jueves, 9 de agosto de 2018

Lo previsto


El Gobierno de Sánchez marea la perdiz en búsqueda del mejor momento para dejar de rendir homenaje y tributo a un militar rebelde que se levantó en armas contra la legalidad vigente.
Un tipo que se dedicó a fusilar gente y a dejarla tirada en cualquier lado, preferentemente en las cunetas, porque eran personas que deseaban librarse de los caciques.
Un individuo que - sin ningún tipo de pudor - manifestaba públicamente sobrarle media España si no se acomodaba a su ideario. Para corregir esa canallada el Gobierno del PSOE no encuentra el momento oportuno.
La solución es sencilla: si el monumento del Valle de los caídos pertenece a Patrimonio Nacional, corresponde a Presidencia de Gobierno decidir acerca de su uso. Ni Cardenales, ni  Obispos, ni un prior supeditado a una Orden religiosa francesa. Ni por supuesto la Fundación Francisco Franco que hace tiempo que debería estar ilegalizada.
Los restos del dictador se entregan a sus familiares y que hagan con ellos lo que crean conveniente.
Esta medida tendría que acompañarse de una reforma exprés del Código Penal  para contemplar como delito de terrorismo la exaltación del franquismo en cualquiera de sus formas. Tampoco estaría de más acometer - ¡de una vez! - la reforma de los Órganos Judiciales para limpiar el escalafón de adoctrinados eclesiásticos y de militantes post franquistas.
Así se acabarían de una vez esperpentos como la iniciativa de los desubicados militares nostálgicos  que reivindican la figura castrense de un traidor asesino y genocida.
También desaparecerían  los “posados” fascistas del Borbón bisnieto del dictador rodeado de cafres, y la ambigua flacidez que exhiben los Tribunales de Justicia con las proclamas y comportamiento  fascistas incitadoras del golpismo militar.
En lugar de acometer las medidas reparadoras de una infame situación, Pedro “el Breve” se acomoda en el sofá de la Moncloa y trata de ejercer de polifacético estadista. La conclusión es que se convierte en un polimorfo adocenado.
Una vez instalado en la poltrona de mando, voces al oído le dictan que es mejor no remover determinados asuntos del pasado para no enfurecer a poderosos y acaudalados  enemigos.
Al igual que sus predecesores socialistas en la Jefatura de Gobierno se adapta y amolda para no despertar la ira del monstruo fascista que dormita bajo la apariencia de democracia. La Iglesia  a través del OPUS y el capital con la banca como ariete siguen marcando la agenda del Gobierno.
Todo se desarrolla tal y como estaba previsto o… ¿Alguien en sus cabales espera otra cosa del “Resucitado”?
En estos tiempos es cuando se empieza a entender las exigencias públicas que Pablo Iglesias presentó para apoyar un Gobierno de Pedro Sánchez alternativo a Mariano Rajoy y su posterior impedimento a investir el matrimonio Pedro-Albert.
Viendo las actuaciones del Presidente Sánchez comienza a explicarse la negativa de Podemos a la formación de un Gobierno PSOE-Ciudadanos que desalojara al debilitado Partido Popular.
Después la situación político-social  y los escándalos  que acorralaban al PP demandaban destituir a Mariano Rajoy de la Presidencia de Gobierno y fue entonces cuando la formación morada y sus confluencias se vieron atrapadas en su propio sentido de Estado.
Colocaron el bien común por encima de estrategias de partido a sabiendas del coste que para Unidas Podemos iba a suponer el encumbramiento del líder socialista.
Con el simple hecho de sentarse en la cabecera del Consejo de Ministros ha comenzado la remontada del PSOE.
Naturalmente se está produciendo a costa de la formación política que le disputa los votos de la ideología de progreso. Es otra regla aritmética sin fallo: PSOE sube, Unidas Podemos baja y a la inversa.
¿Pensaban en Unidas Podemos en otra posibilidad? Salvo caso de candidez extrema no creo. La inocencia tiene poca cabida en política.
¿Ha sorprendido a los “podemitas” la actuación de Sánchez? ¿Se sienten defraudados?
No es lógico pensar que haya sido un imprevisto para Pablo Iglesias el comportamiento que está teniendo el líder del socialismo.  Conociendo las sucesivas trayectorias del PSOE cuando gobierna seguramente  esperaría  un proceder de estas características.
Iglesias nunca se ha fiado de Sánchez de ahí su primera intención de imponerle un Gobierno compartido. El egoísmo y la cobarde respuesta de Sánchez dieron al traste con esa oportunidad.
En la última moción de censura, en la triunfante, la izquierda parlamentaria se vio en la obligación de dar su apoyo. A regañadientes aceptaron la imposición por sentido de la responsabilidad. 
Ahora bien, una vez abierto el proceso de descomposición del Partido Popular asistiremos a la lucha por espacios en los que no caben todos por mucho que amplíen el campo y trasladen los límites de la derecha más allá de la frontera de VOX y formaciones por el estilo.
Tres gallos tan esbeltos son muchos para las dimensiones de  un corral tan exiguo.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Los nostálgicos


Ha sido noticia que 181 militares de alta graduación - Generales, Coroneles, Tenientes Coroneles, Almirantes y Capitanes de Navío – han firmado un manifiesto reivindicando la figura del General Francisco Franco.  
En una especie de “parto corporativista”, casi dos centenares de nostálgicos retirados de la milicia han mostrado su apoyo a uno de los mayores culpables del desapego que el pueblo español profesa hacia su Ejército.
El manifiesto rezuma una indudable carga política y por supuesto no la oculta.
La España de los autodenominados “españoles de bien” menosprecia sin pudor las diferentes formas de pensamiento que no coincidan con el nacional-catolicismo.
Exhibe el panfleto la disciplinada obediencia que el dictador profesó a los sucesivos  Gobiernos habidos durante la II República y lo presenta como un mérito ¿Dónde radica la virtud en el cumplimiento de la ley?
Demérito es la sublevación del rebelde y sedicioso contra el Gobierno legítimo cuando este dejó de gustar a los caciques ancestrales que sufría y sufre el país.
Levantando sus armas  profanó la voluntad de su pueblo y lo hizo enfrentando a padres con hijos, hermanos contra hermanos en una indecente contienda fratricida.
Los nacional-católicos revisionistas de la historia pretenden vestir de legitimidad la asonada militar esgrimiendo la teoría de los dos bandos. Es la fórmula elegida para dotar de dignidad a unos traidores que volvieron los medios materiales y humanos contra la nación que les había confiado su defensa.
Detrás de unos miserables asesinos y genocidas se alineo el sector económico más represor. Los rebeldes fueron alentados por la misma ideología fascista que sumió al mundo en la peor guerra hasta ahora conocida y acabaron santificados por una Iglesia Católica española  que tachó de cruzada el exterminio de todos los que quisieron defender la legalidad de su libertad.
Así se gestó el “heroico” comportamiento de Franco.
La desgracia es que estos deleznables episodios tendrían y deberían estar cerrados ya.
Lamentablemente se han perdido oportunidades para evitar que se pudieran dar manifiestos como el de los 181 melancólicos. Estas expresiones son consecuencias de una “modélica transición” que pasó de puntillas por la reparación histórica de los derechos de los represaliados.
 De esta manera los poderosos no se sintieron muy incómodos con el nuevo orden político y consideraron poco violentados sus privilegios. Así dieron su visto bueno al cambio político.
No tenemos que rasgarnos las vestiduras, el número de facinerosos  firmantes es irrisorio si lo comparamos con la cantidad de militares en situación de retiro y activo que no han firmado ninguna proclama de loas franquistas.
La pregunta a hacer es ¿Cuántos jefes del Ejército en activo firmarían documentos de esa clase? ¿Qué arraigo tienen ese tipo de ideas  dentro de las actuales  Fuerzas Armadas españolas?
Haría bien el Ministerio de Defensa en preocuparse por investigar las corrientes de pensamiento intransigente que sacuden las salas de banderas a lo largo de la geografía nacional. No estaría de más que esmeraran la vigilancia.
Todavía se está a tiempo para reparar un error que no se tenía que haber cometido.
Tras la muerte del dictador y una vez abierto el proceso de cambio de la vida social y política se tendría que haber enterrado el franquismo al tiempo que se sepultó a su creador.
Las tentaciones de veleidades involucionistas hubieran pasado a mejor vida.
En España tendríamos grupos de extrema derecha como los hay en toda Europa, pero sería deseable que el Código Penal contemplara como delito la apología del golpismo franquista.
Ilegalizando asociaciones como la Fundación Francisco Franco se apagarían muchas de las luces que guían la intransigencia.
Con estas medidas se evitarían los menosprecios que sufren las víctimas del régimen.
Las declaraciones de portavoces y presidentes de partidos de la derecha  resultan  insultantes hacia los muertos que siguen en las cunetas, hacia las familias que quieren enterrar a sus deudos y para los represaliados obligados a continuar enterrados al lado de su verdugo.

lunes, 16 de julio de 2018

El hastío del estío


El triunfo de la moción de censura ha configurado un nuevo escenario en el panorama político. Las consecuencias que acarreará la nueva situación están por ver, pero lo que podemos ir constatando es la encarnizada lucha desatada por hacerse con la herencia del “indolente” que habitaba la Moncloa.
Mariano ha dejado la actividad política tal y como llegó: por imposición de agentes ajenos a su voluntad y siendo sobrevalorado en sus capacidades.
La tónica habitual de su comportamiento fue la holganza disimulada bajo un mantra de reflexiva prudencia. Así sobrevivió a memorables meteduras de pata, a ataques justificados por sus torpezas, e incluso a descalabros electorales de proporciones insólitas.
Nada de eso logró hacer mella en su acomodado espíritu de niño-bien destinado a vivir entre las élites sociales.
La sorpresa que le produjo tener que dejar la Presidencia le llevó a  esconderse durante la sesión vespertina que acabaría con su Gobierno, en el transcurso de los debates fue sustituido por un bolso.
Rajoy tenía que haber realizado dos postreras misiones una vez consumada su destitución como Presidente: la primera era suturar las heridas provocadas por la pérdida del poder.
La segunda consistía en organizar al Partido Popular con el propósito de  evitar una cruenta lucha interna que despellejara a los populares.
La batalla que finalmente se ha producido solo beneficiará a Ciudadanos que a la sazón es la opción ultra liberal auspiciada por las estirpes de rancio abolengo con José María Aznar a la cabeza.
Tanto Aznar como Rajoy nos han mostrado con diáfana exactitud la complejidad de sus personalidades: uno, José María, sufrió un arrebato de celos cuando se dio cuenta de que el pelele que había designado como sucesor se convirtió en un ser independiente de su dedo señalador.
El otro, Mariano, escaló al nivel máximo de ineptitud después de haber demostrado con creces haber alcanzado las más altas cotas de incompetencia.
Su desfilar por múltiples cargos y ministerios avala la teoría del empujón hacia arriba; la fórmula mágica utilizada por las administraciones para librarse del pontevedrés cuando era impuesto por alguno de sus múltiples mecenas.
El primer Presidente del Ejecutivo desalojado de la Moncloa mediante una moción de censura no dejó nombrado sucesor.
Se intenta vender como un merito democrático de Mariano Rajoy. Cuántas dudas nos asaltan al respecto, más bien parece que no tenía ninguna intención de dejar la poltrona a pesar de tener bastante agotado el discurso. “Me veo con fuerzas” decía el ex presidente desalojado.
Esa intención de aguantar fue la que le equivocó y le dejó sin hacer testamento político. En la personalidad política de un ser tan simple como Rajoy no tiene cabida la improvisación ni la realización de un proceso con resultados imprevisibles.
Finalmente eso es lo que está resultando ser la convocatoria de primarias para elegir a la nueva cúpula del Partido Popular: una pugna de personalidades y enfrentamientos fraternales entre entrañables enemigos irreconciliables dispuestos a morir matando.
La opción Pablo Casado ha venido a mostrar las miserias de un partido corrompido por la ausencia de democracia interna desde sus orígenes como Alianza Popular, su refundación en el Partido Popular, su regeneración pos Aznar y sus sucesivos pasos por el taller para arreglillos de chapa oxidada por los mangoneos y pintura podrida por la corrupción.
En el ADN del PP no figura el gen de la democracia al igual que está ausente en el espectro de la derecha política española.
 Es el precio que tienen que pagar por ser los herederos naturales de un genocida sin ser capaces de renunciar, denunciar y procesar al régimen del que emanaron.
La procedencia de su ideario les empuja a justificar la inacción para resarcir a las victimas aludiendo a la distancia temporal que nos separa del franquismo.
En un Estado que no fuera de broma - como lo es el que nos ampara - y que fuera democrático de verdad las familias de los represaliados ya tendrían a sus familiares con ellos para darles digna sepultura lejos de su torturador.
La perversa ignorancia de un personaje como Pablo Casado  ha empezado a quedar  de manifiesto cuando las hordas franquistas encabezadas por Luis Alfonso de Borbón - envueltas en banderas pre constitucionales - acuden al Valle de los Caídos a lanzar loas a un asesino reclamando la corona de España para el bisnieto de un genocida.
La “modélica” Transición nació tarada con un tremendo defecto: El manto de impunidad con el que se cubrió los crímenes del franquismo para proteger los privilegios y canonjías de sus herederos.
Es completamente imposible que los descendientes del partido de los “7 Magníficos” - con Manuel Fraga de faro y  guía - tengan un gesto de honradez apoyando la  restitución de los  daños ocasionados con el levantamiento armado y la represión posterior.
Si algún día se aplicara la justicia en este país, los grandes y pequeños caciques verían desmoronarse sus infamantes imperios surgidos de la sangre, del dolor y del expolio de las víctimas.

sábado, 23 de junio de 2018

Las crucecitas


Todos los años recibimos el mismo mensaje durante estas fechas. Estamos inmersos en la campaña de renta. Desde el Gobierno nos recuerdan  que Hacienda somos todos, aunque una abogada del Estado haya dicho que la frase no es nada más que un slogan al que no hay que darle mayor importancia.  
Nos gustaría creer que fue una estrategia procesal que no encerraba mensaje alguno. Con gran pesar tenemos que reconocer que la letrada tenía razón.
En primer lugar encontramos a fundaciones variopintas que sirven para eludir obligaciones fiscales a adineradas familias escondidas tras una fórmula  legal que hace opaca su tributación, eximiendo de carga impositiva a prácticamente la totalidad de los beneficios de las fundaciones.
A continuación podemos enumerar a sociedades que gozan de una especie de limbo fiscal y quedan enmarcadas en la categoría de “Paraíso de las Finanzas”, son las llamadas SICAV. Su aportación a las arcas del Estado es en un porcentaje tan exiguo que sonroja pensar en España como país que aboga por tener un sistema de redistribución de la riqueza.
 El escalón más descarado de desfachatez lo encontramos en una sociedad exenta de cualquier tipo de gravamen y obligación impositiva. Ni sus actividades, ni sus bienes muebles e inmuebles están sujetos a control contributivo. Merced a unos Acuerdos con la Santa Sede firmados a la sombra de los Concordatos emanados del rancio franquismo, nos topamos con la sangrante realidad: La Iglesia Católica Española tan solo rinde cuentas ante la Hacienda Celestial. “Hacienda somos todos” es un chiste para la Conferencia Episcopal Española. Rouco lleva años partiéndose de risa.
No obstante los obispos se afanan en convencernos para que marquemos todas las casillas posibles en la declaración de renta. Nos bombardean con publicidad en la que utilizan profusamente las recurrentes imágenes de siempre:
Los viejitos desvalidos ayudados por las caritativas monjitas, niños desnutridos auxiliados por amables voluntarios, indígenas expoliados, etnias y razas masacrados atendidos por menesterosos misioneros, enfermos y discapacitados que reciben atención, amor y comprensión a través de médicos, enfermeras y religiosos de Organizaciones profusamente alabadas por su labor asistencial.
En resumen: caridad de la Iglesia Católica en pro de los desfavorecidos ofertada a través de sus oficinas asistenciales.
Se esmera la curia en esconder la equidad porque la victoria de la justicia representaría la desaparición de su razón de ser.
Sin desfavorecidos, perseguidos, masacrados y atormentados a la Iglesia solo le quedarían los dogmas religiosos. Eso cada día da menos poder.
Los dioses pierden adeptos a la misma velocidad que los humanos descubren las insensatas perversiones de los clérigos.  En cambio… ¡Qué bien vende la labor social!
El resultado de marcar las casillas es que quitan de otros menesteres sociales las cantidades que son destinadas a la Iglesia. Se deja de invertir en escuelas y hospitales para hacerlo en sotanas y confesionarios. La realidad es que entre todos financiamos el capricho místico de los integristas religiosos.  La situación no deja de resultar intolerable. 
Más aún cuando conocemos que la Conferencia Episcopal Española dedica al mantenimiento  de la cadena televisiva 13TV un 33% más que lo que aporta a Cáritas, en ese momento  el asunto exhala un hedor insoportable.
Para los Rouco, Cañizares, Blázquez, Camino y otros compañeros de credo tiene escaso valor la obra social de la que tanto alardean  a la hora de pedir subvenciones si se  compara con el trato de privilegio que le otorgan al juguete televisivo con el que publicitan su sociedad.
En un  Estado neutral en materia religiosa es necesario erradicar este tipo de privilegios medievales. Seguir contribuyendo vía Presupuestos Generales del Estado y usando los fondos públicos para complacer unas determinadas creencias, además de injusto es anacrónico en un Estado aconfesional. 
Desde el poder político tendrían que comenzar a colocar a este país en la órbita del siglo XXI en lugar de mantenerlo a los pies de las cruces que tan insistentemente nos piden que marquemos en ambas casillas. Con una damos dinero a la Iglesia y con la otra también.

miércoles, 13 de junio de 2018

Las Furias


Cuando aún está caliente la tinta de las rotativas y sin apagarse los ecos de la sorpresa del desalojo del último Gobierno de Rajoy, las hordas mediáticas comandadas por “el general  Federico” han empezado a salir de la caverna para lanzarse a la yugular de las ministras con el ánimo inflamado por el “furibundismo” patriótico.  
Ni siquiera necesitan que se haya tomado una sola medida de gobierno.
Con estar en el ejecutivo de Sánchez ya son culpables de cumplir un Articulo de la Constitución. Para estas lumbreras de la información el cambio de Presidente mediante la moción de censura debe de ser un adorno para la galería.
Así, insignes populares - como Celia Villalobos - consideran que la función del articulado constitucional regulador de la moción de censura está en la Carta Magna únicamente de relleno. Nunca para ser utilizado con resultado positivo.
Puede censurarse al Presidente del ejecutivo  a cambio de perder la votación ¿Qué es eso de acceder al Gobierno a través de la ley? ¡Hasta dónde van a llegar estos rojos!
Como  carnaza los batallones de la derecha incorrupta otra vez han encontrado en Cataluña la excusa perfecta para azuzar sus complejos contra todo lo que se mueve a la izquierda del ideario de la añorada Falange Española y de la JONS.
En ese vergel las cuentas corrientes de los mangantes de la opinión florecen esplendorosas al abrigo de los magnates de la comunicación.
La sociedad española ha tenido varias veces la posibilidad de librarse de los comentarios de individuos de esa calaña.
En ocasiones las emisoras se cansan de ser “responsables civiles subsidiarios a titulo lucrativo” y les quita el micrófono.
Por desgracia la lucha por las audiencias hace que  la cordura dure poco tiempo. Rápidamente vuelven a reclutarlos para  lanzar sus beligerantes andanadas panfletarias contra todas las posturas alejadas de sus intereses empresariales.
Sin embargo los adalides del liberalismo a ultranza frecuentemente necesitan ser salvados mediante  ayudas financieras recibidas desde las Administraciones Públicas. En boca de Cospedal serían “rescates diferidos en forma de simulación”
La fórmula utilizada es la concesión de publicidad institucional.  Repartida aleatoriamente entre sus aliados les  permite mantenerse en primera línea de fuego.
Un fuego que nutren con artículos incendiarios o diatribas apocalípticas.
La muestra más significativa la tenemos cuando “El bufón turolense” desbarra con la posibilidad de que le peguen un tiro a Pablo Iglesias o apoya la utilización del ejército para enseñar modales a los rojos y a los separatistas bombardeando Barcelona.
Esas son los tipos de consignas que emanan de los medios de comunicación que pacen en los pesebres de la flor y nata del neoliberalismo económico que sustenta Ciudadanos.
Albert Rivera ha sido nombrado tonto útil para hacer el caldo gordo a las élites económicas. Él está esperando que las migajas del banquete lleven pegadas algo de chicha de poder ¡Ingenuo!
Cuando deje de ser útil - igual que sucedió con Rajoy  -  le tiraran al estercolero de los inservibles para regocijo de sus rivales y descanso de los rapsodas que hoy se ven obligados a cantar las exiguas gestas del muchacho.
La misión de los juglares es agrandar los  logros que va a alcanzar el elegido para cumplir los augurios que profetizan  las encuestas.
Muchos son los aduladores entre los que vuelve a destacar un tal Federico.
”El azote de la izquierda”  tañe su lira recitando las epopeyas que nos esperan cuando lidere España la gallarda figura del Ciudadano Rivera.  
En su lucha contra la peligrosa izquierda separatista y “filoetarra”, el turolense quiere explotar otro filón de la inmundicia informativa a coro con los colegas de toda la vida, Inda, Marhuenda y Pedro Jota entre los más significativos. Su objetivo es encaminar a la sociedad hacia una etapa política carente de ideología.
Solamente la “meritocracia” servirá para evaluar los merecimientos ¡Cómo si a los farfullantes radiofónicos y al esbelto neoliberal elegido les adornara merito alguno!
Esos especímenes son los compañeros de viaje de los tipejos que emponzoñan la vida política. Así lo hicieron el 11M al perder una victoria  electoral que ya habían celebrado. Hoy repiten con saña.
En esa ocasión arguyeron la falsaria teoría de la conspiración, ahora esgrimen falta de legitimidad a un parlamento surgido de las urnas.
Los urdidores como Federico o camaradas de centuria de Rafael Hernando alimentan al monstruo de la intransigencia para recuperar como sea lo que creen que les pertenece por clase y alcurnia. Para recuperar el sillón arrebatado les importa un higo pisotear la democracia y machacar la convivencia.
 El afán de agradar a sus amos les obliga a adoptar insanas posturas en las que resulta difícil  conservar intacta la dignidad.

martes, 5 de junio de 2018

El relevo


Tengo que reconocer que me ha hecho gracia ver en tv unos cortes de actuaciones del ex-presidente M.(Punto) Rajoy relacionados con sus ocurrencias y chascarrillos.
Uno de ellos tuvo lugar después de una intervención de Pedro Sánchez en su primera época, o sea cuando era diputado y antes de ser vapuleado, vilipendiado y zarandeado por los miembros ilustres de su propio partido con Susana Díaz a la cabeza.
En la susodicha intervención Pedro arrojaba a la cara de Rajoy uno de los múltiples escándalos de corrupción que tienen al Partido Popular en el punto de mira judicial.
Al  hábil orador Rajoy se le ocurrió contestar  a Pedro con un consejo que  encerraba un sutil desafío: Si yo fuera usted tendría valor y presentaría una moción de censura. Usted no lo hará, pero eso es lo que tiene que hacer, presentar una moción de censura.
Aproximadamente esas fueron las palabras del por aquel entonces presidente del gobierno ¡Quién iba a decir que, con el paso del tiempo, Sánchez le haría caso y aceptaría el envite!
Aunque vistos los resultados es probable que  ahora Rajoy esté lamentando semejante sugerencia.
La moción provocadora de la hecatombe del PP, el escozor de Ciudadanos y varios centenares de úlceras ha sido abundantemente analizada y seguro que seguiremos recibiendo opiniones de lo más variopintas. Aquí vamos a pararnos en algunas reacciones y consecuencias del resultado.
En primer lugar el desenlace final era ampliamente predecible a poco que los analistas se hubieran tomado la molestia de escuchar las demandas sociales.
Las exigencias de regeneración política están surgiendo un día sí y otro también desde ámbitos y colectivos bien diferenciados: mujeres, pensionistas, trabajadores públicos, miembros de las fuerzas de Orden, la judicatura… Demasiados frentes abiertos para un Gobierno acosado por la corrupción.
Sin embargo debemos señalar que - tras el resultado positivo para Pedro Sánchez - la moción  ha abierto la caja de los truenos. Vuelven a salir de su cueva aquellos personajes que difícilmente entienden la democracia como un ejercicio de respeto a la discrepancia y a las normas básicas de convivencia.  Pero sobre todo menosprecian a su adorada Constitución y a las leyes que con tanto fervor defienden cuando están en el Gobierno.
El resultado de la censura ha sido que 180 diputados han decidido - con absoluta legitimidad y dentro del ejercicio de sus atribuciones parlamentarias - unir sus fuerzas para cesar a Rajoy y conformar otro Gobierno.
Tan legítimos son los votos de Albert Rivera a favor del nombramiento de Rajoy como los del diputado Tardá a favor de desalojar al presidente del PP de la jefatura del Gobierno.
Igual de constitucionalmente  legal y democrático es utilizar el Articulo 113 de la Constitución para  alcanzar la Presidencia del Gobierno a través de una moción de censura que ser investido en sesión parlamentaria tras unas elecciones generales.
Para entenderlo solo se requiere una dosis sencilla de vocación democrática.  Somos conscientes que eso es mucho pedir para un individuo como Rafael Hernando, incapaz de sentir respeto por el sufrimiento de las familias de los asesinados por el franquismo ¿Cómo va a admitir que su organización para delinquir abandone la bancada azul? El esfuerzo de comprensión que tiene que hacer le deja exhausto.
Tampoco hay que perder de vista los deseos de elecciones que manifiestan algunos políticos tan variopintos como Abascal (presidente de VOX) o Andrea Levy pasando por Arrimadas y compañeros de C,s.  A esta corriente se apuntan algunas destacadas  estrellas de otras disciplinas que no han podido resistirse a la tentación de mostrar sus preferencias. Curiosamente  hasta hace dos días eran menos locuaces ante la ignominia de cientos de sucesos de corrupción.
La falta de prudencia es lamentable cuando siempre debería ser una de las virtudes de las personalidades relevantes en la esfera deportiva. Quizás el error pueda ser achacable a la ausencia protectora de un ecuánime tío que ejercía de mentor.
¿Qué impulsa a esta gente a otorgar más valor al resultado de una cita con las urnas que al parlamento existente en la actualidad? ¿Por qué suponen que el resultado será diferente y complaciente con sus deseos?
Nos invade una profunda desazón al pensar que pueda ser su predisposición a no aceptar la pérdida del poder.
Además en esta ocasión el desalojo les ha pillado desprevenidos. Presionaron para que todo se dilucidara rápidamente con el objetivo de dificultar acuerdos y consensos. Tanto corrieron y tanto se equivocaron que Pedro Sánchez ya ha prometido el cargo y está formando Gobierno.
El nuevo Presidente del Gobierno prometió sin la presencia de crucifijos y Biblias. Únicamente ante la Constitución que define a España como un Estado aconfesional.  
No estaría de más revisar la formula que contempla la fidelidad al rey: “Prometo por mi conciencia y honor fidelidad al rey…”.
Ello imposibilita al Presidente de Gobierno - elegido por la voluntad de los españoles -  cuestionar la permanencia en la Jefatura del Estado a un señor heredero de otro señor  impuesto por el capricho de un dictador.
Algunos de los que claman por votar, ahí tienen un buen motivo para poner urnas; que se decida entre  deshacer la decisión de un homicida rebelde y retornar a la legalidad republicana o  continuar con un Estado monárquico por voluntad de sus habitantes. Democracia en estado puro.

miércoles, 23 de mayo de 2018

La polémica


Tal y como se viven los acontecimientos políticos era impensable creer que la caída en desgracia de Cristina Cifuentes no iba a tener consecuencias.
La ex - presidenta de Madrid apostó por la recompensa que recibe mediocridad siempre y cuando se tenga absoluta predisposición al envilecimiento. Una vez que Cifuentes fue nombrada Delegada del gobierno en Madrid  se apresuró a mostrarse sumisamente complaciente.
Cifuentes encontró en la abdicación del Emérito y la coronación del “Preparao” el teatrillo adecuado para poner en primer plano sus habilidades.
Más tarde la Delegada se arrepintió de la brutalidad del dispositivo policial. El despliegue protector con el que blindó al muchacho Borbón y a la locutora televisiva  alcanzó tintes de epopeya: NI una tricolor en el recorrido de la comitiva aunque fueran en forma de pegatina, bufanda o insignia en la solapa.
El evento terminó convirtiéndose en una glorificación popular sazonada con una represión real. Se cumplió escrupulosamente la máxima de “rey aclamado por pueblo reprimido”.
A partir de ahí la ascensión a los cielos “PPmarianos” de Cristina coincidió con la caída a los infiernos “PPaguirrerianos”. Mariano sube, Aguirre cae, Cifuentes fluye… “Be water my friend”
Todo iba bien hasta que un hedor de máster-trucho y el  incidente de las cremas de Eroski aceleraron el descarrilamiento de la brillante carrera política de uno de los iconos de la altiva “meritocracia” neo-liberal.
Después del “No me voy, me quedo, me voy a quedar…” llegó la realidad: la Presidenta del PP de Madrid sufrió la desconexión de los afines. Hoy Cifuentes es historia.
La pujanza juvenil de  Pablo Casado también se ha visto enturbiada por un quítame allá esas pajas.
El ex - Presidente Nacional de Nuevas Generaciones - aupado a Vicesecretario de Comunicación del PP - no parece ser una persona tan brillante como proclamaba. Sus méritos y  formación académica plantean muchas incertidumbres.
Ahora conocemos que la carrera de derecho la cursó en largos y cómodos plazos repartidos entre  “El Instituto  Cisneros”  y otra institución de pago llamada  ICADE.
Por lo que sabemos ICADE y el Instituto Cisneros son entidades de enseñanza para quien pueda permitírselas. Esto representa un ejemplo del avance para desmontar la enseñanza pública. La formación para quien la paga es el nuevo grito de los cachorros del PP.
Los amos del cortijo debieron de pensar que dos fiascos en las portadas informativas eran más que suficientes. Tenían que buscar la manera de contrarrestar tanta negatividad.
Por allí paseaba una pareja de peligrosos bolivarianos: una brillante y joven psicóloga acompañada de un profesor universitario. Casualmente eran la Portavoz y el Secretario General  de la emergente tercera fuerza política del Congreso de Diputados. Una formación nacida del descontento y la indignación.
¡Qué fantástica oportunidad para desviar la atención! ¡La Caja de ahorros de Ingenieros les había concedido un crédito hipotecario!
¡Una pareja de jóvenes hipotecados de por vida! Qué raro. Ya no se daban Hipotecas basura.
La mezcla de babosos fluidos emanados por las fauces de Rafa Hernando, Eduardo Inda, Paco Marhuenda y otros  “lumbreras” convirtieron el pavimento en un encharcado campo de patinaje.
Irene y Pablo quisieron librarse de las críticas. Para ello se esforzaron en dar una explicación política a un caso merecedor del más absoluto desprecio.
Fue un tremendo error. No se debe  intentar dignificar a un  pueblo acostumbrado a ser sodomizado por los poderosos. Que un igual destaque resulta insoportable para los nacional-católicos de pandereta.
Por lo que conocemos  hay varias maneras de alcanzar una vivienda en propiedad o alquiler.
La más común debería ser trabajando y teniendo un sueldo digno. Posibilidad rara hoy en día y solo al alcance de algunos jóvenes afortunados entre los que podemos encuadrar a Irene y Pablo.
Otra manera es buscando en los bajos fondos de la sociedad y lograr un mecenazgo potente. Tipo Albert Rivera y su vivienda de más de un MILLON de euros o alcanzar suficiente cualificación  trucha como Cifuentes y Casado.
La probabilidad de tener una madre alcaldesa de Madrid que regale viviendas sociales a fondos buitre para que especulen con ellas únicamente está al alcance de los hijos del  ideólogo de FAES.
La última posibilidad aunque la más efectiva es la de Felipe UVE PALITO.
El Preparado quiere un palacio-casa y el resto de memos patrióticos se la pagamos. La periodista viene de regalo en la promoción.