miércoles, 22 de enero de 2025

¿Eso era el cambio?

 En el proceso electoral, celebrado en octubre de 1982, el PSOE ganó las elecciones generales. España iba a tener un presidente de Gobierno socialista ¿Socialista?

Tras más de cuatro décadas de oscuridad asesina, parecía que comenzaban a alumbrar los primeros rayos de libertad democrática. 

La ensalzada modélica transición se sentía preparada ¡Por fin! para recibir a un Gobierno heredero  de aquel que, en su día, fuera desalojado de forma brutal e ilegítima por un cafre uniformado. El ejecutor contó con la ayuda de los capitalistas patrios y fue avalado por la Santa Madre Iglesia Católica española.

Cabría suponer que con la llegada del PSOE al poder, los defensores de la II República verían colmadas o cuando menos, atendidas sus aspiraciones de justicia y reparación  ¡Qué decepción!

Los sucesivos Gobiernos socialistas - dirigidos por el binomio sevillano - transitaron por las aguas de la democracia acercando al país a la forma de vida de las democracias europeas que nos rodeaban, pero sin incomodar a los poderes facticos que sustentaban su existencia.

Los cambios en materia social, por minúsculos que fueran, iban a parecer profundos porque no debemos olvidar de dónde veníamos: de una dictadura Nacional-Católica. Aun así, en la actualidad, seguimos padeciendo los desatinos provocados por los dirigentes del PSOE de entonces y que han mantenido los sucesivos Secretarios Generales hasta el día de hoy.

El señor de la cal,  forjador del triste episodio de terrorismo de Estado con el que nacieron los Gal, se lavó las manos en el área educacional y se inhibió a la hora de mostrar a sus conciudadanos lo que nunca más debería volver a suceder.

Ciertamente, durante los Gobiernos presididos por González se alcanzó la universalidad de la educación haciendo que fuera obligatoria y gratuita. Pero lo hizo a costa de alcanzar unos infamantes acuerdos con la jerarquía eclesiástica: la Iglesia Católica seguiría adoctrinando a los niños durante su periodo escolar. Y de esta manera, a la chita callando, nació la subvención a los colegios privados. 

Se firmaron los conciertos  educativos con centros de enseñanza que mayoritariamente estaban  en manos de congregaciones religiosas.

En un primer instante pudo haber sido necesidad por la falta de recursos del Estado para alcanzar una educación universal gratuita, a día de hoy sabemos que fue un nicho de mercado que la Iglesia no estaba dispuesta a ceder voluntariamente. Tampoco ningún Gobierno se ha atrevido a abrir ese melón.  

Y de esa forma tan simple se ha conseguido inocular en la conciencia social la idea del derecho que asiste a los padres para elegir que sus hijos sean instruidos en las creencias que ellos profesan. Y naturalmente, que el Estado corra a cargo de la propagación de sus dogmas.

La inacción de los gobiernos del PP se explica sola escuchando a Mayor Oreja. El ex Ministro del Interior del Gobierno y presunto candidato a ser señalado en la libreta azul como sucesor de Aznar, se despachó a gusto durante su intervención en unas jornadas en el Senado español.  La victoria “científica” del creacionismo sobre los científicos defensores de la evolución fue su propuesta estrella ¿Con semejante mimbre, qué clase de cesto se puede hacer?

Lo verdaderamente doloroso es ver a personajes relevantes que teóricamente discrepan con el pensamiento de fundamentalistas como Mayor Oreja o Polonia Castellanos (abogados cristianos), no mover ni un músculo de la cara cuando en sus manos han tenido y tienen la posibilidad de cambiar las cosas e impedir la difusión de determinados mensajes.

Un buen ejemplo de dejadez es la tardanza en eliminar del Código Penal los delitos de ofensas a los sentimientos religiosos y a la corona. “Únicamente” llevamos cincuenta años de retraso. 

Y ya puestos a recomponer ¿Cuándo se empezarán a deshacer los inconstitucionales acuerdos con la Santa Sede, el Vaticano, o como quiera llamarse esa fábrica de pederastas?

 ¿Sacerdotes en los cuarteles, en los hospitales, en las universidades, en los colegios? ¿Ceremonias de Estado con intervenciones de Obispos y Cardenales? ¿Dónde queda la neutralidad estatal en materia religiosa? ¿Para cuándo la recuperación de los bienes expoliados por la Iglesia Católica española?

Las formaciones políticas simulan la tenencia de una tarjeta de identificación para entrar en el club. Cuando se cruza el umbral de la entrada al recinto, todo lo que se hace está ligado a la tarjeta que ha abierto la puerta.

Si la tarjeta usada es del PP las actuaciones son conservadoras o liberales. Con su uso pueden morir 7291 residentes geriátricos como daño colateral. Esa tarjeta también habilita para comer en “El Ventorro” mientras los ciudadanos de tu comunidad autónoma se ahogan.

La tarjeta “psoeista” es  muy compleja. Con ella, lo normal es bajar la mirada mientras se observa como Pablo Iglesias - que ha conseguido articular una mayoría suficiente que aúpe al PSOE al poder – y la ministra Montero, son acosados en su domicilio durante meses en presencia de sus hijos.

Mirar hacia otro lado – habitualmente hacia la derecha  - es la forma poco edificante de eludir responsabilidades  que usan algunas personas que se autoproclaman de izquierdas,.

La mala suerte es que los facha-depredadores cazan sin cesar y ahora tú, Pedro Sánchez, eres la pieza a abatir.

Sin contar las cargas de profundidad que han disparado contra  Pedro, desde tus propias filas Lambán, Page, Susana, Leguina, Redondo…, el superviviente resiste en un permanente desasosiego por lo que puedan hacer los popes del “psoeismo” más arcaico.

En los últimos tiempos, el dúo constrictor, ha decidido ir a por su “archienemigo”. Por suerte para los intereses de Sánchez, en los aledaños de la cúpula del PSOE, no se vislumbra – de momento – ningún candidato a presentar batalla. Esa suerte tiene, o eso ha logrado.

Las estupideces de Alfonso Guerra añorando los chistes de mariquitas y gangosos se califican ellas solas.

Sin embargo, las últimas palabras de Felipe González requieren más atención, sobre todo por el temor que ocasionan. Pedir al Gobierno de tu país que reconozca como presidente de Venezuela a Edmundo González es un ejercicio de desfachatez similar al de reconocer a un tal Guaidó. Por cierto ¿Para nombrar a Edmundo ya han destituido a Guaidó?

Seguramente Maduro no sea el mejor presidente para Venezuela, dudo mucho que lo fuera Guaidó, o que lo vaya a ser Edmundo. Por otra parte, Carlos Andrés Pérez, amigo entrañable de Felipe González, estaba muy lejos de ser una buena opción para los venezolanos.

Cuando se demostró que George W. Bush fue nombrado presidente habiendo perdido las elecciones ante Al Gore, el amante de los bonsáis tampoco se ofuscó tanto. El mismo  Al Gore calló dócilmente y el mundo hizo un estruendoso silencio.

Otro capítulo escandaloso lo encontramos con la victoria electoral del tándem Trump-Musk. Su nombramiento como 47 Presidente de USA  es una mala noticia para EE.UU y terrorífica para el mundo. Han sido aupados a la cima del mundo un nazi condenado y un condenado nazi.  Pura democracia de mercadillo.

El mayor problema, que se observa en Felipe González, es que se encuentra más cómodo con los planteamientos de Feijoo embarcado en “Dorados” temas, que con la búsqueda de justicia social que persiguen las formaciones que sostienen al Gobierno de Sánchez.

Como espectadores de la lucha entre el viejo y el nuevo orden del PSOE vemos a Sumar que ni suma ni resta y a Podemos que quiere y no puede porque los medios de comunicación, pero sobretodo los jueces así lo  han decidido.

Es muy arriesgado fiarlo todo al apoyo de EH Bildu, ER y al mantenimiento de las posiciones de PNV y JUNTS para sostener las demandas progresistas y frenar las exigencias fascistas.

Las derechas nacionales y nacionalistas están separadas. Por ahora. El dinero todo lo une.

lunes, 6 de enero de 2025

¡Qué pereza!

 

El año 2025 ha llegado cargado de las mismas tropelías integristas que anteriormente repartieron sus predecesores. Los años pasan vacuos y varían poco en las tendencias.

Resulta complicado entender las razones que tienen unos individuos que proclaman la fecundación de una doncella, a través de una relación cuando menos rara.

Parece que les fastidia que sus propias lerdeces sean utilizadas para hacer reír.

Si en su adoctrinamiento asumen que la chica se quedó preñada sin consumar, ¿Por qué se extrañan que lo digan los demás? Se puede entender que el espíritu engendrador se sienta molesto por ser comparado con un palomo aunque por otra parte, tienen que reconocer que el chiste sale sin esfuerzo.

¿Qué les incomoda tanto de las mofas a sus grotescas creencias? Debe de ser que exigen cobrar los consabidos derechos de autor por hacer el ridículo.

No tendría que resultar extraño que una persona - con un microgramo de cerebro - se muestre escéptica porque un nene nazca después de haber sido gestado en el vientre de una virgen, que no ha cohabitado con varón.

Estas explicaciones, la asociación de abogados que preside la lerda de Valladolid,  las tacharán de blasfemia u ofensa a sus sentimientos religiosos ¡Qué le vamos a hacer! Cada cual gasta su vida como mejor le viene.

Los mamarrachos integristas de corporaciones del cariz de Hazte oír y similares, deberían detenerse un momento y analizar la trascendencia de sus infumables postulados. Pero sobretodo no debería estar permitido que campen a sus anchas para imponer sus dogmaticas supercherías.

Tal vez aún estén a tiempo de dejar en paz a todas las personas que discrepan de su memeces. Mientras tanto, simplemente con que dejaran de hacer uso de unos peculiares artículos del Código Penal -que quedan como reminiscencias del más rancio nacional catolicismo-, quizás pudieran ser tomados en serio.

Sin embargo hay que colegir que esa excrecencia de colectividades sólo tienen como razón de existir las jugosas subvenciones que perciben tanto de las autoridades eclesiásticas a las que obedecen, como de los lameculos mediáticos que  dan cobertura a sus excéntricas necedades.

Esos motivos y no otros son los que en esta ocasión les han impulsado a acometer una vergonzosa campaña contra la presentadora de TVE 1 que presentó las campanadas durante la última noche del año 2024.

A la cruzada se han sumado todos y cada uno de los gremios “apostolares” y sus difundidores de las bazofias más inmundas.

La ya famosa estampita de la vaquilla con un corazón sangrante, que exhibió Lalachús durante la emisión del programa no solamente fue una actuación de la emisión más seguida por los espectadores, también ha conseguido desplazar a toda la competencia de las conversaciones post campanadas.

Haciendo un alarde de falta de imaginación, casi todos los detractores de Lalachús se centran con vehemencia en el físico de la humorista.

Fernando Savater es uno de los ilustrados “opinadores” que ha decidido utilizar las dimensiones corporales de la presentadora para atacarla.  

Ese masculino modelo de belleza latina no ha podido resistir la tentación de mostrar su misoginia en toda su extensión.

Al pobre individuo, después de su recorrido filosófico por la derecha más hispánicamente extrema, únicamente le queda intentar volver a conseguir algo de notoriedad apuntándose al carro de los carroñeros que buscan  presencia en los medios de la forma que sea.

Este personaje es uno de los muchos de aquellos que no hacen ascos a cualquier forma de complacer a sus amos.

Tampoco hay que olvidar las declaraciones de los prelados comandados por Argüello presidente de la Conferencia Episcopal o el Cardenal Cobo entre otros. Los ofendiditos se sientes amparados por sus príncipes eclesiásticos.

Esperemos que pronto sea una realidad la reforma del código Penal y desaparezcan delitos tan desfasados como la ofensa de los sentimientos religiosos y el de ofensas a la corona.

Aunque si hacemos piña y pedimos con vehemencia que llegue de una vez una República laica y democrática muchos de los problemas que padecemos seguramente desaparecerían.