hoy miembro del Consejo Superior de Justicia, que alardeaba una noche de 31 de Diciembre como, entre campanada y campanada, dictaba sentencias. Gracias a esa práctica siguió ascendiendo profesionalmente de manera meteórica.
Lo verdaderamente lamentable es que la sentencia de marras no es una excepción, son ya muchos los dictámenes y comportamientos de los magistrados que inciden en esa vertiente.
Actitudes que tienden a culpabilizar a la víctima de modos varios: o con disposiciones absurdas y carentes del menor rigor jurídico basadas en que - la denunciante de haber sido abusada - vestía unos vaqueros ajustados y era una irresistible tentación para el acosador  o bien sometiéndolas a interrogatorios tan deleznables como preguntar si cerró bien las piernas antes de ser violada.
No, no son casos aislados, son la constatación de la podredumbre que asola el sistema judicial español. Todos estos comportamientos tienen una componente común, todos están dirigidos contra mujeres. El motivo debe ser que, en lugar de los códigos penales y reglamentos legislativos, se utiliza La Biblia como libro de consulta para juzgar la conducta de la mujer, el libro que - en el Génesis - comienza haciendo a la hembra culpable de todos los males que asolan al género humano.
Ser mujer en un país de las características del nuestro es una profesión de riesgo, no habrá leyes que cambien la situación en tanto no se articulen los medios necesarios para que estas leyes se cumplan.
¿De qué servirá una orden de alejamiento si no se utilizan medios adecuados para que el alejamiento sea efectivo? Hoy día es muy sencillo, tecnológicamente muy fácil y económicamente muy barato, únicamente hay que tener voluntad político-social para llevarlas a cabo.
Dolorosamente se ha comprobado que ni la judicatura ni los estamentos del Estado han movido un dedo para procurar la protección de las amenazadas. Es más, han tenido la desvergüenza de cargar sobre los hombros de las asesinadas la responsabilidad de las muertes.
Sobran muchas sentencias carentes de justicia, casualmente casi todas están siendo dictadas por magistrados con ideologías religiosas cercanísimas a la Edad Media y afiliados a grupos de presión existentes en la rama más integrista de la iglesia dominante en el ruedo ibérico, la católica.
Con estos antecedentes patrios  ¿Cómo va a ser capaz de impartir justicia un simple juez?
 Queremos creer que los jueces intentan aplicar las leyes; ahora bien, como sufridores  de su incompetencia les deberíamos decir:
Señorías las leyes son normas que nos auto-otorgamos para estructurar la armonía social, aplicar la literalidad de las mismas lo podría hacer un mandril con el adecuado entrenamiento, para cumplir con decoro  la misión de  impartir Justicia se necesita otra sensibilidad.
La  Justicia es otra cosa.


lunes, 12 de septiembre de 2016

La familia protegida

Son las cosas que tiene una democracia, incluso una tan imperfecta como la hispánica,  las luchas que se libran para alcanzar el poder ponen de manifiesto las miserias del sistema. Casualmente y ¡Solo casualmente! estas oscuras estancias están normalmente ligadas a espacios vetados a los comunes.
Con el escándalo del nombramiento de Soria para un puestecico lleno de “espinas y dificultades” en el cual es necesaria una “especialísima preparación”, hemos descubierto otro nido de privilegios indecentes que se llama Técnicos de Comercio y Economistas del Estado.
Tras una “durísima” oposición estos triunfadores tienen como misión el estudio y elaboración de las políticas económicas del Estado. Sus sesudos análisis están fuera de toda discusión y su proyección en el ámbito económico alcanza a elaborar las directrices macroeconómicas que deben articular el funcionamiento del país. Naturalmente tan “altísima misión” es merecedora de unos salarios justos y  en consonancia con la responsabilidad adquirida.  Estas lumbreras son los Tecos.
Entre ellos encontramos figuras tan relevantes como Pedro Solbes, artífice de la agenda económica española durante el último reinado de Felipe González, seguido a pies juntillas por el ganapán del “España va bien” y al final tristemente defenestrado por discrepancias con Zapatero.   Cuando estalló la crisis inmobiliaria - de la cual había sido uno de los  principales animadores - fue una de sus primeras víctimas colaterales. Con rapidez se puso a salvo pues a estos el daño nunca les da del todo.
Otro ejemplo paradigmático lo encontramos en Miguel Angel Fernández Ordoñez  (MAFO), un personaje consignado para gobernar el Banco de España,  organismo cuya principal función es la de controlar a las entidades financieras y que por una especial verborrea incontenible del interfecto se dedicó en cuerpo y alma a emitir informes en los que acusaba a los asalariados del desastre económico que se estaba produciendo ¡Serán insensatos, pues ¿no quieren cobrar por trabajar?!
Dedicado MAFO a estos menesteres reguladores del mercado laboral sus colegas bancarios dejaban el sistema financiero español al borde del colapso aunque él seguía con su cantinela de trabajar más y cobrar menos. Para todos los españoles menos para él,  que cobraba bastante por hacer poco.
Con su sucesor llegó el rescate que no iba a costar nada al erario público, otro que tampoco sabe sumar y restar: si dejas unos  50.000 millones y recuperas escasamente 3000, algo has perdido,  la tontería de 47.000 millones,  millón más millón menos.
El descubrimiento de este desconocido cubil de privilegios se produce cuando nominan al ex ministro Soria para que se gane honradamente la vida en el Banco Mundial con la “nimiedad” de 226,000 euros de salario por ir allí y hacer lo mismo que hizo como ministro aquí. Nada.
El nombramiento provoca un sarpullido y tras el sainete interpretado por Guindos, Hernando, Rajoy, Cospedal, Maillo,…  el interfecto presenta la renuncia. Su sustituto Jiménez Latorre resulta ser un amiguete de Guindos, o sea otro TeCo. Este no es un inútil como Soria capaz de dejar el sector de energías renovables a la altura del carbón de mina, este en cambio es un Delawariano.
Curioso sitio este Delaware que tiene más sociedades que habitantes pero no está catalogado como paraíso fiscal porque pertenece al imperio USA.
¿Qué son los TeCos? Pues la respuesta la encontramos en la fantástica Wilkipedia, son una raza aparte de altos funcionarios del Estado cuya función está exenta de cualquier tipo de responsabilidad subyacente ¿Cómo si no se pueden catalogar los errores que cometen?
¿Qué sus previsiones acerca del los vaivenes económicos son un puro petardo? No pasa nada es la coyuntura del comportamiento de los mercados. A nadie, repito ¡A nadie! Le permitirían equivocarse tanto en el desarrollo de su trabajo. A estos sí.
A estos no les  cuestiona ni Esperanza Aguirre, el azote del funcionariado. Ni Ciudadanos ni el PP ni PSOE ni Podemos  ni nacionalistas ni medio pensionistas  se han parado a analizar las madrigueras de privilegios que han urdido las familias “De toda la vida” para dar salida laboral a su progenie. Así nacen Notarios, Registradores, TeCos,… canonjías subvencionadas de dudosa utilidad. Labores  que podrían ser llevadas a cabo por funcionariado de carrera sin tantas prerrogativas.
Cuando un bombero con equipamiento limitado se juega la vida en un incendio, un Guardia Civil realiza un control sin chaleco antibalas, un militar es aerotransportado en una tartana tipo Yak 42 o un trabajador de cualquiera de las administraciones públicas es continuamente humillado y tildado de vago e irresponsable,  un Registrador utiliza los medios del Estado para apuntar en ellos la plena propiedad de un bien y se embolsa una pasta gansa por el trabajo que le hace un administrativo, posiblemente contratado en precario y con el salario mínimo. El Titular del Registro durante ese tiempo se puede dedicar a tareas tan loables como cerrar un país por derribo. Esa y no otra es nuestra  simpática democracia.
Rajoy de esto a lo mejor también se entera por la prensa.