jueves, 19 de marzo de 2015

Sin acritud

Una de las coletillas favoritas de Felipe González en su periodo de presidente del Gobierno era: “Se lo digo sin acritud señor Aznar”, a lo que el mencionado contestaba con otra famosa exclamación que ha pasado a la historia de las intervenciones parlamentarias; “Váyase señor González”.
Años después, tras derrochar Felipe el mayor caudal político que nadie ha tenido nunca en este asolado país, y con sus políticas liberales José María sentar las bases  de la crisis que en la actualidad nos azota;  los ex – presidentes lucen retiros como consejeros  de compañías energéticas, en eso coinciden, es la forma de disfrutar de un “merecido” descanso en pago a su torpeza y tropelías. 
 Los dos, de vez en cuando  necesitan un pequeño baño de autoestima y reaparecen en el teatrillo de las vanidades para soltarnos cualquier soplapollez que les ha venido a la cabeza. Nos aconsejan a los ciudadanos sobre el cariz dramático que tomará nuestra vida si nos inclinamos por tal o cual deriva política alejada de sus intereses. Ya no tienen ideología, si alguna vez la tuvieron la vendieron por un plato de lentejas al mercader que mejor pagó sus inestimables servicios para convertirnos en un rebaño de gente dócil y manejable.
Sus sucesores aprendieron con presteza la lección. Zapatero castró las esperanzas de los españoles con su verborrea de mediocre mal situado. Nunca supo que pintaba en la Moncloa, sólo sabía que cuando hablaba el auditorio le aplaudía. Lo que hiciera después de lo dicho carecía de importancia. De esta curiosa forma pasó ocho años recordando que había retirado las tropas de Irak y alabando la extraordinaria solvencia del sistema bancario español.
Rajoy ni siquiera habla en directo, sólo en campaña electoral. En los monótonos días de normalidad se oculta tras una pantalla de plasma y los profesionales de la comunicación acuden ovejunamente a la NO rueda de prensa que les da una máquina.
Siendo apasionante el raro comportamiento de los ex - presidentes  (esperemos que el Señor de los Hilillos pase pronto a ese estado) la noticia actual es la aparición en escena de un personaje que pudo ser presidente de Gobierno y no lo fue porque perdió las primarias con Zapatero, pero José Luis le consoló con un Ministerio y con la Presidencia del Congreso de los Diputados. Si, hablamos de Pepe Bono.
Ha aparecido en las cadenas televisivas para promocionar su libro y no sabemos para que mas, quizás,… ¿Para calmar su conciencia?
Oyéndole hablar de lo que había que hacer y que él nunca hizo, asalta la duda de si se habrá vuelto lúcido con la pérdida de puestos de poder, o por el contrario, una vez liberado de la pesada carga que representa la labor política es capaz de poner en solfa aquello que le mantuvo en el machito durante un porrón de años.
Aboga  el ex de bastantes de cargos por modificar y adecuar la ley electoral  argumentando que ahora para estar en política es preciso llevarse bien con quien confecciona las listas y ejecutar los deseos del jefe sin importar las necesidades de los votantes. O sea exactamente igual que cuando él iba como cabeza de lista para Castilla La Mancha.
Esa y otras opiniones las soltó sin pestañear en el programa el Hormiguero, supongo que las colocaría en mas actuaciones de su turné televisiva, pero no lo puedo asegurar pues no lo he seguido en otras transmisiones; con una dosis de bonismo voy suficientemente servido.
La de Bono es una reflexión profunda y muy acertada pero ¿Por qué ahora?
En sus múltiples desempeños políticos, entre ellos el de Presidente del Congreso, nunca se le oyó decir que había que actualizar la ley electoral, que había que acercar la política a la ciudadanía, que los partidos tenían un exceso de poder en el sistema democrático, que la Constitución era susceptible de ser mejorada, que el sistema judicial estaba anclado en el siglo XIX. Todo ello cierto pero lo dice muy tarde.
Tal vez y solo tal vez, no hizo esas propuestas cuando ocupaba el sillón de la tercera autoridad del Estado porque estaba ocupado escuchando las sugerencias del beato Jorge Fernández Díaz para poner una  plaquita en el Congreso en homenaje  a Sor Maravillas.
O Tal vez y solo tal vez, lo hace ahora porque el marketing tiene cosas que no entendemos bien y para vender el libro es necesario decir lo contrario de lo que se hace y piensa con intención de engañar. Al más puro estilo de charlatán  comercial.

miércoles, 11 de marzo de 2015

De todo un poco

Durante el poco tiempo que llevo intentando compartir a través de reflexiones escritas mis modestas deliberaciones, me he dado cuenta que lo más difícil es elegir el tema acerca del cual me apetece opinar. La oferta diaria es tan variada, que la elección resulta compleja.
En esta ocasión podría verter mi opinión sobre la dejación de funciones de Ignacio González, o tal vez acerca de la recuperación para la política activa de Esperanza Aguirre, o quizás podía escribir de la postura de avestruz de Mariano “El señor de los Hilillos” Rajoy, o de los resultados de las encuestas interesadas en la manipulación del voto, o del anglosajón disfrazado de afro-americano que habita en la White House,…o tal vez sea más provechoso opinar sobre la lamentable clase política que nos atormenta. ¡Qué complicado!
Para no dispersarme y quedarme tranquilo, voy a hacer pequeños apuntes sobre los asuntos que me apetezcan.
Lo de Ignacio González es la demostración palpable del estado de miseria en el que nos movemos: Los poderes públicos tiene como una de sus funciones principales “Cumplir y hacer cumplir la ley”. El amigo Nacho, según sus propias palabras, fue sometido a un vergonzoso chantaje por parte de unos altos funcionarios de policía. Los hechos sucedieron a finales del año 2011. Resumen: Una alta instancia de las instituciones del Estado – Vicepresidente y posteriormente Presidente de una Comunidad Autónoma – es violentada y NO lo pone en manos de la Fiscalía ¿Por qué?, Pero más aún ¿Por qué no es procesado, cesado, expulsado, reconvenido,… el personaje que sufre la extorsión  y calla? ¡Algo tendrá que decir la autoridad judicial oiga!
Debe ser  por el mismo motivo por el  que se alabó al “Campechano” su decisión de  enviar a su hijo político a USA cuando se enteró que sus actuaciones encerraban negocios turbios. Si la jefatura de la Nación no está obligada a ser defensora de la legalidad, no lo va a ser un pobre presidente de Comunidad Autónoma. Ya vamos entendiendo.
La “Sexagenaria escapista” dejó la presidencia de la CA de Madrid por asuntos personales. Se convirtió en anti-sistema al desobedecer las instrucciones de los Agentes de Movilidad, y retorna a la primera línea de la vida política. No sabemos muy bien si en “loor de multitudes”, o en “olor de la multitud” de porquería que la acompaña en su gestión. Difícil discernir.
De la catadura moral de la caterva política que padecemos un breve apunte:
El pasado día 7 de marzo se llevaron a cabo en la ciudad de Zaragoza las XI Jornadas Laicistas.
Como fácilmente se deduce por el titulo de las jornadas, se pretende con estos actos la separación de las instituciones civiles de las injerencias espurias de la autoridad eclesiástica, Rouco y similares. Durante las Jornadas tuvieron lugar diferentes ponencias y mesas de debate que ilustraban la situación de la sociedad ante los poderes religiosos, la sumisión de los poderes públicos a la curia, la venta que se está haciendo de la educación pública a los obispos,… etc.
Una de los actos constaba de la intervención de representantes políticos que exponían sus ideas acerca del tema de las Jornadas: Laicidad del Estado.
Pues bien, escuchando con atención a los representantes del consistorio zaragozano, en la mesa estaban representadas las fuerzas que gobiernan el ayuntamiento, tenían que estar de más la Jornadas Laicistas como acto reivindicativo.  TODOS los representantes políticos se manifestaron abiertamente laicistas, contrarios a la sumisión de los poderes públicos a la autoridad eclesiástica,  dispuestos a denunciar los acuerdos del Estado español con la Santa Sede y lo más impactante, abiertamente contrarios a los reglamentos municipales que contemplan la asistencia de la Corporación a actos Religiosos.   Naturalmente, salvo excepciones, matizaron que eran posturas personales.
Si sus aspiraciones personales no se ven satisfechas por la trayectoria de su partido ¿Cuál es el motivo por el que, legislatura tras legislatura, ceden sus convicciones en aras de las propuestas del partido? Debe de ser que si no gustan esos principios tienen otros de repuesto.
Tan sólo 24 horas más tarde de esas manifestaciones, de marcado tinte conciliador con el Laicismo,  el cabeza de lista al Ayuntamiento de Zaragoza señor Perez Anadón acudía a actos religiosos en su condición de representante del Consistorio. ¡Qué pronto aparcan sus ideologías!

Lo más probable es que se hayan dado cuenta del frio que hace fuera de los despachos del Ayuntamiento y lo poco que molesta el Cierzo dentro del coche oficial. Esa es la representación política que soportamos y gustosamente admitimos ¡País!

martes, 3 de marzo de 2015

Jornadas Laicas

Cuarenta años después del final del Nacional-Catolicismo seguimos en las mismas. La Constitución del 78 dejó las suficientes rendijas para poder colar los privilegios de la franquicia Católica. Los padres de la Carta Magna eran herederos del régimen y El usurpador dejo “todo atado y bien atado”. Lo que tenía nudos endebles ya procuró Manuel Fraga y compañía aplicarle una buena dosis de pegamento para que no se desmembraran determinados privilegios. Los más significativos, los que afectaban a la sacrosanta institución.
En fechas próximas van a tener lugar en Zaragoza la celebración de las XI jornadas Laicas auspiciadas por las organizaciones Europa Laica y Movimiento Hacia un Estado Laico. Loable intento de secularización de la sociedad.
Es una verdadera pena que a estas alturas de desarrollo científico, humano y social todavía sea necesario realizar unos encuentros para demandar la separación de poderes y exigir que la religión desaparezca de los ámbitos de decisión. Verdaderamente lamentable.
Si analizamos ordenadamente vemos a ministros otorgando medallitas y distinciones a seres de su imaginario ideológico,  al mismo tiempo no tienen el menor pudor en saltarse la ley incitando a las FOP a utilizar material antidisturbios contra seres humanos que pretenden alcanzar las playas de un mundo “supuestamente mejor”. Los rezos no les impiden las tropelías.
Otro ministro de la misma formación política se paseaba reclinatorio en ristre para sus oraciones diarias, mientras su ministerio contrataba material de desecho para el traslado de tropas; consecuencia: decenas de muertos en el YAK 42 mientras el ministro oraba.
Alcaldes que en los plenos municipales se esconden tras crucifijos con argumentos tan pueriles que dan grima.
Ministras que invocan a la virgen del Rocío para acabar con el paro al tiempo que su colega de gabinete urdía leyes contra la libertad de las mujeres. Todos ellos alentados por instituciones a las que deben sus puestos, el OPUS DEI o similares.
La celebración de estas jornadas laicas tiene por finalidad algo que de lógico da pereza tener que repetir. La religión pertenece al ámbito privado de las personas y nadie por tener unas creencias u otras, o ninguna, puede ser discriminado en sus derechos y libertades sociales.
Es tan obvio que debería estar superado el debate. No tendrían que ser necesarias la celebración de jornadas reivindicativas de algo tan sumamente claro y diáfano.
¿Por qué se celebran? Por pura necesidad. Porque los ministros siguen jurando ante la biblia y no ante la Constitución. Porque en las tomas de posesión se siguen los ritos católicos con menosprecio a otras creencias u opciones. Porque los hospitales públicos siguen con capillitas y capellanes. Porque el Ejército de todos sigue teniendo vicarios y oficiales capellanes castrenses. Porque la religión católica es curricular en la educación. Porque los colegios concertados con la jerarquía católica deja en manos de los obispos buena parte de la educación de nuestros niños y jóvenes. Porque esa educación, en un alto porcentaje en manos de   la iglesia, presenta unos deplorables resultados en comparación con la educación de nuestros vecinos europeos.
Porque las editoriales de libros de texto siguen en manos de las organizaciones religiosas y ese es el verdadero motivo de los costosos cambios anuales de material escolar.
Porque cuando el mandamás de la Conferencia Episcopal Española es sustituido, necesita gastarse un dineral en acondicionar su pisito de soltero. Naturalmente el dinero sale de las generosas arcas del Estado. De una u otra forma entre todos  pagamos los caprichos de quien no genera ningún tipo de beneficios ni de ingresos. Ni el voto de humildad, ni el de obediencia, ni el de pobreza,… dispendios y lujos para mayor gloria de Antonio María mientras Francisco clama contra la injusticia y los pobres contra la pobreza.
Sin una sociedad con profundas raíces ancladas en el laicismo es difícil entender la justicia y la democracia. Las vetustas tradiciones seguirán imponiendo su doctrina entre las que caben aberraciones doctrinales como “Cásate y se sumisa”, “El estudio con células madre es pecado” o “el aborto no es un derecho”.
Cardenales, Obispos, curas y religiosos seguirán escapando a la justicia por casos de pederastia o por encubrimiento de los mismos.

Los creyentes deberían ser los primeros en apoyar la laicidad de las instituciones. El convencimiento en sus creencias tendría que ser para ellos el faro que guiara su vida. El imponer su pensamiento al conjunto de la sociedad solo denota el temor que tienen a que sus supersticiones sean desplazadas por la racionalidad.

domingo, 1 de marzo de 2015

El Combate de la Nación

El speaker, micrófono en mano, presenta a los contendientes:
En el rincón de la derecha, con un 26% de paro, una cesta inmensa de escándalos que salpican a su partido, un interminable deterioro de las condiciones de vida de los ciudadanos conseguido a través de furibundos derechazos al estado de bienestar, tenemos al campeón: Mariano “El señor de los hilillos” Rajoy.
En el otro rincón, también  de la derecha, el señor que no cree en la democracia interna y abomina de las primarias, un ser sin ideología definida, preso de sus propias incongruencias: Pedro “El ambiguo” Sánchez.
Comienza el combate con un ataque furibundo del “ Señor de los Hilillos” esgrimiendo a diestra y a diestra, los logros alcanzados durante tres años de legislatura, utiliza con profusión  las cifras macroeconómicas, para la economía domestica utiliza la cantinela de la herencia recibida.
Acaba el primer asalto entre vítores de sus seguidores aun cuando no le escuchen porque están entretenidos  jugando con la tablet.
Responde “El ambiguo” lanzando una andanada de “Barcenazos”, acompañada de varias remodelaciones fraudulentas de sedes del PP.
Como no podía ser de otra forma Mariano contraataca con sendos “Eres” lanzados a bocajarro para neutralizar “La Gürtel”.
Sin importar los mamporros que puedan recibir, ambos púgiles se lanzan a una ofensiva alocada en la que dejan al descubierto sus vergüenzas. No importa, las debilidades propias hay que taparlas con las miserias del oponente.
Exhaustos y cuando el debate sobre el Estado de la Nación ofrece como conclusión que el Estado de la Nación es terminal, los aplausos de las bancadas afines atruenan en el ring. Llega la hora del dictamen.
Los jueces debaten a quien otorgar la victoria. Momentos de reflexión. Poca reflexión. Los afines ven las verrugas del contrario y la inmaculada piel del propio ¿Importa lo que han dicho? La verdad es que importa poco.
Ambos han coincidido en un punto: su nerviosismo es manifiesto cuando intentan apalear a opciones que todavía sólo son una posibilidad. La llegada de nuevos actores les incomoda, pueden perder buena parte de sus sillones y dejar en la estacada a compañeros de fatigas que una vez descabalgados de los privilegios se darán cuenta del frio que hace sin el manto protector del puesto oficial.
Con el nuevo panorama político que están ofreciendo las diferentes encuestas el pastel va a tener un reparto muy diferente ¿Qué harán las colas de las listas cuando se vean fuera de la cueva?
La campaña electoral ya ha comenzado, “El señor de los hilillos” comienza a desdecirse de medidas adoptadas por sus ministros. La ley de tasas de Gallardón pasa a mejor vida, igual que su urdidor. La ley de la segunda oportunidad intenta contentar a las plataformas de afectados por los pelotazos Banquero/Inmobiliarios. Las promesas de miles de puestos de trabajo, que acompañados de los millones que pronosticó Esteban González Pons, llevará a este país a tener que abrir de par en par las fronteras de la inmigración pues no habrá suficientes trabajadores para tantos puestos que se van a crear. Naturalmente eso será ¡MA-ÑA-NA!
Del PSOE nadie en su sano juicio espera grandes cosas. Un partido atascado en la indecencia desde hace mas de tres décadas no tiene mucho que ofrecer. Desde la lapidación pública de Borrell el partido no ha conseguido limpiar su alma y quemar los vestigios de un Felipismo que le enterró en las profundidades del liberalismo económico más salvaje personificado por los ministros Boyer y Solchaga. Entre otros

¿Quién ganó? Espero que ninguno. Un estruendoso KO compartido por ambos haría que quien no perdiera fuera este vapuleado país.

lunes, 16 de febrero de 2015

Homenaje a la infamia

De aquellos barros vienen estos lodos. La modélica transición no parece que fuera tan modélica. Juan Carlos I “El Campechano” desplazó de la Jefatura del Gobierno a Carlos Arias, para encomendar la misión de pilotar el obligado cambio político a un desconocido Adolfo Suarez.
Las actuaciones posteriores de ambos actores de la tragedia nacional se ajustaron milimétricamente al papel que les habían encomendado. Ambos provenían del más rancio franquismo. Uno, El Monarca, debía su corona al dedo benefactor del sátrapa. El otro, el Duque, llegaba avalado por su experiencia como factótum de la ideología opresora habiendo desempeñado el papel de Torquemada en la Secretaría General del Movimiento. El cargo de Adolfo Suarez implicaba defender, mantener y fomentar los principios por los que el régimen pretendía regirse para alcanzar un ápice de legitimidad.
La propaganda oficial de los medios de comunicación ha concedido a estos dos “prohombres” la condición de valientes demócratas. Valiente ironía. Ninguno de los dos, si hubiera tenido la mínima posibilidad, habría derogado los Principios del Glorioso Movimiento Nacional y buscado una apertura Constitucional. Todo estaba atado y bien atado dijo el Opresor.
“El Campechano” atisbó en el horizonte, probablemente forzado por sus sponsors, la solución a los peligros que acechaban a la inminente restauración monárquica. Rodeado de países con sistemas democráticos de gobierno y aspirando a la longevidad de la dinastía era arriesgado no dar pasos en la dirección marcada por los amos. Sí, Él también tiene amos. Los mismos que han hecho de su persona una de las fortunas del planeta.
En cuanto a Suarez, cumplió con exactitud los mandatos que le transmitieron. Una Constitución flácida, farragosa, difícil de modificar si lo que queremos es no modificarla, fácil de prostituir si queremos saltarla y en la que parezca que caben todos, aunque la mayoría quede fuera. La ignorancia, el miedo y el chantaje, cuando no el soborno, harán el resto.
Con estos antecedentes lo normal, lo absolutamente normal, es que tengan lugar sucesos como el público y oficial homenaje a los voluntarios de la División Azul.
Si los familiares desean homenajear y recordar a sus muertos, están en su perfecto derecho. Incluso en reunirse para realizarlo de forma y manera comunitaria. Por supuesto que entre los actos caben los religiosos, los íntimos, los públicos, los sinceros o los impostados. Lo que no tiene cabida es la participación de representantes institucionales en actos de reconocimiento a un simulacro de unidad del ejército español compuesta por una amalgama de fascistas, desesperados, proscritos por el franquismo, buscadores de fortuna, o simplemente personas que en 1941 sólo podían esperar una muerte lenta en España, hambre para su familia y en el mejor de los casos cárcel o fusilamiento.
La ley de la Memoria Histórica del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, nació con todas las taras de un nonato deforme.  La reacción de la derechona españolista fue  desproporcionada e injusta.
Desde el final de la Contienda Civil el usurpador rebelde al poder legítimo constituido repartió prebendas y  honores entre sus seguidores. Los muertos descansan en cementerios, los mutilados obtuvieron ayudas y reconocimiento y los descendientes de los vencedores contemplaron la vida desde atalayas en las que se vivían tiempos de extraordinaria placidez.
Como decía, el gobierno de Zapatero hizo un melifluo intento de cerrar una de las muchas heridas que dejó abierta la “Modélica Transición”. ¿Cómo lo hizo? Pues conociendo al personaje nos lo podemos imaginar: Igual que  hizo todo; a medias.
Reconoció la necesidad pero no la dotó de medios. Dejó a expensas de los descendientes de los represaliados la tarea de búsqueda y exhumación de los restos de sus seres perdidos. Mientras tanto la bancada del PP gritaba y gritaba hablando de guerracivilismo y de la apertura de viejas heridas.
Ya sabíamos cual era su postura, quedó confirmada cuando alcanzaron el gobierno. Si con el PSOE en el poder las cosas no habían avanzado, con los herederos de Fraga y los familiares de Utrera Molina las cosas han empeorado. Ni los tribunales internacionales, proclives a un explicito reconocimiento de condena del franquismo, han conseguido tocar la fibra sensible de los patriotas de pulsera rojigualda y cuentas en Suiza. En cambio vemos como el cónsul español en SanPetersburgo (Leningrado) homenajea a los soldados del ejército alemán caídos en  la batalla de Krasny Bor y al tiempo reconoce los méritos de unos españoles que cayeron en el frente ruso defendiendo al III Reich después de jurar lealtad y obediencia a Adolf Hitler. Muy instructivo, cada cual se plasma como mejor cree, el cónsul ha quedado nítidamente retratado.
Como decía al principio “De aquellos barros vienen estos lodos”, si la Transición hubiese sido menos modélica y más justa, se habrían reparado las maldades cometidas por el rebelde y con ello no existiría una Fundación Francisco Franco, ni se cantarían las gestas de un genocida, ni tendríamos que soportar que públicamente se ensalcen comportamientos de personas con un extenso currículo de crímenes contra la humanidad.

¿Existe algún responsable, miembro, afiliado, votante o simplemente simpatizante del PP que se imagine una Fundación Adolf Hitler en Alemania y a Ángela Merkel  participando y promoviendo homenajes a un alemán de pro como Adolf? Pues eso.

sábado, 14 de febrero de 2015

Debacle Socialista

El año 1982 el PSOE alcanzó el gobierno de la nación y se abrió una época de esperanza. La llegada de los cachorros de Suresnes provocó unas expectativas de cambio social tras el descalabro del conglomerado político que se articuló alrededor de Adolfo Suarez. La sopa de letras que alimentó la formación de UCD no podía aguantar muchos envites y en la primera ocasión que tuvieron los españoles, tras el cambio constitucional, decidieron que era el momento de apartar a los sucesores del régimen franquista de las tareas de gobierno.
Las expectativas eran grandes tras años de oscuridad política. Cuando Alfonso Guerra declaró que con los cambios que iban a producirse a este país “no lo iba a reconocer ni la madre que lo parió”, el pueblo, por fin, se sintió dueño de su destino.
Los comienzos, como casi todos los comienzos, fueros difíciles a la par que esperanzadores. Cuando se está en el fondo del pozo las únicas opciones posibles son: A). Seguir hundido. B). Comenzar a remontar hasta alcanzar la superficie y flotar. La apertura y acercamiento a los vecinos europeos dio resultados inmediatos. La posterior entrada en la recién nacida Unión Europea fue el aldabonazo definitivo para dejar atrás años de retraso endémico.
Y el PSOE cayó en la soberbia del triunfo. Felipe González se instaló en una extraña burbuja de éxito e intentó capitalizar en su persona los logros atribuibles al esfuerzo social y a las ayudas externas. Después de los primeros años comenzaron periodos de desidia, de desgana, de corruptelas varias y se instaló el felipismo en los mismos vicios que tenía el franquismo ¡Hasta las vacaciones las pasaba en el Azor!
Catorce años de mandato dan para pasar a la historia con el reconocimiento de líder carismático o, como fue en este caso,  con la tara de haber sido el dilapidador del mayor capital político que nunca  nadie haya acumulado en este  dolido país.
En una Democracia las urnas se encargan de limpiar la suciedad acumulada. Debido a una perversa ley electoral, en nuestro caso solo sirve para barrer y esconder la basura debajo de las alfombras. Los poderes ocultos que gobiernan no pueden tolerar que los cambios produzcan efectos contrarios a sus intereses. Así vemos como desde los puestos de responsabilidad se dictan leyes con la finalidad de perpetuar los privilegios en forma de consejerías en Consejos de administración de empresas que previamente han sido hurtadas al Erario Público. Son las famosas puertas giratorias.
Aquellos jóvenes rebeldes e inconformistas hoy se han convertido en viejos sentados en confortables sillones ganados desde su actuación en la gestión pública cuando atesoraban cargos de responsabilidad y preparaban su retiro dorado en Compañías eléctricas, energéticas, de comunicación, del sector financiero… todo al amparo de legislar a favor de los mencionados poderes ocultos sin importar lo mas mínimo la situación de los ciudadanos. 
Así, los últimos vestigios de esos dinosaurios de la política defienden encarnizadamente sus canonjías y acaparan los órganos vitales del partido con la exclusiva finalidad de defender sus prerrogativas presentes y futuras.
En estas estamos cuando el cataclismo actual amenaza con llevarse por delante a una de las formaciones políticas con más historia. Con idénticos argumentos se alaba y critica la decisión de Pedro Sánchez de fulminar a Tomás Gómez. Los barones del partido se posicionan a un lado u otro según lo que hayan desayunado esa mañana.
Unos, los más, reprochan el histrionismo de Tomás Gómez al dudar de la capacidad de liderazgo de Pedro y achacan su expulsión a un alarde de autoridad de la que carece Sánchez como líder. Otros, los menos, critican la sobreactuación del Secretario General pues ni es el momento, ni son las formas adecuadas.
Los carcamales se alinean en un grupo: El de sus intereses. Para ello utilizan el disfraz del partido por encima de todo. Un partido al que han desprovisto de ideología, un partido errante por la senda del liberalismo económico, un partido instaurado en la indefinición institucional. En definitiva; un partido roto en múltiples trozos de aspiraciones personales, nunca mejor dicho un Partido  “partido”.
Según los indicios que se manejan, emulando a Alfonso estamos en condiciones de decir que cuando pase la próxima cita electoral al PSOE “No lo querrá reconocer ni la madre que lo parió”.



lunes, 9 de febrero de 2015

Cosas de Esperanza

Si alguien tenía problemas de tránsito intestinal, la intervención de la “Sexagenaria escapista” en el programa “Salvados” de Jordi Évole del domingo 8 de febrero, le ha tenido que servir de adecuado laxante. ¡No se pueden decir más memeces en menos tiempo!
La protagonista de la comedia “Abuela a la Fuga” ha hecho tal ejercicio de desfachatez, que uno se pregunta: ¿Es la entrevista a una de las políticas capitostes del panorama patrio, o por el contrario es un revival   de “Barrio Sésamo”?
La contestación correcta es la segunda.
Pareciéndonos desafortunado el comportamiento de Monedero, no podemos pasar por alto las declaraciones de los técnicos de la Inspección Tributaria, en las que han repetido hasta la saciedad que con la declaración complementaria, que voluntariamente ha hecho, está regularizada su situación fiscal y no existen indicios de delito. Pretender incluirle en la categoría de defraudador sin más datos es, cuando menos, una temeridad.
Ni siquiera ha tenido que acogerse a la amnistía fiscal parida por el “casi” ministro Montoro. Digo casi, porque me niego a reconocer la autoridad ministerial a un personaje que utiliza los instrumentos del Estado para “acojonar” a sus adversarios políticos y a sus detractores. Cuando aprenda que eso no se hace, quizás alcance la categoría de ministrable.
Pues bien; Monedero yerra al realizar y facturar trabajos que pueden ser cuestionados por la autoridad universitaria, pero todavía no han sido puestos en entredicho  por la Agencia Tributaria. Debe tener un mejor comportamiento que las personas que critica. La dedicación a la política necesita como paso previo una conducta intachable en la desempeño ciudadano. Si no es así, estará expuesto a las mismas críticas con las que desautoriza a sus adversarios.
Ha conseguido dar a sus rivales un arma de enorme calado que ya es un pensamiento subyacente en la sociedad y un soniquete utilizado para exculpar a los del bando que el ciudadano siente como propio: “Todos los políticos son iguales”.
Dicho esto y sin caer en el tópico de usar el consabido ¿Y tú qué? Nos encontramos que la señora condesa hace un alarde de amnesia y no reconoce entre sus acólitos a ninguno de los múltiples imputados por los innumerables casos de indecencia política que abruman a este dolido país. Ni siquiera recuerda que su llegada a la presidencia de la Comunidad Autónoma de Madrid estuvo precedida de un espeluznante caso de compra de los votos y voluntades de dos miserables tránsfugas del partido socialista madrileño. La desmemoria senil selectiva es cosa de la edad.
Con ese punto de partida ¿Qué nos cuenta ahora?
Experta – según su currículo y actividad pos dimisión – en la captación y selección de talentos para la dirección, sus errores son tan evidentes que repetirlos produce sobresaturación. Solo como ejemplo: López Viejo, Lesmes, Granados, los alcaldes que nombra pero no conoce, Lamela, su Delfín González… para que continuar. Todos implicados en escándalos de mamoneo político. En unos casos imputados, en otros en prisión y en los demás exculpados por unos tribunales que tendríamos para varios libros si se nos ocurriera hablar de su independencia. Ella misma es la prueba del comportamiento de los tribunales: Es uno de los pocos casos en la historia que la palabra del denunciado tiene más valor que la palabra de los agentes de la autoridad “Pa mear y no echar gota”.
Esa paisana, otorgadora de privilegios, subvenciones a amiguetes, canonjías, y mamoneos varios se nos presenta como el adalid de la decencia y nos quiere vender la burra de la dignidad.
Más bobos seremos si se la compramos. Nos quedaremos sin burra y como siempre tirando del carro. Ella y sus compinches brindarán con champan mientras se forran con el sudor ajeno y se duchan con las lagrimas de los demás.